1.379. JUEGOS INFANTILES DE NIÑAS. Años sesenta.

En los primeros años de la década de los sesenta del siglo pasado, la perspectiva de explorar cosas nuevas, era cuanto menos preocupante. No, no entendía por qué debía madrugar, --con lo a gusto que estaba durmiendo, y encima…-- para ir al colegio. ¿Al colegio para qué? Y… por qué tenia que ir, si yo era muy chica? No entendía nada. Que no, que no… que no quiero!  De nada sirvieron berrinches ni pataletas, mi frustración fue grande,  pero al final me rendí, o lo que es lo mismo, tuve que ir al colegio ‘de cabeza’. Mucho era mi miedo, pero fue cosa de pocos días, de seguida disfruté de todo lo que iba aprendiendo, --que era mucho-- y sobre todo de la buena compañía de mis compañeras, y nuevas amigas. /Juego de la rueda, 1892, pintura de Baltasar González

A la salida del colegio, con las ansias de otro nuevo  inicio, --esta vez tenia la seguridad, de que me iba a encantar-- ni merienda quise, pero ni eso me dejaron. No podía bajar a jugar si no me comía el bocadillo. Pero si yo no tenia ganas? En fin una lata! A algunas de mis compañeras, ya las conocía de verlas alguna vez por la Placilla, pero esta vez era distinto, venían a jugar conmigo, ya éramos niñas grandes, ¿o es que no es ser grande, tener cinco años? Imitando a las mayores, --que no nos dejaban jugar con ellas-- hicimos un corro y a cantar se dijo!

El patio de mi casa
es particular
cuando llueve se moja
como los demás.
Agáchate,  
y vuélvete a agachar.
Las niñas bonitas,
se vuelven a agachar.
Chocolate, molinillo.
Corre, corre,
que te pillo
con la punta
del cepillo.
Agáchate...

El repertorio era grande:

Que llueva que llueva
la Virgen de la Cueva,
los pajarillos cantan
las nubes se levantan.
Que sí, que no,
que caiga un chaparrón
en medio la estación
que rompan los cristales
y los míos no.

Donde están las llaves
mata rile rile rile
donde están las llaves
mata rile rile ron
en el fondo del mar
mata rile rile rile
en el fondo del mar
mata rile rile ron.
Quien ira a buscarla
mata rile rile rile
quien ira a buscarla
mata rile rile ron…

EL JUEGO DEL CHICHIBOLO.
En otras canciones hacíamos cambios como: en la del juego Chichibolo o Chirimbolo. Pues bien jugábamos en corro, y en el momento propicio, adelantábamos el pie, la mano y el codo-en jarras. Decía así:

El juego chichibolo  
que bonito es
un pie, otro pie
una mano, otra mano
un codo, otro codo
el juego chichibolo

LA CUERDA O COMBA.
Y terminábamos dando una vuelta completa. A menudo, los juegos dependían, de lo que cada una podía aportar, es decir, si por ejemplo, llevábamos saltador, jugábamos individualmente, y era más aburrido. Por el contrario si llevábamos una cuerda o soga, (una comba) podíamos jugar muchas niñas, y era más divertido. Dos niñas, se ponían una enfrente de la otra, y dependiendo de la largura de la cuerda se podían alejar. Ambas a compás, levantaban la cuerda, al principio mas lento para poco a poco ir más deprisa. Ya con la cuerda en movimiento, nos poníamos en fila,  y con cuidado de no hacernos daño, nos metíamos a saltar, mientras se cantaba:

Que dos, que tres,
que una,
que la fortuna,
que la farmacia,
que esta de guardia.

Creo recordar que eran tres saltos y salías, para que entrara la siguiente. Si te enredabas, con la cuerda, perdías y te la quedabas, es decir te tocaba darla. Otra modalidad, era  dar la cuerda, de manera  parecida a los vaivenes de un columpio, se empezaba  casi a ras de suelo, para ir subiendo poco a poco, se saltaba de un lado a otro, hasta que te enredaras con la cuerda; aquí no había limites de tiempo, dependía de tu habilidad  y del aburrimiento de las que daban si veían que no había cambios. Aquí, como no, se cantaba:

Al pasar la barca
me dijo el barquero
las niñas bonitas
no pagan dinero.
Yo no soy bonita
ni lo quiero ser
tenga mi dinero
y me lleve usted.

DE PASEO.
Otros de los muchos juegos eran los llamados de paseo: las niñas nos poníamos en fila unas enfrente de otras y  una o dos desfilábamos en medio, con los brazos en jarra, y terminando con una vuelta completa. Cantábamos así:

Al jardín de la alegría,
quiere mi madre que vaya
para ver si me sale un novio,
el más bonito de España.
Vamos los dos,
los dos, los dos
vamos los dos en compañía
vamos los dos,
los dos, los dos
al jardín de la alegría.
A un capitán sevillano
siete hijas le dio Dios
y tuvo la mala suerte
que ninguna fue varón.
Un día la más pequeña
se tiró a la inclinación
para servirle al rey
vestidita de varón
no vayas hija, no vayas
que te van a conocer
con ese pelo tan largo
y tu carita de mujer.
Sii tengo el pelo muy largo
madre córtemelo usted
que con el pelo cortado
un varón pareceré.
Siete años en la guerra
y nadie la conoció
sólo el hijo del rey
que con ella se casó.

CANCIONES INFANTILES.
Muchas fueron las canciones que en esos años se oían en los juegos de las niños(as).  ¿Se acuerdan ustedes de: Quisiera ser tan alta, Mámbrú se fue a la guerra,  Cantinerita,  Tengo una muñeca vestida de azul, Yo soy la viudita, del Conde Laurel, Pues cojo este ramo, A run run de pan y Mateo,  Al redor de un fangal, Quiero una viudita de Puerto Real?

JUEGO DE LA CHINA.
Ante todo primaba pásaselo bien, y molestar a los mayores lo menos posible, para que no nos regañaran. Como ya he comentado, dependiendo de lo que aportáramos cada una, se jugaba, las más de las veces jugábamos a la china, una variante de Rayuela o el Pincho, dibujábamos con tiza un recuadro en el suelo,  lo dividíamos verticalmente por el centro y horizontalmente, de manera que pudiéramos contar, del 1 al 10. La numeración, dependía del día y de lo que acordáramos las jugadoras. Se empezaba el juego por el recuadro nº 1 siempre  en la parte izquierda, lanzábamos la china sin que rozara las rayas, y tu saltabas, e ibas moviendo la china, hasta terminar el recorrido,  si lo completabas,  la china la tirabas al 2º recuadro y así sucesivamente. Cuando terminabas, el recorrido se hacia con un solo pie, después con el otro, con los dos pero juntos.

DÍA DE REYES.
Los reyes magos, también influían en los juegos, ¿quien no quería presumir de la muñeca nueva,  el diábolo,  la pelota, los patines, el parchís, los juegos reunidos…? Hablando de pelotas, han pensado lo socorrida que han sido, para los juegos de los niños? Se acuerdan de:

Tres cafés
sin mover
sin reír
sin hablar
con un pie
con el otro
con una mano
con la otra
de puntillas
de talones
mis aviones
que tiran bombas
por los balcones… no recuerdo mas.

EL ELÁSTICO.
El descubrimiento del elástico fue estupendo, no sé quien fue la primera que lo trajo, --supongo que serían las mayores--, pero como quiera que fuera, fue todo un hallazgo. Para empezar a jugar necesitábamos tres jugadoras, dos sujetaban y estiraban el elástico, y una lo saltaba. El número de jugadoras era ilimitado. El juego empezaba con las dos niñas de frente y con el elástico a la altura de los tobillos, para ir subiendo poco a poco, según completáramos, esa posición. Para hacerlo más difícil, las niñas se colocaban de costado, con lo que el elástico se estrechaba. Saltábamos en medio, y a continuación dábamos un salto pisando con cada pierna una parte del  elástico, es decir: con la pierna derecha el lado derecho e igual con el izquierdo. Dando otro bote sacábamos una pierna fuera del elástico, por un lado y por el otro. Terminábamos, con el elástico  a la altura de las axilas, y hasta el cuello, pero rara vez  completábamos esa posición.

Juego del Pañuelo.

Los días, en los que las inclemencias del tiempo no nos permitía salir de casa,  se armaba “el follón” dirán ustedes ¿por qué? Muy simple: siempre había alguna “mandona” si jugábamos a los recortables,  tenía que ser con los míos, si a los cromos, si a las cocinitas, se lo imaginan no? Pues sí, con mis cacharritos, que yo quería ser la mama, ni hablar! La mandona era la mama, y a mi me ponía a hacer vino con el  citrato-regaliz; harta de darle vueltas, una y otra vez al citrato dentro del agua, si se me ocurría protestar,  la mandona se ponía digna, y se marchaba dejándome para que recogiera yo los cacharritos, de nada servía,  que le dijera…. «--Vale, sigues siendo tú la mamá».

Al ir creciendo, los juegos iban cambiando, ya no solo jugábamos niñas, también se incorporaban los niños del barrio. De esta manera, jugábamos: Al pañuelo, Al coger,  Al esconder,  A la gallinita ciega, Al saltoenmúa --así lo recuerdo-- A pasar la pelota, A las prendas… Como veis todos los juegos eran al aire libre y prácticamente sin coste alguno. Que  algunos hoy en día pueden parecer ñoños sí, pero es lo que había. En esos mis primeros años de vida, ni televisión teníamos, los niños solo necesitábamos imaginación y ganas de diversión. (Texto: María Jesús Vela Durán).

31 comentarios en “1.379. JUEGOS INFANTILES DE NIÑAS. Años sesenta.

  1. Juana

    Hola me encanta todo lo que habéis puesto y recuerdo casi todas las canciones y juegos que aquí estáis poniendo .Animaros y que salga ese libro seria muy bueno llevarlo a los colegios . que las profesor hicieran un cursillo y se los enseñaran a sus alumnos.gracias

  2. Fina

    Alguien me puede decir en que programasalió la canción ,creo que es de los años 70 y la letra dice los globos hacen viajes muy largos por el cielo se suben a las nubes y bajan hasta el suelo cuando un globo se pierde no debemos llorar los globos siempre vuelven antes de navidad ,se la cantaba a mi hija hace 40 años para dormirse . Por favor decir algo

  3. Toñi Sánchez (Mi Cocina Carmen Rosa)

    Nos sentabamos en el suelo....cada una con una piedra....y la ibamos pasando al compás de la canción: san Juan y San Pedro, San Pedro y San Juan, jugando a la vera, a la vera.....¡¡ siento no recordarla bien !!
    También soliamos ponernos en fila las amigas haciendo un pasillo, haciamos una pequeña calle....una de ellas pasaba de un lado a otro con las manos en jarra....cantábamos: Era un señor Don Gato, sentadito en su tejado...maramamiau, miau, miau (en éste momento, en el estribillo, se paraba delante de una de las niñas que hacia el pasillo, ésta se tenía que poner tambien los brazos en jarra y hacian las dos un movimiento de cintura de derecha a izquierda).....y seguía la canción al mismo tiempo que la niña del centro iba de una punta a otra del "pasillo"....sentadito en su tejaaaaadoooo, ella le ha escrito una carta, que si quiere ser casado....maramamiau, miau, miau (se repetía el movimiento de dos niñas con los brazos en jarra), con una gatita blanca, hija de un gato pardo...maramamiau, miau, miau......hija de un gatito pardoooooo.
    No recuerdo como sigue la canción....ni como terminaba el juego....

  4. mari xarmen

    Por favor busco una canción jugando a la pelota era mi potinela dale con la manivela de mi carrusel, cuantos añoños me pude usted y te decían 4 y pasabas las pelota 4 veces por debajo para pierna

  5. Juan

    no recuerdo como se llamaba un juego que se hacia con un carrete de hilo de coser, una vez acabado el hilo se cogía el carrete y se le ponía unos clavos, se le enrollaba unos hilos de lana que se pasaban uno a uno por el agujero del carrete,
    pero no se como se llamaba el juego, si alguna persona me lo puede indicar se lo agradecería.
    saludos

    gracia

  6. María Jesús

    Soy Capitán:
    Soy Capitán,
    Soy capitán,
    De un barco Inglés (bis)
    Y en cada puerto
    Tengo una mujer.
    La rubia es (bis)
    Fenomenal (bis)
    Y la morena (bis)
    Tampoco esta mal,(bis).
    Si alguna vez (bis)
    Me he de casar(bis)
    Me casare
    Con la que me guste más.

  7. María Jesús

    Mil perdones D.Luis, lo entendi mal. Empezaré a recopilar, todas que que me vaya acordando, y espero que alguien siga aportando algunas más.A María Merello, no tengo el placer de conocerla, pero lei su nótula, y se ve que es un pozo de sabiduria. Ojala todo lo que atesora, se pueda plasmar en un buen libro, para disfrute de todos.
    Saludos.

  8. L.S.A.

    María Jesús, del dicho al hecho, va un trecho. Lo que yo te comenté es que sería bueno hacer un libro con esas canciones infantiles y juegos que recordáramos. Aquí hay vivas muchas personas valiosísimas que todavía pueden recuperar esas tradiciones.
    La más valiosa de todas es María Merello Álvarez-Campana que sabe lo que no está escrito de tradiciones y cuentos infantiles. Es preciso que alguien con tiempo, vaya a hacerle un buen trabajo de campo, recogiendo todo lo que recuerda.
    Yo tengo un cuadernito de los años 60 en que fui apuntando muchas canciones infantiles. Tu misma podrías hacer lo mismo. Con todo eso se podría hacer un libro precioso.

  9. María Jesús

    Hola Esperanza, afortunadamente, hemos compartido muchos juegos, amigas(os) y canciones en nuestra niñez.
    La Placilla, a la hora de la merienda se llenaba de chiquillos, y era raro que a pesar de tanta chavaleria a penas nos pelearamos. Nuestros juegos eran tan variados, que nadie se aburria, y por supuesto nadie invadia, ni molestaba a los otros grupos. Por el contrario, a veces todos nos uniamos, para hacer los juegos mas variados. Afortunadamente, D.Luis Suárez, me ha dado una alegria, al comentarme, que va a escribir, un libro sobre nuestras canciones -para juegos-de toda la vida.Estoy segura, que lo va a bordar, pues no se puede escribir con mas arte y sensibilidad que él.Todo lo que he leido suyo, es GENIAL-esta sembrao- Asi, que estoy deseando, que me avise que ya esta a la venta. Espero que sea un buen legado, para mis futuros, nietos bisnietos etc No siempre lo material, es lo que más se aprecia, así que espero que si esto va a buen puerto, sepan guardarlo, como el tesoro que seguro va a ser para mi.
    Te acuerdas de esta canción:?
    La Reina de los mares

    Soy la Reina de los mares,
    Y ustedes lo van a ver,
    Tiiro mi pañuelo al suelo,
    Y lo vuelvo a recoger.
    Pañuelito, Pañuelito
    Quién te pudiera tener
    Guardadito, en el Bolsillo
    Como un pliego, de papel.
    Una, dos y tres.
    Salte niña, que vas a perder.
    .La cantabamos mientras saltabamos con la cuerda.
    Un abrazo.

  10. Francisco Bollullo Estepa

    PARA MARISA MUÑOZ

    La letrilla que preguntas decía más o menos:Alrededor de un fangá, fangorín fangorao, cafetera piera, cafetín potrín potrera, San Pedro como era calvo, le picaban los mosquitos ito ito, y su madre le decía, ten paciencia Periquito ito ito". Se solía jugar en coro, y era un juego mixto, lo mismo participaban niños y niñas y se practicaba en playas, plazas y patios. Se jugaba con una piedra que se iba pasando de jugador a jugador y golpeando el suelo a la vez que se cantaba, al jugador/a que le tocaba la piedra cuando se decía "ito ito" golpeaba con la piedra el suelo dos veces, la primera golpeaba el suelo como los demás jugadores y la segunda un poco a su izquierda. Era un juego muy entretenido. Saludos.

  11. Esperanza Lacarta Lagunas

    Las tardes en la Placilla eran unas tardes hermosas,sobre todo para el buen tiempo, jugábamos hasta la hora de dormir, pues subíamos a casa cuando nos llamaban nuestras madres a cenar, y luego volvíamos a jugar, y por la tarde después de hacer los deberes, nos bajábamos con nuestra merienda, que la mayoría de las veces consistía en un buen trozo de pan, se sacada la miga, y se ponía con aceite de oliva y azúcar, o pan con chocolate, o pan con manteca colora, umm, que recuerdos más buenos, bueno pues uno de los juegos que más me gustaban, era el que una chica hacía de madre y el resto en corro hacíamos de hijas, y jugando al corro se cantaba " algo así, es que mi memoria no es como la de Maruchi, pero bueno, más o menos decía así, " Yo soy la viudita del conde Lauril y quiero casarme y no se con quien, yo se coser, yo se bordar, y se la tabla de multiplicar, y cada hija, hacía con las manos lo que sabía hacer, una lavaba, otra cosía, otra cantaba, y así todas teníamos un oficio, cuando se terminaba de cantar, la madre hacía el oficio con sus manos, y la niña que lo tenía, lo realizaba rápidamente, si no pagaba prenda, la prenda la ponía la madre, esta consistía en cualquier cosa, ponerse a hacer cualquier cosa, o la mandaban a pedir algo a alguien, que no tenía nada que ver con el juego claro, y si no lo hacía pues de castigo dejaba de jugar, y se volvía a comenzar, que juegos tan bonitos, había otro que creo que ya lo han comentado, también se hacía un corro pero sentadas en el suelo, " el juego de las prendas " , creo que se llamaba así, todos sentados en corro con los ojos cerrados, y una chica de pié, se cantaba una canción, que no recuerdo, la chica iba por detrás del corro y dejaba la prenda detrás de alguien, sin que se diese cuenta claro, nada más acabar la canción todas volvíamos la cabeza, haber quien tenía la prenda, que tenía que coger rápidamente y salir corriendo a pillar a la chica que le dejó la prenda, antes de que esta se sentase en su hueco, y si perdía pues ella le tocaba quedarse de pié y vuelta a empezar el juego, que bien lo pasábamos y que inocentes éramos, no teníamos ningún peligro en esa Plazilla tan entrañable, todo el mundo nos conocía y sabían de quien éramos hijos, tengo como ya puedes imaginar un montón de recuerdos más, pero de lo que se trata es de que recordamos todo esto tan bonito con esa nostalgia, que creo ahora los niños no saben jugar a estos juegos tan bonitos, y relacionarse con los amigos, yo ahora los veo aún siendo pequeños que solo juegan con las consolas, o móviles, y no conversan, ni juegan juntos, " quitando el fútbol claro ", bueno esta es mi aportación a esos " juegos de las niñas de los años sesenta ", os pido disculpas si me he excedido demasiado, pero cuando se trata de contar algo así, empiezo a escribir y no acabaría nunca.

  12. María Jesús

    Hola Mayka, no sé si eres mi compañera y amiga del colegio la Divina Pastora.Si lo fueras, tengo que decirte, que lo mio no tiene mérito, más bien " un poquito de descaro e imprudencia" al atreverme a hacerlo, sabiendo mis limitaciones. Tu sí tienes un don precioso en tus manos, al poder plasmar tus sentimientos en un lienzo. No lo dejes nunca, y danos la alegria, de poder disfrutarlo, no solo con la vista, si no con los sentidos. Un beso enorme.

  13. mayka

    Eres una monstrua de las letras Maria Jesus, ya me gustaria a mi expresar lo que siento como lo haces tu. La cancion del clavo me trae preciosos recuerdos de mi infancia en la playa de La Puntilla.

  14. María Jesús

    Hola Marisa, es cierto que no he hablado del clavo, te confieso, que en más de una ocasión he estado a punto de ponerlo, pero a última hora al acordarme de otro juego, lo dejaba pensando, que lo pondria más tarde.Al final, me olvide del pobre clavo.Te cuento una pequeña anecdota del juego del clavo y de alredor de un fangal.Nosotros de pequeños ibamos al Bar de Manolo González, junto al bar estaba un señor, tomando el sol, en su butaca y al vernos a mis hermanas y a mi, jugando precisamente al clavo nos dijo: niña!, deja que mi hija juegue con ustedes.Nos quedamos un poquito cortadas por el tono con el que nos lo pidió, pero por supueto que jugó, con nosotras.Ese hombre, era Juan Lara, en esos momentos no sabia quien era, pero años despues me habria encantado saludarlo.
    Auí tiene la letra de Alredor, dice así:

    Alredor de un fangal,
    ¡Charolí, charolá!
    Cafetera y barrendera,
    ¡Al potrín, potrín potrera!
    San Pedro, como era calvo,
    le picaban los mosquitos,
    y su madre le decía:
    ¡Ten paciencia Periquito
    ito,ito, ito!
    Se acuerda de estas otras?

    ¡¡Ya se murió Guarigua,
    Dios lo perdone;
    ya se lo llevan, volando,
    los cigarrones!!

    ¡Pelona,
    sin pelo,
    los pelos que tenías
    los vendiste de estraperlo
    y otra variante:
    ¡Pelona,
    sin pelo,
    anda y ve, a la barberia,
    que te corten,
    cuatro pelos!

    - ¡Pon, pon! (llamando)
    - ¿Quién es? –
    - Soy el demonio con el tenedor –
    - ¿Qué quiere el demonio con el tenedor?

    Hay, más letrillas, de hecho Paco Bollullo, me recordó, la de:
    Cómo planta, usted las flores, y otra más, que no alcanzo a recordar, pero estoy segura que si lee este comentario, no tendra inconveniente en ponerla.Quiero decirte, que tanto Luis Suárez, como Paco Bollullo, son dos pozos de sabiduria,-a quienes les estoy muy agradecida por algunas letrillas-, y seguro que aportan algunas más.
    Marisa, se acuerda cómo jugabamos, con estas últimas letrillas? Supongo que no todas jugabamos de la misma manera, y no todas cantábamos, fielmente como fueron escritas estas letrillas.
    Muchas gracias por su aportación.
    Saludos.

  15. Marisa Muñoz

    Me ha gustado muchoel artículo y los comentarios correspondientes. Pero me faltan dos juegos que se jugaban mucho en la playa: el clavo y "a redor de un fangá". ( no tengo ni idea de como se escribe) Haciamos un corro y se iba pasando de mano en mano una piedra. ¿Alguien podia decirme la letra completa?
    Luis el romance del capitan sevillano, tambien lo conozco con el nombre de "La doncella que fue a la guerra". Pero hay que reconocer que esa versión es mucho mas dura:
    "Reventares tú, Maria
    por medio del corazón;
    que pariste siete hijas
    y entre ellas ningún varón"
    ¿Que ocurre? ¿que no le dieron el título de Hidalgo de bragueta?

  16. María Jesús

    Francisco, que buena memoria! Esta era una canción de las de Paseo. . Nos poniamos unas en frente de las otras, si en el centro solo habia una niña, daba los paseos con los brazos en jarra, y en el momento de decir: yo las planto con las manos, a la moda a la moda, nos parabamos y haciamos un movimiento con las caderas ysiempre los brazos en Jarras. Si por el contrario, habia dos niñas en el centro, una iba a la derecha y la otra a la izquierda;al cruzarnos en nuestros paseos, nos agarrabamos del brazo,y haciamos a compas, el movimiento de caderas.La cosa continuaba con: yo la planto con el pie, a la moda a la moda, yo la planto con el pie a la moda de Paris.-unas decian Pais, y otras Paris- y al pie le seguia; el codo.
    Que maravillosa memoria! a usted no le hacen falta rabillos de pasas.
    Muy agradecida por su aportación.
    Saludos cordiales.

  17. María Jesús

    Hola Dolores, cuántos juegos y cuántos recuerdos verdad? La verdad es que los niños de nuestras épocas hemos disfrutado mucho en la calle.En nuestro caso, hasta el cierre de la tienda estabamos revolotendo por la Placilla. En esos primeros años no recuerdo que nos pusieran tarea, pues saliamos a las cinco y media -creo- del colegio, pero al ir creciendo, ya nos apañabamos para hacerla. Dolores, recuerdo ver a un señor con una caña-palo- encender las luces,no sé si seria el sereno, pero desde luego vi alguna vez a mi padre conversar con el. De quien no me olvido, es de un señor mayor, que tocaba los platillos en la Banda de mi entañable maestro Dueñas.No sé si acordara, iba con una capa negra,- creo que era paraguero- y no sé por qué se metian con él pobre hombre. Le decian: es usted belfegor? -el fantasma del Louvre-No me extraña que jugara a los bolis, yo tambien lo he hecho, y a las chapa, rebuscabamos por el Café Moderno, Bar Vicente, Rábago y La Concha, dese cuanta que me he criado con dos hermanos, y ellos me enseñaron a jugar a los juegos de niños. Cierto es que todo se ha modernizado, hoy tienen de todo, pero creo que se aburren, mas que, lo haciamos nosotras. UN BESO

  18. Francisco Bollullo Estepa

    Había una canción que cantaban las niñas en un juego que no consigo recordar que decía: "Como planta usted las flores a la moda, a la moda; como planta usted las flores a la moda del pais; yo la planto con las manos a la moda, a la moda, yo la planto con las manos a la moda del pais, etc."

  19. Lola Ojeda y Blanco

    Un bonito recuerdo. ¡¡¡cuantos días en la calle!!! Con sol, con lluvia....daba igual. Recuerdo que a la salida del colegio, mi madre, nos dejaba salir a la plazoleta, pero antes teníamos que hacer unos trabajos en casa, ahora se llama hacer las tareas, mi padre nos ponía unas cuentas, nos mandaba escribir un cuento, o contar como nos había ido en el colegio. Luego a jugar, hasta que venía el señor que encendía las luces de la calle. Tu no lo recordarás, porque eres má joven...venía con un palo muy largo, y encendía las farolas de las esquinas.
    El juego que más me gustaba, era al boli, ( hoy las canicas) algunos niños me dejaban jugar, otros no, pero con mi hermano y mis primos jugué mucho. yo hacía unas taleguitas de tela, para los"boli " Y se las cambiaba por bolas de cristal, o para que me dejaran jugar.
    Tambien jugábamos a las prendas....y para recuperarla, te ponían un castigo...dar una vuelta a la plazoleta a la pata coja, llamar al timbre de la panadería, a la aldaba de la casa de los Tejada....lo peor era....ir a ver la hora del reloj del ayuntamiento....
    Ahora juego con mis nietas...en la plaza de nuestro barrio, en el parque o en el patio de su casa......Pero..ahora...¡¡¡madre mía!!!....los saltadores tienen luces, cuenta vueltas...los trompos son de plástico con lucesitas...en fin, todo cambia, pero me lo paso muy bien con ellas, yo, y su otra abuela, que como es más joven aguanta más.
    Un beso muy grande, por esta buena idea, que nos permite, recordar y comunicarnos.

    P.D. La canción del Capitán sevillano, nos la enseñó una niña de Villamartín, que vino a vivir a la casa.

  20. Inmaculada

    Hola, me encanta esta nótula pues me recuerda los juegos de la niñez.
    El último recuadro es con el que nosotras jugabamos tambien.
    De la playa, recuerdo los juegos con el clavo. Uno en la arena mojada, aunque a ese jugaban mas los niños. Y otro en la arena seca que era al que jagabamos nosotras. Poniendo el clavo en las distintas posturas de la mano,tenia que clavarse en la arena. Muchas tardes en la Puntilla las pasabamos asi.
    Ya de mayores, algunas veces se las hemos enseñado a nuestros hijos y lo pasabamos muy bien.

  21. María Jesus

    Francisco, el recuadro era exactamente tal y como lo describe, lo que ocurría era que teníamos que ponerle mas dificultades, y estas a su vez dependían del numero de niñas que jugáramos, y de las edades que tuviéramos. El sorteo se hacia si eramos muchas niñas, si no era así la frase era: Yo primi!,-primera- La numeración, dependía del día, de la anchura que le diéramos a los recuadros y de lo que acordáramos. Las mas pequeñas, de un salto difícilmente podían llegar al jueves, pero las mayores sí la hacíamos, por eso la numeración por lo general llegaba al diez, y hasta el doce, además para nosotras los recuadros se estrechaban para dar dificultad, por lo que teníamos que alargar el recorrido. La mayoría éramos delgaditas y muy agiles. Le prometo que hasta a la pata coja, completábamos el recorrido. Es una pena que la mayoría de juegos se hayan perdido, pues ya no se ven , ni la china, ni el elástico, ni la silita caca etc. Ayer mismo le pregunte a una sobrina -tiene doce años- y nunca ha jugado ni sabe como se juega. A lo más que llega es al juego que se hace con elástico, pero con las manos. Sabe cual es verdad? El que se hacia el pareja. Lo que si sabe hacer, son pulseras con tiras de plásticos de colores, al menos es algo.
    Muchas gracias, por la demostración, el recuadro de la nótula nada tenia que ver con nuestra manera de jugar, el suyo esta clavado.
    Saludos

  22. F. Bollullo Estepa

    Magnifico artículo María Jesús, lo que cuentas lo haces tan ameno y tan agradable, que dá gusto leerte.

    El juego de la china en el cual, tú lo aprendiste con números; yo sin embargo lo recuerdo en los comienzos de años de mil novecientos cincuenta del siglo pasado, que se utilizaban los días de la semana, Y para ello se pintaba con tiza o un trozo de carbón los siete días de la semana, tal como te lo indico en la figura adjunta El juego tenía sus reglas que previamente las jugadoras habían pactado; creo que se empezaba tirando la china que solía ser plana para que se deslizase bien, la china tenía que caer en el Lunes, después con la pierna izquierda encogida (a la pata coja), se le daban toques pasándola al día siguiente Martes, después Miércoles, en el Jueves se podía descansar, continuaba Viernes, Sábado y Domingo, que la china salía fuera del recuadro, la jugadora pisaba la china y comenzaba la otra jugadora y tenía que hacer lo mismo que la primera. A continuación volvía la primera jugadora que lanzaba la china hacía el recuadro del Martes y con la pierna izquierda encogida daba salto de fuera del recuadro al Lunes, después al recuadro del Martes y le daba un toque con el pié a la china que tenía que llegar al Miércoles, después al Jueves, donde descansaba y seguían a la pata coja hasta terminar los días, cuando terminaba el Martes empezaba la otra jugadora, etc.

    La jugadora que el lanzar la china caía fuera del recuadro donde le correspondía o caía encima de la raya de algún recuadro o si la jugadora pisaba igualmente una raya quedaba eliminada.

    En todos los juegos infantiles de entonces donde intervenían más de dos jugadores o jugadoras, se hacía un sorteo para el primero que jugaba o se la quedaba, el sorteo empezaba así, todos los que jugaban se ponía en corro y uno/a se ponía en medio y tocándole decía: Chirivicua, chirivicua, chirivicuvi, cuvicua, chiricuvi, cuvicuero, de la mosca al mosquitero.

    Saludos cordiales.

  23. María Jesus

    Hola de nuevo Juanita, ayer se me olvido comentarle, que desde muy pequeña, conozco a la familia Peris, de hecho afortunadamente, esa amistad continua, y les tengo sincero aprecio.
    La canción del latero, la había oído pero no era de las que cantábamos asiduamente. En cambio si estas:
    Un paseíto llano,
    Que es muy bonito
    Por donde se pasean,
    Los señoritos.
    Los pollitos semanales-
    Ponen huevos en los corrales,
    Ponen uno, ponen dos,
    Viva la madre de Dios. Repica que repica,
    La Iglesia Mayor.
    Antón. Antón pirulero,
    Cada cual, que atienda su juego,
    Y el que no lo atienda,
    Pagara una prenda.
    Cantinerita, niña bonita,
    Si tú supieras quien era yo,
    Una mañana, de buena gana,
    A comer rancho me iba yo,
    Yo soy la cantinerita, niña bonita,
    Del regimiento, y todos los soldados,
    Cuando me ven pasar,
    A la orden , el saludo y -hacíamos el saludo-
    Salga usted a bailar.
    Arroz con leche, me quiero casar,
    Con una viudita, de Puerto Real,
    Que sepa coser, que sepa bordar.
    Que sepa hace las medias,- cama-.
    De un capitán.
    ES cierto, jugábamos al veo, veo a las cuatro esquinas, y sí cantábamos : Reolína, Reolína
    .No sé si se acuerda, de cuando hacíamos corro sentadas, en el suelo, y uno de los niños(as) daba vueltas alrededor con un pañuelo. En un momento dado lo dejaba caer con disimulo, detrás nuestro, no podíamos movernos, ni mirar,- aunque algún reojillo echábamos-, si alcanzábamos a verlo, nos levantábamos y corríamos detrás, de quien nos lo había echado.; si lo cogíamos se la volvía a quedar, si no era así, ya se había sentado en nuestro lugar, y pagábamos una prenda. Una vez pagada la prenda hacías en recorrido tu, hasta que otro se la quedara. Algunas veces, el pago de la prenda tenía “guasita” pues te pedían que dijera o le dieras un beso-blanco- eh! Al niño que te gustara. Yo siempre me iba para el que menos me gustaba, por aquello de la vergüenza.
    Muchísimas gracias, y por favor si se acuerda, de alguna letrilla más le agradecería que la compartiera, nunca se sabe si alguien esta tomando notas, y nos da la alegría de verlas publicadas, no tan correctamente como se escribieron, sino como se cantaron en nuestra tierra. Nuevamente mi sincero agradecimiento.
    Un abrazo paisana, ha sido un placer .

  24. Juanita Payares Bollullo

    Hola María Jesús, sin duda es una bendición que sigamos recordando los juegos, canciones y estribillos que nos mantuvieron entretenidos a tantos niños antes de que los televisores y ordenadores pasasen a ser la distracción principal de muchos hogares. Ay que nostalgia me dio el Cochecito Leré… al mismo tiempo me vino a la mente el juego de las cuatro esquinas:
    Reolina, reolina
    Cada uno para su esquina;
    Reolina, reolón,
    Cada uno para su rincón
    Ojalá que el proyecto del libro de bolsillo se lleve a cabo. Creo que si nos juntáramos una tarde, recordaríamos tantos que podríamos aportar los suficientes para llenar diez páginas, sin contar los juegos de adivinanzas. Me he reído con el relato del intercambio de los bocadillos... era igualito a como lo describes… por una onza de chocolate estaba dispuesta a dar mi bocadillo completo.
    ?A la lata y al latero, y a la niña del chocolatero?
    Ya está que si no, nunca acabo (como el cuento de la buena pipa).
    Un abrazo y hasta pronto.

  25. Juanita Payares Bollullo

    Hola María Jesús, sin duda es una bendición que sigamos recordando los juegos, canciones y estribillos que nos mantuvieron entretenidos a tantos niños antes de que los televisores y ordenadores pasasen a ser la distracción principal de muchos hogares. Ay que nostalgia me dio el Cochecito Leré… al mismo tiempo me vino a la mente el juego de las cuatro esquinas:
    Reolina, reolina
    Cada uno para su esquina;
    Reolina, reolón,
    Cada uno para su rincón
    Ojalá que el proyecto del libro de bolsillo se lleve a cabo. Creo que si nos juntáramos una tarde, recordaríamos tantos que podríamos aportar los suficientes para llenar diez páginas, sin contar los juegos de adivinanzas. Me he reído con el relato del intercambio de los bocadillos... era igualito a como lo describes… por una onza de chocolate estaba dispuesta a dar mi bocadillo completo.
    ?A la lata y al latero, y a la niña del chocolatero?
    Ya está que si no, nunca acabo (como el cuento de la buena pipa).
    Un abrazo y hasta pronto.

  26. María Jesus

    Hola Juanita, qué alegría me ha dado, que haya aportado esas cancioncitas. Le prometo que en el momento de escribir no me vinieron a la cabeza, pues si hubiera sido así las abría puesto. Me encanta volver a recordarlas. Tengo mucha ilusión, que otras compañeras de juegos,- no importa de que calle o plaza, ni si antes o después de los 60-puedan aportar como en su caso otras letras. He visto que hay algunas publicadas, pero me encantaría que alguien las recopilara e hiciera un libro de bolsillo-mismo- para poder” echarle un vistazo” de vez en cuando, pues así sería mas fácil retenerlas en la memoria, y nuestro repertorio, a la hora de distraer a nuestras nietas sería más extenso. Le prometo que ella se las sabe todas, hasta otras que no he puesto, pero que en algún momento de juegos me venían a la cabeza, como: el Cocherito lere. En cuanto a la merienda, le ha pasado alguna vez, que las amigas le pidieran cambiar los bocadillos? Entre mis amigas era normal hacerlo, sobre todo una de ellas se te acercaba y te decía: Marichu, cámbiamelo por favor? Si no me apetecía y le decía que no, insistía, pero si continuabas negándote, te decía: po-pues- otro día no te lo voy a cambiar. La cosa terminaba con :- bueno… un cachito, la que estaba junto a ella, no iba a ser menos. En fin, entrañable poder recordarlo. Un abrazo y muchas gracias por su aportación.

  27. Juanita Payares Bollullo

    Estimada María Jesús: Ante todo te felicito por este artículo que me ha traído tan gratos y a la vez nostálgicos recuerdos. Los recuerdos de nuestra niñez son más valiosos todavía cuando los transmitimos a otros así que lo mismo que tu, le he cantado, contado y enseñado juegos a mi hija y ahora lo hago con mi nieta que con solo 5 meses, reconoce los sonidos y se echa a reír cuando me oye y ve las morisquetas que hago con la cara. Para el buen humor, no hace falta ser payaso.

    Sin duda, manteníamos la imaginación “vivita y coleando” y no veas las energías físicas que teníamos con tantos saltos y carreras. Además de los juegos que mencionas, me acuerdo de los juegos al escondite, o con una pelota:
    A una la luna,
    A las dos el sol,
    A las tres, las palmas,
    Pepa, Maruja y Encarna

    O el de:
    Pase misí
    pase misá
    por la puerta principal,
    el de alante corre mucho
    y el de atrás se quedará

    Y cuando el tiempo no permitía salir afuera, o había oscurecido, me acuerdo que Marisa y Milagritos Peris, mis amigas y vecinas desde la niñez, jugábamos a veo-veo-qué ves o cantábamos “un cuento de nunca acabar” porque duraba horas y del cual solo recuerdo lo que sigue:

    Ahora que estamos sentadas,
    Vamos a contar mentiras, tralará
    Por el mar corre la liebre,
    Por el monte la sardina, tralará

    Sin duda nuestra generación convivió algo entrañable que, lamentablemente, hoy no existe. Qué ricos me parecen ahora los bocadillos de las meriendas de antaño, que por cierto yo desperdiciaba, pues me comía lo de adentro (el jamón, el chorizo o lo que fuese) y el pan lo dejaba. La única manera que me gustaba el pan era con chocolate y mi madre opinaba que el chocolate era una chuchería y había que comer algo con más sustancia, así que raramente me salía con la mía. Eso sí, si el pan estaba untado con mantequilla hecha por mi madre o por pringá del puchero el pan me lo engullía sin chistar.
    En fin, acabo porque si sigo, voy a parar un tren de mercancía… es una pena que no se recopilen los juegos, cantos, y relatos de nuestra niñez como se hizo con el Palabrario.
    No sabes cuánto aprecio tus artículos y los de Luis Suarez y espero ansiosa los que están por publicarse.
    Saludos cordiales desde el otro lado del charco.
    Juanita Payares

  28. María Jesus

    A D.Luis Suárez.
    Muchas gracias. La verdad es que al nacer mi nieta, estas canciones me han ayudado mucho a distraerla. Al cantarselas he vuelto a "revivir" una época en la que los juegos en la calle, daban vida a esas calles y plazas, únicamente, con la sana intención de divertirnos.Se acuerda de:
    Tortillita para la gloria
    martillazo para el infierno.
    Saca la bola chirin chin chin.
    No sé quién inventaba estas letrillas, pera daba igual, todo servía.
    Mil gracias.

  29. Luis Suárez Ávila

    María Jesús, precioso trabajo. Tengo que decirte que esa canción "A un capitan sevillano/siete hijas le dio Dios... es el romance de "La doncella guerrera". Es muy bonito y no tenía yo noticias de que lo hubiera en El Puerto. Gracias. Pienso que seguirás en la brecha. Escribes muy bien y tienes un fondo de armario de saberes muy grande. Enhorabuena.

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