Saltar al contenido

1

Rematando las fachadas de muchas casas de El Puerto, sobre las azoteas, se encuentra en ocasiones una torre vigía o torre-mirador que, a menudo decoradas, adoptan modelos variados: terraza, sillón, garita... Estos vigías arquitectónicos oteaban el movimiento de las embarcaciones y configuraban desde el mar, la silueta de la ciudad. Un buen sitio para mirar el futuro de El Puerto en el año 2013 que comienza mañana.

Torre mirador de la casa de los O'Neale, en la confluencia de las calles Larga y Santo Domingo, propiedad de Bodegas Caballero.

Desde los orígenes de la empresa americana, la Ciudad de El Puerto de Santa María desempeñó un papel destacado que iría aumentando en intensidad hasta los siglos XVII y XVIII. A ello contribuiría en gran medida el ambiente marinero de la ciudad bajomedieval. Pero sería a lo largo de la Edad Moderna, cuando El Puerto  se prolongaría hacía el Atlántico, convirtiéndose en importante puerto exportador y mercantil de productos de la zona, y en intermediario entre el interior de la península y el continente europeo con las tierras americanas.

Torre mirador de Bodega de Mora, en la calle de Los Moros, propiedad de Bodegas Osborne.

Torre mirador de una vivienda de propiedad particular, en la calle Santa Lucía, muy cerca de la Iglesia Mayor Prioral.

Torre octogonal del antiguo colegio de los Jesuitas en El Puerto, situada en la esquina de las calles Luna y Nevería. De propiedad particular, es un lugar excepcional para colocar una cámara oscura.

El colectivo de Cargadores a Indias se hizo fuerte en el siglo XVII cuando las entonces favorables perspectivas atrajeron a esta zona a un buen número de comerciantes que hicieron de la ciudad un centro comercial y cosmopolita. Estos procedían en buena parte de la aristocracia de origen vasco-navarra y del norte peninsular, aunque no faltaron italianos, flamencos o personas procedentes de otras regiones españolas. La vasco-navarra era una aristocracia de dinero y sangre que ocupó un lugar privilegiado en la sociedad local, participando incluso en el gobierno municipal. En general todos estos comerciantes persiguieron ennoblecerse, cosa que su rápido enriquecimiento haría posible en la mayoría de los casos, uniéndose al grupo de nobles hidalgos o miembros de órdenes militares.

Torre mirador del Palacio de Villarreal y Purullena. Fundación Goytisolo y Ayuntamiento. Confluencia de las calles Cruces y Federico Rubio.

Torre mirador de vivienda particular, calle Cielos.

Torre mirador de vivienda particular, calle Cielos esquina con Javier de Burgos.

En 1.717 se produjo el traslado de la Casa de Contrataciones de Sevilla a Cádiz, ofreciéndo un nuevo protagonismo comercial a la Bahía del que El Puerto no quedaría privado. Pero a partir de los últimos años del siglo XVIII y debido, entre otras razones al decreto de libertad de comercio con las colonias (Carlos III, 1.788), nuestra ciudad se debilitó frente a Cádiz en lo que al tráfico ultramarino se refería, comenzando una decadencia comercial que se fue sustituyendo por nuevos horizontes económicos.

La ginebra es la bebida de moda. Han llegado a surgir incluso “gintonerias” y cualquier restaurante que se precie incluye como final de la comida una carta de gin tonic con profusión de ginebras, tónicas y complementos para que la bebida este al gusto del cliente.

La enóloga Concha de Antonio junto a un pequeño alambique de cobre que se conserva en la sala de catas que tiene la destilería.

Eduardo Lacave, director de marketing de Rives, señala que España es la que ha puesto la bebida de moda y que el fenómeno nació hace cinco años. Pero en el mundo de la ginebra los que dictan los cánones son los ingleses. Lo más granado del sector, las de más categoría se apellidan “London dry gin” y son ginebras hechas a la manera de este país. En este competitivo grupo la única representante española, que compite con marcas inglesas y francesas es de El Puerto de Santa María y es la ginebra Rives.

Cuando se visitan las instalaciones de Rives, en el polígono industrial de Las Salinas, te llaman la atención los contrastes. En pocos metros se sitúan un impresionante tren de embotellado capaz de producir 18.000 botellas a la hora y en una habitación anexa, situadas como encima de dos grandes pedestales, como si se les rindiera culto, están dos grandes recipientes  de cobre cuya edad, como con la piel de los humanos, se ve a simple vista.  Son los destiladores, donde se elabora la ginebra. Varias carretillas elevadoras trabajan apilando cajas de bebida. En otra pequeña habitación, rodeada de máquinas de precisión y tubos de ensayo, está Concha de Antonio. De su intuición, al combinar los once aromas que lleva la ginebra, depende también en gran parte el éxito. Es doctora en Química, farmaceútica, enológa y le faltan cuatro asignaturas para terminar Derecho. Fue en 2011 nariz de oro en el certamen que convoca la asociación andaluza de enólogos y lleva 40 años en el sector desde que comenzará trabajando para Osborne. Su labor está a medio camino entre la ciencia y la artesanía ya que ella es la encargada de hacer la combinación de aromas con la que se hace la ginebra. Ahora, precisamente, está trabajando en la próxima producción y escogiendo los ingredientes que se utilizarán en 2013.

Botellas de ginebra Rives en el tren de embotellado que tiene la empresa en el polígono empresarial de El Puerto de Santa María. La planta es capaz de producir 18.000 botellas por hora.

Cada año la combinación varía ligeramente y se cambian algo los porcentajes de cada ingrediente. La decisión la toman la propia Concha de Antonio con los hermanos Augusto y Juan Carlos Romero Haupold, presidente de la compañía y director de producción respectivamente. Sólo ellos, la enóloga y el capataz de la firma, Francisco Cerecera, conocen la fórmula. La cosa tiene su toque de misterio porque la firma da a conocer 10 de los aromas de la ginebra, aunque uno permanece en secreto. Se emplean productos, botánicos le dicen en el argot del sector y entre los aficionados al gin tonic,  de todo el mundo, desde Los aromas que aportan cáscaras de naranja amarga traidas desde Sevilla a regaliz traido de China o granos que vienen desde Africa. Se podría decir casi que en la botella de ginebra están los cinco continentes.

TECNOLOGÍA DE ÚLTIMA GENERACIÓN Y ARTESANÍA.
La mezcla entre la tecnología de última generación y la artesenía no paran de entremezclarse. En las instalaciones llama la atención una gran torre central de 30 metros de altura. Dentro todo está lleno de grandes tubos. La función de estos es lograr que el alcohol que se introduce en estos conductos quede lo más puro posible. Se utiliza alcohol obtenido de remolacha, un producto que se produce en Andalucía. El reglamento europeo establece que para las ginebras de máxima categoría, las “London dry gin”, el alcohol debe ser de origen agrícola.

La primera clave está, por tanto, en lograr un alcohol lo más puro posible para hacer la ginebre. Que no tenga ninguna impureza. Pero después de la más alta tecnología para lograr este objetivo se vuelve a lo artesanal. En una sala anexa descansan las dos joyas de la casa. Aunque la destilería se construyo en 1978, los dos destiladores de cobre donde se sigue haciendo la ginebra vinieron de las instalaciones anteriores. Uno tiene una capacidad de 8000 litros y otro de 5000. En los depósitos se mezclan el alcohol que ha sido antes dejado lo más puro posible, los aromas y agua, agua de la red de aguas de El Puerto que se somete a un proceso para dejarla también lo más pura posible quitándole los minerales. La idea es dejar todo lo más neutro posible para que luego tan sólo influyan en el sabor los aromas elegidos. La mezcla descansa 24 horas en el depósito para que el líquido se impregne de sabor y comienza el proceso de calentamiento que hace que se convierta en vapor y tras pasar por un serpentín vuelva a su estado líquido. Esto ya es la ginebra, que pasará luego a grandes depósitos hasta que se embotelle.

Imagen de uno de los alambiques donde se elabora la ginebra.

...continúa leyendo "1.599. RIVES. La ginebra de aquí."

Aficionado y devoto de El Puerto de Santa María, escritor, periodista, dibujante, químico, atleta, bon vivant, con cara de anuncio de vino moscatel, el poeta viajero y gastrónomo Garmendia nos desvelaba, antes de morir en abril de 2007, por que escribía en la barra de los bares.

Pregunta: Para usted, ¿El Puerto de Santa María es...?.
Respuesta: Sevilla con agua salada.
P: Crítico de RNE, afamado gastrónomo, autor de más de 25 libros de toda laya. Licenciado en Ciencias Químicas. ¿Y aún le llaman bon vivant?.
R: La verdad es que mi vocación es la de ermitaño. Lo que pasa es que no he encontrado todavía un desierto donde se viva bien.
P: ¿Con quién le confunden más por la calle, con Fray Leopoldo de Alpandaire o con Fernando Fernán Gómez, caracterizado de ‘El Abuelo’?
R: Tanto Fray Leopoldo como Fernán Gómez pueden ser confundidos conmigo.
P: ¿Es verdad que usted escribe en las barras de bares y tabernas?
R: Sí. Las barras de los bares tienen la ventaja de que en ellas, además de escribir, se puede observar y escuchar.
P: Usted fue Campeón de España en Atletismo hace 50 años ¿qué le diría a Pedro Pacheco que al parecer corre con guardaespaldas?
R: Que yo no pude permitirme el lujo de llevar de escoltas a Carl Lewis y a Maurice Green.
P: En su calidad de crítico gastronómico le invitan a yantar y a libar de lo mejor, a dormir en las más afamadas posadas, le placean, y encima le pagan. Eso duele, ¿no?.
R: Eso duele, pero duele tan poco que casi no se nota.
P: En su libro ‘La Taberna del Traga, Santuario de la Gracia’, usted habla del Beni de Cádiz... ¿y que...?
R: El Beni de Cádiz fue el hombre con más gracia del mundo, después de su hermano Amós Rodríguez Rey.
P: ¿Algún plato de su elección, de esta zona?.
R: El bacalao al pil pil y la paella valenciana. Hablando en serio, las tortillitas de camarones.
P: ¿Quiere usted terminar con “un tercetillo asonetado” o sea, una soleá?.
R: Los “tercetillos asonetados” no existen. Sí los tercetillos asonantados, porque riman en asonante: “Aunque resulta sencillo/ en consonante rimar/ el dichoso tercetillo”.

Si bien Garmendia fue, también, humorista gráfico, salió de su propia gracia dibujarse a sí mismo en un peculiar autorretrato en verso, con el que saludó  a los lectores de El Correo de Andalucía en junio de 1970 (el dibujo se publicó en el mismo medio en 1971):

Nací en Sevilla; mi apellido es vasco.
Vasca mi sangre, vasca mi figura.
Temo a la gente, la cordial me apura.
La palmada en la espalda me da asco.

La hembra me enerva; le doy bien al frasco.
Soy tímido a la vez que caradura.
De cuanto di, jamás pasé factura.
Cuando me pica la ilusión me arrasco.

Creo en Dios. Uso barba, como Cristo.
Como Judas también, como el demonio.
Me gusta el mundo y me horroriza el mundo.

Soy uno más. Me canso, luego existo.
Adoro a mi mujer, me llamo Antonio,
y me muero segundo tras segundo.

 (Texto: José María Morillo).

La Voz de la Bahía, el periódico local que se publicó durante un año entre 1965 y 1966,  recogía en su edición del 28 de diciembre de 1965 esta inocentada periodística, en un fotomontaje en el que afirmaba que habían aparecido «unos curiosos vestigios muy bien conservados y estos arqueológicos atribuidos al periodo romano» detrás del rompeolas del muelle. Las bromas de la prensa de entonces, cuando hoy la prensa no está para bromas. /Colección Manolo Morillo.

Elías Py Rodríguez fue durante 10 años Secretario de la Comarca de Jerez de UGT, cuando consolidó el sindicato. Es maestro de escuela, de primaria. Lector empedernido desde la novela al ensayo, se metió en política con el partido de Tierno Galván, el PSP, que luego se integraría en el PSOE. Hoy colabora con el Foro social y reflexiona mandando datos y estadísticas a su lista de correos por internet.

--¿Como es eso de lanzarle un pulso al gobierno, desde otra estructura consolidada, como son los sindicatos?
--Los sindicalistas no somos ni boxeadores ni médicos, pero notamos que este gobierno empieza a tener el pulso muy débil.

--Entonces… después de la huelga general, ¿Qué?
--Habrá que seguir dándole "medicina" al gobierno... si no mejora su pulso social...

--En su etapa de Secretario Comarcal de la UGT, logró elevar la representación de su sindicato de los 150 delegados a casi 600. ¿eso escuece o enriquece?
--La "sopa" sindical de la comarca empezó a estar más jugosa... se enriqueció

--Y, para un maestro de escuela de primaria, hoy jubilado, ¿era más fácil lidiar con los problemas de los chiquillos que con los de los adultos y su problemática laboral?
--¡Los niños nos lidian a los maestros!

--Eso de que esta provincia es la que tiene más paro de Europa, ¿es un mito, una estadística, una lacra…?
--Es una jodida realidad, a la que ni los empresarios ni las administraciones han sido capaces de buscar soluciones adecuadas.

--En su etapa de militancia en el partido de Tierno Galván allá por 1975, el PSP que luego se fusionaría en el PSOE, aparte desde la juventud, ¿Cómo se veía la nueva actividad política?
--Era muy ilusionante, aunque la realidad es cabezona y nos hizo aterrizar.

--Y ahora, los partidos son más máquinas electorales y oficinas de empleo, que transformadores de la sociedad,  ¿necesitan un revulsivo las organizaciones políticas?
--Como se dice en mi pueblo, los partidos de izquierda necesitan "triquitraque", es decir, revulsivos que le hagan acercarse a la gente.

De izquierda a derecha, Elias Py, desconocido, Rafael Valiente Moreno, desconocido, Esteban Caamaño Bernal, Ramón Rubial Cavia, Tina Aguinaco, Pepe Valiente, Pablo Expósito, Milagros Sanz Ganaza, desconocida, Fernando Mena, y Rogelio, ante el desamortizado Penal, donde estuviera preso el que fuera presidente del PSOE, Rubial.

--¿Es cierto que Vd. es un introvertido, que medita los problemas en solitario, hasta que haya una solución idónea?
--Soy muy introvertido, aunque procuro superarlo obligado por las circunstancias.

--Así, después de pensar y repensar los problemas sociolaborales de El Puerto durante tantos años, ¿tiene alguna receta para el pleno empleo?.
--Hay muchas recetas, lo que no sé es si hay "farmacéuticos" dispuestos a elaborar la "medicina". (Texto: José María Morillo).

1

Victor Unzueta Gabiola (Vitocho, como era conocido familiarmente) nació en 1921. De ascendencia vasca, aunque portuense por varias generaciones, era natural de El Puerto, ciudad por la que mantuvo un gran cariño toda su vida.  Su predilección por El Puerto fue tan grande, que incluso en sus últimos meses, cuando la enfermedad de alzheimer le hurtaba la memoria, recordaba con claridad y emoción el nombre de cada calle, cada rincón portuense y el lugar de residencia de las muchas amistades que tuvo.

Licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla, Víctor Unzueta ejerció como abogado desde 1952 con despacho propio en su casa familiar, situada en la esquina de las calles Larga y Santo Domingo, donde residió con su mujer Sofía Melgarejo Osborne y con sus hijos Amparo, Fernanda, Lupe, Víctor y Cristina, antes de trasladarse a la calle Galeote de Vistahermosa, donde también se regentó una tienda de muebles clásicos y en la actualidad tiene su despacho de Gestoría José María Martín (ver nótula núm. 1545 en GdP). Fue empleado del Ayuntamiento y de la empresa privada, así como Juez sustituto. Formó parte de las Asociaciones de Padres de Alumnos de los colegios de sus hijos, tanto de enseñanza pública como privada

Víctor Unzueta Gabiola estuvo vinculado al mar desde su juventud, llegando a ser uno de los socios fundadores del Real Club Náutico en 1948. Su hijo Epi (ver nótula núm. 906 en GdP) es un reputado navegante.

De izquierda a derecha, Elías Martín, Carlos Campoy, Victor Unzueta, José Luis Poullet, Carmen Fernández y Pitarque, visitando la lonja del pescado el 21 de abril de 1982/ Foto: Rafa. Col. V.G.L.

El Ayuntamiento le dedicó en diciembre de 2007, en la Costa Oeste, un paseo frente a la Bahía que lleva su nombre, como reconocimiento a su generosidad en un momento muy importante para la historia de El Puerto, como fue la transición política, de la que fue un destacado artífice, siendo la persona más votada en las primeras elecciones democráticas celebradas en la ciudad después de la dictadura, en 1979, cuando se presentó a la Alcaldía como cabeza de lista de UCD, aunque no fue alcalde debido al pacto político de los partidos de izquierdas (PC, PSOE y PSA).

Victor Unzueta, arriba a la derecha, durante la celebración de 10 Años de Ayuntamientos Democráticos. Concejales electos: 1979-1989 La fotografía tiene 23 años: abril de 1989. El alcalde de la Ciudad, era el socialista Juan Manuel Torres Ramírez. (ver nótula núm. 827 en GdP).

Pese a ello, aun se le recuerda por la forma de hacer política: marcada por la educación, la amabilidad y los buenos modales hacia toda la Corporación, lo que allanó el camino para el cambio democrático en la Ciudad. Falleció en la madrugada del jueves 30 de abril de 2009 de un fallo cardiaco, a los 88 años de edad.

Candidatura a concejales por UCD en 1979. (1).

Candidatura a concejales por UCD en 1979. (2).

11

A diario, desde hace algo mas de dos años, Juan Garrucho pasa los días y las noches aquí. Antes, dormía en el interior que daba soporte al cajero automático; tras la obra de sacarlo a la calle, duerme al raso junto al mismo. Los clientes de la entidad bancaria lo sortean para acceder al teclado.

Los vecinos han recogido firmas para que se vaya. En el banco han puesto un seguridad, pero solo en horario de mañana, por lo que al finalizar la jornada laboral, indefectiblemente, Juan regresaba a 'su' banco’ de la calle Luna. Ha estado en un albergue, pero no cumple las normas y se marcha o le invitan a irse. Entidades públicas, religiosas y privadas se han interesado por él, sin tener éxito para que abandone su asentamiento diario. Juan Garrucho permanece, como preso de una maldición bancaria, sin trabajo y con la salud mermada, en el entorno de la Placilla. Allí está su portal, entre mantas, cartones, mientras unos silenciosos maniquíes --sus vecinos en la calle Luna-- comparten espacio, junto a una farmacia, ante las múltiples y variadas miradas de los viandantes. Es el Portal de Juan Garrucho.

En la imagen inferior, el director y conductor del programa de Canal Sur TV ‘Andalucía Directo’, Modesto Barragán, junto a Vicente Rodríguez, de Sucesores ‘Angel Martínez’ durante la visita realizada días pasados al plató de dicho programa autonómico, líder de audiencia en su franja para este tipo de programa informativo y de servicio público, que vértebra a las diferentes provincias andaluzas.

Vicente Rodríguez llevó un Nacimiento a Canal Sur, con figuras del simpar Ángel Martínez, pero pertenecientes a la nueva hornada de la empresa 'Sucesores de Ángel Martínez'.

En la imagen, una fotografía antigua con la imagen de Ángel Martínez y su busto, realizado por él mismo. El parecido con el original es verdaderamente hiperrealista.

Vídeo del reportaje realizado el pasado años en los talleres de ‘Sucesores de Ángel Martínez’ en calle Larga de nuestra Ciudad, donde se conocen las técnicas de realización de figuras de aquel ‘Hombre de los Muñecos’ que fue Ángel Martínez.

 

Corría el año 1972. Un macroproyecto turístico y residencial circulaba por los despachos, desde Madrid a El Puerto. Se trataba de urbanizar la Península de Los Toruños, y convertirla en un gran centro europeo de ocio, turismo y residencial. Se trataba de crear en El Puerto “La Venecia Atlántica», aprovechando los caños, el propio río San Pedro -surtidor principal de agua para el proyecto- creando nuevos canales que circundaran los espacios desecados y construidos. Ya se había empezado a urbanizar -era el boom inmobiliario de Valdelagrana- y paralelamente avanzaba la Barriada del Río San Pedro, en el término municipal de Puerto Real dejaban un suculento espacio para los constructores en una zona donde, argumentaban, «solo había mosquitos y aguas estancadas», abundando en que «podía suponer la creación de muchos puestos de trabajo directos e indirectos»,  ¿Han notado que el discurso sería el mismo, una década mas tarde, cuando se empezó a vender Puerto Sherry como la salvación de todos nuestros males de desempleo?.

Vista aérea de la península de Los Toruños.

Una carretera que todavía sobrevive en su primer tramo atraviesa Los Toruños en lo que hoy es el Parque Metropolitano más grande de Andalucía junto con el Pinar de la Algaida en Puerto Real. Gracias a las presiones ecologistas a principio de los ochenta se pudo evitar el mayor desastre ecológico que hubiera supuesto desecar las marismas, ahuyentar cientos de especies que nidifican y deshovan aquí, y que sin su presencia hubieran matado la pesca en la Bahía de Cádiz. Lo que hubiera sido un ¿espacio de privilegio para unos pocos? hoy es un lugar de esparcimiento para todos. Allí se encuentran águilas pescadoras, charrancitos, avocetas, flamencos, garzas, chorlitejos, martines pescadores,  lagartos ocelados y camaleones, entre caños, dunas, pinares, playas naturales y salinas. El dinero fácil, el dinero rápido para unos pocos en nombre de un falso desarrollo y crecimiento de las ciudades, encontró eco hasta hace poco en este Puerto de los Lamentos, que tristemente siempre ha sido indolente a lo largo de su historia, frente a su lenta destrucción. Solo de vez en cuando respondemos a los estímulos del hartazgo, nos levantamos con ganas de parar el Desarrollo Sostenible camuflado y mandar a tanto listo a tomar por donde amarga el pepino. Tendrán que venir de fuera a recordárnoslo. (Texto: José María Morillo).

1

Carolina Tengstrand es una portuense de Suecia, Licenciada en Periodismo y Ciencias Políticas, productora de TV que investiga formatos de programas por el mundo, contrajo matrimonio en El Puerto hace 10 años, congregando  a 140 suecos que ‘no se hicieron el idem’. /Foto: Paco Rosso. Año 1993.

--Vd. que vive en El Puerto desde los 4 años, o sea, es una portuense más, ¿Exportaría picos de La Pastora, pestiños, masa de churros y aceitunas aliñadas a Suecia? --Por supuesto, y también el arte de mis coleguillas de saber vivir sin estrés.
--De su experiencia en aquella Tele Puerto a trabajar para productoras internacionales... ¿alguna diferencia?. --Antes entrevistaba a El Papi, ahora me dedico a personajes como Margaret Thatcher y Castro.

--Ahora viaja por el mundo buscando formatos nuevos para las distintas televisiones ¿qué clase de programa saldría de un pleno del Ayuntamiento?. --Uno para hacer dormir a los niños... ¡pobres niños!
--La necesidad de comunicarse, de hablar, de contar cosas, es algo natural en usted... --Es mi gran pasión, si no comunico me asfixio.

--Sinceramente, Vd. que ha trabajado por América y Europa, ¿piensa en global y actúa en local?. --Pensar y dejarme influir por lo  global me ayuda a ser mas profesional en lo especifico.

--Tiene dos carreras universitarias: Periodismo y Ciencias Políticas ¿pensó alguna vez que los periodistas y los políticos se necesitan mutuamente?. --Es una cuestión simbiótica; con alguien la tenemos que tomar los periodistas.

--¿Cómo se dice en sueco ‘El que bebe agua de la Fuente de las Galeras no se va de El Puerto’?. (Pero no la vaya a beber que en la actualidad no es potable).

--Den som dricker vatten i Las Galeras fontanen, lamnar aldrig El Puerto. ¿No seria mejor traducir eso de "No es potable"? A ver si vais a matar a muchos turistas. Entonces si saldría El Puerto en el libro Guinness.

--La anécdota de su vida es... --Típico mío, encontrarme  con una buena amiga que no había visto en cinco años en medio de Colombo, en Sri Lanka. ¿Verdad que es casualidad? (Texto: José María Morillo).

En estos días, cuando se cuestiona el orígen de los Reyes Magos, recordamos que hace 12 años, los humoristas gráficos de ‘El Mundo’ Idígoras & Pachi presentaron en El Puerto su libro  ‘Los 33 Reyes Magos’ en los últimos días de noviembre del –también apocalíptico, ya ven—año 2000. Esta es la crónica que hicimos de aquella puesta de largo monárquica.

Sinopsis: Aunque solo nos han llegado los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar, en realidad fueron 33 los Reyes Magos de Oriente que abandonaron sus palacios para seguir a la estrella. El rey Timoteo, el rey Blas, el Rey Humberto, el rey Roque y muchos otros no acabaron el camino por diversas razones a cual más disparatada, que se conocen en el cuento, el primero que los humoristas gráficos Idígoras y Pachi dedican al público infantil.

“Su Majestad el Rey está muy ocupado con las obligaciones de la corona, y no ha podido venir con nosotros a la presentación del libro, por lo que, esta noche nos acompaña un mago malagueño, Luigi, que seguro con sus ilusiones, nos traerá la magia de los niños que todos fuimos”, fueron las palabras con las que Idígoras y Pachi argumentaban el acto celebrado en el auditorio San Luis Gonzaga, en la presentación de su libro.

Abrió el acto el [entonces concejal de Cultura], Enrique Moresco, quién agradeció a los humoristas que escogieran El Puerto como segundo lugar de presentación de su nuevo libro ‘Los 33 Reyes Magos’, tras Málaga. El Teniente de Alcalde de Cultura se refirió claramente a la vocación cultural de El Puerto para acoger actos de este tipo, en una noche que transcurrió entre la magia, el buen humor y las carcajadas de un público que disfrutó con los humoristas gráficos de El Mundo y El Jueves.

Pachi & Idígoras, posando delante de sus personajes ¿de ficción?

Modesto Barragán, director territorial de Canal Sur Cádiz, introdujo el acto, con una semblanza de los autores, y la importancia que el auditorio en el que se encontraba supone para El Puerto, lugar en el que correteaba hace menos de un siglo el poeta Rafael Alberti, señalando que: “en esta ocasión no le vamos a pedir a los Reyes Magos que nos traigan regalos, sino que se los lleven, que cojan por la EPA las cifras del paro, que el pueblo de Moisés abra de par el Estrecho y que se queden con un palmo de narices las mafias del narcotráfico y que, los Magos, que lo consiguen todo, hagan que los hijos de... la Gran Bretaña se lleven el ‘Tirolés’, y que se queden fuera en las telebasuras de las cajas tontas, el himno de Tamara. Esta noche, Pachi e Idígoras, ya saben lo que es un día de Toros en El Puerto, y en esta Bahía, esta noche todos nos sentimos monárquicos por la gracia de la Navidad, gritando juntos: ‘Vivan los Reyes Magos, los 33’.”

Idígoras, quien hizo un detallado recorrido por la historia del humorismo en España a través de la literatura, el teatro y los tebeos, tuvo referencias para Muñoz Seca, de quién recordó la anécdota  en la que siendo preso político, dijo a sus captores: “Podréis quitarme mis bienes, mi vida, pero una cosa no podéis quitarme: el miedo que tengo”. Pinceladas sobre Lewis Carroll y su obra. Recuerdos a Ibáñez, Raf, Estivil, Schmich, o Vázquez. O a Mihura, Tono. Y su empeño por recuperar el humor de los tebeos, en un libro aunque infantil, para todos los públicos: “Seguramente la infancia no es la época más feliz, pero si es la única en que puede alcanzarse la felicidad pura”. Por eso la tenacidad es desconectar de los problemas de todos los días, con las tiras en prensa diaria: Arzallus, Gapar Zarrías, el submarino de Gibraltar, por eso desocuparon las neuronas de los problemas cotidianos y han editado su primer libro infantil.

El mago Luigi, quién recordó al también ilusionista portuense Juan Escolano, deleitó a los asistentes con sendas exhibiciones de mentalismo y escapismo con la colaboración del público y el propio Modesto Barragán, quién actuó como notario de los ejercicios del mentalista, dando fe como el  notario de la realidad que es.

Pachi, en un cuaderno de gran formato representó a personajes de la vida pública provincial y nacional, justificando su caracterización y el cuento infantil en el que los incluían: Rafael Román, presidente de la Diputación, como una hada madrina transformando una calabaza en un BMW. Pedro Pacheco, alcalde de Jerez como el Lobo de Caperucita Roja. Jesús Gil, alcalde de Marbella, como Caperucita con dos cestas/maletas con contabilidades A y B. Teófila Martínez como Pipi Calzaslargas, o el propio alcalde de El Puerto, Hernán Díaz, como Super Nán. (Texto: José María Morillo).

1

“LA BAHÍA DE CÁDIZ ES UN FINISTERRE Y PUNTO DE PARTIDA”.

Hace diez años, en junio de 2002,  celebraba sesión solemne en el antiguo Monasterio de la Victoria, la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia, en la que fue recibido como académico de número el profesor Dr. Diego Ruiz Mata, catedrático de la Universidad de Cádiz y director de los trabajos de excavaciones en el yacimiento arqueológico de Doña Blanca. Su discurso de ingreso versó sobre ‘Un territorio, el mar, el hombre, la historia, el alba de la conciencia histórica de la Bahía de Cádiz’, dedicando su discurso a Rafael Alberti, bautizado por el arqueólogo como el Homero de Occidente. /En la imagen, Ruiz Mata, el día de su discurso académico.

Empezaba entonces su alocución con los versos de Luis Cernuda, ‘Donde habita el olvido’ y en el turno de agradecimientos se refirió a la Academia que lo acogía como “memoria cultural e histórica de El Puerto –el verdadero poder perdurable- que difiere de lo circunstancial y de los que padecen y sufren un lapsus de memoria, intencionado y bien meditado”. Hizo referencia a su llegada a El Puerto en 1979 “con una ilusión que me inundaba el cuerpo y que no he perdido. En estos 22 años se han vivido días inolvidables y acontecimientos olvidables, que en verdad no se olvidan. Los restos sepultados comenzaron a explicarnos el sentido de una historia, que poco se parecía a los antiguos paradigmas.”

Hizo Ruiz Mata una brillante semblanza del Mediterráneo, pero comenzó situando a la Bahía de Cádiz entre dos mares: “La Bahía es sustancialmente mediterránea, pero su proyección es también atlántica. Es un punto cero, un finisterre y un punto de partida”, y trajo a colación los versos de Paul Valery “El mar, el mar siempre comenzando”. Y continuó: “Por el Mare Nostrum llamado así por los romanos, circularon numerosos productos, las tecnologías, los conceptos y la materialización urbana, la escritura, los primeros poemas escritos, los mitos y creencias, las ideas políticas y religiosas, también la desolación y la guerra. Por entonces era, en la visión de los hacedores de la historia, un espacio inmenso, ‘por sí solo, antes era un universo, un planeta’. […] Poco importa que a la Bahía la bañe el atlántico, pues el inicio de su conciencia histórica se sitúa en el Mediterráneo. Ahora comprendo mejor el significado del Castillo de Doña Blanca, la primera expresión histórica de este espacio. Es imposible el olvido”.

El Auditorio del Monasterio de la Victoria, durante el acto de investidura del Dr. Ruiz Mata. De izquierda a derecha, el arquitecto y restaurador Rafael Manzano Martos, quien hizo una profunda biografía del recipiendiario, Ruiz Mata, el presidente de la Academia, a la sazón Juan Gómez Fernández y el secretario Jesús Nogués Ropero.

Con los versos de la Ora Marítima de Alberti escritos en su exilio argentino, “Yo te miraba, oh Cádiz, bahía de los mitos”, se refirió el ya académico a “Occidente como un finisterre mítico y real, para los pobladores de las orillas e islas del mediterráneo de la época de Homero”, e hizo una recreación de la Bahía hace 3000 años, sobre la relación del hombre con el medio, su depredación, producción y transformación, así como su actual estado de paisaje agonizante que nada tiene que ver con el que vieron los fenicios que por aquí vinieron a integrarse con los habitantes de Tartessos.

Abundó Ruiz Mata en la evolución de la aldea a la ciudad, de la sociedad tribal al Estado, refiriéndose a los pueblos indígenas prefenicios, la fundación de Gadir y la relación de Tiro y la Bahía de Cádiz, y a los restos del Castillo de Doña Blanca, como los de la ciudad más antigua de Occidente, por donde entraron los usos, modos y costumbres que hoy están aun vigentes en Occidente. Con una vuelta al comienzo de su discurso, donde recordó a Paul Braudel y sus palabras “haber sido es una condición para ser” y la lectura de los versos “Que le contesto al mar cuando pregunte” finalizó su brillante y fuertemente ovacionada intervención. (Texto y fotos: José María Morillo).

3

Juan Segura Lobo, nace el 20 de Septiembre del 1913 en El Puerto de Santa María, hijo único de Manuel Segura Pérez natural de Puerto Real y Carmen Lobo Rodríguez de ésta. Su padre, Manuel, trabajaba de guardagujas en la línea Jerez-La Parra y allí vivía la familia hasta que decide dejar este trabajo y abrir una taberna de vinos en el centro de El Puerto. A partir de aquí, existen dos versiones: , según un informe de la policía, Manuel abre el bar ‘El Chorro’ el 19 de Mayo de 1922 y según la mutua laboral de trabajadores autónomos el 20 de abril de 1921. Sobre esa fecha Manuel alquila la casa situada en la calle Ganado núm. 23  -entonces calle de Calvo Sotelo-- para vivir en ella y también alquila el local situado en el número 9 de la mísma calle, donde comienza la aventura del bar.

El nombre ‘El Chorro’ creemos es debido a una fuente que había un poco más arriba donde hoy esta Bankia, antes Banco Central, esquina con la calle Larga. Juan tiene por entonces 7/8 años y estudia en el colegio de Ricardo Alcón situado en la planta superior del bar, también va a Bellas Artes y da clases de Francés en la calle Larga, hasta que cierra el colegio (no sabemos por qué ni el año) y su padre lo pone a trabajar en el bar ya que este va marchando bien y lo necesita para que le ayude.

En el interior del Bar El Chorro, el padre de nuestro protagonista, Rafael Álvarez Santander, suegro de Ricardo 'el de las gomas' y Juan con su hija mayor en brazos, María del Carmen.

Fruto de este periodo fructífero, el 28 de Mayo de 1941 Manuel compra la casa completa a la dueña: Vicenta Serrano; esta casa da a dos calles, Ganado y Ricardo Alcón, decidiendo entonces la familia irse a vivir a la planta superior y dejar la de abajo para el bar que aumenta el espacio a casi toda la planta colocando mesas y sillas en un patio interior; también alquila un local situado enfrente justo del bar que utiliza como almacén y donde coloca varios toneles de vino.

Juan, en Sevilla, con algunos compañeros de hostelería.

Entre el año 40 y 50 del siglo pasado, nuestro protagonista, Juan comienza a llevar el peso del bar y le vemos en algunas fotografías con otros empresarios de la hostelería de El Puerto en reuniones que hacían en Sevilla todos los años.

También, en estos años, en un desplazamiento a Málaga, Juan conoce a la que sería su esposa, Magdalena Mercader Pérez, una mujer maravillosa, guapa, simpática y querida por todos. Magdalena deja su Málaga natal y se casa con Juan el 17 de Junio de 1951 y en Diciembre de 1952 nace su primera hija María del Carmen, en 1955 Victoria, en 1957 Manoli y en 1961 el único varón, Enrique.

Durante cuatro décadas, el bar se llenaba de clientes sobre todo a la salida de los trabajadores de los bancos y comercios y también los domingos, cuando había toros, era un trasiego de gente entrando y saliendo.

En el año 1952 Manuel, ya mayor, pasa todos los poderes  del bar a nombre de su hijo. Pero en la década de los sesenta la venta de vino en estos locales empieza a decaer y en el año 1961 Juan pide permiso para poner un futbolín; más adelante, en 1967 también solicita permiso para poner un televisor, para animar un poco las ventas pero estas siguen bajando y el cierre era ya inevitable, creemos que entre 1972 y 1975 el bar ‘el Chorro’ cierra sus puertas.

De derecha a izquierda vemos a los hijos de Juan y Magdalena: Manoli, Victoria, Carloti (una prima) María del Carmen y Enrique. A la madre, Magdalena, la vemos situada entre una pareja amiga, al parecer en feria.

Juan alquila parte del local para ganar algún dinero a una tienda de electrodomésticos con el nombre de "La casa de los Martínez". Aunque Juan sigue vendiendo vino algún tiempo más en el local que tiene enfrente de su casa hasta que en el año 1982 aproximadamente cesa toda actividad. Ya en su jubilación Juan se dedica a dar largos paseos por la ciudad y no había obra que se estuviese realizando en El Puerto que él no conociera.

Juan al fondo de la imagen, con algunos clientes en primer término.

Era muy buen amigo de los dos hermanos Roque --el de la zapatería, ver nótula num. 675 en GdP-- y el de la droguería --ver nótula núm. 280 en GdP--, así como de Manolo Carrillo el vendedor de periódicos --ver nótula núm. 076 en GdP--. Aficionado a los toros, la playa, andar y el vino. Falleció el 21 de diciembre de 1999.

Nuestro agradecimiento a José Cordón Quintana.

José Antonio Tejero Lanzarote nació en El Puerto de Santa María, en 1974. Tras veinte años en el sector de la comunicación, la fotografía, el diseño y el periodismo funda en 2006 Tusitala Comunicación & Cultura.

Autorretrato. /José Antonio Tejero.

A lo largo de su carrera profesional ha trabajado como redactor gráfico para el Grupo Joly, así como en gabinetes de la administración pública (entre otros en el Ayuntamiento de nuestra Ciudad) desempeñando distintas funciones de coordinación y dirección de proyectos creativos, culturales y de comunicación.

Tiene una amplia experiencia en el mundo de la fotografía, realizando trabajos de publicidad, moda y reportaje. En este sentido ha viajado por América, África y Europa para realizar ensayos fotográficos de marcado carácter antropológico, que están quedando resumidos en el proyecto ‘De andanzas y acechanzas’ (para verlo, pulsar aquí).

En ocasiones ha sido invitado por la Universidad de Cádiz (UCA) para impartir conferencias y talleres especializados. Asimismo ha comisariado innumerables exposiciones para organizaciones públicas y privadas (Obra Social de Caja Inmaculada -CAI). Colabora habitualmente como articulista en Diario de Cádiz. Ha sido codirector de la galería de arte contemporáneo Artífice. Tiene publicado un blog sobre la fotohistoria de El Puerto, con el título: ‘Meditaciones y apuntes sobre la historia portuense’, que puede consultarse pulsando aquí.

Sobre el nuevo proyecto, ‘De Andanzas y Acechanzas’, el propio tejero explica que, «En estos días he comenzado un proyecto a modo de blog que tiene carácter de resumen, ya que 20 años haciendo fotos dan para mucho. Y como había que poner un nombre a este periplo de dos décadas pegado a una cámara, lo he titulado 'De Andanzas y Acechanzas', actitudes inherentes e imprescindibles en toda actividad fotográfica que se precie; Caminar!!! y Escudriñar!!! ?

Interior de un casco de bodegas de Osborne. /Foto: José Antonio Tejero.

Es evidente que el blog se irá actualizando una vez la tarea de edición y escaneo se vaya realizando, o tome nuevas fotos. Inicialmente podéis encontrar publicado sin orden cronológico ni guión (enracimadas), fotografías de mis reportajes por México, Portugal, Cuba, Argelia, Londres, España... así como de mis ensayos 'Cartas a Erótica' (reflexiones visuales sobre el erotismo) y 'Cónsul tan acogedor”' (trabajo etnológico y enológico sobre la D. O. Jerez-Xérès-Sherry).

Hay que reconocer, que estos años atrás me he preocupado desde Tusitala en ayudar a innumerables artistas enseñar sus creaciones (y lo seguiremos haciendo), desarrollando exposiciones, editando libros, webs, blogs... olvidando un poco mi propio trabajo creativo (fotográfico), el más personal, el más intimo, el que me descubre sin ambages y circunloquios».

Tal día como hoy, el 16 de diciembre de 1281, martes, Alfonso X ‘el Sabio’ rey de Castilla, concedió a la antigua aldea musulmana de al-Qanate, los privilegios de su fundación como ciudad con el nombre de El Gran Puerto de Santa María. El repartimiento de tierras entre sus pobladores se había hecho en años anteriores. Con la nueva Carta Puebla se establecieron privilegios e instituciones. Más de 40 testigos, nobles y obispos del reino y ante los notarios de Andalucía y León, rubricaron el documento. Ya vamos por 731 años… Y desde entonces a nuestros días, El Puerto ha vivido momentos de esplendor y momentos de penuria. Siempre ha salido adelante, unas veces mermado en sus fuerzas con secuelas de los malos momentos, otras fortalecido y con nuevos bríos para conquistar el futuro, que no es sino trabajar duro en el presente. En este vaivén de momentos cumbres y momentos valles, parece que nos ha tocado vivir unos tiempos de un valle prolongado del que no se saldrá si no es con la voluntad, el entusiasmo y el trabajo de todos. Nada va a venir regalado por mecenas frente a la competencia de otros municipios cercanos. Recogeremos lo que sembramos e independientemente de las ‘glorias de campanario’, que haberlas hailas. Pero es que, además, a la ya secular característica del porteño de desapegado a sus cosas se une, también que mas del cincuenta por ciento de sus habitantes no hayan nacido aquí y no sientan El Puerto como propio, sino como un solar donde simplemente viven, sin implicarse en su realidad. ¡Líbrenme los Mengues de ser tachado de localista! Tengo acreditado por escrito mi afirmación de que muchos no nacidos aquí se implican muchísimo mas que los nativos de varias generaciones. Pero esa es otra cuestión. Vaya mi recuerdo en este día para un descendiente del Rey Sabio quien, a sus 46 años el destino quiso que fuera alcalde de El Gran Puerto: Juan Melgarejo Osborne. 688 años y 18 antepasados, le unían de forma directa con el fundador de El Puerto. (Texto: José María Morillo) twitter: @JoseMariMorillo

Tweet

 ¿Por qué deportes orientales en la cuna de Occidente?. --Pues por lo mismo que a los japoneses les gusta el flamenco. Desde que en el año 1966 empezara con el Judo, le ha dado al hombre tiempo de ir a la Luna, y usted, ¿a dónde ha llegado con los deportes de contacto físico?. --Proporcionalmente, también he llegado a la luna, a mi forma.

¿No le abruma haber sido multicampeón senior en Andalucía, medalla nacional y haber obtenido tan buenos resultados en Europa con el Judo, y ser a nivel de club, el primero andaluz?. --La verdad es que no me ha dado tiempo. Maestro Entrenador Nacional de Judo y Defensa Personal, de Cultura Física, de Musculación, de Lucha Sambo, de Tai-Juitsu, árbitro nacional... ¿qué se siente al haber alcanzado tantas responsabilidades?. --Llegar a las metas que me había propuesto. Y sigo buscando metas. Si usted hubiera seguido en el mundo del boxeo... ¿estaría sonado?. --Totalmente. Si hubiera chocado contra las cuerdas o contra el contrincante.

¿Qué es, que significa Judo?. --Una filosofía de vida que significa ‘Camino de la Flexibilidad’. ¿Tiene arreglo el mundo?. ¿Qué se arregla con la violencia? --El mundo tiene arreglo, pero no con la violencia, que no soluciona absolutamente nada. ¿A cuantos alumnos ha impartido usted enseñanzas, Tadeo?. --Los cuento por miles, pero han sido tantos... Usted es un ejemplo de superación por el deporte. ¿Le ha solucionado el judo la vida a mucha gente?. --A más de lo que, muchos, no desean reconocer. (Texto: José María Morillo).

Un joven Tadeo Díaz en una imagen famiiar.

Tadeo Díaz (El Puerto, 1952), señala que el club, de carácter privado y que recibe subvención municipal, "registra en torno a los 300 alumnos en este momento, aunque existe una lista de espera, pues las instalaciones no permiten atender a más personas" y se siente orgulloso de que "desde su fundación se han forjado 250 cinturones negros, siendo la entidad que más cinturones de este color ha cosechado en la provincia y, probablemente, en Andalucía".

Tadeo Díaz es el cuarto por la derecha, por abajo.

El Judo Club Tadeo es una entidad deportiva, sita en El Puerto de Santa María (avenida Menesteo, 3), que se fundó en 1966 y que puede presumir entre otros logros, según señala su director, Tadeo Díaz Ortega, de haber sacado varios campeones de España en los  últimos años, destacando, en categoría masculina, Álvaro Molino Crespo (una vez campeón y otra subcampeón) y José García (dos veces primero y otras tantas segundo y tercer clasificado), mientras que en el ámbito femenino se deben reseñar los nombres de Natalia Bartolomé (cadete -52 kgs.), Andrea García (dos años consecutivos triunfando en infantil y cadete -57 kgs.) y María Tosar (dos veces campeona de España del sector y bronce en la final sub 23).

La práctica del judo se puede comenzar a los cuatro años de edad, registrándose en la institución portuense judokas que alcanzan los 55. Cualquier persona puede animarse, aunque para competir sí se requieran características especiales, como un gran espíritu de lucha.

Judo Club Tadeo suele impartir clases dos días a la semana con carácter obligatorio, ofreciendo una ampliación a tres, mientras que los competidores llegan a alcanzar los cinco días: en cada una de las jornadas el entreno se extiende entre hora y hora y media, "toda vez que una sesión es fuerte y tampoco resulta aconsejable prolongarlas", explica Díaz, quien destaca el trabajo de elementos como "coordinación, elasticidad, reflejos, fuerza, potencia o resistencia". /En la imagen, con su hermano Miguel Ángel.

Las categorías por edades se establecen en prebenjamines, benjamines, alevines, infantil, cadetes, sub 20, sub 23 y senior y en cada categoría se contemplan 7 pesos, que parten desde un mínimo de 25 kilos, sin que exista limitación máxima. Por cinturones la tipología discurre desde el cinturón blanco (el de menos rango) hasta el negro (el superior), con las escalas intermedias del blancoamarillo, amarillo, amarillonaranja, naranja, naranjaverde, verde, verdeazul, azul, azulmarrón y marrón. El cinturón negro registra desde el primer dan hasta el décimo.

Tadeo, durante un campeonato en Vigo.

Tadeo Díaz, que ostenta el rango de quinto dan (en España sólo hay dos cinturones negros con 9 dan y ningún español ha alcanzado nunca el décimo), así como el de maestro entrenador de judo y de defensa personal, explica que "entre los títulos de enseñanza figuran el de monitor instructor, entrenador nacional y maestro entrenador nacional" y defiende que "la práctica de esta actividad eleva al máximo la autoestima". (Texto: Francisco Lambea Bornay)

1

diegoutrerasanchez_puertosantamaria

Nace el 14 de agosto de 1950 en la calle Palacios, hijo de porteños por ambos padres. Su abuelo materno tenía una casa en la calle Luna, en la parte baja se ubicaba la Ferretería Sánchez y arriba la vivienda donde la familia se traslada al fallecimiento del abuelo. Se califica como "un Leo venido a menos", ya que la ilusión, la esperanza y los proyectos son productos perecederos a los que se les acerca la fecha de "fin de consumo preferente"...

LOS UTRERA Y LOS SÁNCHEZ.
Su padre, Diego Utrera era porteño. Con apenas 14 años entra de ‘chicuco’ en el comercio de ultramarinos de la viuda de Mendez en la calle Ganado, a la que posteriormente compra la tienda en la que permanece hasta que la edad empieza a pasarle factura.. Conocía a un alicantino que era patrón de pesca quien, al tener doble parte de pescado en el reparto de las capturas, le llevaba una cantidad de pescado que cambiaba por artículos de alimentación. «Nunca supe cómo valoraban la mercancía para que el trueque fuese justo» recuerda su hijo Diego.

Algunas tiendas tenían alguna actividad singular (el tueste de café de La Giralda), la de su padre era vender chucherías a los carrillos y quioscos. También fue proveedor de caramelos para la Cabalgata de Reyes. E incluso le reconocían tener un jamón de calidad. Una firma bodeguera, Osborne, le compraba jamones para regalo. Su madre se llamaba Josefa Sánchez. El padre de ésta tenía una tonelería y la ferretería Sánchez en la calle Luna, que luego regentaron sus tíos Salvador, Pepe y Paco Sánchez. /En la imagen de la izquierda, con su padre, en la pista de 'coches choques' de la Feria.

LOS ESTUDIOS.
Diego es el segundo de cuatro hermanos (Ignacio y las mellizas Pero y Luisa), da un susto a su madre cuando con 3 años se presenta sólo en casa el primer día de colegio en La Divina Pastora, donde permanece hasta examinarse de Ingreso en el Instituto Padre Luis Coloma de Jerez. Aconsejados sus padres por la directora, hace la Primera Comunión cuando aún no había cumplido los 6 años "porque sabía leer y escribir". El bachillerato lo cursa en el colegio de La Merced y, al no ser un centro reconocido, los exámenes finales los seguía realizando en el citado Instituto jerezano, de donde guarda recuerdos del Padre Becerra en religión y de José Cádiz Salvatierra en geografía.

CONOCE A JUAN DEL RÍO.
Ingresa en el Centro Marcelo Spinola en Umbrete (Sevilla), donde jóvenes con inquietudes religiosas maduraban su posible futuro ingreso en el Seminario a la vez que finalizaban sus estudios de Bachillerato Superior. En su promoción figuraba el ayamontino Juan del Rio, hasta hace poco Obispo de Jerez o Miguel Ángel Morales Jerez, párroco de La Milagrosa. Y nuestros paisanos Luis Merello Govantes,  párroco en Los Palacios, y Falele Muñoz Bellvis, párroco en Sevilla.

CRUZADOS, MEMPHIS…
En aquella época conoce a José Ignacio Buhigas, con quien comparte ilusiones periodísticas en la publicación ‘Cruzados’ bajo el cariñoso amparo del inolvidable Agustín Merello. Entre las hazañas de la época figuran las entrevistas a Raphael y María Dolores Pradera en la Gala veraniega que la Cruz Roja organizaba en Los jardines de Terry. El compromiso cultural les lleva a fundar la agrupación "Memphis", plataforma juvenil de "Medusa", donde los "mayores" (José Luis Tejada, Zaccagnini, Faelo Poullet, Javier Renedo, Alfredo Bootello, etc.) les acogen encantados.

Verano de 1974, con su primera mujer, Elena de nacionalidad francesa y su hijo David, en la Plaza de Isaac Peral.

Verano de 2012, 38 años después de la fotografía anterior, con Elena, ya jubilada de maestra en Francia y actualmente ejerciendo de porteña. Su hijo David es preparador físico en Qatar.

PSICÓLOGO EN FRANCIA.
Estudia Preuniversitario en San Luis Gonzaga y se traslada a Sevilla donde trabaja como educador en un colegio de la ONCE para niños ciegos. Atado por la edad militar y titular de la primera prórroga, solicita revisión médica alegando molestias a raíz de una fractura de pierna. Tras una semana en el hospital militar, donde leía a Sartre, le conceden una prórroga temporal por un año, lo que le permite obtener un pasaporte y establecerse en Francia. Simultanea los estudios de Psicología con el trabajo de educador en un centro psicopedagógico para niños con trastornos de la personalidad y de la conducta. Posteriormente realiza la formación de director de centros socio-sanitarios en la Escuela Nacional de Salud Pública.

Caseta de Feria de los Andalucistas en los primeros años de la década de los noventa del siglo pasdo. Vemos a un jovencísimo Antonio Jesús Ruiz Aguilar, el ex alcalde de San Fernando Antonio Moreno Olmedo, Diego Utrera, agachado Arturo Armario y otros responsables provinciales y locales de dicho partido.

TRABAJO EN JEREZ.
Vuelve a España en 1987 para vivir la democracia en su país. Tras un año en Almería, donde conoce el proyecto andalucista, vuelve a casa para dirigir el departamento de Servicios Sociales Especializados en el Ayuntamiento de Jerez,

Antonio Moreno, entonces alcalde de San Fernando y cargo orgánico del PA.

CONCEJAL ANDALUCISTA.
La militancia política la ejerce en su ciudad natal, donde en 1991 es elegido concejal andalucista, hasta 1995. Guarda el grato recuerdo de haber propuesto el nombre de José Luis Tejada para el Instituto que así se denomina. Partidario de listas abiertas, piensa que actualmente estar en la oposición es inútil e inoperante. Vuelve a Francia en el año 2000 para dirigir un complejo asistencial para discapacitados psíquicos. Actualmente está jubilado de su actividad profesional en Francia.

Juan Segura Lobo, propietario del desaparecido Bar ‘El Chorro’, situado en la calle Ganado, con salida a Ricardo Alcón, en el centro de la imagen. A la derecha, su cuñado Enrique, casado con su hermana Magdalena. A la izquierda, Vicente, propietario de los desparecidos electrodomésticos ‘La Casa de los Martínez’. Agachados, su hijo Enrique y un amigo.

En próximas fechas, publicaremos en Gente del Puerto una nótula sobre Juan Segura y su afamado bar ‘El Chorro’.

Según parece, el famoso escritor francés Alejandro Dumas (1802-1870) no pasó por Jerez [pero si estuvo en El Puerto de Santa María]. Así es al menos lo que se puede concluir si se lee su libro de viajes por España, De Paris a Cádiz, escrito entre 1847 y 1848. Aunque no llegó a pisar tierras jerezanas, las referencias a los vinos de la zona están presentes, no sólo en esta publicación de viajes sino en algunas de sus novelas más populares y conocidas.

De seguro que esta inspirada frase de Dumas, «Jerez, símbolo de la alegría y del espíritu español», pronunciada por él o puesta en boca de algún personaje de ficción nacidos de su imaginación recoge fielmente la percepción que tenían otros famosos paisanos suyos que disfrutaron de la magia de la Campiña y la Bahía de la provincia, como el pintor Gustave Doré y los escritores Theophile Gautier y Pierre Louys, entre otros.

En cambio, describe su paso por Sanlúcar y El Puerto de Santa María, otras dos de las poblaciones que conforman el actual Marco de vinos del Jerez, además de Cádiz, a donde le trae su itinerario desde Sevilla a través del Guadalquivir y el Guadalete.

En el grabado del siglo XIX podemos ver en el agua, el Vapor; a la izquierda la antigua Real Fábrica de Aguardientes y Licores, luego Aduana, s u lado el Resbaladero y detrás, el Castillo de San Marcos con otra configuración arquitectónica.

En los últimos capítulos del libro podemos leer: «El vino de Jerez se extiende por el mundo gastronómico desde El Puerto de Santa María. Ya conoce el famoso jerez, el jerez de los caballeros que tanto le gusta encontrar a don César Bazán junto al rey de los patés. Por eso El Puerto de Santa María es un verdadero lugar de peregrinación para los ingleses. El barquito de vapor que cada hora hace el recorrido de Santa Maria a Cádiz lleva en cada viaje, si no un cargamento completo, sí por los menos una buena muestra de gentlemen viajeros que, tras haberse detenido en Sanlúcar, quieren comparar el pajarete con el jerez».     

Pero Dumas ya conocía y apreciaba el jerez antes de probarlo en su mismo origen. Al menos así nos lo hace saber por boca de algunos de los aristocráticos personajes de su novela, El conde de Montecristo (1844): "...votre vin d'Espagne est excellent" (vuestro vino de España es excelente). Igualmente, va a estar presente en otras tres de sus obras, en las que queda patente que el jerez era muy conocido en otros períodos de la historia de Francia. (Texto: José Luis Jiménez García).

Hace muchos años que lo vengo observando. Su papel dentro de la organización socialista local es como el del funcionario que garantiza la continuidad en una institución. Si bien tiene sus propios criterios --cada vez con menos instintos primarios-- es una persona que siempre estará al servicio de los colores que defiende: los del POSE, fuera aparte del agrado o simpatía que sienta por quien lo encarne. Ha tenido la oportunidad de ser concejal en varias ocasiones, cediendo su puesto y dejando que corriera la lista. Pero es, lo aseguro, una persona imprescindible dentro de la agrupación local socialista. Que no me tome a mal la comparanza, es como el sacristán de la Prioral o el jefe de mayordomía de Diputación; conoce los pasos que hay que dar, se sabe estatutos y reglamentos y tiene memoria histórica suficiente para saber donde estaba cada uno hace un puñado de años. Tantos como desde la refundación del PSOE en El Puerto con la democracia. Antonio Bollullos Altamirano es alguien que ha estado mucho tiempo en política orgánica, no se ha lucrado con la misma hasta el punto que le costó su puesto de trabajo y pasó un trago amargo cuando, defendiendo visceralmente sus convicciones, fue expulsado temporalmente del PSOE en desacuerdo con la política de pactos con IP hace 21 años.

Con el que fuera alcalde, Juan Manuel Torres, de quien es muy amigo, en una visita al Yacimiento Arqueológico de Doña Blanca en 1989. /foto: Jorge Roa.

Valentía no le faltó en una época de engaño generalizado: diciendo la verdad actuaba como un revolucionario. Luego le vinieron las cosas mal hasta remontar con la fuerza de la razón. Ni la política torticera ni el poder de muchos pudieron con Antonio. Alguien que puede contarnos desde su perseverante militancia socialista la historia de la nueva etapa de los ayuntamientos democráticos. Siempre desde una postura, la del militante que permanece, mas allá de vaivenes, cambios, filias y fobias, convencido de que quien quiere hacer algo encuentra un medio. Es parte del mobiliario sentimental socialista de El Puerto, con mas años, mas retranca, pero un referente para los valores de militancia, que tiene el corazón caliente por el partido. No forma parte, en la actualidad, del comité local. (Texto: José María Morillo).

Desde 1838, este casco de bodega se encuentra en la desembocadura  del río Guadalete a la Bahía de Cádiz atlántica. Los vientos secos de Levante y húmedos de Poniente provenientes del Oeano Atlántico regulan la humedad ambiental manteniendo las condiciones óptimas para los vinos. /En la imagen, cuando era propiedad de A & A Sancho.

La estabilidad y calidad de los vinos Gutiérrez-Colosía están garantizadas por una esmerada crianza por el sistema de criaderas y soleras, siguiendo la mejor tradición de la comarca. La estructura de las bodegas es conocida en la zona como "nave de catedral". Son edificios de gran altura y numerosos arcos que exponen los vinos a la influencia del clima especial del que goza la comarca del Jerez.

Herederas de una larga tradición vitivinícola: La primera nave fue construida en 1838 y se conserva prácticamente igual que entonces. Pasó por varios propietarios hasta que a principios del siglo xx la compró José Gutiérrez Dosal, bisabuelo de la última generación de la familia Gutiérrez-Colosía.

Imagen aérea de las actuales bodegas Colosía, con el vapor al fondo.

En 1969, la familia Gutiérrez-Colosía compró las ruinas del Palacio del Conde de Cumbrehermosa -cargador de Indias-, que ya tenía una bodega, y en su lugar hicieron construir dos naves más, hoy en desuso bodeguero. Las Bodegas Gutiérrez-Colosía son las únicas que actualmente dan directamente al río Guadalete lo que le aporta la humedad perfecta para la crianza biológica de los vinos finos bajo el velo "en flor" (microorganismos que se reproducen en la superficie del vino).

Más información de Bodegas Colosía: nótula 707 en GdP, Juan Carlos Gutiérrez Colosía

2

Ha sido director general del Consejo Regulador de la Denominación de Origen ‘Ribera del Duero’ entre 1992 y 1998. En la actualidad elabora dos de los mejores vinos de este país, según las más prestigiosas guías enológicas. Es un portuense de la diáspora que triunfa allá donde pone su intuición y conocimientos. Busca las mejores vides en las mejores aranzadas de tierra; excepcionales barricas y bodegas donde criar sus nuevos caldos mientras construye las propias. Sabe dar con el enólogo, esa figura fundamental, que firmará el vino como propio, aunque ya todos saben en el mundo de vinatería que los vinos que elabora Javier Zaccagnini, llevan su firma: un a modo de calidad española certificada.

Es la firma de un portuense en la distancia, que recordará el olor avino de su infancia en unas bodegas bien diferentes para llegar a las que tiene en Ribera del Duero, o en la zona de Rueda. “Aalto PS 2004 (Mágnum)”, Ribera del Duero Tinto Reserva alcanza en el mercado el precio de 155,5 euros. El gurú internacional del vino, Robert Parker, editor de The Wine Advocate, puntuó 98 sobre 100 a este vino, como el mejor español de la añada de 2001 (sirva como referencia que Parker puntuó con 92 a Vega Sicilia en 1987).

Nos encontramos pues con un vino excepcional, firmado por el enólogo Mariano García. Ahora otro vino, en este caso blanco, Ossian, elaborado con vides extremadamente viejas, anteriores a la filoxera, de hasta 150 años de antigüedad , verdejo al ciento por ciento, de cultivo ecológico. En la Guía Peñín 2008, el Ossian correspondiente a la añada de 2006, ha obtenido 96 puntos sobre 100, siendo ya considerado como uno de los grandes vinos blancos españoles.

El enólogo Pierre Millemann, aplica la filosofía de La Borgoña francesa en la elaboración de estos caldos. A otro portuense, el presidente de los Enólogos de España, Juan Gómez Benítez, le gusta decir que los vinos tienen autor: el enólogo. Yo me atrevo a añadir que también tienen a otra figura de excepción, aquella que sabe conjuntar todas las variables posibles para llegar a producir tan buenos caldos, como es en el caso de nuestro Javier Zaccagnini Sancho de Sopranis.

4

(continuación)

Calles del centro, escenarios de recorridos de procesiones del Corpus y de la Virgen de los Milagros, olores a romero y nardos que anunciaban el comienzo y el final del verano. Olor a primavera, a azahar, a Semana Santa, a cera, incienso y a naftalina de las dalmáticas de los monaguillos. /En la imagen, el arcipreste de la Ciudad, Manuel Salido y el miembro de la Archicofradía del Santísimo, Ramón Jiménez Loma, en una procesión del Corpus de los años sesenta.

A veces, siempre en compañía de mi hermano, me aventuraba para explorar nuevos límites, nuevas calles hasta lo que hoy llamamos Barrio Alto. Nuevas sensaciones, gitanos de la calle de la Rosa y un olor nuevo, el de alhucema quemada (parece que para favorecer el sueño), miré a mi hermano y le dije: "¡Huele a vieja!". Recuerdo el olor de otra aventura, me intrigaba un indigente al que veia algunas veces sentado en una casapuerta comiendo pan y pescado frito (o "mijitas", no lo sabía). Quise experimentar esa sensación de "ser pobre" comprando su misma comida en el freidor de la calle Nevería y adentrarnos en calles oscuras, donde nadie nos viese, y vivir a fondo la sensación de ser mendigo por un instante. Tal vez fue mi forma de ser solidario con su injusta desventura.

Muchos adolescentes de mi edad frecuentaban el salón de juegos de la calle Palacios, billares y futbolines a los que mis padres me prohibían el acceso, pero no pusieron pega para apuntarme a Acción Católica, donde había un futbolín y una mesa de ping-pong. Nuevos olores de comida benéfica los domingos, donde se instalaba un comedor (con acceso,por la calle Diego Niño) gestionado por las Damas de la Caridad y donde colaborábamos instalando y sirviendo las mesas. A partir de ahí, mi hermano se integró en una pandilla de amigos y me cambió por los guateques de azotea.

La pubertad llegó al mismo tiempo que el turismo. Olor a coco del bronceado de las guiris del "Cangrejo Rojo", las niñas de mi pandilla preferían sin embargo un preparado de aceite de oliva, Inma y Carlota olían a ensalada en el Club Náutico. /En la imagen de la izquierda, publicidad del Cangrej Rojo, luego Club Mediterráneo.

Los olores de la plaza no formaron parte de mi primera infancia. Algunos recuerdos de ver a animales disfrazados, creo que por Todos los Santos o la Inmaculada. Funesto y grotesco. Nada que ver con el olor a chicharrones y manteca colorá, tan poderosos como el de los puestos de pescado. Olor a hierbabuena, apio y fruta del Vela en la Placilla.

El tiempo vuela y el otoño del 68, el otoño de las nuevas ideas y ansias de libertad, me lleva al último Preu de los Jesuítas (luego sería Cou), Pepe Buhigas, Miguel León, Javier Díaz, Tony Castillo, Emilio Flor, compañeros, amigos. Colegio de los Jesuítas y la casa de Faelo en la calle Larga, puntos opuestos en la distancia y tal vez en la mente de los curas, pero genialmente complementarios para comprender que la cultura es hermana de la libertad. Olores denlas calles Santa Lucía, Durango, Conejitos, San Francisco. Visita por las tardes a casa de Faelo, olor a jazmines y dama de noche, embriaguez de perfumes, de música clásica, poesía y de alguna copita del barrilito de fino. Placer infinito y paz interior en las puestas de sol de Fuentebravía.

Sopa de Tomate, hecha con pan duro a fuerza del Levante.           

A todo esto, ¿y el Levante?. De entrada, el Levante huele a Estrecho, a los Alcornocales y a las colinas de Vejer, a Valdelagrana y a Guadalete, a sirena del vapor en la azotea y a gaviotas que se adentran en tierra. El dolor de los juanetes de mi abuela, los brincos repentinos de los gatos, el "pato" de las niñas de la pandilla y los delirios de más de cuatro anunciaban su llegada. Para saber más sobre la influencia del viento de Levante recomiendo el opúsculo escrito por el bueno de Enrique Bartolomé. Y si el Levante pone el pan duro, bienvenidos sean la sopa de tomate, el ajo caliente y las torrijas, todo tiene su parte buena, para eso somos del Puerto.

Vivir en Francia me aportó innumerables beneficios ideológicos, culturales, profesionales y familiares. Cuando veníamos de vacaciones dejábamos la autopista en Jerez y no en Puerto Real para buscar un sentimiento apoteósico: divisar El Puerto desde lo alto de la cuesta de Matajaca, el mar, las salinas... y oler, oler El Puerto, porque los olores de lo vivido son eternos.

Pisa de la uva por el sistema tradicional.

¿Qué diferencia puede existir entre el olor a vino fino en una calle bodeguera de El Puerto y en otra de Jerez? La respuesta merece detenerse un instante. Cuando los 20 o 30 millones de células olfativas captan un olor, la información llega al sistema límbico y al hipotálamo, que son las regiones cerebrales responsables delasmemociones, sentimientos, instintos e impulsos. Ese olor va a modificar directamente nuestro comportamiento y las funciones corporales (producirá emociones, sentimientos de adhesión, rechazo). Sólo más tarde, parte de la información olorosa alcanza la corteza cerebral y se torna consciente.

Al tornarse consciente, el olor se racionaliza, se cataloga y se generaliza: en todas las calles bodegueras del marco de Jerez el olor a vino fino es el mismo, pero el que percibo en El Puerto es el mío, el que descubrí, el que generó en mí determinadas emociones antes de aprenderlo y guardarlo en la memoria para reconocerlo en otros lugares. Donde quiera que huela a vino fino, mi memoria dirá: "¡El Puerto!"

En base a esta premisa he pretendido describir olores que, desde la infancia, jalonaron mi vida, crónica del conocimiento, emociones y vínculos que estructuraron y definieron mi personalidad afectiva y mi conciencia de pertenencia a esta tierra. (Texto: Diego Utrera Sánchez)

5

Leyendo el otro día el bellísimo canto a las calles de El Puerto de Pilar Paz Pasamar me vino a la mente el recuerdo de una multitud de olores, identificando todos ellos lugares y momentos de mi porteña vida.

Ultramarinos La Argentina /Foto: Quico Sánchez. (Centro Municipal de Patrimonio Histórico).

¿A qué huele El Puerto? Un profesor de Psicología genética del niño nos comentaba la experiencia llevada a cabo en una maternidad con lactantes de pocas semanas que lloraban y sólo se calmaban si se les ponía al lado una prenda de la madre. El recién nacido integrará esas primeras sensaciones viscerales que le permitirán reconocer y discriminar el olor de su madre entre todos los demás. Es esa genialidad hipotalámica del olfato como generador de vínculos la que me lleva a recordar olores que, de alguna forma, definieron mi vida y mi entorno, por lo que siempre serán únicos.

Todos los hogares portan la impronta de la vida de sus moradores. Mi casa olía a leña para la cocina, a brasero de invierno en el que no era raro un tufillo de goma quemada de zapatilla. El punzante olor de Zotal de la ferretería de mis tios subía hasta casa mientras los clientes hablaban de fútbol en invierno y toros en verano. La calle Luna, recorrido desde casa hasta el colegio de Doña Paquita en el que ya mi madre fue alumna. Olor a café tostado de La Giralda, a pipas del carrillo de Severo y a zapatos "Gorila" comprados en Rialto a principios de curso. Misa de ocho de la tarde los domingos en la Prioral, "vuelta al ruedo" con mis padres visitando todas las capillas a la espera de los actos litúrgicos de los siete domingos de San José, olores propios a beata, a incienso y velas con música de órgano del maestro Dueñas. Bajada por la calle Ganado para ver el resultado del partido del Racing en el tablero de la Secretaría del club junto al colegio de La Merced y el almacén de mi padre, compra semanal de dulces en "La Perlita" y vuelta a casa.


En la imagen, personal de Confitería 'La Perla': Pía, Vaca, ...

Mi vida se limitaba a un espacio tan reducido como repetitivo, recorridos en los que se incluía la visita a mi padre a la salida del colegio mientras mi madre ponía la mesa. Calle Nevería, olor a Floïd de la barbería de Pepín y a chamusquina en la hojalatería cerca de la esquina con Ganado, con gatos en la puerta con el pelo ennegrecido.

El tramo de Ganado, entre Larga y Nevería, tenía una vida bullanguera, olor a telas en Moresco, novias y niños de Primera Comunión que inmortalizaban esos trascendentes momentos en Fotos Pantoja, cuadrillas de toreros en la Pensión Loreto, de donde emanaban olores de cocina popular y de pescado en tartera, muy distintos, evidentemente, del olor fuerte, acre y punzante de la droguería de Roque. Amas de casa que volvían apresuradas de la plaza con las provisiones para la comida.

Mi padre olía a los jamones y chorizos colgados con puntillas en las vigas y de los que en verano caían gotas de grasa que impregnaban el babi de faena y prolongaban el olor hasta la casa. Olor a serrín, a aceite de oliva a granel y a papelillos de café antes de que llegara el café Saimaza empaquetado. Era costumbre tener uno o dos gatos, mi padre decía que los machos se iban con el celo y las gatas eran más fieles..., nada nuevo bajo el sol de los humanos. Los gatos se alimentaban de los restos de comida de casa y algunas sobras extra del Loreto. Cuando no había sobras, mi padre mandaba a comprar en la plaza un poco de pescado de escaso valor, solían ser pequeños jureles. Tomando una vez una cerveza en Almería, donde ponen sistemáticamente una tapa sin tener que pedirla, le pusieron a mi amigo un jurel a la plancha (en Almería no saben freír el pescado por no tener la harina apropiada) y, al verlo, me dije: "¡Pero si esto es comida para gatos!". Y nunca comí un jurel.

Propaganda de 'Las Novedades'.

Cuando se acercaba la Navidad, volvíamos a casa por la calle Larga para ver los juguetes en el refino de la viuda de Luis Pérez Grant, que olía a Heno de Pravia.

Mi padre nos llevaba algunos domingos al fútbol en el Eduardo Dato, donde olía fuertemente al potingue con el que "el Chicharito" embadurnaba las piernas de los jugadores mientras los aficionados combatían el frío con los vasitos de coñac que vendía "el Palote". La zona me resultaba familiar puesto que donde hoy está La Ponderosa había una pequeña finca de recreo que mi padre alquiló en verano en algunas ocasiones. Los siguientes, y así todos los restantes, mi abuela cargaba con siete nietos tomando el coche de Bootello hasta la playa de La Puntilla, donde se afanaba tejiendo mallas de seda amarilla para las botellas de Centenario mientras el moderno transistor emitía las venturas y desventuras de los protagonistas de "Ama Rosa", "Sangre Negra" -con guión de Guillermo Gautier Casaseca- decía el locutor al presentar las novelas. Mientras tanto, nos ocupábamos para hacer pasar las rigurosas tres horas de digestión antes de bañarnos, dos horas y media para mojarnos los pies. El Poniente nos hacía tiritar a la salida del baño, lo que mi abuela atenuaba con un sorbito de vino dulce que guardaba en un botellín de cerveza. Paseos hasta el Castillito y las dunas, olores a eucalipto, pinos y retama, olor a ostiones con marea baja y a cangrejos moros en la escollera desde donde algunos adolescentes cruzaban a nado el "canal" atentos al paso del Vapor. Olor a arropía pregonada por "el Sevillano" y a sardinas del Bar Ramoní, que se anegaba con las mareas de Santiago. A veces perdíamos el último autobús, caminata de vuelta a lo largo del río, la vista de la Pescadería y el olor de las redes nos anunciaban la proximidad del Parque.


El padre del autor del artículo, Diego Utrera, junto a Matiola, conserje del Banco Central.

El paso de los años nos proporcionaba autonomía y la posibilidad de extender el perímetro del espacio de nuestra vida cotidiana. La Plaza de Peral en invierno (rodillas desolladas por las caidas en el albero), el Guarda Clemente disuadía de jugar a la pelota y de pisar los jardines, olor a flores, a naranja agria (que mi madre utilizaba en la coliflor frita), araucarias luego trucidadas por ávidos gobernantes... El Parque en verano, sublime olor a bajamar cerca del puente de San Alejandro, impregnado en las casas y soportales de enfrente, rincón marinero de mi infancia. El muelle del vapor, el olor de "La Mezquita" y de la bodeguilla de González, donde mi madre me enviaba a comprar vinagre y vino de guisar. Olor a carburo del carrillo del Cine Macario. Olores a perfumes del refino de Maraver en la calle Larga, donde tenían el gel Moussel. (Texto: Diego Utrera Sánchez).

(continuará)

1

Alejandro Parra García, nace en El Puerto de Santa María en 1993. Muy pronto, a la edad de cuatro años demostrará sus dotes artísticas zambulléndose en el mundo del teatro, debutando con la obra ‘La Zapatera Prodigiosa’, de Federico García Lorca. Estudia en la Universidad ‘Juan Carlos I’ de Fuenlabrada (Madrid) Comunicación Audiovisual.

Tocando su instrumento: el clarinete.

Pero antes, mucho antes y no sabemos de donde ha sacado el tiempo, Alex cursa sus estudios musicales de clarinete, lenguaje musical y coro en el Conservatorio de Música ‘Joaquín Turina’ de Sanlúcar de Barrameda, pasando posteriormente al Real Conservatorio Profesional de Música ‘Manuel de Falla’ de Cádiz. Es miembro de la Banda de Música Maestro Dueñas donde toca el Requinto. Ha actuado en directo junto al cantante Hakim. Presenta el Encuentro Musical que se celebra en El Puerto.

Interpretando la obra 'El Cíclope', hace cinco años. "Y cantad Viva Grecia, siempre firme!!".

Ha interpretado obras de teatro grecolatino en el Grupo Balbo como: El Cíclope, --Premio Nacional de teatro Grecolatino-- Aulularia, Mostelaria, Rudens, Antígona… interviniendo en ellas como actor, músico y coreógrafo. Alex ha participado en diversos cortometrajes.

En los camerinos del Teatro ‘Mira’ de Pozuelo de Alarcón (Madrid) en mayo de 2012, con ‘Eureka Espectáculos’.

En ‘La Ópera de los Dos Centavos’ de Bertold Brecht.

Nuestro protagonista es fundador y director del grupo Forever Espectáculos con el cual ha interpretado musicales como ‘Alladin’ y ‘La Bella la Bestia’, adaptación de Hairspray y Chicago. Además,  es compositor de bandas aonoras para cortometrajes y obras teatrales como ‘Ángel’ en la cual participa como actor y músico de la compañía ‘El Aedo Teatro’ y  ‘Cuento de navidad, de la porteña compañía ‘Olvido Producciones’.

Junto a un cartel de ‘La Vida es Sueño: El Bululú’, basada en la obra de Calderón de la Barca, donde Alex fue Ayudante de Producción con ‘El Aedo Teatro’.

En la imagen, de izquierda a derecha, Alba Bootello, ‘el Sevilla’ y Alex, tras una grabación de ‘Tu si que vales: El Espectáculo’.

Este polifacético Alex además, es fotógrafo, siendo autor de los libros de ejercicios musicales para niños Do-Mi-Sol de la editorial ‘Carish’ y con la editorial ‘Enclave Creativa’ el libro ‘Mis Notitas Musicales’ y autor del ‘Diccionario para Futuros Músicos’. Y tiene toda la vida por delante.

En la actualidad está preparando el papel de Don Álvaro de Luna, con el que nos deleitará en breve por los escenarios españoles.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
error: Alerta: Este contenido está protegido