2.358. Federico Aguirre Fernández. El Oficial Mayor del Ayuntamiento.

Licenciado en derecho. Nacido el 4 de abril de 1937. Funcionario ejemplar. Servidor público donde los haya. Honesto y honrado a carta cabal. Portuense de corazón. Jubilado después de casi treinta años trabajando en el Ayuntamiento. Buena gente. Esta es, y no otra, la tarjeta de visita que nos dejaba Federico Aguirre Fernández, tras su jubilación hace unos años como Oficial Mayor del Consistorio.

Cualquiera de nosotros firmaría, sin ningún género de dudas, el historial personal y profesional de este portuense de adopción, que un buen día, sin pensárselo dos veces, fijo su residencia en nuestra ciudad.

| En la imagen, de izquierda a derecha, Mario Peluffo Rojas, teniente de alcalde de Policía Local, Carlos Humberto Varela Hervias, hijo del pintor, Antonio Alvarez Herrera alcalde de la ciudad, Gloria Varela Hervás, Antonio Muñoz Cuenca, concejal de Cultura, Francisco Arníz Sanz coorganizador de los actos con el Ayuntamiento, detrás Manuel Espinar Galán, Manuel Rodríguez, el secretario del Ayuntamiento, Jaime Fernández Criado y Federico Aguirre, Oficial Mayor de la municipalidad. Entre éstos, el secretario particular del alcalde, Juan Martín Vélez y un guardia y vecinos desconocidos. Descubrimiento de la placa en la casa donde nació Eulogio Varela, en la calle Alquiladores. Año 1980.

He tenido la suerte de tratar a Federico desde diversas facetas. Lo conocí, cuando desde las filas de U.C.D. nos reunió para perfilar la constitución del primer Ayuntamiento democrático. Entonces ejercía de secretario accidental. Desde ese momento auguramos, tras su cara de niño bueno, la honradez que supo aplicar a su trabajo y a su vida. Atendía a todos por igual, ni derechas ni izquierdas. La constitución del primer Ayuntamiento democrático suponía un motivo de satisfacción, y pretendía que se cumpliesen las formalidades y el protocolo que exigía la situación.


| De izquierda a derecha, el oficial mayor Federico Aguirre, el secretario Jaime Fernández Criado, y los concejales, Manuel Martínez Alfonso, Eligido Pastor Nimo, Pedro Prado quien fuera director del Banco de Andalucía, Juan Ponce, Javier Merello Gaztelu y Carlos del Poyo Navas. Parte de la Corporación Municipal bajo mazas, durante el Corpus de 1974 al paso de la procesión por la plaza de Isaac Peral.

Al tiempo, en las elecciones municipales de 1987, tuve la suerte de ser elegido como edil de la corporación. Y de nuevo, desde otra arista, entré en contacto con este funcionario ejemplar. Habían pasado más de diez años y Federico seguía ejerciendo con la naturalidad y el buen saber de alguien que se encuentra a gusto sirviendo a los demás.

| De izquierda a derecha, Luis Macías Rubio, Tesorero, el alcalde, Rafael Gómez Ojeda y Ferderico Aguirre Fernández, actuando como secretario en un pleno de la Corporación Municipal de 1981.

Esta vez, desde ese acogedor despacho de la entreplanta del Ayuntamiento de la plaza del Polvorista, escuchaba y opinaba de las cuestiones que se le requerían. La experiencia y la madurez de sus razonamientos, ponían el contrapunto a las tensas situaciones políticas que se vivieron en nuestro Ayuntamiento durante el mandato 1987-1991.

Mientras pasaban alcaldes y concejales por el salón de plenos, Federico Aguirre ejercía su misión con ejemplar celo. Hoy, cuando lleva andados muchos pasos por la merecida jubilación, recoge de sus conciudadanos el sentir del trabajo bien hecho. La satisfacción de saber que los portuenses a los que trató, no olvidarán la labor ni el talante de una buena persona. Casi nada. | Texto: Enrique Bartolomé.

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