755. ANGEL LEON. Y su caña de lomo de lisa de estero.
28 08 2010
La empresa andaluza Veta La Palma comercializará la última creación del cocinero gaditano Angel León, unas chacinas realizadas con carne y grasa de este pescado de salinas, un proyecto en el que ha estado trabajando 4 años
Cuando Angel León te corta unas lonchas de chorizo de lisa de estero, lo primero que te llama la atención a primera vista es que es de esos que sudan un poquito…buena señal. A primera vista podría parecer un chorizo de cerdo ibérico. Su aspecto es completamente igual. Cuando le quitas el pellejo y te lo acercas a la nariz ya vez que algo esconde el cocinero que sonríe al ver la cara de sorpresa del comensal. El olor está entre una suave mojama de atún y el pimentón característico de los embutidos, pero la gran sorpresa viene cuando das el primer mordisco y ya el sabor entre marino y embutido, entre pescado y especias de chacinas, te inunda la boca. No sabes definirlo exactamente pero estas ante algo diferente pero tremendamente exquisito, que es pero no es, que a pesar de ser un embutido, te encuentras el mar por todos los lados, sólo el color te despista.
El cocinero confiesa el secreto, el chorizo que acaba de servir está hecho con lisa de estero, cuya carne, como cualquier chacina ha sido secada y ahumada con pimentón y especias, el mismo proceso que un embutido normal de cerdo ibérico.

CHACINAS MUY SALUDABLES.
Sin embargo las ventajas son impresionantes. Primero es un producto completamente novedoso y en segundo lugar estamos ante un producto muy saludable ya que las grasas de la lisa son del llamado “colesterol bueno”, igual que los pescados azules, ricas en omega 3, un producto que se encuentra en el pescado y cuyas ventajas los científicos no paran de destacar.
De alguna manera el cocinero gaditano ha encontrado un producto de calidad, completamente natural pero apto para todos los públicos, sobre todo para los que no quieren engordar
Pero estas son las ventajas del producto, no el objetivo del cocinero que quería encontrar en el medio marino, su pasión hasta el punto de que su sobrenombre es ya el chef del mar, una nueva delicadeza gastronómica y lo ha logrado, tras cuatro años de investigación.
El momento crucial fue cuando se encontró en su camino con la finca Veta La Palma, en el parque natural de Doñana, a muy pocos kilómetros de Cádiz, en el término municipal de Puebla del Río en Sevilla. Allí la empresa Pesquerías Isla Mayor tiene una finca de más de 11 hectáreas donde se practican actividades ganaderas, agrícolas y de piscifactoría, todas ellas respetuosas con el medio ambiente ya que la mayoría de los terrenos pertenecen al parque.
Allí en Veta La Palma se crían unas lisas singulares, que alcanzan mucho peso y que tienen mucha grasa fruto de su alimentación natural a base, en gran parte, de fitoplacton marino y pequeños organismos. De alguna manera, y por hacer un simil, se trataría de lisas “ibéricas”, que se alimentan de productos exquisitos al igual que se hace con los cerdos ibéricos y la bellota.
Hasta ese momento, cuando el cocinero gaditano encontró estos ejemplares de lisa, algunos de los cuales llegan a pesar 15 kilos, el principal problema con el que se había encontrado León para fabricar las chacinas marineras era la grasa que aglutinase el embutido, lo que permite que este resulte jugoso y se pueda cortar comodamente en lonchas tras su curación.
El proyecto de Angel León surgió gracias a la colaboración con la Junta de Andalucía que encargó al cocinero gaditano un trabajo con el que lograr usos para los llamados pescados de “descarte”, especies no rentables para la pesca y que se terminen abandonando o mal vendiendo en los puertos porque comercialmente no son interesantes.
León consideró que una de las posibilidades para estos pescados era la de hacer con ellos chacinas. Sin embargo, según relata el mismo “nos habíamos encontrado con que no teníamos una grasa natural, del propio pescado para hacerlo y teníamos que recurrir o a grasas animales o productos no naturales, lo que se alejaba de nuestra idea”.
La soluciòn vino cuando el chef del mar visitó la finca del parque natural de Doñana, interesado, sobre todo, por el pescado de gran calidad que se produce en la finca y que se exporta a diversos paises europeos. En Veta La Palma se crían, por un sistema parecido a los esteros que hay en la Bahía de Cádiz, lubinas, doradas, lenguados, lisas (también llamadas albures) anguilas, corvinas y camarones. Los pescados se alimentan del placton, otro producto con el que trabaja Angel León, algas y los pequeños crustáceos que encuentran en el agua. De esta manera su sabor es exquisito y alejado de las piscifactorías donde los peces son aimentados mediante piensos.

Ángel León probando los aceites de Coosur.
León utiliza habitualmente estos pescados, sobre todo la lisa, en su restaurante de El Puerto. Ahora, por ejemplo, además de estas chacinas, que sirve ya en el establecimiento, sirve la lisa con un pilpil montado con la propia grasa del pescado, como se hace con las cocochas de merluza. El plato ha logrado ya elogios hasta de los críticos gastronómicos más importantes de España, Carlos Maribona que visitó hace unos días A Poniente de El Puerto y señalaba en su crónica escrita en su blog Salsa de Chiles “que estamos ante uno de los grandes” de la cocina española, mientras que José Carlos Capel, el crítico de el diario El País, también se mostraba entusiasmado con estos productos.
El chef del mar considera que ha encontrado el pescado perfecto para elaborar las chacinas ya que hasta ahora no había encontrado ejemplares con tanta grasa y natural. Esto sólo es posible por la alimentación que reciben en Veta La Palma basada en el placton marino, un elemento que se encuentra en el mar formado por microalgas. La abundancia del placton hacen que estos pescados, las lisas, que tienden a comérselo todo como los cerdos, se atiborren de este alimento lo que les hace ganar mucho peso.

EN 2011 COMENZARÁN A COMERCIALIZARSE LAS CHACINAS.
Luis Contreras es el director del complejo Veta La Palma. Comenta que el proyecto que desarrollan con Angel León está ya en su última fase. El producto está ya fijado y ya sólo queda comenzarlo a fabricar para comercializarlo.
En principio se elaborarán cuatro tipos diferentes de chacinas de lisa: chorizo, salchichón, butifarra y caña de lomo y la idea es que el producto vaya, en principio, al sector gourmet ya que la producción tiene que ser necesariamente pequeña dado que el número de peces es limitado dadas las características de la explotación.
Las chacinas se fabricarán en Isla Sur en una fábrica que tiene Pesquerías Isla Mayor donde se procesa actualmente el pescado que se cría en Veta La Palma y se elaboran algunos productos derivados de la producción como tortillitas de camarones y una mezcla de camarones con verduras para freir.

Ángel, en un pesquero seleccionando los productos.
En principio las previsiones son comenzar a vender el producto una vez que este se presente en el próximo mes de enero en Madrid Fusión, uno de los congresos más prestigiosos que hay en España sobre gastronomía.
Veta La Palma funciona desde el año 1990. Antes, en 1982 la finca, de una gran riqueza medioambiental, especialmente en lo que se refiere a conservación de aves, fue adquirida por el grupo Hisparroz, el mayor accionista de un gigante español de la alimentación, el grupo Ebro-Puleva.
La idea de Hisparroz ha sido crear un complejo de investigación y desarrollo en esta finca y elaborar en ella productos de alta calidad en varios sectores como el arroz, en el que está especializada, ganadería, con la crianza de terneras ecológicas y piscicultura.
El apoyo de este importante grupo al cocinero gaditano, significa un espaldarazo al trabajo que ha estado realizando durante cuatro años. León, una de las mentes más creativas de la cocina española, tiene ya tras sí toda una lista de “inventos” como una máquina para filtrar caldos, comercializada por una filial del cocinero Ferrá Adriá, una original barbacoa en la que se combustionan huesos de aceituna, una salsa de placton marino y ahora estas chacinas. León siempre se basa para sus proyectos en el apoyo de equipos de científicos que le ayudan a lograr que sus ideas se hagan realidad.
Plato con lisa de estero de A Poniente. (Foto: Aponiente).
2010 EL AÑO DE ÁNGEL LEÓN.
Madrid Fusión se está convirtiendo para el cocinero gaditano Angel León en su gran plataforma para lanzar “sus inventos”. Ahora, en enero, en la edición de 2011, le servirá para presentar estas revolucionarias chacinas fruto de un largo periodo de investigación durante 4 años.
El “chef del mar” estima que una vez que el producto se haya presentado en Madrid Fusión este genere atención por parte del mercado ya que estima que las ventajas de estas chacinas de lisa de estero, son muy grandes, tanto gastronómicas como saludables y además suponen dar nuevos usos a este pescado del que se confiesa como gran enamorado.
No es la primera vez que León utiliza a la lisa como insignia. Ya la ha llevado a diversos escenarios incluso internacionales donde ha defendido la bondad de su carne.
Con la puesta en marcha de este proyecto 2010 se confirma como el año del cocinero gaditano. Hace unos meses fue el gran artifice de que los mejores cocineros de España vinieran a Zahara de los Atunes y Barbate para ver el proceso de pesca del atún rojo en las almadrabas. Su restaurante “A Poniente” en El Puerto de Santa María no para de recibir parabienes de los críticos gastronómicos. Tan sólo le queda una incógnita para finales de año: saber si le vendrá la deseada estrella Michelín, lo que ya le situaría definitivamente en la élite de la cocina española. Para la gastronomía de Cádiz sería un gran logro y de alguna manera habrá que agradecérselo a este profesional que siempre presume de El Puerto y la provincia en todos los sitios donde interviene. (Textos: Pepe Monforte).
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Manuel Sánchez García pertenece al grupo de los porteños –que los hay– nacidos en Chipiona, el 3 de enero de 1939. Quinto hermano de ocho, hijos de Domingo (mancebo en una farmacia en Chipiona) y Tomasa, todos nacidos en Chipiona, aunque se consideran todos portuenses ya que, en 1947 –hace 63 años– se trasladaron a nuestra ciudad buscando un horizonte mas amplio, aunque incierto.
También, en 1939, el letrista autor de “Soy minero”, “La bien pagá” o “La Falsa Monea” Ramón Perelló, hijo de minero y de convicciones anarquistas, pasó un largo periodo de prisión en el Penal de El Puerto. Otro preso, Emilio Pendás Trelles, poeta popular asturiano escribe ‘Cuentos populares recogidos en el penal del Puerto de Santa María (1939). Cancionero y obra poética. Fue editado en el año 2000. (En la imagen, Diario de Cádiz del ‘Día de la Victoria’).
Y en julio de 1939 se funda la Hermandad de la Flagelación, dando culto a un Cristo atado a una columna, que bien pudiera ser un San Sebastián. Procedía del desaparecido convento de los Descalzos, donde hoy se encuentra la Plaza de Peral. Se celebra una corrida de toros el 31 de julio, con Juan Belmonte a caballo, y los toreros Domingo Ortega, Pascual Márquez y Manolete. Empieza la II Guerra Mundial el 1 de septiembre. Coñac Decano, de Bodegas Caballero, organiza un concurso de radio en Barcelona, para animar las ventas en Navidad, tal y como relata La Vanguardia en su edición del día 27 de diciembre de 1939. El artista local, Manolo Prieto, forma parte de la Delegación de Propaganda y Prensa del Ministerio de Turismo, además de dibujante político del Periódico “El Sol”. La vida sigue… (En la imagen, publicidad del jabón Heno de Pravia de la época).



LA VESTIMENTA, LA ROPA, SEGÚN MANOLO.








El pescado que llegaba a la fábrica se cocía; después, en unos patios que estaban detrás de la fábrica, se extendían al sol para secarlos, tarea quellevaba varios días. Después de seco se molía y salía la harina usada como base para hacer el pienso. Todo este proceso hacía que, cuando soplaba Levante El Puerto oliese, y no precisamente a agua de colonia concentrada Álvarez Gómez, sino a demonios, puñeta. Pero oye, a todo se acostumbra uno, llega un momento que las cosas que no te gustan se instalan a tú alrededor, que te llenas de paciencia y dices, que le voy a hacer.
Algunos veces, paso por alguna frutería y la fruta no huele a nada. Recuerdo la frutería de Félix Pérez Peral en calle Larga, donde hoy se encuentra Cajamar: olía desde diez metros antes de llegar. Como olían los montones de melones blancos y escritos, que en este tiempo se ponía en La Placilla; la fruta que traían los mayetos al mercado: ciruelas, peras, perillos de Palacio, brevas, tomates de Rota,… que sensaciones.
Había un establecimiento en la calle Ganado, junto al desaparecido almacén de los Verde, que fue antes una farmacia. Era el puesto del Mellado; vendía sardinas arenques, aceitunas y queso de cabra. Otra tienda, donde hoy está la charcutería de Ramón Insua Lavin, a la que le decían Casa del Tío Luis, vendía lo mismo que el Mellado. Me gustaban también estos sitios.




Nace ‘La Voz de la Bahía’, un nuevo medio de comunicación con vocación de Bahía; tuvo una vida efímera: apenas un año, al convertirse en un medio crítico con el poder de la época y ser vetado por los grandes anunciantes de la zona. Era alcalde de la ciudad Luis Portillo Ruiz.
Manuel Martínez Alfonso inicia una cruzada en ‘La Voz de la Bahía’ para evitar que se construyeran bloques de pisos en la Plaza del Polvorista, al igual que ocurriera en la Plaza de la Pescadería cinco años antes. Se crea el conjunto músico vocal ‘Los Simbronis’, que funcionará hasta 1967. Se crea el Grupo Scout Católico en la Parroquia del Carmen.

Esta destilería fue fundada por Manuel Pico en 1824, llamándose entonces el licor ‘Crema de Cacao Manuel Pico’ (En la imagen de la izquierda podemos ver una botella del primer cacao que se produjo en la Destilería).


En el año 2004, Cacao Pico obtuvo en el Salón Saveurs de París el Premio al Mejor Licor, adjudicado por un jurado compuesto por periodistas especializados, sumilleres y especialistas en el mundo de la grastronomía gourmet, tras una exhaustiva cata a ciegas. . Este salón francés está especializado en productos de gourmet y delicatessen. Representa una de las más importantes citas feriales de bebidas y alimentación de Francia. Cacao Pico se introdujo de la mejor manera en el merdado francés


EL LICOR QUE SE BEBE… Y SE COME.

Otra opcion: aquí había muchos y aún hay algunos licores en las bodegas, concretamente el cacao, delicioso. Se bebe pausadamente, dura largo por goloso y hace una buena sobremesa y digestión. Búsquenlo en El Puerto también, que no se ha de arrepentir”. (Plantilla de antigua etiqueta de Cacao Pico).
El chocolate y el cacao, lejos de alterar el peso, puede ser beneficioso para la salud, siempre sin abusar, como afirman los expertos: produce una sensacion de felicidad, saciedad, oxigena la mente produciendo una mayor actividad mental, sus antioxidantes naturales protegen ante enfermedades cardíacas y ayudan a proteger en las degenerativas, además de tener efectos diuréticos, estimula el sistema central. ¡Habrá que preguntarle al médico! (Etiqueta de Crema de Cacao Pico).


LA HORA DEL ÁNGELUS.
A su jubilación pasó a manos de su yerno, Francisco Gómez Mateos, auxiliado por su mujer, Isabel Real Sánchez y la hermana de ésta, Francisca, hermana de Pepe ‘el de la Draga’. Al fallecer Francisco, el establecimiento pasa a ser regentado –no solo la cocina– directamente por su viuda, Isabel Real, quien continúa gestionándolo en la actualidad. (A la izquierda, el desaparecido Francisco Gómez Mateos).



Con anterioridad en 1779, en la plaza existían dos tiendas de montañeses, propias de Francisco Ruiz de Oreña y Juan de la Torre, y en 1804, dos tabernas –acaso en los mismos locales– de Pedro Gómez Quijano, en donde también se freía pescado».
En la actualidad dicho establecimiento, al que es asidua en sus estancias en El Puerto la eurovisiva 


Empezó como hemos señalado en el Bar Vicente y allí continuó por espacio de bastantes años hasta que decide dedicarse a los servicios externos –lo que hoy se entiende por un cátering–. Luego vendrían el Bar El Faro, en la esquina de la calle Nevería con Palacios (donde hoy se encuentra una óptica, y que con anterioridad a El Faro albergó una tienda de montañés, de nombre ‘Tienda de la Sangre’ y más tarde el despacho de bebidas ‘La Viña’), el Bar Las Columnas, y es reclamado por Maximino Sordo para el remodelado Bar Central (obra del arquitecto Rafael de los Santos), donde sería Jefe de Barra, permaneciendo en dicho establecimiento hasta su cierre. (En la imagen, Tabique, durante el Servicio Militar en el Cuartel de San Fernando).






















































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