2.044. TRES GITANOS ‘RENEGAOS’ DEL SIGLO XVIII.

iglesiamayorprioral__grabado_puertosantamariaEn la edición de 1872 de los “Anales de Sevilla”, libro del que es autor José Velázquez Sánchez, y en una época referida al último tercio del siglo XVIII, figura mencionado un concejal del ayuntamiento hispalense llamado Francisco Monge, del comercio de aquella ciudad, con ilustres compañeros de corporación tales como el catedrático Pedro Luis Huidobro, Francisco Fontecha, Cónsul del tribunal del comercio sevillano o el aristócrata José Ignacio Fernández de Santillán, marqués de la Motilla.

Este próspero comerciante, integrado en la mejor sociedad de la capital andaluza nos atrevemos a identificarlo, y empleo este verbo en forma dubitativa porque no tengo plena certeza de ello, como uno de los numerosos miembros de etnia gitana nacidos y bautizados en El Puerto, en este caso en el año 1729, lugar    igualmente de nacimiento y bautismo de su esposa Bárbara y del hijo de ambos, de nombre Joseph. Un hijo al que, haciendo la misma salvedad anterior, lo hemos localizado como cura Beneficiado de las parroquias cordobesas de Castro y Espejo, posible promotor de la iniciativa por la que tanto él como sus padres, rechazan y niegan, en un ejercicio de apostasía laica, sus orígenes.

Vean si no tengo razón, después de leer el texto que figura en el escrito anexo al acta bautismal de Francisco Monge, que encabeza el Vicario General de Sevilla y su Arzobispado, el licenciado Fabián de Miranda y Sierra, Dignidad y cargo de la Santa Iglesia antes enunciado, que dice así textualmente:

analesdesevilla_1872TTR“Por tenor del presente mando en virtud de Santa Obediencia a los curas de la iglesia Prioral de la ciudad del Puerto de Santa María y siendo con el registrados en las partidas de baptismo de Francisco Monge y en la de María Barvara su mujer y en la de Joseph Monge hijo del antedicho y en todas tres tilde y borre las palabras de gitanos o castellanos nuevos previniendo hacerse en virtud de este mi mandato y de la Real Pragmática de S. M. (que Dios guarde) quedándose con este folio de la parte interesada certificación de dichas tres partidas de baptismo sin la expresión de gitanos o castellanos nuevos lo que cumplan bajo apercibimiento, dado en Sevilla, día cuatro de Septiembre de mil setecientos ochenta y seis”. /Texto: Antonio Gutiérrez Ruiz. A.C. Puertoguía.

2 comentarios en “2.044. TRES GITANOS ‘RENEGAOS’ DEL SIGLO XVIII.

  1. AGR

    Querido y muy estimado amigo Luis: No está en mi ánimo ni es mi intención polemizar sobre el contenido de la nótula de ayer, que no es sino una anécdota curiosa de ese siglo tan fértil para los que somos aficionados a escribir, sin mayor trascendencia. Dicho esto, debo indicar respecto a lo que comentas que, si bien la pragmática real era de general aplicación, lo era a partir de su promulgación, es decir en el último cuarto del XVIII en adelante. Que yo conozca, salvo excepciones similares a las que cito, los centenares de gitanos y castellanos nuevos bautizados en la iglesia Mayor Prioral con indicación expresa de esta acepción en fechas anteriores a la de la pragmática, continuan tal como se les inscribió -afortunadamente para aquellos descendientes que quieran indagar sobre sus orígenes- y solo unos "privilegiados con enchufe clerical" como los que cito, cumpliendo la normativa exigida, "gente enmendada" en el léxico de la época, es decir, ausente de un método de vida vagante y sin el uso de traje, lengua o gerigonza (caló) que les eran propios y habitual, podian borrar de forma oficial sus orígenes con carácter retroactivo, tal como indico en mi nótula.

  2. L.S.A.

    Quierido Antonio, esa anotación en los libros sacramentales fue de general aplicación, a partir de la Pragmática de septiembre de 1783 de Carlos III, en la cual se prohibió el uso de la palabra gitano y la mención de castellanos nuevos para designar a los de esa raza. Se ordenó la eliminación de esos términos, además, y de toda mención de ellos en los documentos oficiales.

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