
| Viñeta y texto: Alberto Castrelo [*]
«Esto es que estaba muy apagado —ha declarado el edil portuense en la rueda de prensa de presentación del nuevo jardín botánico—. No podemos llamarlo jardín botánico al uso. Una gran ciudad como El Puerto se merece un concepto a la altura. De ahí surge este ‘Cementerio Botánico’».
Según explicó durante la presentación de este nuevo espacio —que combina innovación, tradición, vanguardia y cierta dejadez —, la iniciativa nace como respuesta a las quejas de quienes protestan cada vez que se interviene en un muro con más de dos siglos de historia.
«En esta ocasión, aprovechando veintiún eurillos que nos sobraban del presupuesto de Fiestas, decidimos hacer una placa donde se leyera “Cementerio Botánico”. Un cementerio que no le costará ni un euro a los portuenses, como la rotonda de Puerto Norte —se le escapó una media carcajada— o los autobuses urbanos».
El espacio, según se ha indicado, es ecosostenible —se mantiene con el agua de lluvia— y su mantenimiento será mínimo, en línea con la gestión aplicada hasta ahora. No se debe, según el edil, a dejadez, sino a un ejercicio de contención del gasto para destinar recursos a otras prioridades.
«Lo más importante es que cada especie vegetal, cada hierbajo, jaramago y amapola que brote entre las lápidas llevará ADN portuense. Para que después digan que este gobierno no defiende la identidad. No es lo mismo una Papaver rhoeas (amapola) que una Papaver Gastelu, o Papaver Castrelis, o incluso Papaver Merellensis, dependiendo del mármol en el que tenga a bien criarse y los nutrientes portuenses que utilice para crecer… ».
El edil concluyó su intervención señalando el conjunto: «Al final, va de perspectiva. Aquí un patrimonio espontáneo que hemos querido poner en valor. Y donde otros veían simplemente un cementerio, nosotros fuimos capaces de vislumbrar una selva auto gestionable o con la interacción mínima, que ha decidido crecer sin rendir cuentas ni dar explicaciones, que también es una forma muy nuestra de hacer las cosas… nuestras de los portuenses, quiero decir».
[*] Esta es una nótula de ficción. Cualquier parecido con la realidad, con personas reales, vivas o muertas, es pura coincidencia; digo yo…
