307. SALVADOR CORTÉS. «El Chigüi».

salvadorcortes_elchigui_puertosantamariaSalvador Cortés Núñez, “el Chigüi”, aunque nacido en la Línea la familia lo trajo pronto para El Puerto al venirse a vivir aquí. Habitó en la calle Javier de Burgos, en el tramo comprendido entre Cielos y la Plaza de Isaac Peral, en la casa existente frente a Jesús Cautivo. Allí se hospedaron las fuerzas del orden y Cándido, un sobrino de Jaime Ostos... Su padre trabajó de camarero en el restaurante “El Resbaladero” y su madre, gitana, vendía telas y sábanas. El sobrenombre de “el Chigüi” afirma, puede venir porque de pequeño era delgado como una cigüeña. De pequeño acompañaba a su madre en sus transacciones comerciales. Estudió en las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia. Recuerda que de pequeño lo querían expulsar --la afición por ser instruido le vendría con 60 años-- pero era un buen matemático que salió sin el título de Mecánico Tornero, pero eran tales sus habilidades que le entregaron un certificado que avalaban sus conocimientos y saberes. Recuerda a Leonardo Romero Maure, a Diego Mora, sus profesores, con auténtica veneración.

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De izquierda a derecha: José Suárez Herrera, Salvador Cortés 'el Chigüi', Joaquín Arroyo, Miguel Gatica Peinado, Sebastián Cordero Hurtado y Luis Cota Ruiz, en el taller.

Cuando termina los estudios obtiene, gracias a la recomendación del Colegio, en la fábrica de Santana en Linares (Jaén), por entonces la única industria de fabricación de coches en nuestra tierra andaluza. No pasa mucho tiempo sin que se canse de donde está y se viene para El Puerto. Así, pide la cuenta y se viene a trabajar en el taller de Eduardo Merino, cambiando la moderna tecnología por la vuelta a los orígenes de un taller humilde.

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El Chigüi con barba y gorra, en el centro de la imagen, en Lagos (Nigeria).

ri_logo_aMás tarde se entera que una compañía norteamericana, la Raymond International Inc, está buscando especialistas para trabajar en Lagos (Nigeria) reparando máquinas de extracción de petróleo. En las pruebas de la convocatoria celebrada en Madrid sale el primero ante una fuerte competencia y vía Londres viaja a Tejas (EEUU), donde se forma. Pasaría en el país africano entre 1976 y 1980. Allí, recuerda, concertaban la explotación de un pozo por un año y, a cambio, la multinacional tenía que construir una carretera.

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Vista aérea de la fábrica de botellas Vidrieras Palma (VIPA), en primer término el campo de fútbol Eduardo Dato y al fondo, tras las casistas de la playa que tenían en sus aceras, alternándose, un ancla y un racimo de uvas, el río Guadalete, con los barcos entorno al Club Náutico.

De vuelta a España vino a quedarse y se colocó en VIPA (Vidrieras Palma) pero con tan mala suerte que, a los dos años de llegar, ésta cerro en 1982, a causa de la caída del mercado así que, decidió dedicarse a la venta ambulante, ocupación que mantiene  su mujer, Juana Cortés Jiménez, a la que podemos ver con un puesto en la Placilla.

chigui_6dias_puertosantamariaHa escrito sendos libros sobre sus vivencias, mezcla de ficción, de parábolas, de enseñanzas, de sus pensamientos y reflexiones, de su biografía, donde se pueden extraer interesantes conclusiones. Forman parte de una trilogía inacabada que, afirma Chigüi, pronto verá la luz el libro que cierra el ciclo. El primero, del año 2000, lleva por título “Seis días en el Puerto de María” y el segundo del año 2005 “Tres días en El Puerto de María”. En los dos volúmenes lleva el subtítulo de “Yo el Chigüi, amigo del Peregil”. La edición de ambos ejemplares se la ha pagado él de su propio bolsillo, sin ayuda ni subvención de ninguna clase. Los regala a quien sabe apreciarlos «--Es una manera de devolverle a El Puerto lo que El Puerto ha hecho por mí». (En la imagen, portada de su primer libro, 'Seis días en el Puerto de María', editado en el año 2000). Dedicatoria al autor de la web, su libro:
"Primera parte de la trilogía inacabada. Para Dn. José María Morillo, con cariño.
Una gitana llorando
como no sabía rezar
al Dios de todos los tiempos
le cantaba por soleá.

Yo el Chigüi amigo del Peregil»

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LAS MALLAS DE TERRY
«Cada una de las vecinas ha sacado dos sillas, una para sentarse y otra para ponérsela por delante con el espaldar metido entre las piernas y enganchar con la perilla los hilos de seda color de oro que han de formar la malla.
Lo primero es hacer el gorro, la parte que entra en el gollete de la botella, es la parte más difícil de hacer. Yo todavía no he podido aprenderlo, así que espero a que terminen uno para ayudar haciendo los nudos grandes que son más sencillos. Ellas en la perilla de la silla sujetan seis hilos de seda después de haberlos anudados por las puntas uniéndolos entre si de forma cruzada como si fuera una trenza, de esta forma se va formando el gorro muy compacto. Cuando una de ellas ha terminado el primer gorro, me lo da a mí y yo voy anudando las seis puntas entrelazadas unas con otras para formar los rombos grandes que cubren la botella. Tengo como herramienta, un billete de tren, esto es, un cartón de dos centímetros de ancho por ocho de largo, el ancho del cartón es la medida exacta entre nudo y nudo, de esta manera salen todos los rombos iguales y parejos. Cuando la tengo terminada, se prueba metiéndola en una botella de litro de Terry, se aprieta fuerte por la base y una de las mujeres da el visto bueno. Estas mallas se van uniendo en paquetes de doce para meterlas en una caja de cartón hasta que viene Cressi por ellas». Fragmento del libro “Tres días en El Puerto de María” de Salvador Cortés Núñez, “el Chigüi”. Año 2005. (Mas información de las Mallas de Terry en la nótula 151, “Soledad Peña y las mallas de Terry”).

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En el Bar Vicente. Detrás del mostrador, Vicente Jr. Al otro lado, Luis Suárez Ávila, Salvador Cortés Nuñez y Navarrito de espaldas. (Foto JMM).

10 comentarios en “307. SALVADOR CORTÉS. «El Chigüi».

  1. MBpalma

    Mi abuelo también estuvo en la fábrica, se llamaba Jaime Bonet, me gustaría saber más de él, pues no llegué a conocerlo. Alguien lo conocía ?

  2. Manuel fernadez camacho

    estube trabajando en la fabrica de botella en el año 1973-1974 con carlos morejon juan el grande luis el jerezano juan el manga Emilio Rique lino el gallego y muchos mas todos buenos compañeros yo era mas conocido por el Galloso

  3. kikopuerto

    Bueno Salvador, que puedo decir de salvador, que es una gran persona ,siempre una sonrisa, y un gesto de amabilidad... y como no su cultura y esa curiosidad inmensa que tiene por la historia de su tierra y sus andazas , es un libro abierto y como no sus libros que son estupendo...inmejorables animo salvador sigue en tu linea , no la linea de la concepcion sino la linea literaria ta interesante, y tus historias de la ciudad que te acogio en su seno cuando eras un niño, del borrico de las manoteras...y un sin fin de anecdotas, como me has contado muchas veces en la plaza.. un abrazo eres todo un ejemplo a seguir.Kiko .

  4. Francisco Bollullo Estepa

    Querido amigo Salvador: Me solidarizo con las personas que te halagan
    y resaltan tus dotes de buena persona. Que tiempos aquellos en la Safa,
    que pocas cosas teníamos, como nos divertíamos; que jornadas de trabajo y estudio desde las 8 de la mañana hasta las 8 de la tarde.
    ? Recuerdas a esas personas ? Don Juan Navarro, Don Antonio Ojeda, Don
    Leonardo Romero, los S.J. Bermudo, Martínez y Pascual y los compañeros
    Rodicio, Duque, Ferrete, Gala, Herranz...y Matute el portero.
    Mecahis en la Habana, si han pasado más de 50 años.
    Un abrazo.

  5. Neftali

    Yo tengo la gran suerte de conocer a una grandisima persona como es Salvador alias el Chigui....no sabia de todas estas hazañas realizadas por el.....y he tenido la gran suerte de que ayer mismo me regalo uno de sus ejemplares publicados haciendome incluso una dedicatoria...de todo corazon muchisimas gracias Salvador alias el Chigui y amigo del Peregil

  6. El Chigüi

    Días atrás, como de costumbre, fui por la Academia Santa Cecilia para echar una mano, en la faena estaba yo y me llamó Gonzalo para decirme: "Salvador ¿Has visto la página de GENTE DE EL PUERTO donde apareces? Estás tú, tus libros y lo que opinan de tí algunos amigos.
    No los he visto, contesté ¡Yo sin imaginarme lo que era y sin tener ni idea de los que me estaba diciendo.
    Pues bien, vamos al ordenador y lo vemos. Gonzalo tocó dos teclas y allí estaba yo con mis libros y los comentarios de algunos amigos.
    Me quedé asombrado y sin saber que decir.
    Yo que de niño andaba y corría a la velocidad del caballo o del borrico; cuando una carta tardaba dos días en llegar a su destino, o una conferencia para hablar con Sevilla había que ponerla con cuatro horas de antelación. Ahora veo imágines de mí y noticias mías que pueden dar la vuelta al mundo en un segundo, me quedé contento y orgulloso a la vez, recordando de donde vengo y donde estoy.
    Agradezco con mucho cariño a los señores que me han dedicado estas lineas: A José M. Morillo principalmente, a Luis Súarez, a mi amigo Gonzalo, a "Lector empedernido" y Antonio por dignarse y tomarse las molestias de dedicarme unos elogios inmerecidos, lo que aprecio de corazón, estos elogios dicen mucho en favor de ellos, pues demuestran que son hombres de buenos principios y generosos, sabiendo valorar la amistad y la convivencia.
    Tengo un comentario mucho más amplio y creo que este no es el lugar, debo ser breve. En próxima ocasión lo publicaré íntegro en "Gentes de El Puerto".

  7. antonio l

    Fuí vecino suyo durante muchos años en los pisos de San Fco Javier y son una familia estupenda y todo un ejemplo a seguir por muchos gitanos en lo que respecta a la convivencia vecinal.
    Recuerdo que el matrimonio se llevaban muy bien, recuerdo sus hijos, Curra la hija mayor, Salvador con su interminable sonrisa, Rocio guapísima gitana rubia, y la pequeñita graciosisima que lamentablemente no recuerdo su nombre. Una familia encantadora.
    Saludos.

  8. Lector Empedernido

    Cuando he visto la nótula he recordado a un mecánico tornero fresador que después de formarse en Las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia (SAFA) pasó a trabajar en la Fabrica de Botellas, VIPA. La fotografía del taller donde aparecen José Suárez Herrera, Salvador Cortés ‘el Chigüi’, Joaquín Arroyo, Miguel Gatica Peinado, Sebastián Cordero Hurtado y Luis Cota Ruiz, es en VIPA y cabe la posibilidad que ‘el Chigüi’ estuviera a finales de los años 60 en la Fabrica de Botellas.

    Digo todo esto porque recuerdo que a finales de los años 60, cuando era prácticamente imposible reunirse dentro de la Fábrica para demandar a la Empresa mejoras sociales para los trabajadores, cedió su casa de Crevillet para que no hubiera represalias. Ya entonces componía versos y escribía cositas, como a él le gustaba decir. Salvador Cortes Núñez, “El Chigüi” gitano de pura cepa, autor de varios libros pero sobre todo defensor de los más desfavorecidos en tiempos difíciles.

  9. gondiazar

    A Salvador lo conocí en la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia hace ya algunos años. Actualmente pertenece a su Junta Directiva.
    Desde entonces lo observo y aprendo: de su interés, curiosidad y capacidad, siempre atento a todo lo relacionado con la cultura, admiro la humildad en sus preguntas, él que podría presumir de tanto.
    Espero también de su generosidad el regalo de su libro de poemas. Seguro que será una delicia leerlo. Gracias amigo.

  10. LSA

    Salvador es amigo mío. Por eso todo lo que yo pueda decir de él de bueno puede estar teñido de amistad y afecto y no ser muy imparcial. Pero no. Salvador es una excelentísima persona, amigo de sus amigos, inquieto culturalmente, observador curioso, fino escritor de costumbres y un gran trabajador. Yo me honro con su afecto y su estima. Muchos domingos viene a buscarme para tomar un cafelito y charlamos de todo lo divino y lo humano. Su conversación edifica. Solamente con leer la escena de las mallas de Terry, puede darse uno cuenta de cómo escribe. Lo más mínimo le interesa y le inquieta. Ha escrito dos libros que ha editado de su propio bolsillo y los regala con la generosidad que le caracteriza. Tiene entre manos un libro de poemas. No los he leído, pero me imagino que destilarán lirismo. ¡Ánimo, Salvador!

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