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4.349. José María Madiedo. El astrofísico y su museo de meteoritos

Hay un trozo de la Luna e incluso otro de Marte que se custodian en el domicilio del astrofísico y profesor, José María Madiedo quien, aunque nacido en Jerez de la Frontera en 1969, se crió en El Puerto de Santa María, donde se enamoró de la Astronomía mientras caminaba por el campo. “--Levanté la vista y vi, por primera vez, la Vía Láctea. Me paré en seco cuando me encontré con aquel camino de incontables estrellas bajo un cielo tan oscuro. Creo que aquello fue todo un flechazo”, recuerda con los ojos iluminados. Ya entonces se quedaba embobado de noche mirando por la ventana sin sospechar que, varias décadas después, la Luna iba a jugar un papel tan importante en su vida profesional.

Los trozos de la Luna y Marte se custodian en el domicilio sevillano de José María Madiedo. Son rocas que forman parte de la mayor colección privada de meteoritos de España que  pertenecen al citado profesor. Más de mil piezas: rocas extraterrestres que, en algunos casos, se formaron en Vesta, el asteriode más grande del Sistema Solar y que permiten a este astrofísico hacer divulgación científica, su pasión desde que era un crío y que ahora intenta contagiar a niños y mayores con este recurso.

| Proyecto MIDAS. Sistema de detección y análisis de impactos en la Luna

--Estar cerca de un fragmento de la Luna o de otro planeta e incluso poder tocarlo despierta en mucha gente una gran fascinación. Y esto no solamente le sucede a niños, sino también a educadores e incluso a otros investigadores. De hecho, estas rocas nos proporcionan información muy valiosa que nos permite conocer cómo se formó y  evolucionó nuestro Sistema Solar y cómo pudo aparecer la vida en nuestro planeta”, comenta Madiedo, investigador que muchos conocen por la divulgación en redes sociales de las bolas de fuego y otros fenómenos astrofísicos.

| José María durante la grabación para la cadena nipona NHK (la televisión nacional de Japón) del documental de la serie ‘The Cosmic Front’ que trata sobre el proyecto MIDAS de detección de impactos en la Luna, en el Observatorio Astronómico de La Sagra (Granada).

| Una imagen de José María, delante del Instituto de Astrofísica de Andalucía.

Doctor en Física y en Química, actualmente está vinculado al Instituto Andaluz de Astrofísica donde su  labor como investigador y divulgador se centra en el estudio de la materia interplanetaria que impacta contra la Tierra y contra la Luna. Ha participado en  importantes proyectos, actualmente el más relevante en el que trabaja es uno de la Agencia Espacial Europea denominado P3-NEO-I y que tiene como objetivo proteger a la Tierra del impacto de asteroides.

| Meteorito metálico caído en Primorskiy kray (Rusia) en 1947.

La colección de meteoritos

Pero hay un proyecto personal en el que tiene un empeño especial, la difusión de su colección de meteoritos. Una parte de esta colección se ha expuesto desde el año 2007 en distintos lugares del país en colaboración con universidades, museos y otras instituciones, como por ejemplo la Casa de la Ciencia de Sevilla y el Parque de las Ciencias de Granada. “--Empecé hace ya muchos años esta colección, me regalaron el primer meteorito cuando era un crío y el resto los he ido consiguiendo después. Algunos los he encontrado yo mismo, rastreando el terreno después de que se hubiese detectado su caída. Otros, la mayoría de ellos de hecho, los he conseguido y comprado a través de otros coleccionistas”, explica Madiedo.

| Reproducción de un cráneo de tiranosaurius rex.

El cráneo del Tiranosaurio Rex

A las rocas procedentes del espacio añade también algún otro recurso que deja boquiabiertos al público: el cráneo de un tiranosaurio rex. Es una reproducción  que le permite explicar los efectos que pueden tener estas rocas cuando impactan contra la Tierra y, aunque la mayoría de la gente ha oído hablar de cómo los dinosaurios desaparecieron hace unos 65 millones de años a chocar contra la Tierra una gran roca de varias decenas de kilómetros de diámetro, poder ver y tocar el citado cráneo se convierte en una experiencia fascinante.

| Meteorito Puerto La?pice (cayo? en Espan?a en 2007 y procede del asteroide Vesta)

Museo Virtual de Meteoritos

El empeño de Madiedo es llegar a cuanta más gente mejor y, consciente de que el alcance que puede tener cualquier exposición presencial es limitado, ha optado también por la difusión a través de Internet. Por ello, en 2009 creó el Museo Virtual de Meteoritos (www.museodemeteoritos.es). “--Lo desarrollé con mis propios recursos utilizando mi colección personal, incluyendo una versión en inglés para que tuviese también mucha más difusión fuera de nuestras fronteras. Actualmente se encuentra en fase de renovación para hacerlo más accesible a través de todo tipo de dispositivos y, también, para incluir en él un número mayor de rocas”, explica.

El museo está estructurado en varias salas virtuales, cada una de las cuales aborda una temática diferente. De esta forma, el visitante accede a una primera sala en la que se muestra información sobre el origen del Sistema Solar y de la vida en la Tierra. Posteriormente se accede a una sala virtual que trata sobre los efectos que tienen sobre nuestro planeta los impactos de estas rocas. Y en las salas restantes se muestran imágenes y datos sobre distintos tipos de meteoritos según su composición y procedencia.

| Imagen interior del meteorito Dar al Gani 400: rocoso, acondrita, anortosita lunar; cayó en Libia y fue hallado en 1998.

La vida extraterrestre y los OVNI’s

“--A todos los que participan en estas actividades de divulgación les fascina ver un trozo de otro mundo”, confirma el astrofísico, convencido de que los ingredientes químicos necesarios para que la vida pudiese aparecer en la Tierra pueden formarse y estar disponibles también en muchísimos más lugares del universo. “--Siendo el universo tan enormemente grande, por una mera cuestión de probabilidad y estadística la vida ha debido surgir también en otros mundos. Algo que ya no comparto es eso de creer en seres que, como parece ser que se aburren en sus planetas y no tienen nada mejor que hacer, vienen a visitarnos en sus platillos volantes desde sus lejanas galaxias para construirnos las pirámides y no sé cuántas otras cosas más”, comenta el científico, que encuentra una explicación científica al fenómeno ovni que se popularizó hace unos años. “--Estoy convencido de que la mayor parte de esos avistamientos eran bolas de fuego.  Hoy este fenómeno está de capa caída porque hoy en día se cuenta con información muchísimo más fiable. Existen sistemas, como los del proyecto SMART, que permiten estudiar estos fenómenos con rigor científico y divulgar los resultados al público en general”.

| Timelapse: Observatorio de Sierra Nevada.

La primera estación en Los Bermejales (Sevilla)

Cuando inició el proyecto SMART hace 14 años no contaba con ningún tipo de apoyo y lo hizo con sus propios medios: una estación de observación en su propia casa, en la zona de Los Bermejales, un barrio de Sevilla. Esa estación, que continúa activa, es el germen de las 10 estaciones con las que cuenta el proyecto en la actualidad en distintos observatorios de Andalucía y del centro del país.

En estos tres lustros la situación ha ido cambiando y cada vez hay más divulgadores que  hacen grandes esfuerzos para organizar eventos. “--Y, además, muchos de ellos lo hacen con un enorme ingenio y en formatos bastante entretenidos, para conseguir así llegar a más gente. Incluso durante el confinamiento que estamos viviendo se están desarrollando actividades de divulgación de forma virtual, aprovechando las redes sociales y plataformas como YouTube”, comenta el astrofísico, que celebra que entre las pocas cosas que no ha conseguido quitarnos esta pandemia está el poder observar el cielo nocturno desde las ventanas. | Texto: María José Guzman. | Fuente: Diario de Sevilla.

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