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3.767. Balbina Sánchez Rosso. En el recuerdo…

Desgraciadamente, los últimos años, mi rinconcito del alma, --La Placilla-- no ha parado de perder a muchos de sus vecinos de toda la vida. Hoy, sin saber por qué me viene a la  memoria una de sus hijas más queridas, Balbina Sánchez Rosso, que nos dejó en diciembre de 2013 ya centenaria, esposa de Francisco Rodríguez Ceballos. Todos los que lo conocieron, saben que fue un gran profesional de la hostelería, pero sobre todo un hombre bueno. A pesar de la tristeza de saber  que ambos  duerme el sueño de los justos, no he podido por menos, que recordarlos  con una sonrisa, sobre todo a Balbina. 

Que no me entiendan como una falta de respeto por favor, es solo añoranza de  esos ojos  picarones, llenos de  vida y de la  alegría con la que siempre me saludaba. No sé, de que pasta estaban hechas las mujeres de su generación, pero realmente eran mujeres especiales. Especiales, porque a pesar de  los pocos medios que tenían para seguir adelante,  sabían   adaptarse a los tiempos  con valentía y con una fortaleza que para si quisiéramos, las de la mía. 

| Fila superior Milagrichi, Paco y Baldomero --Mero--. Fila inferior, Roberto, Balbina con Ignacio y Paco Rodríguez Ceballos.

Ya que no es la primera vez que digo, que la generación de Balbina, fue de las más perjudicada y sacrificada, ahora precisamente es cuando más cuenta nos damos, de todo lo que con el fruto de  su trabajo supieron ganar  estas honradas personas, pues de un plumazo todos esos derechos los estamos perdiendo  supuestamente, entre otras cosas a causa de la “choricería nacional”, que no picaresca, pues precisamente de esa choricería algunos, han hecho un hábito de vida, que como sigamos así, nos llevaran  a la miseria y a la indefensión como pueblo. Ellos lo llevaron con resignación  y supieron vivir con entereza  y dignidad los muchos avatares de sus vidas, nosotros ya veremos si estaremos a su altura.

| Ignacio, Milagros, Baldomero y Paco, en una convención de HORECA.

Volviendo a Balbina, aun recuerdo, lo encantadora que era,  pues a pesar de las muchas tareas diarias, y que prácticamente nos  veía casi todos los días, siempre nos recibía con agrado y cariño. Por lo general  mis hermanas y yo subíamos  a jugar con sus hijos: Ignacio y Roberto y con sus sobrinas: Cheli -Consuelo- y Mari Loli.  No puedo más que destacar que todos sus hijos: Milagrichi, Paquito, Meri-Baldomero- e Ignacio,  y como no Roberto, personas, amables, serviciales y  cariñosas. 

| A la derecha, Paco Rodríguez, con una antigua reunión en Casa Paco 

Aún recuero, como Roberto nos amenizaba muchas tardes, cantándonos a sones de su guitarra y contándonos chistes. Era genial, nos ponía a todas sentaditas en la galería, delante de casa de sus tíos Adela y Baldomero y… comenzaba el Teatro. Pero eso sí, no te rías que es peor, porque te zampaba un montón de papelillos en la boca. Pero… como no íbamos a reír, si tenía un arte y una gracia natural que era imposible no hacerlo.

2.236. ROBERTO CEBALLOS. Guitarrista.

Desgraciadamente nos dejo hace unos años, así, como su prima,  mi querida Cheli, pero personas tan estupendas, no mueren nunca porque siempre  serán un recuerdo bonito e imperecedero en nuestros corazones. Como imposible no recordar, como nos gustaba contemplar el bonito Nacimiento que cada año montaban los hermanos mayores  y como cantábamos los villancicos típicos de toda la vida. Momentos y recuerdos impagables.

| Pepe Morillo y Robertito, en un acto de la Tertulia Flamenca 'Tomás El Nitri'.

Balbina era una mujer vital, muy enérgica y feliz, porque esa felicidad la transmitía, toda ella, especialmente  por su preciosa y chispeante mirada. Como estábamos acostumbradas a verla  trajinar en la cocina, cuando la veíamos salir bien guapa y arreglada, a pesar de que éramos unas niñas pequeñas, siempre había quien preguntaba: “--Balbina ¡dónde vas?”  Su respuesta nos dejaba algo desconcertadas: “--¡A contar frailes!”  “--Y… ¿por qué?” “--Por si se ha perdido alguno”. 

 

| Balbina y su hijo Paco, en la boda de este último celebrada en la Capilla de la Aurora. A la izquierda, su cuñado Antonio Izquierdo Herrera, 'el Baba'.

Ahora si lo entiendo, entiendo lo genial, lo humana y  buena persona que era y la gran suerte que tuvimos de poder vivir tantas cosas bonitas con toda tu familia en esa preciosa Casa de los Leones; sin olvidar a  sus hermanos: Baldomero, Maruja y Lolichi porque todos fuisteis maravillosas personas, a las que quise, y cuyo recuerdo siempre será entrañablemente querido para mí y los míos. Hasta siempre querida Balbina. | Texto: María Jesús Vela Durán.

2 comentarios en “3.767. Balbina Sánchez Rosso. En el recuerdo…

  1. Maria Jesús Vela Durán

    Gracias Ana.En esa casa todos los vecinos, eran muy buenas personas y de todos guardo bonitos recuerdos. Ojalá, pudiera volver a ver a todos los que faltan en ese precioso balcón.
    De Adela, aparte de lo amable y cariñosa que era, no se por qué, recuerdo el Gazpachuelo, de Pilar su calidez y simpatía y su tarta de calabaza. Todos, en esa casa, eran bellísimas personas.

  2. Ana

    Precioso el artículo María Jesús! Muchas gracias. Ella y sus hermanos eran grandes personas. Como también mi tío Roberto y su prima Cheli. Echo de menos vernos en su balcón.

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