Más carrozas que derechos, la otra noche de Reyes en El Puerto

| Texto: Aldara Rincón Heredia
Queridos Reyes Magos: ahora que ya habéis pasado por la ciudad de El Puerto de Santa María, dejando tras de vosotros el eco de la ilusión, la música y el papelillo, quería escribiros no desde la fantasía, sino desde la realidad que pisan nuestros pies cuando se apagan las luces de la cabalgata.
La ilusión y la magia son necesarias, sí. Nos sostienen como comunidad y nos recuerdan la infancia compartida. Pero deberían servir para todas las personas por igual, no solo para quienes pueden disfrutarla desde la acera seca, con abrigo y casa a la que volver. Este año, El Puerto ha vuelto a presumir de una cabalgata desbordante, con un importe económico desorbitado, mientras se olvidaba —una vez más— de quienes más sufren las inclemencias del tiempo, el frío y la lluvia.
El día 5, mientras Melchor, Gaspar y Baltasar recorrían nuestras calles lanzando caramelos, peluches y toneladas de cosas desde las carrozas, muchas personas sin hogar seguían empapadas por la lluvia del día anterior. Sin refugio. Sin un lugar donde secarse. Sin un plato caliente. La ciudad estaba llena de papelillos, pero vacía de respuestas para quienes duermen en sus portales.
Por eso, queridos Reyes Magos, este año no os pido juguetes. Os pido recursos dignos para mi ciudad. Un comedor social donde se pueda comer caliente todos los días, no solo cuando la solidaridad aguanta. Un centro de emergencia donde las personas puedan ducharse, cambiarse de ropa y no pasar días enteros mojadas, con el frío clavándose en los huesos. Os pido que El Puerto invierta más en derechos sociales que en desfiles, que entienda que la verdadera magia es garantizar una vida digna.
Yo como ciudadana, sé que la dignidad no es un privilegio: es un derecho. Y también sé que una ciudad se mide por cómo trata a quienes están en los márgenes, no por el brillo de sus carrozas.
Vosotros que seguís una estrella que anuncia vida, haced que esa luz alcance también a las personas sin hogar de mi ciudad. Que no sigan perdidas en la oscuridad de un gobierno que prefiere el espectáculo a la justicia social. Porque sin cuidados, no hay magia. Y sin igualdad, no hay ciudad.

Leyendo esto se encoje el corazón, que en 2026 un equipo de gobierno con el alcalde más joven al frente tenga la posibilidad de cambiar la situación de las personas sin techo y no lo hace NO merece estar al frente del Ayuntamiento .