411. JUAN MARTÍN. Cumbre de Sal en Los Toruños.
21 09 2009
Las administraciones públicas consideran que el sector salinero artesanal puede convertirse en una fuente de ingresos para la Bahía y de ahí que apuesten por el desarrollo de este sector que, en otros países como Francia constituyen todo un atractivo tanto económico como turístico. Para ello del próximo día 1 y hasta el 4 de octubre tendrá lugar en el Parque Metropolitano de ‘Los Toruños’, situado entre El Puerto y Puerto Real, la segunda feria internacional de la sal, cuya primera edición tuvo lugar en 2007 y a la que asistieron más de 10.000 personas según los datos recogidos por los organizadores. (En la imagen, Juan Martín, director del Parque Metropolitano de ‘Los Toruños’).
A mediados del siglo XX, según los datos aportados por el director del Parque y coordinador de la feria, Juan Martín, existían en la zona unas 150 salinas en explotación con lo que el sector era uno de los puntales económicos de la Bahía hasta el punto de que esta se exportaba a numerosos puntos de España e incluso al extranjero.

Imagen de una antigua explotación salinera en El Puerto. (Foto: Centro Municipal de Patrimonio Histórico).
MENOS DEMANDA DE SAL
Sin embargo, el desarrollo de las neveras y posteriormente de los frigoríficos hizo que esta potente industria se viniera abajo ya que el principal papel de la sal, el de conservante, se hizo innecesario. La segunda puntilla para el sector sería, luego décadas más tarde, la ley de Costas que hizo que las salinas no pudieran ser propiedad de las empresas con lo que estas perdían gran parte de su valor. Ahora, otra de las grandes reivindicaciones del sector sigue siendo administrativa la de dejar de ser empresas consideradas como mineras para pasar a ser firmas del ramo agroalimentario lo que les permitiría obtener ayudas hasta ahora vedadas y que impiden el desarrollo de los proyectos. Lo cierto, es que después de 50 años de aquellas 150 explotaciones tan sólo quedan 5 salinas artesanales en la zona: San Vicente, El Aguila, Bartivas, El Estanquillo y La Esperanza, esta última dentro de un proyecto de recuperación comandado por la Universidad de Cádiz y cuya recuperación comenzó, precisamente, coincidiendo con la celebración de la primera feria de la sal. Hoy en día la salina produce ya sal y la idea es seguir trabajando en este espacio. Además existen grandes empresas del sector salinero en la provincia, aunque estas llevan a cabo otra clase de producción.

Una montaña de sal, apilada a mano por los trabajadores, en una imagen antigua. (Foto : Centro Municipal de Patrimonio Histórico).
FERIA Y CONGRESO.
Juan Martín señala que uno de los principales objetivos de la feria es que los diferentes organismos asistentes, entre ellos los propios salineros artesanales de la Bahía, es elevar luego una serie de conclusiones que se conviertan en una base para el desarrollo del sector. Al encuentro asistirán los máximos representantes europeos. Así estará el presidente de la Asociación de Salinas Artesanales de Europa, el francés Michelle Coquard. Martín destaca la importancia de la presencia de los franceses en este encuentro teniendo en cuenta el potencial de este pais en el mundo de la sal, un producto gourmet muy valorado y empleado con profusión en la alta cocina.
También estarán los máximos representantes de la asociación española de salinas artesanales con lo que los encuentros que se mantengan serán del máximo nivel. El interés científico del evento también está garantizado con la presencia de científicos de la Universidad de Cádiz y del historiador francés Loic Menanteau, un gran especialista en la industria salinera de la Bahía de Cádiz.Otra de las patas del encuentro será la cooperación internacional tratando de ayudar a los artesanos marroquies, que también acudirán por primera vez a la convención para desarrollar esta industria en su país y evitar su desaparición. Pero el objetivo del encuentro no sólo será de cara al interior, según resalta Martín, sino que tiene como interés divulgar a la población la importancia de las salinas y todos los beneficios que tienen estas para la naturaleza. Precisamente la feria tiene lugar en el parque metropolitano, el pulmón verde la Bahía con 1000 hectáreas de terreno virgen y con varios ecosistemas presentes, donde existen unas salinas de cuyo funcionamiento se tienen noticias ya en el siglo XV.
MANTENIENDO EL ECOSISTEMA.
Las salinas permiten mantener especies animales como las aves o algunos peces a la vez que permiten la explotación sostenible de unos terrenos a través de la crianza de la sal o de pescados de estero, otro de los posibles desarrollos del sector. El pescado de estero no tiene nada que ver con la acuicultura intensiva ya que en los primeros los pescados y mariscos se crían con el alimento que contiene la propia salina, sin aportar piensos artificiales y luego esto se nota en el sabor del pescado. Asismimo también suponen mantener un conjunto de especies vegetales características de la zona y que han sido estudiadas por el Grupo de Conservación de Humedales Costeros de la Universidad de Cádiz que comanda el profesor Alejandro Pérez Hurtado de Mendoza, otro de los artífices de estos encuentros.
3000 METROS DE EXPOSICIÓN.
La feria surgió precisamente como consecuencia de un proyecto de 31 organismos, empresas e instituciones públicas del Reino Unido, Portugal, España y Francia que vienen trabajando desde hace varios años en un proyecto europeo bautizado con el nombre de SAL (Sal del Atlántico) que pretende aprovechar las riquezas de las salinas y recuperar su actividad artesanal con diferentes enfoques que hagan rentable estos tesoros naturales. El proyecto se financia con fondos europeos. La divulgación se realizará a través de una exposición de 3000 metros cuadrados que acogerá la “Casa de los Toruños”, un edificio de nueva construcción que servirá de puerta de entrada y como centro de investigación y consulta para el parque metropolitano. La feria será la puesta de largo de este edificio que aún no ha sido inaugurado.
COCINA CON SAL
Una de las grandes novedades de la II Feria de la Sal será la presencia activa de varios restaurantes de la provincia que elaborarán en un restaurante montado en el propio recinto diversos platos en los que sal sea la principal protagonista. Estas exhibiciones gastronómicas han sido coordinadas por la propia patronal de la hostelería Horeca que colaborará de esta forma en el evento. Ahora se está en la fase de recoger ideas de los restaurantes para ver cuales serán los cuatro que intervengan en la convocatoria. La idea es que cada uno traiga varios platos en los que la sal sea la protagonista, como los conocidos pescados a la sal o algunos aderezos que la tienen como principal protagonista. El público podrá tomarlos en el restaurante situado dentro de la Casa de los Toruños, que se utilizará por primera vez en esta feria y que será explotado a la vez durante el evento por los restaurantes participantes.

Monumento a los salineros, en la rotonda que da acceso a la Avda. de la Paz, en Valdelagrana. (Foto Colección Vicente Utrera/Alberto Trigueros).
Asimismo las empresas salineras artesanales de la provincia podrán exponer sus productos. Este es el caso, por ejemplo, de las Salinas de San Vicente en San Fernando, una de las firmas consideradas modelo en la adaptación de la industria salinera artesanal a los nuevos tiempos. San Vicente ha desarrollado productos gourmets como la flor de sal y también realiza actividades turísticas y gastronómicas en las salinas en la que ofrece despesques y comidas relacionadas con el mundo salinero. (Textos: Pepe Monforte).
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María se casa en 1950 con Ignacio Valdés Sancho, hermano de Joaquín, fundador y director de la Revista ‘Diez Minutos’. Aunque nacido en Sevilla, su familia materna y su propia madre era de El Puerto, emparentado con el bodeguero Hipólito Sancho García, padre del historiador Hipólito Sancho de Sopranis. Vivieron, a partir de entonces, en la planta baja de una casa de la calle Pagador, 16., donde tendrían de vecino a alguien que, con el tiempo, alcanzaría justa fama de escritor. Tuvieron siete hijos: Francisco de Paula (+), María, Berta (+), Ignacio (Director de Arte de
¿Acaso fue ese el origen literario del escritor? Veamos que dice propio Mendicutti: «Siempre cuento que mis precoces, bochornosos y –en su momento– celebradísimos inicios literarios tuvieron que ver con Rafael Alberti, aunque es verdad que de un modo tan indirecto que a lo mejor más de uno piensa que eso es coger el rábano por las hojas. El caso es que, cuando yo tenía 6 o 7 años y vivía en El Puerto, una vecina nuestra, María Merello, prima hermana de Alberti, nos contaba a sus hijos y a mí y mis hermanos, sobro todo en las tardes de lluvia, unos cuentos fascinantes que no he vuelto a leer o a oír en ninguna parte: al cabo de muchos años, María Merello me reveló que eran cuentos que ella había oído en su casa y que seguramente acabarán perdiéndose porque nadie los ha escrito nunca. Bueno, yo una vez escribí uno. Quiero decir que, un buen día, arranqué unas páginas de un cuaderno escolar, las doblé por la mitad y las cosí por el canto con un hilo, para fabricar un libro, y allí escribí una historia cuyo encanto al parecer no conseguí estropear del todo con mi, por lo demás, comprensible torpeza. Cuando los mayores de la casa leyeron el cuentecito cayeron todos en trance: «–Este niño va a ser un Pemá», repetían una y otra vez, arrebatados de admiración. Pero María Merello, en un momento en el que estábamos los dos a solas, con una sonrisa entre cómplice y pícara, me dijo: «–Al principio, todos los escritores se inspiran en otros, ¿verdad?». Porque ella sabía que aquel cuentecito estaba calcado de uno de los que ella nos contaba, pero no me delató. De haberlo hecho, y por culpa de la vergüenza, seguro que yo no habría vuelto a escribir jamás una sola palabra. No lo hizo, María Merello no le contó la verdad a nadie, y eso me ayudó, como ninguna otra cosa en la vida, entonces y en el discurrir del tiempo, a descubrir el encanto, el desafío, el dolor, la alegría y el compromiso de la escritura. Solo puedo decir que siempre que se me ocurre preguntarme por qué demonios escribo, recuerdo aquellas tardes lluviosas de El Puerto, la voz levemente afónica y el acento delicado de María Merello, aquellos cuentos fascinantes que nos contaba, y hay en todo eso un eco misterioso y seductor de los versos de Alberti, un parentesco raro y enigmático que me permite evocar el feliz descubrimiento de la escritura y llena de sentido y necesidad el sinuoso empeño de escribir».
UNA MUJER EN VESPA.
CUENTOS, POESÍAS Y JUEGOS.




La clave puede que esté en una tapa que ha cumplido ya más de 40 años, las pavías de merluza, unos trozos de pescado rebozado, de tamaño espectacular que en el bar bordan y del que venden al año más de 7000 kilos, según los cálculos de Ignacio. Empezó en el negocio familiar a los 14 años. Comenzó entonces a colocarse tras la barra junto a su padre: Francisco. Aunque el primer apellido de Paco era Rodríguez, la gente le conocía por su segundo, Ceballos y ese nombre se le quedó al bar. Casa Paco Ceballos comenzó a funcionar en 1947, cuando en El Puerto aún ni se soñaba con la Ribera del Marisco. La taberna sólo ponía vino y servía como lugar de encuentro para pescadores ya que estos, y los armadores de los buques, acudían al establecimiento para hacer los repartos de dinero y pescado tras las mareas. Así se mantuvo el bar hasta la década de los 70. Paco había tenido experiencia en otros locales hosteleros de la ciudad y conocía bien el mundillo de la hostelería, según relata su hijo Ignacio. En esos años se instala el primer cocedero de mariscos en la zona y el dueño pide a Paco que convierta en bar su taberna para así complementar los negocios. Paco, en unión de sus hijos que ya le ayudaban en el bar, comenzó a servir tapas de cocina que, rapidamente, lograron el respaldo de los parroquianos. Huevos a la flamenca, higaditos de pollo, riñones al Jerez, llenaban entonces la carta junto a un llamativo plato llamado merluza al “achilipún”, en honor de la canción que hiciera famosa Lola Flores y que no era otra cosa que un pescado guisado en salsa verde. (En la imagen de la izquierda, Ignacio Rodríguez Sánchez, el otro cincuenta por ciento del tabanco).



Elaboración:
Fernando Jesús López Sánchez nació en la calle Larga en el año 1924, en la misma casa donde nació Federico Rubio, tiene en la actualidad 85 años. Y hemos de señalar la confusión que existe con su nombre ya que se le conoce como ‘Fernando de Jesús’ cuando sus obras no las firma así sino ‘FJ’, sin la letra ‘d’. Su padre era cartero de profesión. Después de El Puerto vivió en Granada. A la edad de 18 años se trasladó a la capital de España para estudiar en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, obteniendo la titulación en 1947 y los Premios de Escultura y Dibujo. Desde hace más de 60 años ha realizado excelentes obras escultóricas y cerca de 500 medallas, –conmemorativas y de iniciativa propia– que van firmadas con sus iniciales: FJ. Es académico de la de Bellas Artes ‘Santa Cecilia’. En el Museo Municipal se puede contemplar una interesante selección de sus obras estructuralistas. Está casado con Marta Domínguez y tiene un hijo. (En la imagen, Fernando Jesús, con la medalla de la Academia de Bellas Artes, diseñada por él mismo. Fotografía cedida por la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia).
ALGUNAS DE SUS OBRAS.
SU RELACIÓN CON EL PUERTO.
MEDALLA CONMEMORATIVA
Presenta en el anverso a la Diosa Juno Moneta sentada sobre un plinto, pesando monedas en una balanza; en el frontal del plinto, la representación del reverso del denario romano republicano de T. Carisio del año 46 a.C. A la drecha del plinto, la firma del medallista FJ. Alrededor de la medalla, la leyenda ‘XIII Congreso Internacional de Numismática’ y en el reverso, rodeando el logotipo del Congreso, diseños inspirados en monedas españolas de todas las épocas: un bronce de Gadir (Cádiz), un as ibérico de Kese (Tarragona), la gran dobla de Pedro I, cuatro maravedís de Felipe IV, un peso de minas de México de 1611. Y la fachada del Museo Arqueológico Nacional, sede del citado Congreso. Debajo, la leyenda ‘Madrid 2003′. Diámetro 8 cms.
VII ENCUENTROS DE PRIMAVERA DE LA UCA
La vida universitaria la desarrolló en la Escuela Superior de Ingenieros de Cádiz, donde obtiene los títulos de Ingeniero Técnico Naval e Ingeniero en Organización Industrial. Fue jugador de baloncesto ‘Atlético Deportivo Portuense’ y estuvo un par de años jugando con un equipo de Jerez. A la vuelta a su ciudad natal le fué concedido el Premio al Mejor Deportista Portuense, otorgado por el Ayuntamiento, ya que había sido el máximo anotador de su categoría Sub-23, es decir, el que hacía más canastas. El servicio militar le tocó hacerlo en Rota, a las órdenes de un Capitán de Navío porteño, el Comandante Reina. En la actualidad, inmerso como está en el mundo de las producciones teatrales, vive a caballo entre Madrid, Sevilla y El Puerto, a donde vuelve cada vez que puede. (En la imagen, Enrique a la edad de 1 año en una caseta de la porteña Playa de La Puntilla).
Sobre este autor portuense, Enrique Miranda afirma que “Muños Seca posee un valor teatral importantísimo. Aparte del peso satírico que caracteriza a sus obras, nunca se olvidó de incluir entre sus versos las inquietudes cotidianas de cualquier ser humano. Eso impide que obras tan bellas como ‘La Venganza de Don Mendo’ pierdan vigencia, pase el tiempo que pase”. (En la imagen, en su etapa de jugador de baloncesto, cuando le fue concedido el Premio al Mejor Deportista Portuense).
Firma un contrato con la organización del evento y se traslada a vivir a Madrid, allí empieza a cumplir con los compromisos y obligaciones de la representación que ostenta, participando en desfiles, catálogos, apariciones televisivas, concediendo entrevistas y, principalmente introduciéndose en el mundo de la moda y la pasarela comenzando su trayectoria como modelo, aunque hace una primera incursión en el mundo de la televisión, como presentador del programa de música ‘Festival’ en Canal Sur TV, entre los meses de febrero y agosto de 1998. Además, ese mismo año, queda finalista en el certamen de Mister Mundo, celebrado en Lisboa y se traslada a vivir a Milán. “Solo tengo un recuerdo de mi representación o paso por Mister Mundo (en la imagen en bañador) representando a España”, afirma “como ves el bañador delata mi nacionalidad; estoy al lado de los representantes de Francia y USA (agachado)”.


CINE Y TELEVISIÓN. 
OLVIDO PRODUCCIONES.
Juan Escolano Paul nació en la vecina villa de Puerto Real el 21 de septiembre de 1938, por lo que es doblemente porteño: del Real Puerto y del de Santa María., ciudad en la que vive desde 1971. Hijo de Antonio Escolano y María Teresa Paul, es el quinto de ocho hermanos. Su padre,Coronel de Intendencia de la Armada hizo que la familia se moviera a Canarias y Madrid. Con 25 años Juan se independiza y se va a vivir a Sevilla. Hizo la carrera de Perito Industrial en Cádiz, donde estaba destinado su hermano que era Ingeniero Industrial y dos años de Aparejador. Entró en el mundo de la consttrucción de la mano de su hermano Javier, arquitecto, llevando representaciones de productos para obras y dejó los estudios: “–A mi me gustaba la calle, no quería otro tema”. Volvió con la jubilación del padre a su ciudad natal para vivir con él, mientras venía mucho por El Puerto y aquí conoció a la que sería su mujer, Mª Carmen Pico Ruiz-Calderón, Chica, con la que ha tenido cuatro hijas y 5 nietos. Pero lo que de verdad le gusta, lo que le apasiona y lo que llena muchas horas de su tiempo y de su vida es hacer felices a los demás a través de la magia. Ha sido presidente y fundador de la Asociación Ilusionista Gaditana. También ha sido un gran tirador, participando en Campeonatos de Tiro al Plato, obteniendo grandes triunfos por toda España. 

BALBUCEOS CON LA MAGIA.
ESTUDIOS Y MAGIA: TAMARIT.
Escolano quedó impresionado ante las personas y los acontecimientos vividos aquella tarde de enero.


CARABIAS Y SYLDINI.
En medio, metido de lleno en el mundo de la magia, las actuaciones y la farándula, hizo las milicias universitarias, terminó y continuó los estudios quedándose con en el peritaje industrial. En Sevilla llegó a trabajar en el mundo dela publicidad con la Agencia Greko y en Puerto Real con su primo Tito Barrena, hoy corresponsal de Diario de Cádiz en la villa vecina montó una tienda de muebles, para encaminar sus pasos profesionales, allá por 1967 en el mundo de la representación de los materiales para la construcción, donde hoy continúa. (En la imagen, una caricatura de Escolano en la actualidad).




Jugaba en el Ejido de San Juan, “el Lejío” como popularmente se le llamaba, a “la vuelta a la manzana”, el “salto del múa” -casi siempre le tocaba en la pared aguantando la fila y le daban el espolique-, a “la china”, a “la comba”. Merendaban pan con aceite y azúcar en casa; en el colegio pan con chocolate y mientras merendaba, de pie hacía cola, relevando a su madre, para comprar el carbón que alimentaba la cocina y la copa o brasero. También llegó a hacer cola en el 

CUIDANDO NIÑOS.

































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