3.555. La estancia de Potemkin, embajador del zar ruso, en El Puerto

Durante su estancia en El Puerto de Santa María en 1667, el entorno de Potemkin y el propio embajador, estuvieron más preocupados por quien se hacía cargo de su estancia y de su numeroso séquito (algo habitual entre países con relaciones diplomáticas), por el trato dispensado a su dignidad, mas que por el motivo de establecer relaciones comerciales entre España y Rusia. Y es que el Duque de Medinaceli, sin contar con la autorización real, no se atrevía a iniciar relaciones diplomáticas por su cuenta. Ayer martes, el embajador ruso Yuri Korchagin, visitó la Ciudad para conmemorar el 350 aniversario de la primera delegación diplomática rusa a España. | En la imagen, Potemkin, ataviado con una gran túnica, capa de pieles y tocado de con gorro como símbolo de la dignidad que representaba. Lienzo de Juan Carreño de Miranda. Museo del Prado. 1681.

La misión diplomática de Potemkin partió con el fin de iniciar relaciones comerciales de Arcángel, el puerto principal ruso del Mar Blanco a través de un navío comercial cargado de caviar armenio con destino a Italia. Así, el 4 de diciembre de 1667 la delegación desembarcó en el puerto de la ciudad de Cádiz, donde el capitán general de Andalucía y duque de Medinaceli, Juan Francisco de la Cerda, les invitó a hospedarse en El Puerto.

En la localidad portuense, la misión encabezada por Potemkin estuvo alojada dos semanas hasta que obtuvo el permiso de trasladarse a Madrid para ser recibidos en audiencia por Mariana de Austria, regente de Carlos II, menor de edad en esa fecha.

| El puerto de Arcángel, en el Mar Blanco.

“Aquel de julio de 1667, el zar Alexis Mikaïlovich, envía al stolnik (ayuda de cámara y despensero) namestnik (virrey o gobernador de una región) Pierre Ivanovitch Potemkim y al dial (secretario del Consejo) Simeón Roumïantosoff como embajada a las cortes del rey Felipe IV de España y Luis  XIV de Francia. El 7 de julio salen de Moscú y embarcan el 1 de octubre en el puerto de Arcángel en un navío cargado de caviar armenio con destino a Italia.

El barco llegará a el puerto de Cádiz el 4 de diciembre, siendo recibido por las salvas de artillería de los barcos de guerra allí anclados. El mismo día, los embajadores reciben la visita del almirante Wilhem de Beergmann y otros oficiales de los barcos de guerra holandeses surtos en la rada de la Bahía. […] Un poco mas tarde, el capitán español Antonio Mohita subía a bordo para cumplimentar a los recién llegados. El embajador agradecía la deferencia y enviaba un dignatario de rango inferior, Feodor Ouchakoff, con un intérprete a saludar al gobernador Martínez de Sessa y presentar sus respetos. De vuelta al barco, el dignatario fue acompañado de un buen número de oficiales, un jesuita y el capitán Antonio Mohita a fin de establecer las condiciones del desembarco.

| Puerto de Cádiz.

Recibidos a bordo en una tienda persa montada sobre la cubierta, comunicaron al embajador la pretensión del gobernador de saber si deseaban alojarse en Cádiz o en El Puerto de Santa María mientras esperaban las órdenes del rey. Tras agradecer el embajador que les hubiese enviado el gobernador, manifestó que le era indiferente establecerse en un lugar u otro. El capitán le respondió que les contestaría con la resolución que tomase Mastínez de Sessa. [...]

| Casa del Marqués de la Candia. Óleo de Juan Lara.

El 10 de diciembre, el embajador Potemkin y su séquito alquilaban a precio elevado unas barcas para transportarles a El Puerto para alojarse en la casa de un comerciante holandés llamado Bergnadi, al precio convenido de diez rixdales (moneda de plata de los Países Bajos y Europa del Norte), por día. Al momento del desembarco de los embajadores, el capitán del buque lanzó salvas en su honor y dando gracias a Dios por haber cumplido el viaje sin contratiempo con naves de corsarios turcos”. | Texto: Juan Gómez Fernández.

[Y ya en dirección a Madrid, a entrevistarse con el rey].” Medinaceli encargó al capitán D. Benito de Dúo, castellano del Puntal de Cádiz, que acompañase a los moscovitas en su viaje hacia el interior peninsular, partiendo el día 19 de enero de 1668 hacia Sanlúcar , y desde allí, en barcos que les proporcionó el duque, se dirigieron a Sevilla. Agasajados por el conde de Humanes, y tras ocupar diversos días en la visita a la ciudad, deteniéndose en el Alcázar y la Giralda, a mediados de febrero reanudaron su viaje hacia Madrid.

| Monolito erigido en memoria de la efemérides del 350 aniversario, junto al castillo de San Marcos, en la intersección de las calles Cañas y Federico Rubio.

La comitiva se componía del embajador Potemkin y su hijo de 22 años, el canciller Rumiantsev, 16 nobles gentileshombres, 2 sacerdotes (uno para cada familia, la del embajador y la del canciller), 22 pajes y ayudas de cámara y 22 lacayos y cocineros, en total, 65 personas cuatro coches de camino, tres literas, seis galeras y 42 muías, además de un coche de rúa, que hubo de comprársele al embajador en Carmona, antes sus exigencias y tras permanecer discutiendo un día hasta las nueve de la noche, porque no quiso entrar en otro de inferior categoría”. | Texto: Francisco Fernández Izquierdo.

| Acto de bendición del monolito por un pope ortoxo. | Foto: Pedro Payan.

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