1.358. JUEGOS INFANTILES (II). Salto en búa.

No sabría decirles a ustedes de donde proviene esta expresión de “salto en búa”, la verdad sea dicha que siempre la escuché así; haciendo un ejercicio de memoria,  quizás también se decía “salto y múa”; puede ser que esta expresión naciera de nuestra forma de hablar al  economizar silabas o palabras, acuérdense  de las frases “quillo” igual a chiquillo o “chacho” igual a muchacho,  o “antié” y “trajantié” igual a  ayer y anteayer. Pero centrándonos en este juego de mi niñez, igual que otros muchos que mencioné en la nótula núm. 1304 de GdP de Juegos Infantiles (I). El Bolindre, el “salto en búa” eran de los juegos de niños, digo de niños exclusivamente, no solían  jugar las niñas, el juego en sí desataba cierta violencia de  saltos, espoliques, culás, etc. La forma de jugar que conocí en los años cincuenta del siglo pasado se practicaba en las calles y plazas de El Puerto, recuerdo también las mañanas de  domingo  de verano en la playa de La Puntilla. Sé que en Extramadura le llaman “La Pidola” ó “A la una salta la mula”. En el Mediterráneo español le llaman ‘Saltar a la Piola’ o ‘Burro quedado’

El cuadro 'Juego del Paso' de Francisco de Goya y Lucientes, otra denominación del Salto en Búa. Tiene 200 años aproximadamente.

MODALIDAD PORTUENSE.
Una de las modalidades que se jugaba en las calles, consistía en lo siguiente: El bordillo de la acera servía línea de salida, pegado al bordillo en la calle se ponía el que se “quedaba”,  se colocaba en forma de caballito, es decir doblaba algo las piernas por la rodilla, tal como se puede ver en las fotografías que se adjunta, apoyando los codos  por encima de las rodillas, en esta posición los demás niños saltaban por encima del caballito, apoyando las manos en la espalda de éste. El primero que era el que llevaba la voz cantante decía: “Linares” (todos los niños saltaban por encima del caballito, diciendo lo mismo), cuando todos había saltado, continuaba el primero “Trillares” y continuaba saltando por encima del caballito repitiendo la misma  frase ,  “El tercero el Polvorista”, “La cuarta una culá pa que te parta” (aquí todos los niños se dejaban caer encima del caballito, sentándose encima de él).

“La quinta un espolique pa que te pique” (el espolique consistía en golpe en las nalgas del caballito que se daba con el pié derecho al saltar por encima de él), “la sexta los nudillos patesca”, en esta ocasión en vez de apoyar las manos sobre la espalda del caballito se apoyaba con puños cerrados, “Más palante”, “Había un huerto”, “En el huerto un pino”, “En el pino una rama”,  “En la rama un nío”, “En el nío cuatro huevos”, “Rojo blanco colorao  y negro”, “En el rojo to er mundo cojo” (aquí todos los que saltaban tenían que ir a la pata coja), “En el blanco to er mundo manco” (aquí todos los niños se hacían el cojo y el mano), “En el colorao to er mundo tuerto y jorobao” (aquí todos los niños se hacía el cojo, manco, tuerto y jorobao), “En el negro to er mundo güeno” (este salto se hacía los niños sin ningún defecto físico), “Más palante había un río”, “En el río cuatro bueyes”, “ ¿Donde están los bueyes¿”, “Por aquel monte han corrío” terminaban saltando por encima del caballito y salían  corriendo, entonces el que hacía de  caballito corría  tras ellos y el primero que cogía se quedaba de caballito. /En la imagen, detalle de cuadro 'Juego de Niños' de Bruegel. Año 1560.

Estas retahílas de frases entrecomilladas, las recuerdo desde entonces; pero no tengo certeza de donde venían, ni  quien las inventó, he podido  comprobar que la jerga que se emplean en un juego parecido al que nos ocupa que se llama Candaje que se practica en la localidad pacense de Fuente del Maestre es parecido. En casi toda Extremadura y Canarias existe otras jergas que las hace ser interesante, al ser compararlas con las nuestras. /En la imagen, Aleluyas, Juegos de la Infancia. Madrid. s. XIX. Sección de Bellas Artes de la Biblioteca Nacional de Madrid. Viñetas 39 y 42.

EL CABALLITO.
Había otra forma de jugar “salto en búa”, el caballito que sabemos ya lo que significa (en otras parte de España le dicen el burro) convenientemente colocado en la línea de salida, el primero que saltaba que podemos definirlo como el coordinador, decía “Juanillo el mismo”, a continuación iban saltando todos los jugadores repitiendo la misma frase, seguía el coordinador: “quiere aprender un oficio”, seguían los demás; “que oficio le pondremos”, seguían los demás, “vente conmigo y te lo diremos” (en esta ocasión el coordinador se llevaba aparte al caballito y le de decía un determinado oficio que solo ellos conocían), los demás jugadores continuaban saltando diciendo cada uno un oficio distinto, el jugador que adivinara el oficio que caballito y coordinador habían convenido perdía se quedaba de caballito, era bonito esta modalidad.

Otra modalidad de este juego,  la línea de salida igual que la anterior, el bordillo de la acera,  el caballito se colocaba igualmente de la misma forma, y saltaban todos los niños por encima de éste, entonces el último que saltaba decía: “Múa” y el caballito daba un paso lateral  hacia delante de forma que quedaba a un paso de la línea de salida, se comenzaba a saltar por encima del caballito hasta llegar al último que decía : “Múa”, y el caballito daba otro paso más de forma que cada se hacía más dificultoso saltar hasta que los saltadores se iban eliminando,  ganaba el que conseguía saltar a más distancia de la línea de salida por encima del caballito.

Monumento “Juego del caballito” existente en la Plaza de la Iglesia de la Villa de Santa Brígida de Las Palmas de Gran Canaria. Existe una lápida con una leyenda que dice: “Homenaje a todos los niños que jugaron y seguirán jugando en esta plaza, uno de ellos fue Francisco Morales Pachón 1.998.

Creo que es oportuno en esta ocasión,  dar a conocer en parte, la personalidad de Don Francisco Morales Padrón (q.e.p.d.), gran defensor de los juegos infantiles de su patria chica, Santa Brígida, precioso pueblo de Las Palmas de Gran Canaria que tuve la oportunidad  de conocer hace unos días. Don Francisco como les decía, fue Catedrático de la Universidad de Sevilla,autor de numerosos libros sobre Sevilla y América,  pregonero de la Semana Santa de Sevilla, etc y sin duda una de las personalidades de más prestigio en el conocimiento de la Historia de América.

Finalizo este trabajo sobre Juegos Infantiles en lo que denominábamos “Salto en búa”,  como jugábamos en El Puerto en los años cincuenta del siglo pasado, haciendo alusión a una frase de Dostoieski: “No hay más precioso en la vida y para la vida que un buen recuerdo de la infancia”. (Texto: Francisco Bollullo Estepa).

7 comentarios en “1.358. JUEGOS INFANTILES (II). Salto en búa.

  1. miguel

    he vuelto a leer la rotula y le pido mil perdones usted se a expresado correctamente, y le agracezco que nos aya vuelto a nuetra niñez.
    estoy totalmente de acuerdo con alberto boutelier. un saludo y siga usted
    con nuestro recuerdos

  2. Francisco Bollullo Estepa

    PARA MIGUEL

    Le ruego Miguel, que vuelva a leer la nótula, su apreciación si es "saltomúa" y nó "salto en búa", la explico, de todas formas después de más de sesenta años que más se puede pedir, yó así lo percibía en los años de mil novecientos cincuenta, y se jugaba en el barrio alto y el resto de El Puerto. Tal como dice Alberto Boutelier Caparrós, lo importante es recordar estos juegos corporativos, que hacían que los niños a pesar de las necesidades de entonces se mantuvieran fuertes fisicamente.

    Un afectuoso saludo.

  3. María Jesus

    Bonito y simpatico articulo. Una mirada, a un pasado lejano en el tiempo,- no así en añoranzas-, de una infancia feliz y despreocupada.Fueron unos años en los que afortunadamente, parecia que hasta el tiempo se paraba en esa hora en que los niños, a la salida de los colegios, eramos los reyes de calles y plazas.Daba gusto,ver que en la inmensa mayoria, el civismo y respeto imperaba por sobre todas las cosas.Gracias por traer unas gotitas de nostalgia.

  4. alberto boutellier

    Salto en bua o saltomua, ¡qué mas da! lo importante y digno de agradecer a Paco, es que de su privilegiada memoria, nos haga partícipes a los demás de juegos que han sido substituídos por otros, que solo provocan obesidad en los niños, pasado de juegos colectivos a juegos en solitario. Enhorabuena Paco.

  5. Francisco Andrés Gallardo

    Me encanta el monumento canario. Aquí en El Puerto ni siquiera se ha tenido nunca la intención de homenajear a la infancia, a las tradiciones. Tenemos el monumento al Marinero, de los tiempos de Gómez Ojeda (menos mal) y a Hernán Díaz sólo se le ocurrió ponerle piernas a Muñoz Seca y ese espanto de la glorieta de los anemómetros que termina de destrozar la Ribera y el Espíritu Santo. Falta de sensibilidad en lo público que ha terminado de asquear a la opinión pública. Aquí nunca ha habido sensibilidad con nuestras plazas. Resultado: no hay ni un sitio donde tomarse un café en un entorno acogedor, sin coches, sin canis y a gusto

  6. Joselete

    Yo le decía Saltoelmúa, que era lo que escuchaba y tengo 50 años. Bien es verdad que a los mayores, sobre 70, es decir, una generación, si les he escuchado lo del Salto en búa. Que imagino que sería un deturpación de Salto en burra. Pero, a la vista que esto se viene practicando desde... ni se sabe y en toda Europa, a saber, y con diferentes denominaciones, cualquier expresión es válida. Ahora, lo del espolique, que tenía que ser algo así que un toque con espuela, no me digáis que no tenía su aquel... sobre todo para el que se 'quedaba'.

  7. miguel

    en el puerto en el barrio alto nunca se a escuchado salto en bua
    se decia vamos a jugar al saltomua todo junto
    y tambien se decia vamos a jugar al saltomua con espolique que se trataba de saltar y con la pierna le daba en el culo,y el que daba mas flojo se quedaba

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