2.724. Alberti y el Carnaval.

alberti y peman foto juman

Rafael Alberti no pudo contar con días plácidos en la previa de su pregón del Carnaval de Cádiz de 1981, previsto para el 28 de febrero. Cinco días antes, un intento de golpe de Estado afortunadamente fallido había sacudido los entonces aún débiles cimientos de la democracia española. El poeta portuense había regresado no hacía mucho del exilio y, como era lógico, estuvo tentado de no venir a dar el pregón. Llegó a confesar en entrevista al periodista de Diario de Cádiz Emilio López que se había decidido a subirse al tablao de la plaza de San Antonio al ver la reacción de toda España ante el 'tejerazo'. "Yo entonces no podía negarme", reflejó en la entrevista. /En la imagen, Rafael Alberti y José María Pemán "símbolo del reencuentro de los dos escritores más ilustres de la Bahía de Cádiz, reencuentro de una España que quiere vivir en paz y que por encima de las ideologías sea posible la convivencia" decía en 1981 Diario de Cádiz. Foto: Juman.

Alberti integró finalmente el cortejo del pregón que partió sobre las cinco y media de la tarde del centro cívico de la barriada de La Paz. El escritor se puso un traje de marinero, del que dijo que era "un disfraz de mi primer libro de poemas". Dio un pregón humorístico, con referencias a su infancia incluidas anécdotas que hicieron reir al público congregado en San Antonio. Y llegó a entonar coplas carnavalescas, citando además al gran cantaor 'Pericón de Cádiz'.

Diario de Cádiz se hizo eco en su portada del abrazo entre Alberti y Pemán, que fue a ver al portuense a San Antonio. La foto que ilustra el principio de este artículo es ya un clásico en las hemerotecas de la memoria gaditana. El texto que acompañaba a la imagen señalaba que el Carnaval había hecho posible un abrazo "símbolo del reencuentro de los dos escritores más ilustres de la Bahía de Cádiz, reencuentro de una España que quiere vivir en paz y que por encima de las ideologías sea posible la convivencia". El 23-F, como puede comprobarse, seguía muy fresco en la retina de todos. A ese abrazo se unió en otra instantánea Fernando Quiñones, formando así el auténtico triunvirato de las letras gaditanas.

Aquella fue la relación más directa de Rafael Alberti con la fiesta gaditana. Pero el poeta fue protagonista de numerosas coplas, unas de elogio y otras desde el prisma de la más pura guasa de Cádiz. Entre las primeras se encuentra una muy atrevida, ya que fue cantada aún en la dictadura, 1973, por la comparsa portuense 'Charlots'.

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El pasodoble, no censurado y firmado por José Luis Arniz y Ángel García, preguntaba "¿Por qué dejaste, poeta, tu Puerto Santa María, sabiendo que atrás dejabas lo que tú tanto querías?". Igualmente, en 1989 el coro de La Salle Viña 'Takatá chim chim pom pom' llevaba un tango, obra de Antonio Burgos y musicado por Antonio Martín, con motivo del regreso de Alberti a su colegio de San Luis Gonzaga. De la misma manera, y con el poeta como invitado en un palco del Falla junto a su mujer, María Asunción Mateo, el 4 de febrero de 1994 interpretó otro pasodoble homenaje a su universal paisano la comparsa de Los Majaras, ese año 'El fantasma de la ópera': "Eres una reliquia, Rafael, pa tus paisanos, marinero en tierra, patrón de la libertad. Llevan tus cabellos reflejos de la Bahía, de tanto que la querías se convirtieron en sal". Y los mismos Majaras le rindieron tributo con una vuelca de tuerca más: llamando a su comparsa de 2002 'El marinero en tierra' y representando en el Falla a quince 'albertis'.

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En el lado del humor, para la historia del Carnaval ha quedado la alusión de la chirigota 'El que la lleva la entiende' (1992) al cartel del Carnaval de ese año, firmado por Alberti. "Iba pensando ¡ay Alberti! qué hermosura de cartel, qué carajo es eso Dios mío de mi arma...", decía un fragmento del cuplé dedicado a una obra vanguardista del también pintor. Hubo además críticas mordaces a la diferencia de edad del escritor con Asunción Mateo. Tras su boda, la chirigota 'Los príncipes encantados' (1991) bromeó con la virilidad de un Rafael Alberti ya anciano. /Texto. José M. Sánchez Reyes.

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