En la celebración de la Feria dedicada a San Sebastián

| Texto: Enrique Pérez Fernández
El Puerto de Santa María labró su historia con la suma de gentes procedentes de diversos lugares de España, atraídas por las expectativas de futuro que ofrecía un enclave abierto al mar y puerta de comunicación entre continentes. Así fue desde la fundación de la ciudad en 1268, cuando Alfonso X repobló la conquistada aldea andalusí de al-Qanatir. Destacada fue entonces la llegada de repobladores vasco-navarros, el 26% procedentes de la región vasco-gascona y el 9% de Navarra. Por ello, puede afirmarse, de forma parcial pero de hecho, que Santa María del Puerto fue una población cimentada con una fuerte impronta vasco-navarra.
Este vínculo resurgió y se afianzó durante la segunda mitad del siglo XVII y el XVIII al asentarse en la Bahía de Cádiz un grupo de emprendedores y hombres de negocios --nacionales y extranjeros-- que pusieron sus miras comerciales en América: los ‘cargadores a Indias’, que marcaron una época de esplendor para El Puerto. Y en ello desempeñaron un papel muy relevante los vascos y navarros.




