3.964. La viñeta de @ELDESCOSIDO. Trampas y furtivos

trampa. 1. f. Cualquier sistema o dispositivo para cazar animales sirviéndose del engaño:

Eso es una trampa según la R.A.E: un sistema que necesita servirse del engaño. Los motivos pueden ser varios; contravenir una ley, falta de valor para afrontar la repercusión de la acción, falta de aptitudes para ejecutar la acción. Quien hace trampa es porque carece de medios, habilidades o valentía para llegar a su objetivo. Pues eso le pasa a los cazadores furtivos: necesitan engañar a la presa porque –-por lo que se ve-- hasta los conejos presentan mayor capacidad resolutiva. Me dirán que hay de digno en ello. 

La noticia que en los Toruños se han retirado 760 trampas de caza furtiva me ha producido asombro. Asombro de que mis conciudadanos y la población en general no tengan otra afición, otro pasatiempo, que ir al campo a dejar que los animales mueran asfixiados intentado escapar, para --en muchos casos-- ni acordarse donde dejaron la trampa y encontrarnos los cadáveres secos. Me dirán ustedes qué diversión tiene andar matando a los animalitos, en una acción que consiste en dejar la trampa en el campo, esperar y a disfrutar de… ¿De qué? ¿De cadáveres ahorcados? Si al primer Homo sapiens que se bajó del árbol hace 350.000 años le dicen que hoy sus descendientes --con toda la información a su alcance, medios y conocimiento--   tienen que poner lacitos y perchitas para cazar sin dar la cara, se vuelve a subir al árbol y hace abstinencia sexual voluntaria.

Hoy yo debería haber escrito algo sobre las elecciones, sobre política, sobre lo que pasó el pasado domingo, pero es que uno ve esto y se le rompe el alma. Y no, no se me rompe el alma por los animales que podían haber caído en esas trampas; se me rompe el alma de ver que la educación, el civismo y la poca cultura de mi especie con el medio brillan por su ausencia en quién ve diversión en salir al campo a cargárselo. Porque es lo que hacen los furtivos. 

Esto no va de lazos, animalismo o lo políticamente correcto; esto va de educación, de cultura medioambiental y de ser, verdaderamente, un Homo sapiens y no un Homo ceporrus. 

Estaría fenomenal que todos supiésemos reconocer estas trampas y --cuando paseemos los dominguitos por el campo-- echásemos el ojo para ir quitando lo que el ceporrus pone. De joderles su actividad a quién jode la vida. 

Los lacitos son para ponerlos en los regalos o apretaditos en el bajo campanario, criaturas. ¡No os dará por leer o jugar al fútbol en los ratos libres! | Texto y viñeta: Alberto Castrelo.

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