3.624. José Marcos Cruz. El mejor paseíllo de su vida

No siempre los avatares de la vida te llevan a culminar tus aspiraciones, ni a vivir de lo que realmente serian tus deseos. José Marcos Cruz, no es la excepción en el dificilísimo mundo del toro. Lo intento y lo disfruto pero… Todo en la vida tiene un comienzo y la afición al toro también. La suya se despertó muy pronto, porque a los tres años, ver a un niño tragarse una corrida nocturna, con la única compañía de su abuelo --Chico-- sin pestañear ni inmutarse, tiene lo suyo no? Pues así fue.
Está claro, que veía a su tío, Gregorio Cruz Vélez con los trastos, capotes, muletas, toreando de salón en el patio de su casa y esa sería la chispa que hizo que ‘el veneno del toro’ se metiera en las entretelas de sus sentíos. Fue también pronto cuando su tío decidió llevarle a él y a su hermano David a una fiesta en casa de D. Ricardo Borrajo.
Pepe --Marcos Cruz, en los carteles-- tenía unos siete años y su hermano rondando los seis. Pues bien echaron una vaquilla, que por su tamaño era ideal para los chiquillos. David, a las indicaciones de su tío, armó la muleta y compuso la silueta con una torería impropia, pero la vaquilla no arrancaba y pensó: esto no es lo mío. Marcos, en cambio, le pegó algún que otro pase a la vaquilla y ese mismo día ya estaba ‘tocado’. Sé, que es difícil de entender la pasión desmedida que un niño, puede sentir en esos mágicos momentos y que de esa misma pasión y afición quiera centrar su vida. Yo lo llamo, ‘el veneno del toro’. Insisto, no es fácil de explicar ni de entender para la mayoría, pero sí, para los que como él sienten esa pasión desmedida por el toro.

Aquellas primeras pinceladas, lejos de desdibujar sueños e ilusiones toreras, incrementaron en afición, en pundonor, entrega y en mucho valor. Nadie le puede negar, que salía en novillero, es decir, con los machos muy apretaos y con ganas de comerse al toro. Como todo profesional, primero fue su preparación de salón, es decir coger oficio-técnica, luego y fundamental, probarse en el campo, nada fácil por cierto, pues el corazón va desbocado no solo el volumen impone, que mucho, también todas las suertes, hay que dominarlas con torería. Está clarísimo, que cuanto más tentaderos, más sitio delante del toro y este sitio es el que le lleva hasta su debut.

| José Marcos Cruz, Gregorio Cruz Vélez y Paco Cossio 'el Mejicano'.

Debió ser indescriptible en emociones, la primera vez que debutó en público. Todo, porque como una liturgia, enfundarse las medias, la taleguilla, las zapatillas, la camisa, el fajín, el corbatín, la chaqueta y por fin, la montera. Debe ser… Como no, esos momentos de intimidad con el altísimo, pidiendo Dios y ayuda, y suerte para no defraudar y salir a hombros.

Así, actuó por primera vez de luces el 24 de Agosto de 1992 en Grazalema y su primera novillada sin picadores, el 6 de Junio de 1993 en Puerto Real. También fue en Puerto Real, su debut con picadores el 9 de Junio de 1995. Ya eran palabras mayores, y como he dicho salía con raza y con la ilusión del que quiere vivir de esta bendita y difícil profesión, es decir con lo que hay que tener… bien puestos.

Como ya he escrito, torear con caballos, eran palabras mayores, sobre todo si lo haces en tu tierra. Su presentación en nuestra Plaza Real fue el 24 de agosto de 1995. Aquello, fue memorable, pues cortó las cuatro orejas de los novillos que le toco en suerte de la ganadería de Sayalero y Bandrés. Ganadería, tristemente conocida por el toro Avispado de aquel fatídico 26 de septiembre de 1984 en pozo Blanco. El cartel lo componían: Joselito de los Reyes, Carlos Pacheco y Marcos Cruz . Que alegría, por Dios! Verlo salir a hombros en su tierra y por la puerta grande, fue… memorable.

También estuvo en dos ocasiones en el abono de Sevilla, año 1996 y 1998. En el 1999 actuó en el mundial de novilleros junto al Juli y Jerónimo en una novillada de Juan Pedro Domecq. Su última tarde en El Puerto fue en 2001.

Los dos años siguientes fueron duros, se podría decir que fueron de reflexión, pues decidió pasarse a las filas de los toreros de plata, y reapareció en el 2004, en Vejer, a las ordenes de Paco Alba pero, lamentablemente se despidió como banderillero en 2013 en Benidorm, a las ordenes de José Carlos Venegas. Y es que las circunstancias mandan, pero no se equivoquen, lleva el toreo en la sangre y será torero toda su vida a Dios Gracias!

Dicen, que los toreros son de otra pasta, yo también lo creo, porque no solo deben tener valor, también deben tener pundonor, que lo tienen, y cada uno demuestra su honestidad, su hombría y su entrega, delante del toro y fuera de él; porque cada torero tiene su personalidad, su temple y su sello. Pero sobre todo su corazón, para abandonarse casi de su cuerpo y componer una hermosa sinfonía con el toro.

Siempre he oído que segundas partes nunca fueron buenas, bueno… salvo la segunda parte de la película de ‘El Padrino’; pues bien, sin desmerecer a la primera --que fue extraordinaria-- esta segunda ha sido una bonita casualidad, que ha culminado en una preciosa familia. Sí, porque el pasado cinco de mayo, Marcos Cruz y Milagros Gallardo han hecho el mejor y más bonito paseíllo de sus vidas. Que Dios reparte suerte! Y se dieron el sí quiero en la parroquia de San Sebastián. Fue una ceremonia preciosa, con unos novios guapísimos e impecables que brillaron con una luz especial. No, no solo lo sentí yo, todos sentimos esa luz, de emoción, de ilusión, de felicidad y de mucho, mucho amor.

Enhorabuena pareja. Va, por ustedes! | Texto: María Jesús Vela Durán

 

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