Una de las modalidades de fiesta taurina más populares en la Edad Media era la de los toros del Corpus, astados enmaromados que se soltaban por las calles de una villa siendo dirigidos en su recorrido urbano por los mozos del pueblo que utilizaban las cuerdas atadas a sus cuernos para obligarlos a frenar y a seguir la dirección deseada.
Aunque en determinados pueblos de la provincia de Cádiz su conexión tenga más que ver con la Pascua de Resurrección, véanse si no el Toro del Aleluya de Arcos, el Toro Embolao de Vejer o el Toro de Cuerda en Benamahoma entre otros, es probablemente El Puerto con el Toro del Aguardiente el que se sale de esa tradición acomodada a las más substanciales celebraciones del cristianismo.
Las primeras referencias que se tienen en nuestra ciudad de este acontecimiento lúdico-taurino datan del año 1866, en donde y como complemento de un día de corrida en el estío porteño, a las siete de la mañana, se corrió el toro llamado del aguardiente, costando cuatro cuartos la entrada a la Plaza. Después de lidiado, se regalaron 500 reales en la forma de costumbre, esto es, a la persona poseedora del número igual al extraído del clásico cilindro contenedor de papeletas de la época.

Corrida medieval. Cantigas de Santa María, número 144. Alfonso X ‘el Sabio’.
Al año siguiente, hubo corrida a plaza partida el día 1 de septiembre, y en su víspera, salieron a las cinco de la tarde de la misma Plaza dos gallumbos –toros enmaromados- que prepararon el ambiente para el encierro del día siguiente. De alguna manera el famoso día de toros en El Puerto se vivía desde la jornada anterior.
La controversia con estas prácticas de suelta de morlacos por las calles, ha existido desde sus orígenes, no en balde en 1869 se amenaza por parte de las autoridades locales con la suspensión de las mismas o en su defecto, embolar o despuntar las astas de los toros, además de obligar a que en el redondel del coso hubiera dos diestros que evitaran cualquier acontecimiento desagradable.
Los distintos aconteceres y peripecias que sufrió el Toro del Aguardiente durante el último cuarto del s. XIX ponen de manifiesto las dudas sobre este festejo. A veces se anuncia que sería “banderilleado y estoqueado por el simpático joven…”, otras se prohíbe ponerle banderillas; en ocasiones el toro era de la misma ganadería que los de la corrida e incluso era señalado con su propio nombre (“Montejaque”, de 6 años, castaño…). También es denominado “toro de prueba”, siendo lidiado por cierto número de aficionados bajo la dirección de un banderillero, no pudiendo exigirse más suertes que la de capa y banderillas.

El Toro del Aguardiente en la Plaza de Toros, en 1910.
La Revista Portuense publica el 31 de agosto de 1910 un artículo firmado por Javier Piñero, que va preparando el terreno para lo que vendría después. Bajo el título “Escuela de barbarie” plantea lo siguiente: «No es posible dejar pasar sin la más enérgica protesta, el vergonzoso espectáculo que se dio el domingo por la mañana en la plaza de toros del Puerto. Cuando tanto se clama, por lo elementos intelectuales del país, contra las corridas como espectáculo bárbaro e inculto… / … en las gradas una abigarrada muchedumbre goza de las emociones de la mañana, cuya síntesis puede ser: sangre y aguardiente.»… El articulista termina con esta reflexión: «Las costumbres cuando no son buenas deben abolirse. ¿Qué es el progreso sino una constante modificación de las costumbres?»
En 1901 los toros enmaromados fueron prohibidos por Real Orden. Ese fue el curso prohibicionista que siguieron los toros enmaromados. No obstante testimonios orales sostienen que los efectivamente prohibidos fueron los toros embolaos y no los enmaromados. El Diccionario enciclopédico gaditano dice que en El Puerto de Santa María, por ejemplo, la prohibición estuvo vigente desde 1912 hasta 1981 en que se recuperó una tradición que ya casi ni los más viejos del lugar recordaban.
Pero como segundas partes nunca fueron buenas, en 1985 el alcalde Rafael Gómez Ojeda se vio en la tesitura de tener que hacer desaparecer el Toro del Aguardiente del calendario de festejos de la ciudad, debido en su mayor medida, a las salvajadas que tuvieron lugar en el coso portuense tanto con los animales como con las propias instalaciones de la Plaza. La misma historia repetida y la irracionalidad de los siempre no tuvieron piedad con esta tradición. (Texto: Manolo Morillo).
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José Ignacio Delgado Poullet, ‘Nani’ proyecta en el Teatro de Puerto Sherry, el 29 de julio a las 20:30 el documental ‘Costas del Sur’, con degustación incluida. Primero se hará una presentación del documental con imágenes de las factorías de salazón de El Puerto que datan de los siglos IV y V a.c. Posteriormente se proyectará el documental con entrega previa de un díptico con los romances que se pueden escuchar en el documental. Para finalizar, habrá degustación de mojama con aceite de oliva y almendras molidas, que rememora las épocas que se han vivido en el documental. Colabora el Club de Pesca Portuense.
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Gregorio Francisco Cruz Vélez nace en la tan portuense calle Luna un día normal: el 24 de febrero de 1954. Ya desde pequeño le decía a su madre «–Déjame hacer lo que me gusta». Muchos años después nos damos cuenta que así ha sido.
Comienza su carrera taurina como alumno en la Escuela “Pedrucho” en Barcelona, ya que su familia emigró a tierras catalanas porque su padre trabajó en la construcción de carreteras por aquella zona.
En Abril de 1974 brilla por primera vez su traje de luces en la plaza de San Fernando (Cádiz). Un año después, en Marzo, debuta con picadores en Ubrique (Cádiz), alternando grandes actuaciones con otras menos brillantes en ruedos muy importantes de la novilleria hasta el final de la década de los setenta del siglo pasado. Participó en el cartel llamado ‘de los seis ases’, invento de varios empresarios para el fomento de las novilladas picadas.

Debut con picadores en El Puerto.

Con Manuel Benítez ‘el Cordobés’.
Quien le diría a El Puerto que en 1979 se bautizaba Gregorio como banderillero y que, cada año, contaría con mayor experiencia en los ruedos. Tanto que llegó a regalarle suspiros de temor a toros que iban a ser lidiados por grandes figuras del toreo: Emilio Oliva, Paco Ojeda, José María Manzanares, Emilio Muñoz, Juan Serrano “Finito de Córdoba” y al desafortunado Francisco Rivera ‘Paquirri’. Con todos vivió experiencias que le ayudaron a mejorar, pero con este último sufrió muy de cerca la máxima crueldad que puede hacer un toro: matar. Gregorio se encontraba en su cuadrilla el aciago día de su muerte en 1984.

En la alternativa de Emilio Oliva.

En Ronda con el diestro Paco Ojeda. (Foto Arjona).
Subiendo escalafones, como cualquier persona que pertenece al mundo del toro, ha toreado en las plazas más importantes del orbe taurino nacional e internacional, obteniendo más de 60 premios en todas las plazas y ferias importantes en las que se respira aroma taurino: tanto con el capote, como con las banderillas.
Todas las plazas y aficionados que lo conocen saben captar su profesionalidad. Es poseedor de premios tan importantes como el ‘Maite’ de Madrid en tres ediciones, ‘Maestranza de Caballería’ de Sevilla, ‘Canal+’, en diferentes ediciones –tanto en metálico, como el trofeo que lo acredita–, Premio Nacional Cossio… Y premios del sur de Francia, de temporadas catalanas, de jurados de prensa e incluso de los propios compañeros de profesión. En definitiva un largo etcétera que definen la categoría obtenida por nuestro paisano en su extensa trayectoria. (En la imagen de la izquierda, uno de los premios otorganos por la cadena de televisión Canal+).
El 31 de mayo de 2003, en el Puerto se respiraba un triste ambiente, ya que en El Molar (Madrid) a las órdenes de Iván Vicente, Gregorio Cruz Vélez le pone su par de banderillas al toro que pertenecería a su última corrida. Una lesión en la espalda le obligaba, muy a su pesar, a retirarse de los ruedos que tanta gloria le dieron y que a la postre es su vida. Un adiós que no es un hasta nunca, puesto que un torero lo es hasta el último de sus días;. Siempre será el banderillero de oro de El Puerto.

Con Finito de Córdoba, en una corrida goyesca en Ronda.

Con José María Manzanares en Sevilla.
Una vez alejado de los trajes de alamares impulsó la carrera taurina del hoy matador de toros Alejandro Morilla. Una vez más demostraba ser conocedor de todos los entresijos taurinos.
El Puerto tiene el honor de contar entre sus empadronados como portuense a un gran banderillero, que es camino a seguir para las próximas almas toreras. Como bien dijo Joselito, ‘Quien no ha visto toros en el Puerto, no sabe lo que es un día de toros’. Y quien no ha visto a Gregorio parear un burel mientras lo decora con los garapullos, andándole toreramente y dando todas las ventajas al mismo, no conoce un tercio de banderillas.

Gregorio herrando, junto a Isabel Pantoja y Paquirri, metido a ganadero.

Gregorio, junto a su mujer, María Jesús Vela, Pedro García Nobleja y su mujer Cristina, y Carmen la mujer del desaparecido Cañita, también en la instantánea tomada en la Feria de El Puerto.
Por desgracia El Puerto, indolente, no sabe valorar a todos los artistas que han nacido bajo el manto de la Virgen de los Milagros y un ejemplo muy claro es Gregorio.
Este hombre que tanto empeño ha puesto para cumplir sus metas, que se ha esforzado en sus entrenamientos para luego dar lo máximo en la Plaza y que se ha jugado la vida tantas y tantísimas veces… Es trisque que en su ciudad natal no se le haya reconocido con el honor que se le debería de otorgar.

En 1985, en el Festival de los Banderilleros de El Puerto, a la izquierda. (Foto Espinosa).

Como vemos, Gregorio no pierde la afición.
Ha demostrado que ha podido desarrollar su vocación y que su alma es realmente torera, pero aquí en El Puerto, como siempre, lo han tratado como a uno más, siendo muy diferente el trato que recibe en otras plazas y ciudades donde le siguen llamando ‘maestro’.
Quizás el viento de Levante, ese que te despeina mientras contemplas una tarde de toros en pleno mes de julio, o que hace ondear las banderas de la Plaza Real cuando suenan los clarines; o quizás las salinas que rodean la ciudad, sean la excusa perfecta de este carácter duro y de superioridad que, desgraciadamente, califican el trato que dedica El Puerto a sus paisanos más relevantes en la distintas artes.
(Texto: Paco Moreno).
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Carlos V. Serrano Molina nace en 1948 en la portuense Ribera del Rio, hoy Ribera del Marisco, siendo el cuarto de cinco hermanos. Sus padres Carlos y Teresa también son hijos de El Puerto.
Está casado con Laly Díaz Hermida, siendo padres de cuatro hijos,: David, Carlos Javier, Oscar y Jesús y tienen además, dos nietos; María y Pablo. (En la imagen de la izquierda, Hoja del Lunes del 18 de octubre de 1971, en la que se da cuenta del natalicio del primero de los hijos de Carlos).
El año del nacimiento de Carlos, en El Puerto, Fernando C. de Terry se hace con una punta de caballos cartujanos y empieza a crear la famosa ganadería que sería símbolo de sus bodegas. El Club Náutico se refunda en 1948 y se celebra la primera Regata Snipes que se celebra en El Puerto. Rafael Alberti termina su libro de poemas ‘A la Pintura. Poema del Color y la línea (1945-1948)’.

Escritorio de Bodegas Osborne, fotografía tomada, precisamente el año del nacimiento de Carlos, 1948, por el afamado fotógrafo Justino Castroverde.
También en 1948, el Racing Club Portuense recibía la visita del Puerto Real, ganando por 5-1. La población reclusa del tristemente conocido Penal del Puerto fue el 1 de enero de ese año de 245 penados. Ese año nace, también, el presidente de la Asociación de Mandos Intermedios, Pascual Castilla. Manolo Girón es nombrado sacristán de la Iglesia de San Joaquín. A nivel internacional, el hecho mas significativo del año de su nacimiento fue la fundación del estado de Israel, así como el comienzo de la guerra fría entre la desaparecida URSS y EE.UU.

Carlos, a la derecha, con su hermano Vicente, en la foto oficial del Colegio Hospitalito.
Con ocho años su primer colegio fue ‘El Hospitalito’ , antiguo Hospital de Mujeres de la Divina Providencia, en la calle Zarza esquina con Ganado, centro neurálgico del Barrio Alto portuense, donde hoy están ubicadas unas salas del Museo Municipal, pertenecientes al programa M’Arifa. Recuerda con gran cariño a su primer profesor, Manuel Peñalver, la leche en polvo y el queso que los americanos de la Base de Rota repartían a las familias humildes de la ciudad, como parte de los acuerdos suscritos con el gobierno español para la cesión de la Base Naval de Explotación Conjunta Hispano Americana de Rota.

Grupo de Primera Comunión, en la fila superior segundo por la derecha, en el patio de entrada a la Capilla de las Capuchinas, hoy entrada a recepción de Hotel Monasterio.
Su primera comunión la hizo en la Capilla del Convento de las Madres Capuchinas, convertido hoy en el Auditorio Municipal San Miguel, ante El Cristo del Amor.
Toda su infancia la paso en la Plaza de la Herrería, donde la convirtieron con un grupo de amigos en improvisado campo de fútbol.
Realizó los estudios de Ingreso a Bachiller con D. Antonio García Flores, en el hoy colegio La Merced, pasando a continuación al Instituto Laboral de la calle Santo Domingo donde finalizó el mismo. (En la imagen de la izquierda, con unos amigos en el Parque Calderón, con el caballo de Cuellar).
Con dieciséis años comenzó su vida laboral en un Consignatario de Buques cuyas oficinas estaban ubicadas en la Bajamar, siendo Miguel Lobato Quintero, con nótula 539 en Gente del Puerto, al que le tiene una gran estima y cariño, su primer jefe, el que le inculcó la gran afición que hoy tiene a la Fiesta Nacional.

Carlos, agachado en el centro, con compañeros de trabajo de Bodegas Sancho. ¿Nos pueden decir quienes aparecen en la fotografía? (Foto: Rafa).
Toda su vida laboral la ha desarrollado en el área de Administración de las bodegas Pedro Domecq, S.A. en Jerez de la Frontera donde se ha jubilado a principio de este año. Previa a esta incorporación, realizo el servicio militar en la Flotilla de Helicópteros de la Base Naval de Rota, durante los años 1968/69.

Ramón y José González Montaño, Colorado Carlos Serrano Molina, Juan Duque Estudillo Antonio Carbonell López y Luis Florido Hermoso. También asistieron al encuentro de confraternidad, José Cailla Real, Luis Valle Corzo, José Novo Tacón, Alberto Padilla, Sánchez Espina y “Morrito”, directivos, masajista del equipo de fútbol y colaboradores de la Parroquia del Carmen y San Marcos. Mención especial para el alma Mater del Club deportivo San Marcos, Ricardo Palacios Mena, entrenador y artífice, de una excelente cantera de fútbol, posiblemente la mejor que ha tenido El Puerto en toda su historia. La temporada que Enrique Montero fichó por el Sevilla también la directiva, con el visto bueno de Ricardo Palacios, traspasó a “Quique” Moreno, defensa central que de no ser por una grave lesión hubiera triunfado, de la misma manera, que lo hizo Enrique Montero. La Fundación del Club Deportivo San Marcos se debe al celo pastoral del Padre Ramón González Montaño, que no dudo en prestar su ayuda a un grupo de personas encabezada por Ricardo Palacios Mena. Militaba por aquella época en primera categoría juvenil y ha continuado en la actualidad cosechando importantes triunfos.
Sus principales aficiones son los toros y el fútbol. Con respecto a este último, fue presidente del equipo juvenil C.D. San Marcos en la temporada 1971, siendo la persona que propicio el fichaje de Enrique Montero al Sevilla CF. De donde salió para lucir la camiseta nacional.
En cuanto a su reconocida afición, el planeta de los toros, se siente orgulloso de haber sido presidente de los festejos taurinos celebrados en la mas que centenaria Plaza de Toros de El Puerto, el año del fin del milenio, durante la temporada 1999, de la que guarda buenos recueros y amigos.

Carlos, junto José Tomás y el desaparecido ganadero Antonio Gavira. (Foto: Romero).
En la actualidad emplea su tiempo libre en coordinar el Portal Taurino www.laplazareal.net, todo un referente del mundo los toros en la Bahia de Cádiz, que recibe una ingente cantidad de visitas diarias.

De izquierda a derecha, José Luis Pérez Cordero, de Cristalería Pérez; Manuel Pérez Lechuga ‘el Niño’, con gafas negras; dos desconocidos; a continuación José Luis Reyes Ruiz, propietario del toro con sombrero blanco, cigarro y diploma en la mano; ‘el Chagüi’, portando la cuerda del toro. A la derecha de la imagen, Juan García Márquez, ‘el Zaranda’. Los niños son dos hijos de José Luis Reyes Ruiz: Enrique y José Antonio Reyes Rodríguez, el que lleva un bastón en la mano.
José Luis Reyes Ruiz, era natural de Chipiona, afincado en El Puerto desde 1958 en Hacienda La Palma, junto al Parque Europa; yl propietario como ya se ha dicho del toro que aparece en la imagen, Primer Premio en su modalidad en la Feria de Ganado de 1966, con el cambio de ubicación, a la zona de Crevillet, entre eucaliptos, cerca de la Playa de La Puntilla.
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Pepe Delgado nace en El Puerto el 22 de Marzo de 1975. Con 13 años le pone la mano encima a su primera guitarra, regalada por su padre, y aun no la ha soltado. Al no tener profesor decide aprender de forma autodidacta, poniéndose discos para tocar encima, leyendo todo lo que caía en sus manos referente al instrumento y quedando con su amigo de guardería, Fernando Cañas, quien improvisaba un kit de batería con cajas de zapatos y botes vacíos.
Ambos se dedicaban a devorar todos los discos que podían conseguir de amigos, familiares o la radio. Por mano del diablo les llega el primer album de Led Zeppelín y uno de grabaciones piratas de Hendrix donde casi todos los temas eran standards de blues quedando atónitos ante el poder de la música que estaban escuchando. El diablo volvió a actuar y les llevó con escasos 15 años a su primer concierto que curiosamente era de Caledonia Blues Band, la gloriosa formación bandera del blues andaluz.

Pepe Delgado en el Freekfest en El Puerto. Año 2007.
Fue cuestión de tiempo que pudieran encontrar algunos miembros con quien empezar a tocar y montar un repertorio basado en los doce compases. La falta de estabilidad en la formación de la banda les lleva a tocar otros palos, formando parte de bandas de diferente sonidos, a ratos mas pop, a ratos mas experimental llegando a tocar en diversos grupos con los que corren una suerte variada.
Allá por el año 2000, Pepe Delgado entra en contacto con Paula Haynes, compañera de facultad en Sevilla y cantante con quien queda para ensayar unos bluses tras haberla visto y oido en directo junto a Juan Arias, miembro de la Caledonia Blues Band. En esas tardes sevillanas de blues y cafés invitan a Javier Delgado, compañero también de la facultad y bajista interesado en el Jazz. Juan Arias iba y venía y sin saberlo supervisaba unas sesiones que mas tarde y junto a Manuel Vergne a la batería se convertirían en el repertorio básico de un cuarteto orientado al blues y los standards de Swing, con ecos de Louis Armstrong, Ella Fitzgerald y Billie Holiday.
Al concierto debut de este cuarteto en el café Habanilla de la sevillana Alameda de Hercules, asisten sobre todo amigos, y entre ellos estaba Julio Colín, guitarrista pionero del blues hispalense (Blues Boys, Bluesville…) quien decide unirse a la banda aportando el nombre de Charmers y una fuerza que les impulsará a tocar por toda Andalucía y parte de Portugal, recorriendo festivales como el de Cazorla (2003) y el de Antequera (2004) tras el cual surge el compromiso de publicar su primer disco con Cambayá Records en Julio del 2005.
Muchos han sido los conciertos y aventuras en los que Pepe Delgado se ha visto envuelto junto a Charmers y muchos los amigos y colaboraciones que han ido surgiendo de forma espontanea: Michael Lindner, Mingo Balaguer, Little Boy Kike, Rafael Amador o Richard Ray Farrell son algunos de los nombres con los que Pepe ha tenido el placer de compartir solos y swing. Asi que, cuando en el año 2004 vuelve por motivos de trabajo a su ciudad natal, decide retomar de nuevo aquella formación de blues que hacía años había comenzado junto a Fernando Cañas.

Little Boy Kike, Raimundo Amador, Julio Colín y Pepe Delgado.
Esta vez en formato trio, recorren garitos y locales de Andalucía participando entre otros en el Festival de Blues de Antequera (2005) en la sesión Palabra de Blues junto a Lucky Tovar y el Festival de blues de San Fernando (2005) donde abrieron para Pure Tones y Blues Fever.

Tras una pequeña parada Pepe decide que es hora de materializar una idea que llevaba tiempo rondándole: registrar una sesión de grabación con aquellos músicos con los que había compartido escenario en alguna ocasión de forma esporádica y que tan buen resultado habia dado. De esta manera, entra en contacto con su amigo y compañero en Charmers Julio Colín, con Manuel de Arcos, armonicista de sonido añejo y potente, actualmente en The Pure – Tones y Manuel Márquez , contrabajista con ritmo de locomotora a vapor que encaja a la perfección con el swing de la batería de Fernando Cañas.

Manuel de Arcos, Lolo Ortega, Pepe Delgado, Manuel Márquez, Fernando Cañas y Michael Lindner, en la presentación de SESION #1 en Sevilla, en abril de 2005.

Pepe Delgado, fotografiado en 2006 or German Matas.
Sin duda la apuesta era arriesgada ya que, aunque Pepe Delgado había tocado con cada uno de ellos por separado, la banda nunca había ensayado ni tocado al completo, de hecho, algunos músicos apenas se conocían hasta el momento de la grabación y el repertorio fue improvisado sobre la marcha. Pero el diablo jugó de su lado de nuevo y la sesión que se desarrolló el 26 de Diciembre de 2005 en absoluto directo en una sola tarde, dio como resultado el primer album de La Reunión de Blues.
SESION #1 se publica el 2 de Marzo de 2006 y se presenta en directo en Abril en El Puerto de Santa María y Sevilla respectivamente , contando esta ultima presentación con la participación de invitados de la talla de Paula Haynes (Charmers) y Michael Lindner (Caledonia Blues Band). A partir de este momento la banda sigue tocando en directo allá donde surja la oportunidad, improvisando el repertorio noche tras noche y manteniendo la frescura y naturalidad que les caracteriza y tanto gusta al publico.
SWING ,SUDOR y BALADAS , el tercer album de PEPE DELGADO Y LA REUNION DE BLUES, ya está disponible. 10 Temas, 8 de ellos propios , en los que se reparten por igual el formato acústico y eléctrico de la banda. En directo este verano, en agosto presentando el disco por la provincia de Cádiz y en el festival de Jazz y Blues de Linares, (Jaén)
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Josele tiene familia en Jerez y en América. Su tío abuelo fue Director General de la Bodega Palomino & Vergara y una rama de la familia se fué a Colombia donde hizo fortuna. A aquel pais sudamericano y a Venezuela emigraron en el siglo XIX muchos portuenses. En su familia han existido picadores de toros bravos.
Los Atalaya, en el siglo XVIII, en El Puerto, fundaron la ganadería de caballos de pura raza española del emblemático hierro de “La Palma”, que fue después del Marqués del Castillo de San Felipe y tuvo su mejor momento y su decadencia en manos de los Jiménez Varela. Los Atalaya tuvieron la ganadería de bravo del hierro de la “A”; fueron picadores de gran renombre, en una saga que llega desde el siglo XVIII hasta nuestros días; los Atalaya tienen una calle en El Puerto; desde tiempo inmemorial son propietarios de las mulillas de arrastre de los toros; tuvieron carros de marca para el transporte de las botas de vino para embarque, coches de caballo, pero, sobre todo, fueron y son unos impresionantes picadores.

Calle de Los Atalaya, en la barridada de los Toreros, un poco más abajo de la clínica Santa María del Puerto.

En el Cortijo de Vicos (Jerez) donde trabaja desde hace más de 30 años, saludando a S.M. la Reina Doña Sofía, tras una exhibición de enganches. Año 1994. Josele es Mayoral Jefe -cochero– de la Yeguada Militar, Cortijo de Vicos. (Foto: Pascual)
En términos parecidos estaba yo, exaltando la estirpe de los Atalaya portuenses, una mañana, desayunando en el Pabellón de Oficiales de la Yeguada Militar de Jerez, con su Coronel, entonces Alonso Coello de Portugal, Marqués de los Ojíjares. El caso es que Josele Atalaya estaba haciendo la instrucción de la mili en el campamento de Obejo y me había pedido que a ver si yo tenía mano para que lo reclamaran desde la Yeguada Militar de Jerez. Y así lo hice. Al Coronel le cargué las tintas, por lo que se verá, con lo de picadores, que se le pusieron los ojos como chiribitas, cuando lo oía. Quedó en que lo reclamaría y así lo hizo.

Durante una maratón de Enganches, en el Cortijo de Vicos, demostrando su destreza y habilidad a su paso por un obstáculo de agua.
Estuvo al tanto de la llegada del soldado José Atalaya Bellido y lo llamó a su despacho: –”Muchacho, don Luis Suárez me ha dicho que Vds. desde el siglo, XVIII…. picadores y vengan más picadores y que tienen una calle… bla, bla, bla…, así que vas a ir a Pernía, con este vale, y que te hagan unas botas de montar a medida; vas a ir a Antolín y que te hagan unos “briches” a medida, vas a ir a…” Total, que cuando tuvo su indumentaria el soldado Atalaya, lo llevaron al Picadero de la Yeguada y le dijeron que tenía que trabajar no sé cuántos caballos, que aquello era suyo, que era el picador.

Enganche en cuarta conducido por su propietario, José Antonio Atalaya Viñas, hijo de Josele, en la actualidad alumno de la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre. Josele Atalaya ayudó a hacer del Paseo de Caballos del Recinto Ferial de Las Banderas un digno paseo de caballistas, ayudando al entonces concejal de Fiestas, Jaime Gutiérrez Perea, al principio de la década de los noventa del siglo pasado. Gracias a sus gestiones vinieron los enganches de Williams Humbert, La Duquesea de Monteleón, Alvaro Domecq Díez, Yeguada Militar y Depósito de Sementales. Más adelante se incorporaron los coches de Fermín Bohórquez y la cobra de la Yeguada militar, entre otros.

Enganche conducido por Josele, visto desde arriba, durante la Expo 92, en Sevilla.
Sorprendido el soldado, explicó que su familia lo que eran es picadores de toros bravos, los de la “mona”, la pata de hierro y el castoreño. Y no fue nadie el Coronel, cuando se enteró. Me llamó hecho un basilisco y más o menos me dijo: –”Luis, eres un inculto, un mentecato, un …¿Tu no sabes que picador, en el Ejército, es el que trabaja los caballos en el picadero?” –”Pues no“, le dije. Me respondió: –”Pues ahí tienes al soldado mejor vestido del Ejército Español y yo, sin picador“. Pero la cosa tuvo arreglo. Josele, magnífico mayoral, cochero, entró de “segundo” con Juan Molero y hoy, desde hace bastantes años, es el Mayoral Jefe de la Yeguada Militar y el soldado mejor vestido del Ejército Español. (Texto: Luis Suárez Ávila).

Enganche preparado para llevar a unos novios en la Puerta del Sol de la Iglesia Mayor Prioral, conducido por el hijo de Josele. Son muy requeridos en la zona para transportar con sus coches a parejas de novios para el enlace matrimonial. (Fotos: Colección Josele Atalaya).
TALAYA, Francisco. Varilarguero de mediados del siglo XIX. Ejerció en La Habana por algunos años. Hizo su presentación en Madrid, como úlitmo reserva el 13 de abril de 1846. Figuró en la cuadrilla de José Redondo ‘Chiclanero’. Hemos recogido dos actuaciones suyas en El Puerto, los días 23 y 24 de junio de 1847. Murió en esta población en1875. Parece que fueron dos los piqueros que hubo con este nombre, pus don José de Pazos, en sus ‘Breves Apuntes’ habla de los Atalayas, mayor y menor; posiblemente eran hermanos según otra referencia que hemos podido encontrar. (Manuel Martínez Alfonso. Plaza Real. Año 1968. Pg. 106)
UNA TRADICIÓN FAMILIAR.
Además de los citados por M. Martínez Alfonso, hubo en elsiglo XVIII otros Atalaya picadores y hasta nuestros días, porque el padre de Josele, Manuel Atalaya Reina ,y su tío, Francisco Atalaya Reina, fueron picadores. Hoy, hasta hace poco, lo ha sido su primo Francisco Atalaya Braza, excelente jinete, como el hermano de éste, Antonio, finísimo en la monta.

En el Depósito de Sementales (Jerez), donde evoluciona en un complicado giro en una Exhibición de Enganches en el año 2000.
Josele, como mayoral, en la cuña del pescante, ha cosechado infinidad de trofeos allí donde ha llevado los carruajes de la Yeguada Militar.
Manuel Atalaya Bellido, hermano de Josele, es profesor de equitación y, con el resto de sus otros hermanos, es propietario del tiro de mulillas de la Plaza de El Puerto, por herencia.
Como mulillero, Josele, tiene un hermoso enganche de mulillas con una guarnición que él, con sus manos de guarnicionero, como también lo fue su padre, ha hecho copiando, en lo fundamental, la que Sevilla le regaló a Isbael II en 1862. Este enganche de mulas lo tiene contratado para distintas Plazas de Toros de la provincia.
(En la imagen de la izquierda, Josele haciendo las labores de mulillero de arrastre en laPlaza de Toros de la Escuela de Tauromaquia de Jerez. También lo ha sido de la Plaza de Toros de El Puerto, tradición que continúa su familia, habituales mulilleros desde siempre de nuestro coso taurino, ahora sus hermanos).
No hay que olvidar a su abuelo José Atalaya García, que tuvo coches de caballo y carros de marca, y de pértiga, como su bisabuelo, Francisco, conocido como “Pacurri”. Toda la familia ha estado relacionada con los toros y los caballos.
Josele, además de todo y de ser buenísima persona, dedica sus horas libres a hacer fustas inglesas y trallas caleseras de enganche que se disputan todos los mayorales de “casas grandes”. Son verdaderas piezas de museo.

Llevando el Simpecado de la Hermandad del Rocío de El Puerto, por la carretera de Sanlúcar a la altura de ‘La Belleza’. Josele va en primer término y detrás su padre, Manuel Atalaya Reina y a la izquierda su hermano Antonio. Su padre confeccionó la preciosa guarnición “al violín” para los mulos que llevan la carreta del simpecado del Rocio de la Hermandad de El Puerto. Año 1981.
Una precisión más: su suegro era Viñas, el clarinero de la Plaza de Toros de El Puerto que hacía pareja con el otro clarinero, Arce, que hicieron historia. (Texto: Luis Suárez Ávila).
José Atalaya Bellido, en www.telepuerto.es
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La palabra “bandari” significa “de la gente del puerto” y proviene de la palaba persa “bandar”, que significa “puerto”. Proviene del sur de Irán, alrededor de la región del Golfo Pérsico, utilizada por marineros y trabajadores de la bahía durante siglos. Es un tipo de música rítmica y bailable, tocada generalmente en casamientos, y otras celebraciones.
Esta música es tocada generalmente por los siguientes instrumentos:
Muchas bandas modernas de bandari incluyen instrumentos rítmicos como:
Gholamreza Vazzan interpretación de música Bandari, del sur de Irán, con poemas persas de Khayyam.
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En la imagen, los galardonados, Eloisa Gallardo Sánchez, Francisco Ramírez Tallón ‘Koki’, y José Arjona Payares. Detrás, Ignacio García de Quirós conversa con la mujer de Koki, Milagros Vicente.
Ayer por la tarde, en la caseta de feria Socialistas de El Puerto, se celebraba la entrega de los Premios Rosa de Plata, para reconocer la entrega y dedicación de personas o colectivos que trabajan por el progreso de El Puerto. En esta ocasión, los galardones recayeron en tres personas:

Eloisa Gallardo, durante su intervención, en presencia de la parlamentaria andaluza Raquel Arenal Catena, y los concejales Ignacio García de Quirós y Aouicha Ouaridi y el presidente del PSOE local, Antonio Vega Oliva.
Eloisa Gallardo Sánchez, como reconocimiento a su abnegada entrega por la consolidación de la Fiesta de los Patios como elemento dinamizador del Barrio Alto de nuestra Ciudad.
Uno de los lugares más simbólicos y significativos de nuestras calles son los patios. El típico patio de vecinos de toda la vida, donde han vivido generaciones y generaciones de familias en muchos casos, en ese rincón de su casa tan fresquito en las tardes de verano, decorado con macetas de geranios, y porqué no, con el arte de algunos tendederos.

José Arjona Payares posa junto a su familia e Ignacio García de Quirós.
José Arjona Payares, como reconocimiento a su trabajo dentro de uno de los oficios más tradicionales vinculados a las bodegas portuenses, como es el de tonelero.
Se llama tonelería a la fabricación artesanal de recipientes de madera de forma cónica, más largos que anchos, ensamblados con aros metálicos y con extremos planos. Aunque recibe su nombre de los toneles, los toneleros también confeccionan barriles, barricas, cubos, cubas, tinas, mantequeras, tubos, fudres, y demás recipientes parecidos.

Koki que acudió acompañado de su mujer Mila Vicente, es entrevistado por la periodista Elena Pina, de Radio Puerto.
Francisco Ramírez Tallón, ‘Koki’, por toda una vida entregada a los grupos musicales de El Puerto. Los Radars, Blend 73 y tantas aventuras de la música y magia, que forman parte de la extensa historia musical de la Ciudad. Koki tiene nótula en Gente del Puerto núm. 349.
El grupo o conjuto musico vocal por el que Koki es más recordado es el Grupo Blend, nombre idea de Miguel Lobato, representante y manager del grupo, en inglés significa mezcal, combinación, armonía. 73 era el año en el que se creó, aunque algunas veces se prescindía del guarismo.

La caseta presentaba este animado aspecto, luciendo los colores de andalucía en un techo tapizado de farolillos de Fino Pavón.
Las rosas de plata y entrevista a José Arjona Payares, Pepe ‘el Carbonero’.
El acto, grabado por www.telepuerto.es con entrevista a Eloisa Sánchez.
Entrevista a Francisco Ramírez Tallón, Koki.
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Velada en la Victoria. Año 1907.

A los toros, en coche de Juan Ávila. De izquierda a derecha, Magdalena y Mercedes Ávila (madre de Luis Suárez), Carmen Pérez Pastor, Enma Torrecillas, Mary Calero (madre de Javier Ruibal) y Luisa Calero. Al fondo se ve el otro coche Juan Ávila y a su hijo de nombre también Juan. Año 1928. (Foto: Colección LSA).

Feria año 1964. Caseta y Caballistas.

El ganadero Luis Sánchez y una hija del Maestro Dueñas. A pie, el alcalde, Luis Portillo.Año 1968.

Feria de 1974. Interior de una caseta. Sentados de izquierda a derecha, los concejales Enrique Pedregal, Rafael Sevilla, el alcalde Fernando Terry y el Primer Teniente de Alcalde, Carlos del Poyo Navas. De pié, Ignacio García López (conocido cariñosamente por el ‘Padre Ignacio’), Santiago Díaz Cortés, Pepe Leal con un nieto en brazos, Manuel Gallardo Bernal, Jaime Gutiérrez Perea y Manolo García de Estudios Garpre. Puede ser, por los integrantes de la fotografía, en la Hermandad de los Afligidos. (Indentificación J.L.L.)

Penúlitmo año de la Feria en Crevillete. Rotonda de La Puntilla, en primer término la Caseta de la Peña ‘Los Cachondos’. Año 1979. (Foto Rafa).

Manuel Vázquez León y su hijo José, delante de la Caseta de ‘La Ostrea’, de la sociedad Ostras del Sur.

Recinto Ferial de Las Banderas, con los árboles recién plantados. Año 1981. (Foto: Iñíguez).

Caseta de la Cadena SER. Personal perteneciente entonces al Parque Acuático. Entre ellos vemos a Rosa Rosado y a sus hermanos, Miguell Acosta, y otros. Año 1991.

Jóvenes en la Feria. Año 2008.

Mujeres de la Asociación de Vecinos de Sudamérica. Año 2009.
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Pregón HeloLibo 2010 – Feria de El Puerto de Santa María realizado por TelepuertoTV alojado en Vimeo.
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