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4.251. Domingo Renedo Fernández. Un recuerdo al fundador de Cruzados, la revista local

Se nos murió el amigo mayor, el maestro bueno. La muerte de Domingo Renedo nos puso de luto, por eso, simbólicamente, hemos querido que nuestra sección aparezca sin su habitual cabecera. Es un pequeño pero emocionado homenaje que queremos ofrendar al hombre de quien tanto aprendimos y a quien tanto admiramos y quisimos.

No sabríamos, en esta hora de oración y silencio que vamos a respetar, sintetizar sus rasgos biográficos. La amistad de por medio, que todo lo perdona, va a disculparnos estas líneas torpes y apresuradas.

Pero recordamos tantas jornadas compartidas de ilusionado y artesano periodismo en aquel “Cruzados” nuestro, aunque mucho más de él que de nadie, por tantas y poderosas razonas.

Con él aprendimos, para el periodismo y para la vida, sencillez y discreción a raudales. A ponderar los acontecimientos y a mantener el equilibrio en las situaciones que tanto invitan a romperlo. Su prudencia, su experimentada prudencia, siempre pudo conjugarse con nuestras inquietudes, primeras y atolondradas.

Domingo Renedo que siempre supo aceptar responsabilidades, también las distribuyó sin menoscabar a nadie, sin imponer sus criterios, sin dejar de tenerlos y muy claros y definidos.

Y recordamos también sus afanes en la Acción Católica, consecuencia muy directa de sus profundas convicciones cristianas, siempre mantenidas y acrecentadas, lo que continuamente pedía al Espíritu Santo. Por eso, Dios querrá tenerlo muy cerca, ya que en esta vida tanto quiso preparar la que acaba de comenzar y que, para que sea muy pronto esa que aspiró e intentó merecer, pedimos a nuestros lectores se unan en oraciones por el alma del que fue el amigo mayor, maestro bueno. | Texto: Agustín Merello del Cuvillo | El Ruido y las Nueces | 16 de mayo de 1975.

1 comentario en “4.251. Domingo Renedo Fernández. Un recuerdo al fundador de Cruzados, la revista local

  1. Maria. Teresa Renedo

    Todavía hay gente mayor que se acuerdan de el. No hace mucho, al escuchar mi apellido, me preguntaron,. Alguna relación con D. Domingo Renedo? A la que respondí con honor. Si, mi padre.. Gracias por publicar las cariñosas palabras de Agustín Merello

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