3.532. Rafael Alberti. Poetas, apartad vuestro legado de herederos de sangre

Las fundaciones con los legados de grandes figuras como Lorca, Alberti o Cela, en manos de sus familiares herederos, han acabado arruinadas e inmersas en grandes litigios judiciales. Rafael Alberti había fundado la suya en 1989 para que resguardara su dote póstuma primero en Cádiz, y después en El Puerto de Santa María, donde había nacido.  | Imagen de los miembros de la Generación del 27. Residencia de Estudiantes. Alberti es el séptimo por la derecha, fila superior, y Maria Teresa, sentada, la tercera por la derecha.

En 1993, tres años después de casarse con María Asunción Mateo, nombró a esta profesora nacida en 1946 presidenta de la fundación. Alberti tenía entonces 91 años, y la tasación que entonces se hizo de su legado rondaba los 2.000 millones de pesetas (12 millones de euros). Ya entonces empezaron las desavenencias entre la nueva pareja y la hija del poeta, Aitana, nacida de la relación de 60 años del marinero en tierra con María Teresa León.

Esta primera esposa (civil) del poeta, una de las grandes voces femeninas de la generación del 27, había fallecido en 1988 tras una década bajo la umbría del alzheimer.

Entre la muerte de Alberti en 1999 y la disolución definitiva de la fundación en otoño de 2010, hubo quejas de editores, familiares y autores por el excesivo celo con que la presidenta Mateo protegía los derechos del difunto, exigiendo cantidades siderales por cualquier reproducción de textos, dibujos, fotografías o cualquier otro material del legado de Alberti que se guardara bajo su férula. En 2003, el desacuerdo económico con la prestigiosa Visor obligó a la editorial a prescindir, en su antología Centuria sobre la poesía española del XX, del poema de Alberti que había elegido para el libro Luis García Montero: Niebla: se reprodujo en el volumen un texto de Montero sobre unos versos que no se pudieron imprimir.

[En El Puerto de Santa María el Ayuntamiento quiso hacer una Ruta de la Tapa Albertiana en 2016, con nombres alusivos al poeta en los aperitivos, regalo de libros y en definitiva, promoción de la vida y obra del poeta local y universal. No pudo ser porque la hija de la segunda mujer, Marta Borcha, en representación de la sociedad mercantil 'El Alba del Ahelí' empresa formada por su madre y hermano que gestiona los derechos de la obra de Alberti, señaló que: "Respecto a la reprodución en cualquier soporte (cartelería, folletos, marcapáginas, manteles de menús, servilletas, etc) de cualquier obra --ya sea imagen, dibujos u obra escrita-- cuya autoría corresponda al Sr. Alberti, dado que se trata de una ruta con fines lucrativos y comerciales, tal y como marca y establece la Ley de Propiedad Intelectual, serán autorizados bajo su correspondiente contraprestación económica".  El Ayuntamiento desistió].

La fundación también vetó un libro de Gonzalo Sebastián sobre los primeros años de exilio en Argentina de la pareja Alberti/León. Hoy, en la momificada web de la entidad, aun figuran los fallecidos Antoni Tàpies y José Saramago como miembros del comité de honor. El último acto del que dejó constancia el portal de la desaparecida fundación data de 2009, anunciando los fastos conmemorativos del décimo aniversario de la muerte del poeta: De prisa, mi marinera / que un jirón de tu bordado / haga que yo no me muera.  |Texto: Anibal Malvar.

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