3.869. Antonio Rodríguez Bruqué, Tonino. Portuenses ilustres de la calle (I)

Antonio Rodríguez Bruqué, Tonino (1925-1993), nació en Utrera (Sevilla) pero ejerció su profesión de vendedor de los números “de los ciegos” (ONCE) en El Puerto de Santa María, entre 1956 y 1990, año en el que se jubiló. La ceguera le vino de chico, en su Utrera natal: jugando con una granada mientras cuidaba vacas que, al explosionar, le amputó parte de un brazo y le afectó a un ojo dejándolo tuerto. | Foto: Colección Miguel Sánchez Lobato.

En El Puerto vivía su abuela Consuelo, que tenía un almacén en la calle Santo Domingo, esquina y vuelta con San Bartolomé, donde hoy se encuentra la tienda de Bricopinturas. Estuvo acogido en el antiguo Hospital de San Juan de Dios. A su cierre, Ángeles Izquierdo González, su administradora, le buscó alojamiento y quien le atendiera; fue con su cuidadora, la mujer que le había asisitido en su casa con quien luego contraería matrimonio, en mayo de 1993, falleciendo el 22 de agosto de ese mismo año en la casa en la que vivían ambos, en la calle Larga, junto al Bar Manolo. Tonino teníaTenía un hermano que vivió, creció y murió en Francia y con el que no tuvo relaciones ya de mayor.

| Tonino durante el 'Concurso de Feos' celebrado en 1987. | Foto: Colección Vicente González Lechuga.

196. EL CONCURSO DE FEOS DE LA COMPACOROGOTA.

Tonino 'veía' en el anterior campo de fútbol del Rácing, (donde hoy están los  pisos verdes frente a la actual Comisaría de Policía); se situaba junto a la entrada de los vestuarios y a los árbitros los ponía a parir de insultos. Como tenía defectuosa la visión, hasta perderla definitivamente,  algunos pícaros jóvenes y no tanto de aquella época le relataban los errores -o supuestos errores- del árbitro y aquello no era boca; algunas veces era mentira y solo lo hacían por “escucharlo”.

Esa era una constante de un Tonino bastante primario, al que los niños y jóvenes picaban para hacerlo oir: insultos, bastonazos contra coche si estaba mal aparcado dificultando el paso por la acera, incluso  dando bastonazos a quien se le pusiera de por medio, exabruptos,… Tonino era temible si se le insultaba o jaleaba de forma equívoca y él se daba cuenta. Pero también “pedía guerra”,  pues no estaba contento como no se metieran con él: cuando pasaba por delante del Bar Central, en la confluencia de las calles Luna y Larga, era él el que se dirigía a la pandilla de cachondos que allí se reunían, y que lo solían fustigar a su paso, preguntando: “pero… ¿hoy no me vais a decir ná?”.

| Caricatura de Tonino, por Juan Luis Rubiales.

Otro paradero de Tonino era el Bar La Perdiz, entre Larga y Ganado, donde era acogido por los contertulios que allí departían. Aunque para tertulias como aquellas, mejor que no se hubiese dejado querer: eran crueles con nuestro personaje, llegando incluso a quemarlo con colillas y otras vejaciones e indignidades. Por eso, quien lo buscaba, lo encontraba.

Existe una leyenda urbana de nuestro personaje que no es cierta y que aquí desmentimos: cuentan que  había sido fusilado en el bando republicano, cayendo al foso y encima de él unos cuantos mas, dándose le por muerto; cuando pasó un rato y al no oír voces salió de la fosa. Su viuda, la mujer que le cuidó hasta el final de sus días, afirmaba que mientras su cuerpo hiciera sombra, no permitiría que se ofendiera la memoria de Tonino.

2 comentarios en “3.869. Antonio Rodríguez Bruqué, Tonino. Portuenses ilustres de la calle (I)

  1. alvarado

    Hola el articulo dice que se quedo tuerto , yo creí que se quedo ciego por la explosión ¿ alguien puede confirmar si eras ciego o solo tuerto ? todos pensábamos que estaba ciego.

    saludos

  2. Pedro Salas

    Que tiempos aquellos Dios mío.
    Este es otro personaje ilustre del Puerto.
    Lo recuerdo pegando palazos por la calle cuando alguien se metía con el.
    Era un tipo con temperamento, no se como tenian el coraje de buscarlo pues si te daba lo hacía bien fuerte.
    Son muchos los que se nos han ido, pero todos estan presentes en nuestros corazones.
    Descanse en paz.

Deja un comentario