3.971. Julio Joaquín. Un portuense en la Inopia

Me llamo Julio Joaquín y soy portuense de la calle Lechería esquina con la finca Lavi, cerca de La Merced. De pequeño me llamaban el Puleva porque era muy blanquito.  Cuando estaba en La Puntilla se me quedaba la cara como la parrilla del argentino. Así reflexionaba desde la capital de la Inopia: Como diría Pedro Muñoz Seca: “La vía es un mal asunto, / porque a lo mejó te acuestas / y te levantas difunto”.

Hice oposiciones para administrativo de cara siesa y me destinaron hace veinte años a Ponferrada y después a Getafe donde descendí a Segunda División.  Tras unos años en la bonita pedanía de Jédula y después de haber estado en La Condomina a principios de verano me destinaron a la Inopia

La Inopia no es un lugar en concreto, es un estado. Estado federal,  como Baviera del Norte pero sin alemanes. Como portuense en la Inopia estoy en la inconsciencia entre la ingenuidad y el espíritu pánfilo. Entre la ingenuidad, el espíritu pánfilo y la crítica hegeliana. 

Por empezar a quejarme, porque aquí en la Inopia los portuenses siempre nos estamos quejando quería reclamar más papeleras en mi valle natal,  Lechería, es decir Cervantes (cuando las calles de El Puerto se rotulaban en honor a grandes hijos de la patria ). No hay papeleras en calle Cervantes cuando aquí en la Inopia todo lo tiramos a las papeleras

Como de pequeño era muy enfermizo mis padres me matricularon en el Hospitalito. Las enfermeras me enseñaron a leer y escribir y cuando se me olvidaba la tarea me ponían la vacuna contra la gripe. Cuando te sentías decaído los compañeros te inyectaban de moral. “--Puleva, no te desanimes", me decía mi compañero Carlos Chamguichero, que estaba enfermo de tifus.

En el Hospitalito te ponían la venda antes de la herida porque eran muy previsores. Se curaban en salud. El director del Hospitalito  era el doctor Frontera que lo llevaba todo con mucha rectitud. Cuando había un problema cortaba por lo sano. Iré a votar, eso si, antes habré dado los consejos pertinentes porque aquí, en la Inopia, la moneda que sustituye al euro es el bolardo que equivale a 4.40 euros.(Continuará).

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