“Trabajo con pasión, vivo con intensidad y me muevo siempre hacia adelante”

| Texto: José María Morillo
Isabel Crespo Leal, Isa (Cádiz, 1967) ha desarrollado su vida en El Puerto de Santa María, donde se siente profundamente vinculada desde su infancia. Procedente de una familia trabajadora y muy unida, su trayectoria ha estado marcada por el esfuerzo, la superación y el peso de los afectos. Especialista en estética avanzada y en constante formación, dirige su propio gabinete, donde combina tecnología y trato personalizado con una visión integral del bienestar. Su perfil emprendedor la ha llevado también a organizar eventos, ampliando su actividad profesional.
Muy implicada en la vida social portuense, es presidenta de la caseta Jaleos en la Feria de Primavera, donde canaliza su capacidad organizativa y su carácter vitalista. Activa, dinámica y comprometida, forma parte de redes profesionales femeninas y mantiene un firme vínculo emocional con su ciudad natal, aunque reconoce sin reservas que su corazón pertenece a El Puerto de Santa María, donde ha construido su vida personal y profesional.
1967
Isa nació el 12 de diciembre de 1967. Ese año era alcalde de El Puerto, Luis Portillo Ruiz. El universal Rafael Alberti terminaba ‘A la pintura. Poema del color y la línea (1945-1967)’ Y ‘Roma Peligro para caminantes. (1964-1967)’. El grupo ‘Los Simbronis’ terminaba su efímera andadura musical (1965-1967).

Bodegas Caballero continuaba, por segundo año, con el Gran Trofeo Caballero, copa de oro y plata que donaría al equipo máximo goleador de Primera División de Fútbol. El 17 de febrero se disputó la 6ª Etapa de la 14ª Edición de la Vuelta Ciclista a Andalucía, entre Sevilla y El Puerto; al día siguiente el recorrido sería entre El Puerto y la Línea. Nacían también ese año Enrique Ortiz de Landázuri Izardui, por otro nombre Bunbury, músico afincado en nuestra Ciudad y el museólogo y escritor Manuel Martínez Cordero.
Desde Cádiz a El Puerto
Hija de José Crespo Patiño y Francisca Leal Palma, ambos naturales de Cádiz, creció en el seno de una familia trabajadora. Su padre fue propietario de una fábrica dedicada a la elaboración de cajas de poliespán (poliestireno expandido) para el transporte de marisco, actividad que desarrolló en Cádiz, San Fernando y Puerto Real, hasta establecerse definitivamente en El Puerto en 1974. Su madre, ama de casa, dedicó su vida al cuidado de su familia, una labor que siempre desempeñó con orgullo y entrega.

Isabel es la segunda de tres hermanos —Pepe, ella y Obdulio— y recuerda una infancia marcada por la unión familiar y la felicidad cotidiana. La familia, en un sentido amplio que incluye abuelos, tíos y primos, ha sido el pilar fundamental de su vida. Entre sus recuerdos más entrañables destacan las reuniones en casa de su abuela, verdadero epicentro familiar, donde la música, las risas y la celebración de cualquier motivo convertían cada encuentro en una fiesta compartida.
A los siete años se trasladó a El Puerto de Santa María, coincidiendo con la llegada de su padre al muelle pesquero, donde puso en marcha su actividad empresarial. Aquella etapa quedó grabada en su memoria: las madrugadas, el bullicio de la venta del pescado y “la imagen de mi padre que se levantaba a las 4 de la mañana e iba a la venta del pescado y recuerdo, perfectamente, cuando llegaba a casa con la mascota y el pañuelo con el característico olor a pescado y marisco, que nunca faltaba en casa”, conforman un paisaje emocional que aún hoy permanece vivo. En ese entorno, el esfuerzo y el amor entre sus padres eran valores que se respiraban en el día a día.

Entre la ausencia y la esperanza: el equilibrio de una vida
Con 26 años vivió uno de los momentos más duros de su vida: la muerte de su padre: “yo vivía una vida muy feliz hasta que mi padre fallece”. Aquel golpe marcó un antes y un después en su forma de entender la vida. Muy unida a él, su pérdida supuso la desaparición de uno de sus grandes pilares. Sin embargo, junto a ese dolor, la vida le ha brindado también grandes alegrías, especialmente el nacimiento de sus dos hijos, Alejandro y Pepe, a quienes considera el eje fundamental de su existencia. Uno de ellos reside con ella y el otro ha formado su propia familia junto a su esposa Mar, a quien Isabel profesa un profundo cariño. Su familia es, hoy como ayer, motivo de orgullo y gratitud.

Su formación académica se inició en el colegio de La Merced, en El Puerto, continuando el bachillerato en el colegio San Luis Gonzaga. Posteriormente se especializó en estética y aparatología en Sevilla, completando su preparación con titulaciones en drenaje linfático, quiromasaje, ventas y atención al cliente. Fiel a su carácter inquieto, continúa en constante formación, adaptándose a los avances tecnológicos del sector y combinándolos con la cosmética avanzada en su centro.
Formación, técnica y pasión: las claves del éxito
Su trayectoria profesional comenzó a los 18 años en el ámbito de la estética, trabajando junto a especialistas en dermatología, especialmente en tratamientos de acné. Más adelante amplió su experiencia como recepcionista y comercial en una clínica dental durante cuatro años, etapa en la que adquirió nuevas competencias que le permitieron compatibilizar su vida laboral con la familiar. El aprendizaje constante ha sido una de las señas de identidad de su recorrido.

Actualmente, “como esteticista y propietaria de mi gabinete de estética, desarrollo mi labor en el ámbito de la estética avanzada, un campo que me apasiona profundamente y en el que busco estar en constante formación y evolución.” Su trabajo se centra en ofrecer tratamientos personalizados, combinando tecnología y técnicas manuales, desde cuidados faciales y corporales hasta tratamientos de rejuvenecimiento, reafirmación o láser, siempre acompañados de un asesoramiento integral.

La estética como equilibrio entre ciencia y bienestar
Para Isa, la estética va más allá de la apariencia: es un equilibrio entre bienestar, autoestima y cuidado personal. Su objetivo es que cada usuario de bienestar no solo mejore su imagen, sino que se sienta mejor consigo mismo, en un espacio de confianza y cercanía.
En el plano comercial, apuesta por construir relaciones sólidas y duraderas con su clientela, basadas en la profesionalidad, el trato personalizado y el seguimiento continuo. Trabaja con marcas que cumplen altos estándares de calidad e innovación, lo que le permite mantener un nivel de excelencia en sus servicios. La formación continua, la incorporación de nuevas técnicas y el cuidado de su imagen de marca son claves en el posicionamiento de su gabinete.

Organizar, crear y emocionar. Una nueva línea de trabajo
En los últimos años ha ampliado su actividad incorporando una nueva faceta como organizadora de eventos. Su creatividad e iniciativa la han llevado a diseñar y coordinar celebraciones privadas, especialmente vinculadas al ocio y al ambiente festivo, cuidando cada detalle para ofrecer experiencias únicas. Esta línea de trabajo le permite desarrollar una visión más amplia del sector, integrando organización, dinamización y experiencia del cliente.
Una mujer al frente de 'Jaleos' en un mundo tradicionalmente masculino
Especial relevancia tiene su implicación en la Feria de Primavera, donde ejerce como presidenta de la caseta Jaleos. Desde esta responsabilidad asume la organización integral del espacio, desde la planificación inicial hasta su funcionamiento durante los días de feria, donde ha sabido aportar su capacidad de gestión y su punto de vista, moviéndose con naturalidad en un entorno que le apasiona.

“Ser presidenta de una caseta de Feria es formar parte de un ámbito tradicionalmente masculino que para mí no ha supuesto una barrera, sino una oportunidad para aportar mi visión y mi capacidad de organizare. Disfruta especialmente del proceso de creación de la caseta, de verla cobrar vida y de generar un espacio de encuentro donde las personas puedan disfrutar. Para ella, la mayor satisfacción reside en comprobar que todo funciona y que cada detalle contribuye a la experiencia colectiva.
Bailar la vida, jugarla y compartirla
Persona dinámica y activa, mantiene una vida vinculada también al deporte y la cultura, practicando pádel y bailando bulerías, dos aficiones que reflejan su carácter vitalista. Participa además en el Foro Mujernova, una red de mujeres empresarias y profesionales donde se fomenta la colaboración, el intercambio de experiencias y la creación de sinergias. “Gracias a esta red he conocido a muchas profesionales de varios sectores que me han aportado vivencias fantásticas, he ampliado mi visión profesional y he participado en congresos, encuentros y actividades que me han y aportado nuevas vivencias”, enriquecido su trayectoria laboral y de vida.

Ya ha quedado claro que Isa es una mujer que trabaja con pasión, vive con intensidad y avanza siempre hacia adelante, profundamente enamorada de El Puerto de Santa María, la ciudad que siente como propia y en la que ha echado raíces. Y que así sea y nos siga aportando, --innovando--, por muchos años más.
