
| Viñeta: Alberto Castrelo | Texto: Verbigracia García L.
El cronómetro no corría, pero el mensaje sí era claro: en El Puerto de Santa María ya se entrena el futuro. El alcalde, Germán Beardo, se subió a una tabla de surf para probar en primera persona la nueva piscina de olas que toma forma en el Polígono Industrial Las Salinas. Un gesto más simbólico que técnico, pero con lectura deportiva: aquí se quiere competir aunque el rival sea el Atlántico.
El proyecto, que responde al nombre de Nomadas Surf Park, no es una instalación cualquiera. Hablamos de una instalación pionera en Andalucía, con una infraestructura pensada para generar olas constantes en un entorno controlado, algo así como quitarle al surf su factor más imprevisible —el mar— sin restarle emoción. Con una lámina de agua de unos 65 metros de largo por 14 de ancho, permitirá trabajar desde la iniciación hasta la mejora técnica con una regularidad que ya quisieran muchos spots naturales.
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Detrás de la iniciativa está el empresario Borja Romero, que ha impulsado un modelo que apunta alto: convertir a la ciudad en referencia andaluza en innovación deportiva. Y no es solo marketing. La clave está en el enfoque inclusivo: el surf adaptado no será un añadido, sino uno de los pilares del proyecto, abriendo la puerta a deportistas con discapacidad en condiciones de igualdad.
En lo técnico, el complejo apuesta por la eficiencia: generación de olas con menor coste energético que otras instalaciones internacionales, uso de agua de mar mediante pozo propio y previsión de incorporar energía solar. Traducido al lenguaje deportivo: más horas de práctica, menos dependencia de factores externos.
Pero aquí no todo será tabla y neopreno. El recinto se completa con skatepark, gimnasio, zonas verdes, tienda especializada y un bar con terraza —porque después de la sesión siempre hay tercer tiempo, aunque no sea rugby.
