Por cierto, hay una guía turística del Puerto en Internet “Guía de Turismo Accesible”, en la qué, abundando en los postulados establecidos por la Imprenta Bollillo desde 1.983, nuestro querido amigo José Ignacio Buhigas en 1.987 y posteriormente por Javier Maldonado y otros, para nombrar a nuestro Puerto de Santa María, con el imprescindible “EL”, se dice que nuestra Ciudad se llamó “EL Puerto DE Menesteo”, para que por “huebo” (con “b” de obligación) el topónimo se parezca, ya desde los fenicios, a “EL Puerto DE Santa María” (y eso que, por aquellos tiempos, aún no le había dado tiempo a Alfonso X el Sabio a poder expresarse); lo dicen, lo escriben y se quedan tan tranquilos y lo hacen de la siguiente guisa: “Se cuenta que El Puerto de Santa María como Ciudad fue fundada tras la Guerra de Troya por Menestheo, caudillo de Atenas, quedándose en ella y llamándola El Puerto de Menestheo” ¡Toma ya ¡. Que alguien con más méritos y más ilustrado que yo corrija esos disparates, por favor, que los puden leer gente de fuera de casa (que vergüenza). Un abrazo, Eloy.
]]>Yo conocía, como todo el mundo, la denominación de porteños para los habitantes de Buenos Aires (mientras que bonaerenses se reserva para quienes viven en la provincia del mismo nombre). Pero además de estos dos lugares, muchos otros están habitados por porteños. La Academia dice que este nombre alude a los naturales “de algunas de las ciudades de España y América en las que hay puerto”. Concretamente:
Buenos Aires, capital de la Argentina
Valparaíso, ciudad de Chile
Puerto Carreño, ciudad de Colombia
Puerto Cabello o de Puerto La Cruz, ciudades de Venezuela
Puntarenas, ciudad de Costa Rica
Sin embargo, el DRAE no cita otros notables porteños, los habitantes del:
Puerto de Santa María (Cádiz, España).
Puerto de Sagunto (Valencia, España).
Si en un caso como éste el gentilicio sirve más bien de confusión que para aclarar, en otras ocasiones tiene una gran especificidad:
Santiago de Chile: santiaguino.
Santiago de Compostela (La Coruña, Galicia, España): compostelano.
Santiago de Cuba: santiaguero.
Santiago de la Puebla (Salamanca, Castilla y León, España): santiagués.
(Fuente: la lista de gentilicios de la Wikipedia).
Para diferenciarse, estos derivados de un mismo antropónimo hecho topónimo han apelado a la rica morfología de derivación de la lengua española (santiagu -ino / -ero / -és). Y también a otro recurso típico de los gentilicios: usar la segunda parte de un nombre compuesto (compostelano).
¿Conocen los lectores otros casos de gentilicios comunes a varios lugares, o bien de recursos de diferenciación a partir de un mismo topónimo?
]]>La primera fundación es es del 3 de Febrero de 1536 por Pedro de Mendoza (nacido en Guadix), y lo llama Santa Maria del Buen Ayre, aunque otros autores dicen que Nuestra Señora del Buen Ayre o Ciudad y Puerto de Santa Maria del Buen Aire.

Dibujo de Buenos Aires, poco después de su fundación en 1536.
Zarpó del puerto de Sanlúcar el 24 de Agosto de 1535 al mando de una expedición formada aproximadamente por 13 navíos, y dicen que 3.000 mil hombres (supongo que seria en distintos viajes porque también se habla de 100 caballos, y ademas irían mujeres entre los colonos para repoblar). Fácilmente se puede pensar que irían en la expedición ciudadanos del Puerto enrolados, y más en aquellos años que habían gentes preparadas y era unas de las principales actividades de la zona. Pero el nombre de Santa Maria del Buen Aire es en honor de la Virgen del mismo nombre, patrona de los marinos de Cerdeña. Nuestra Señora del Buen Ayre (Madonna de Bonaria) era considerada por los navegantes españoles como la patrona de los navegantes y su nombre fue la que dió origen al nombre dio origen al de ciudad de Buenos Aires. Para ello habría que remontarse al año 1.323 en Cerdeña, cuando los aragoneses conquistaron la isla. En señal de gratitud construyeron una iglesia, que donaron a la orden mercedaria, sobre la cima del monte que era conocido con el nombre de “Buen Ayre” y luego “Bonaria” por los italianos. Según la creencia, en 1.370, un barco mercante español, ante una peligrosa tormenta próxima a la península itálica, obligó a deshacerse de la mayor carga posible, y cuando arrojaron una gran caja, el mar y la tormenta se calmaron en forma repentina, manteniéndose la caja a flote, y la siguieron intentando acercarse a ella durante toda la travesía sin conseguirlo hasta que llegaron a a Cerdeña, que la caja se varó. Los marineros intentaron abrir la caja sin éxito, traslandándola al convento de los mercedarios, que la abrieron sin dificultad, con la sorpresa de encontrar en su interior una imagen de Nuestra Señora de la Candelaria con una candela encendida en su mano derecha.

Basílica de Bonaria.
Deciden entonces entronizarla en el altar mayor de la Iglesia bajo la advocación de Nuestra Señora del Buen Aire. Al conocerse la milagrosa historia de como la imagen había salvado a los marineros, los navegantes comenzaron a venerarla y se convirtió en su patrona. Uno de esos navegantes fue Pedro de Mendoza, que en 1.536 arribó a lo que llamó bahía de la Candelaria, en el rio de la Plata, bahía de la actual Montevideo, y luego decidió esperar el 2 de Febrero, día de la Candelaria, para arribar a la costa oeste y fundar oficialmente al dia siguiente el asiento de Nuestra Señora del Buen Ayre. Dos religiosos llevaron ademas una imagen de la Virgen.
Virgen del Buen Ayre. Azulejos pintados S. XVIII. Museo Historico del Norte. Salta. Argentina. En la actualidad, una imagen donada por la Federación Sarda Argentina hace medio siglo, se encuentra en la plaza Cerdeña, frente a la Dirección Nacional de Inmigraciones. Según se desprende, y a diferencia a lo que a mi me pareció en su día, parece que el nombre primitivo de Buenos Aires, a pesar de su igualdad o similitud, no tiene nada que ver con nuestro Puerto de Santa María. De todas formas, si hubiese sido motivado por los portuenses, ya hubiese sido archiconocido por todos sus habitantes a lo largo de la historia, y hubiese sido mucho mas patente en nuestra ciudad con numerosas referencias a este hecho en forma de monumentos, lapidas conmemorativas, hermanamientos etc. Un saludo, y espero que haya dado un poco de luz sobre esta coincidencia histórica.
Tomás Rodríguez Rendón