Chiqui Fly Travel Nirvana: la leyenda viva más extraterrestre de la música local

| Texto: José María Morillo
Hubo un tiempo en El Puerto de Santa María en que la psicodelia no tenía nombre, el rock alternativo no aparecía en las listas de éxitos y los músicos que miraban hacia otros planetas eran considerados poco menos que excéntricos. En aquel territorio fronterizo entre la genialidad, la ingenuidad, la incomprensión y la heterodoxia habitó Francisco Áspera Jiménez, conocido por todos como Chiqui, alma y motor de aquel artefacto sonoro llamado Chiqui Fly Travel Nirvana.
Visto con los ojos de hoy, resulta difícil no preguntarse si este músico portuense fue víctima de una simple cuestión de calendario. Lo que a finales de los años setenta parecía una extravagancia casi incomprensible, encaja ahora con naturalidad en muchos de los lenguajes que utilizan grupos contemporáneos que mezclan rock espacial, psicodelia, performance y narrativa visual. Chiqui no es que interpretara canciones, lo que hacía era construía universos.





