194. FLORA. Una porteña en los Emiratos Árabes.

Le hemos pedido a Flora Díaz Hurtado, porteña de la diáspora, porteña por el mundo, que nos cuente como ha sido y es su vida, sus impresiones, sus nostalgias... Impenitente viajera ha vivido en Barcelona, Sevilla, Colombia, Londres, Roma, Houston, Madrid y en la actualidad reside en los Emiratos Árabes, en Dubai. Esta es su historia.

Nací en Cádiz pero nunca viví allí.  Mi familia vivía en Rota, ya que mi padre, Gonzalo Díaz Arbolí, trabajaba en la Base Naval.  A El Puerto de Santa María llegué con seis años pero curiosamente hace tan sólo unas semanas descubrí que mis bisabuelos paternos eran porteños, así que podría decir  que parte de mis raíces me remontan a este bendito pueblo que me vio crecer y convertirme en adulta. A los pocos meses de llegar a El Puerto nació mi hermana Inma. Mis hermanos, Eva, Gonzalo  y yo estábamos encantados.  Mi infancia la recuerdo muy plácida y feliz, veranos en Grazalema, excursiones a la Sierra, y como provengo de una gran familia mis recuerdos de la infancia me transportan a casa de mis abuelos en Cádiz y a mis numerosos tíos y primos en Chiclana. Por aquel entonces vivíamos en la Torre Fermesa, cuando este era el edificio más alto de El Puerto. Desde nuestra terraza en el sexto piso veíamos los pinos que se adentraban en el mar.

ENTRE LOS ESTUDIOS Y EL BAILE.

Yo no tuve mucha suerte con mis primeros pasos de bailarina.  A los siete años ante mi insistencia y la ausencia de una escuela de ballet en El Puerto mi padre organizó unas clases con una profesora americana en la Casa de la Cultura, pero desgraciadamente ésta tuvo que irse a los dos años y no sería hasta años más tarde cuando retomaría mis clases. Los primeros años de EGB los cursé en “El Sagrado Corazón” y en “Luisa de Marillac”. Cuando tenía doce años nos mudamos a la calle Santa Lucía, ya no veíamos los pinos desde nuestra terraza y además mi madre se había enamorado de esa casa un día lluvioso viniendo de misa en la Prioral.  Y allí nos mudamos y es allí donde aún viven mis padres y donde yo regreso cada año. Para mí era perfecto ya que estudié BUP y COU en San Luis y lo tenía al lado de casa. Recuerdo aquellos años con mucha añoranza y como unos de los mejores de mi vida.  Me siento afortunada de haber vivido esos años en El Puerto y haber estudiado en ese colegio.  Cuando yo estudiaba allí aún subíamos por sus majestuosas escaleras de mármol rosa, la biblioteca con sus animales disecados y sus numerosos libros eran de lo más inspirador, los dormitorios de los Jesuitas de lo más misterioso. Disfrutaba muchísimo con las clases de Juan Villarreal, tanto que años más tarde le pedí que fuera él quien me casara en la capilla  de San Luis.
En la época de San Luis pude finalmente retomar mis clases de Ballet con las directoras de la actual Escuela de danza de El Puerto, Paso a Dos.   Los sábados iba a bailar a Cádiz y en verano no me perdía un taller de danza.  Recuerdo ir a Cádiz en el vapor leyendo las novelas de Agatha Christie que aún conservo.

LA UNIVERSIDAD Y EL TRABAJO.
Llega la época de la carrera. Desgraciadamente por aquellos años se había puesto de moda estudiar Ciencias de la Información así que mi aprobado en Selectividad no me bastó para entrar en la Complutense, en Madrid, y después de dos años en Jerez en Empresariales y Derecho, acabé estudiando Publicidad en Barcelona. Me encanta esa ciudad.  En esos años que pasé allí cada Navidad y verano volvía a El Puerto, y aunque me sentía muy a gusto en Barcelona cuando el tren llegaba a Sevilla podía oler mi tierra, ya estaba en casa.  Y es que uno no sabe lo que tira la tierra hasta que se va de ella.  Los veranos en El Puerto eran animadísimos, uno no tenía ni que quedar con los amigos pues dependiendo de la hora ya sabías donde poder encontrarlos.  Punto de encuentro en Costa Casta, El centro Comercial o Puerto Sherry, y si se terciaba acababas tomando chocolate con churros, (ahora que soy madre entiendo a nuestros padres y su insistencia para que estuviéramos en casa a una hora determinada)
Después de mi etapa en Barcelona acabé en Sevilla trabajando en una agencia de Publicidad pero los sueños de hacer campañas super creativas y originales chocaron con la realidad de que en la mayoría de los casos la creatividad está reñida con el presupuesto. Pero Sevilla es otra delicia y además por aquel entonces mi amiga Aznamara también vivía en Sevilla pues trabajaba con Vittorio & Luchino. Después de que acabara mi contrato de seis meses y pasar mes y medio en Colombia y para sacudirme de un gran desengaño amoroso decidí que si quería triunfar en el mundo publicitario debería mejorar mi inglés.

EN LONDRES CONOZCO A ALAN
Para perfeccionar el inglés me marché a Londres donde aprendí mucho del idioma y conocí a Alan, mi marido. También allí conocí a gente muy interesante, hasta me topé un día con Lady Dy con la que coincidí en un concierto de piano.   Estudiaba inglés y daba algunas clases de español.  Un día en la escuela donde estudiaba vi un anuncio donde buscaban una traductora de español y así conseguí mi primer trabajo serio en Londres, empecé de traductora en una empresa de informática y acabé de “broker” ocupándome de los mercados español y portugués, ya que muchos piensan que hablamos el mismo idioma aunque yo me empeñase en decirles lo contrario.  Menos mal que los portugueses son muy amables y se defienden bastante bien en español.

Los fines de semana solíamos ir a la campiña inglesa, salpicada de esos deliciosos pueblecitos que te remontan a Miss Marple o alguna novela de Jane Austen,  de picnic o a remar si el tiempo lo permitía.  Y además, bailaba. Así pasaron tres años y aunque Londres y los alrededores me encantaban debo admitir que el tiempo era bastante duro de llevar. Además, ahora quería aprender italiano.  Gracias a mi querida amiga Anna acabé yéndome a Roma.  Fue un golpe de suerte en mi vida ya que sólo por el mero  hecho de hablar inglés conseguí un trabajo en una agencia inmobiliaria.  Fue una experiencia maravillosa e inolvidable de mi vida. Después de año y medio en la Ciudad Eterna, Alan y yo nos casamos al mes siguiente en El Puerto. Conseguimos reunir a todos nuestros amigos de diferentes puntos de España, de Irlanda, Inglaterra e Italia e hicimos una gran fiesta en Puerto Sherry, donde acabamos todos bailando sevillanas. Los británicos alucinaron con eso de la barra libre, y aún después de tantos años me recuerdan que fue la mejor boda de su vida, para algunos la mejor borrachera…

HOUSTON Y LA DANZA FLAMENCA.
De ahí nos fuimos a Houston, Texas, donde me di cuenta que eso del sueño americano no es ninguna tontería sino por el contrarío algo muy cierto. Allí pude hacer lo que más me gusta, bailar. Fue en Houston, donde empecé a tomar clases de flamenco casi por primera vez en mi vida, y es que la sangre tira mucho. También continué con el ballet y, cosas de la vida, empecé a bailar con un Grupo de Danza folklórica Colombiana.  No sé muy bien que pintaba yo allí pero hasta acabaron entrevistándome en la tele. Fueron otros maravillosos años donde seguí haciendo amigos y  conociendo otras partes del mundo. Tras nuestra experiencia en los Estados Unidos volvimos casi a los dos años a Europa.

VUELTA A EUROPA: LOS NIÑOS Y EL TEATRO.
Esta vez aterrizamos en Madrid donde empezábamos una nueva vida y no sólo porque cambiáramos de lugar sino porque al poco tiempo descubrí que esperaba no sólo un bebé sino dos. Fue toda una sorpresa, y un gran shock, debo admitir, pero gracias a dios en nueve meses te da tiempo a reponerte del susto de sobra. En ese tiempo seguí bailando y empecé a hacer algo que llevaba años queriendo hacer pero la vergüenza me frenaba, teatro. Al llegar a Madrid decidí inscribirme en el Instituto Italiano de Cultura y fue allí cuando después de ver un cartel de “Clases de Teatro en italiano” me tiré a la piscina y me apunté a las clases.  Y así fue mi introducción en el teatro.  Desde entonces no lo he dejado.
La primera vez que recité algo sobre un escenario fue en italiano y con una barriga enorme.  A los pocos días nacían Rebeca y Patricia, dos niñas preciosas que me abrirían las puertas a otra experiencia de mi vida, la de ser madre. Y así pasaron los siguientes nueve años, siendo madre e intentando hacer muchas otras cosas a la vez, como todas las madres del mundo.  Hice cursos de profesora de español para extranjeros y de traductora para poder compaginar el trabajo con el poder estar con mis hijas el más tiempo posible.  A la vez,  seguía con mis bailes y mis cursos de teatro.
Hace unos años entré a formar parte de un pequeño grupo de teatro en Madrid, “Distrito 20” con los que me embarqué en llevar adelante la Zarzuela de “Los amores del Arcipreste”, yo no cantaba pero hice desde lavandera hasta canónigo.  Se estrenó el verano antepasado en Garganta de los Montes, un pueblo de Madrid, y fue todo un éxito.

CON ALONSO DE SANTOS Y QUIQUE MIRANDA.
Ese mismo verano tuve la inmensa suerte y el honor de poder colaborar como ayudante de dirección con José Luis Alonso de Santos, del que tan sólo observándole aprendí muchísimo.  Estaba montando la obra de “La Sombra de Tenorio” y así incluí otra maravillosa experiencia a mi colección.  Conocí a Enrique Miranda y pasamos ratos muy divertidos con “Ciuti”. Pero aparte de disfrutar muchísimo con ese trabajo me encantó el hecho de que fuera en El Puerto.  Todas las mañanas, después de desayunar me encaminaba a San Luis, como en los viejos tiempos, iba turnando la calle San Francisco o la paralela a Santa Lucia porque nunca me ha gustado repetir el mismo camino. Qué nostalgia y que emoción trabajar en el Salón de actos donde antaño fue lugar de fiesta, donde nos reuníamos a bailar con aquel que ocupaba por aquellos días nuestro corazón, donde se nombraba al Mister y Miss de turno, y al Mister Naranja y Limón entre los profesores.  San Luis ya no es lo mismo pero a mi siempre me trae tantos recuerdos.

EMIRATOS ÁRABES: DUBAI.
Ahora el destino me ha traído hasta Dubai, en los Emiratos Árabes, donde vivimos desde agosto.  Me vine con un dulce sabor de boca desde El Puerto, y es que en julio volví a colaborar con mis amigos y actores de El Puerto y tuve de nuevo la suerte de trabajar bajo la dirección de José Luis Alonso con actores como Emilio Flor, Manolo Morillo, Manolo Barba, y Enrique Miranda, entre otros, para una lectura de la obra de José Luis.  Además pude poner los pies en el escenario del nuevo teatro de “Muñoz Seca”.  Ojalá que se vuelva a repetir mi suerte.
Desde aquí tan lejos agradezco a mi padre, tan involucrado en la cultura de nuestra ciudad, y a Enrique Miranda que me pongan siempre al día con todas estas actividades y me manden recortes de periódico y noticias al respecto.
Y una vez más estaré en El Puerto dentro de poco, saboreando el “pescaito” frito y bañándome en sus playas, y disfrutando con toda la familia ya que allí siempre nos reunimos todos, hermanos, padres, sobrinos… Mis hijas adoran ir a casa de “Belo y Bela”, como llaman a mis padres y disfrutan con todo lo que hacen allí,  desde ir a comprar el periódico con mi padre hasta liar croquetas con mi madre, Inma Hurtado, que es una de las mejores cocineras que conozco y tiene toda la paciencia del mundo.

13 comentarios en “194. FLORA. Una porteña en los Emiratos Árabes.

  1. Isa Lora

    Al final nos hemos encontrado en esta magnífica página que tan maravillosamente bien lleva mi gran amigo José María. Me ha hecho mucha gracia verte porque no hace mucho le dije a tu madre(estamos en el mismo turno del comedor "Sol y Vida")que tú tambien tendrías que estar aquí y me contestó algo así como que en ello estabas. También le comenté lo de Andaluces... y me dijo que cualquier día de estos saldrías y que ya me avisaría. Pero al parecer se le ha olvidado, porque según leo en los comentarios ya has salido, ¡qué coraje! Me hubiera encantado verte, porque además es un programa que me gusta mucho, me queda el consuelo de que lo repitan de nuevo.
    Yo no me aburro, pero tú tampoco. Me ha sorprendido gratamente la capacidad que tienes de adaptarte a países tan distintos unos de otros; yo siempre te he visto como una persona tímida y sin embargo ya eres capaz de subirte a un escenario...eso dice mucho de tí.
    Bueno Flora, sé de tí por tu madre y ella está muy nerviosa ahora que va a verte y también muy ilusionada con estar contigo y con sus nietas. Yo siempre me he sentido muy afortunada por tener el padre que he tenido y la madre que tengo y tú tienes que estar muy orgullosa por esa madre tan encantadora y ese padre tan estupendo que tienes: yo los adoro a los dos. Bueno ya esperaré que venga tu madre para que me cuente cosas de tí y de tu vida allí. Un fuerte abrazo.

  2. Flora

    De nuevo yo. Hoy he abierto de nuevo Gente de El Puerto y he leido emocionada los nuevos comentarios, de mis hermanos y mi querida amiga Rosa, a la que también echo mucho de menos, y por supuesto mi querido "Ciuti" con el que compartí tan buenos momentos. Me habeis vuelto a hacer llorar!!! Gracias a todos.
    A mi hermano Gonzalo decirle, aparte de que le quiero un montón que las cosas siempre parecen mejor desde fuera. Mi vida es bastante normal, como todos, tengo mis dias buenos y malos, mis altibajos y mis miedos. Nunca la calificaría de envidiable, al revés, a veces pienso que hay demasiada rutina en ella, aunque me empeñe enormemente en que no la haya.
    A Pepa y a Pachu, por cierto, quién eres?? deciros que no he salido en Andaluces por el mundo, de momento. La única chica que conozco que haya salido en el programa es Marisol Ceballos desde Chile, gran amiga de mi hermana Inma y una chica encantadora y super simpática.
    Un saludo a todos,
    Flora

  3. Pachu

    ¿En que capítulo de "Andaluces por el mundo" sale? Te conozco desde mi época del Club Naútico y después de tantos años, veo que sigues igual de guapa que cuando teníamos 14 años

  4. Inma

    Estoy tan de acuerdo con los comentarios de Antonio y de Javier que no tengo mucho más que escribir.
    Solamente decir que me siento tan orgullosa de mi familia, que me emociono cuando pienso en ella, igual que me emocioné cuando leí este texto de mi hermana mayor.

  5. pepa

    flora ha estudiado con mi hijo jose luis y con mi nuera bibiana, se alegraron mucho cuando yo los llamé para que la vieran en canal sur,en andaluces por el mundo,y la verdad que es una gran embajadora de el puerto,te deseo que se cumplan tu ilusión de tener una casa en valdelagrana,un besote muy grande.

  6. Rosa

    Yo también ha tenido el gusto de disfrutar de su compañía, en Madrid, haciendo teatro. Ahora la echo eternamente de menos pues su ilusión, entrega y compromiso con cualquier proyecto, por pequeño que fuera, me proporcionaba una energía enorme. Verla cada viernes en clase era un chute en vena de positivismo. Espero con ansias su vuelta, tu vuelta.

  7. gonzalo

    Querida hermana, he mostrado tu historia en mi lugar de trabajo, y no ha habido un solo compañero que no haya pensado en tu vida como maravillosa y llena de riquezas, en todos asomaba la envidia por la comisura de sus labios, y no es extraño, pues has sabido, de momento, disfrutar de cada minuto de esta, conociendo mucho y muchos. En fin, cualquiera se hubiera cambiado por ti, aunque solo fuera por un ratito. Sigue asi, embajadora Portuense, que alla donde fuera me hablen de ti.

  8. Saturnino Morales

    Mi encantadora Flora: Lamento haqberte conocido tan tarde pero como dice el clasico mas vale tarde...... Me alegra ver como se reconoce a una persona buena y limpia de alma. Sabes que hemos trabajado durante un par de meses duro con el "puñetero" Ciutti, quees tan tuyo como mio. Recuerdo con cariño las veces que me reñias porque habia frases que no entraban y gracias a tu paciencia llegaba a meterlas en mi cabeza y una vez ahí ya era para siempre. Que sepas que me has dado una gran alegria verte con tus mellizas tan feliz, con tu McGregor que espero ydeseo que tambien lo seas y en fin que aproveches tu forma de ver la vida y tu manera de ser para tener todo lo que te mereces, que es mucho

  9. Flora

    Mil gracias a todos por vuestro comentarios, me han emocionado y hecho llorar, claro que eso en mí no es dificil, (he salido a mi padre). Gracias por leerme y la paciencia que habeis tenido al hacerlo (debo decir qué es realmente largo el texto). Decir que mi tio Javier es escritor, además de una maravillosa persona, y sus palabras me halagan muchísimo, que mi prima Amalia ha sido compañera en muchos de mis viajes desde ya tiempos rémotos, y siempre lo hemos pasado muy bien. Y Antonio, tienes razón en lo que dices de mis padres, son un encanto cómo el resto de la familia, pero que voy a decir yo.... en fin, que he tenido mucha suerte.
    Y lector empedernido, seguro que más de una vez nos habremos topado en la parroquia del Carmen hace ya algunos años pues allí hice la comunión e íbamos los domingos cuándo éramos pequeños.
    un abrazo a todos,

    Flora

  10. Amalia Diaz

    Muchos besos para mis tios Gonzalo e Imma (que tan especiales son para mi)y por supuesto para mi querida prima Flora a la que hecho tanto de menos.
    Gracias a Gonzalo puedo estar al corriente de los pasos de mi prima,a la que veo completamente feliz,haciendo lo que le gusta...viajar y bailar.Espero poder ir a visitaros antes de que volvais,me haría mucha ilusión y a los niños también. Suerte y disfruta

  11. Javier

    Realmente es una vida extraordinariamente rica con un amplio abanico de experiencias de diversas índoles, y ello da idea del espíritu emprendedor y del aáfn de saber y aprender que ha guiado siempre tu vida. Por todo ello, te admiro (y, entre nosotros, sin que nadie más lo sepa, te envidio). Pero yo que tengo la enorme suerte de ser tu tío (hermano de tu padre), también he de decir, que mi envidia se extiende a otras facetas de tu vida y no sólo a la viajera. Es un honor para la ciudad del Puerto de Santa María que seas de allí. No puede encontrar ese ciudad mejor embajadora por el mundo. Espero que tu bondad, sencillez, tu delicadeza, tu fidelidad a los tuyos no cambien nunca, porque yo, al menos, si que me siento orgulloso de ser de tu familia. Hasta siempre

  12. Antonio

    Conocí a esta encantadora familia a través de su hermano Gonzalo, que fué compañero mío en San Luis además de compartir muy buenos ratos en los Scouts. Recuerdo que eran una familia atípica de la época, el Padre era muy deportista, cosa que no se estilaba en los padres de aquel tiempo, participaba en todas las carreras y además las ganaba. También colaboraba en el grupo Scouts en todo lo que necesitábamos, en fin gentes muy implicadas en todo lo relacionado con sus hijos. Son personas muy educadas y da gusto tratar con ellos.
    Un saludo.

  13. Lector Empedernido

    He leído varias veces la nótula tratando de encontrar sus raíces pues he llegado a la conclusión de que a su padre lo conozco desde hace años. Hubo un tiempo que nos veíamos a menudo. No recuerdo donde ni como. Creo que fue a través de la Parroquia del Carmen. Es posible que el bueno de Gonzalo, por cierto hace mucho deporte desde hace años y siempre lo verás por las calles del Puerto diariamente andando, estuviera con Ramón como feligrés y vinculado a la Parroquia cuando vivía en la Torre de Fermesa. En Fin. Seguro que en algún lugar hemos coincidido y tratado, pues siempre nos saludamos.
    Es un buen tipo. Y ella debe ser un encanto de mujer.

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