2.777. Manuel Justo Morales. Responsable de Juego en UGT Andalucía.

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Manuel Justo Morales, de los primeros crupieres en el Casino Bahía de Cádiz, es el responsable de juego en UGT Andalucía. Es un hombre bien relacionado, con una capacidad de establecer relaciones personales casi instintivas. Y es, ante todo, un sindicalista con un talento natural para la política. Conoce el sector como pocos, y no sólo por su cargo sindical, sino porque lleva trabajando más de treinta y siete años trabajando en esta industria -porque lo es-. No se puede escribir la historia del azar en nuestra comunidad sin hablar con él.


Su historia comienza en la primavera de 1979: «Empecé como crupier en el Casino Bahía de Cádiz, en El Puerto de Santa María. Realmente empezamos a trabajar en un hotel, en Fuentebravia, pero ese fue el emplazamiento provisional del casino. El definitivo lo inauguramos el 20 de mayo. Como el juego fue ilegal hasta ese momento, todos los cargos directivos eran extranjeros, la mayoría británicos, aunque también había de otras nacionalidades. En ese casino introduje los sindicatos, las elecciones sindicales y el comité de empresa. Estuve de presidente del comité unos dieciocho años. Un día se pusieron en contacto conmigo el responsable estatal de juego de CHTJ-UGT, Joaquín Gómez, y el secretario general andaluz, Martín Arcas. Me propusieron ser el responsable de juego en Cádiz. Acepté, pero nunca, y digo nunca, me liberé totalmente, elegí seguir yendo a trabajar los días de más trabajo. Compaginé durante bastantes años ambas responsabilidades. Al año o año y medio me propusieron ser el responsable en toda la comunidad andaluza. Y ya llevo veintiséis años en el cargo».

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Manolo Justo, en el centro agachado y con bigote, en una convivencia de los empleados del Casino Bahía de Cádiz en la Navidad de 1995, tomada en el Hotel Santa María.

Es alguien con un curriculum perfecto para conocer de primera mano uno de los episodios más complicados de la historia del juego en nuestra comunidad. «Yo apadriné junto a la UGT la licencia del Casino de Sevilla. Era el presidente del comité del Casino Bahía de Cádiz; veía que si no ganábamos el concurso íbamos a desaparecer como empresa porque el sesenta por ciento de nuestros clientes eran sevillanos. Por eso el Casino Bahía de Cádiz y la UGT instamos a participar en alguna de las ofertas. Además, nosotros teníamos un elemento crucial: trabajadores formados y cualificados. Ninguna de las otras ofertas podía abrir el casino de un día para otro con un personal preparado. Nosotros, sí. Llegaron a pedirme que no apoyara ningún proyecto porque sabían que el proyecto en el que nosotros nos implicáramos iba a tener muchísimas posibilidades de ganar el concurso porque solucionaba gran parte de los problemas laborales derivados del cierre del casino del Puerto de Santa María. Así, el excedente de trabajadores podrían trasladarse a Sevilla».

Manuel Justo es un hombre que aprecia y valora la labor de los sindicatos. No hay muchas personas de las que pueda decirse que están donde están por la convicción de tener que estar. «El concurso lo impugnaron varias empresas, y hubo que cerrar el casino y volver a sacar la licencia a concurso. La nueva convocatoria se trabajó y la volvimos a ganar nosotros. Y para que no se volviese a impugnar tuvimos que hablar personalmente con algún empresario. Y lo conseguimos. Hoy en día el casino pasa por una situación bastante complicada; empezó muy bien, pero la adopción de medidas que no funcionaron en El Puerto está condicionando su éxito. Pero es una lástima, porque los casinos, durante muchos años, fueron centro de reunión de la sociedad andaluza. Se representaban actividades complementarias, teatro, exposiciones y espectáculos que no se realizaban en otros recintos».

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Con Cándido Méndez, anterior secretario general de UGT

Siendo sindicalista, y con trayectoria, le debemos preguntar por la evolución de las condiciones laborales: «Este sector está agonizando. Las relaciones laborales tampoco tienen nada que ver. Hasta el año 92 aquello era jauja, pero es que había días que teníamos que cerrar las puertas del casino porque no cabía más gente. En el Bahía de Cádiz hemos tenido, eso sí, el mejor convenio colectivo de toda España. Fuimos los primeros en conseguir el cincuenta por ciento en el reparto de las propinas. Te ves con veintitantos años ganando más de trescientas mil de las antiguas pesetas. Hoy en día eso es imposible». Pero nos sorprende con: «Aunque me pese, los trabajadores tampoco están tan preparados como antes. Mi curso de formación duró tres meses, ocho horas al día. Hoy en día con mes y medio de formación ya estás en una mesa». Y añade: «Bueno, las empresas tampoco se preocupan y no invierten en formación; se debe enseñar muy bien a los trabajadores».

Terminamos departiendo sobre los Minicasinos. Manuel Justo nos habla sobre su particular visión del asunto: «En Andalucía hay tres provincias con turismo de costa sin casinos [Huelva, Almería y Granada], antes que minicasinos deberían abrir casinos completos en esas provincias. Pero el tema no es ese. Es más una cuestión de competencias. En la práctica ese decreto implica traspasar la competencia de organización del juego a empresas privadas. Además, eso conduce a un oligopolio. La UGT jamás lo va a permitir». Es un punto de vista que nosotros no nos habíamos planteado, y según parece la administración tampoco. «En en todas las comunidades donde se ha implantado los minicasinos o salas anexas ha sido un caos, para la clase trabajadora, aquí con un gobierno socialista espero y deseo que este tema sea tratado con mucha delicadesa y con acuerdo». El caso es que termina con un enigmático: «Ese documento estaba guardado en un cajón. Por ahora». Inquietante. O no, quién sabe.
Por último, hace un llamamiento al sector de juego en Andalucia, «el camino es largo y duro, pero que con acuerdos y con consenso de todas las partes administracion, sindicatos y asociaciones empresariales, es más corto y además más llevadero». / Texto: Andalucía de Juego.

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