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José Luis Bueno. La persona detrás del exconcejal y exdiputado al Congreso #6.712

8 años en el Ayuntamiento con acta de concejal y un año como diputado del Reino de España

| Texto: José María Morillo

José Luis Bueno Pinto deja el Ayuntamiento de El Puerto tras ocho años de actividad institucional. El exconcejal de IU y exdiputado del Reino de España repasa su trayectoria, sus aprendizajes y el coste personal de la política. Defiende el relevo en el Ayuntamiento como un ejercicio de coherencia y reivindica el carácter colectivo de su proyecto. Su relato recorre la gestión municipal, tanto en el gobierno como en la oposición, sus 11 meses en el Congreso de los Diputados y las experiencias internacionales que marcaron su mirada. Fuera de los cargos, quiere recuperar tiempo para la enseñanza y el baloncesto, sin abandonar la militancia.

José Luis nació en Cádiz el 19 de noviembre de 1985 y se reconoce como parte «de aquella generación de portuenses que no pudimos nacer aquí». Estudió en el colegio público Cristóbal Colón y en el IES Pedro Muñoz Seca, antes de continuar su formación en la Universidad de Cádiz. Es licenciado en Filología Francesa y cuenta con un máster en Formación del Profesorado.

Se va el concejal, se queda el activista

¿Por qué unas personas se identifican con la izquierda política y qué explica esa afinidad? Más allá de la división entre izquierda y derecha, cabe explorar cómo la experiencia, los valores y las circunstancias sociales moldean las posiciones. Una mirada que permita entender la diversidad de las izquierdas, hoy en entredicho por el desencuentro para ir todos a una, y cuestione las etiquetas con las que interpretan la realidad y deciden cómo transformarla. José Luis Bueno nos habla en primera persona de sus propias vivencias. 

1985. El Puerto en el año de su nacimiento

Cuando nació José Luis Bueno, la alcaldía de El Puerto de Santa María estaba en manos del comunista Rafael Gómez Ojeda. Aquel verano comenzaba a publicarse Puertoguía, la revista turística y cultural impulsada por Antonio Gutiérrez Ruiz junto a su socio, el recordado portuense Antonio Pérez Ruiz. La creación artística dejaba también su huella. Rafael Tardío Alonso realizaba una serie de 31 obras al carbón, plumilla y acuarela sobre temas marroquíes, mientras Alberto Schommer retrataba a Rafael Alberti para su serie Máscaras.

| COSTUS, 1985, Acrílico/Lienzo, 163×260. Díptico de grandes proporciones que realizaron Juan y Enrique durante el verano de 1985, estando viviendo en el Puerto de Santa María para decorar el pub «4’70»

Por su parte, los pintores Costus decoraban el pub 4’70 con un díptico de gran formato sobre lienzo y ocho cuadros de menores dimensiones.

En el ámbito patrimonial, la Ley del Patrimonio Histórico Español de 1985 otorgaba la consideración de Bien de Interés Cultural a enclaves que ya contaban con protección anterior. Era el caso del yacimiento del Castillo de Doña Blanca, declarado monumento histórico-artístico de carácter nacional en 1981. También el fuerte de Santa Catalina quedaba reconocido como BIC con categoría de monumento.

La crónica taurina tuvo aquel año un episodio de gran repercusión: el 19 de marzo, Rafael de Paula fue detenido al término de su actuación en la Plaza Real por su presunta implicación en la agresión al exfutbolista José Gómez Carrillo, señalado como supuesto amante de su esposa. Posteriormente sería absuelto de la acusación de intento de asesinato, aunque condenado por inducción al allanamiento de morada con intimidación. Meses después, el 27 de septiembre, coincidiendo con el Día Mundial del Turismo, se celebraba una corrida benéfica promovida por la Diputación de Cádiz para financiar un monumento a Paquirri, fallecido un año antes. La escultura, obra de Manuel de la Fuente, lo representaría ejecutando una cambiada a porta gayola. Su inauguración llegaría en septiembre de 1991, siendo alcalde Hernán Díaz Cortés, en el entorno de la plaza de toros, frente a la puerta número 23.

La confianza de sus compañeros en el Congreso de los Diputados

| Durante su toma de posesión en el Congreso de los Diputados el 30 de junio de 2022

De su etapa como diputado al Congreso por Cádiz, del 30 de junio de 2022 al 30 de mayo de 2023, durante la XIV legislatura, conserva también “el agradecimiento hacia los compañeros y compañeras que confiaron en mí pese a ser un recién llegado”. Ese respaldo le permitió intervenir en representación de Izquierda Unida en el Debate sobre el Estado de la Nación de 2022, el único celebrado en los diez años anteriores y defender la posición de su formación ante la Moción de Censura presentada por Vox en 2023, con Ramón Tamames como candidato a la Presidencia del Gobierno.

| Durante el Debate sobre el Estado de la Nación, en representación del grupo parlamentario Izquierda Unida en 2022.

--José Luis, su despedida explica cómo entiende la política, pero deja abierta la pregunta principal: ¿por qué se marcha precisamente ahora? ¿Hubo algún hecho que le hizo tomar la decisión o ha sido una reflexión que venía madurando desde hace tiempo?
-- Era el momento idóneo. Venía madurando esta decisión desde hacía tiempo por varias razones. La fundamental es que ya he cumplido un ciclo de ocho años y no quería eternizarme como cargo público, sino tener presente lo que era mejor para el proyecto colectivo de IU en El Puerto. Abrimos el debate sobre las elecciones municipales a principios de este verano. De ahí surgieron la decisión unánime de renovar la lista electoral y mi propuesta de dejar el acta para abrir camino a quienes vienen detrás.

Servir desde las instituciones

La frase «Aquí se viene a servir y no a servirse», con la que anunció su dimisión, ocupa un lugar central en su manera de entender la actividad pública. Bueno sitúa su origen en aquel «No nos representan» que coreó, junto a tantas otras personas, en las plazas de todo el Estado durante el 15M. Recuerda que aquella protesta interpelaba a todos los partidos, también a una parte de la izquierda, y reivindicaba la política como una herramienta para transformar la sociedad, no como un fin del que vivir.

| Durante su toma de posesión como concejal en el Ayuntamiento, en presencia del entonces alcalde, David de la Encina en 2018

A su juicio, convertir un cargo público en una profesión facilita perder el contacto con la realidad y preocuparse más por conservar el puesto que por lo verdaderamente importante: poner las instituciones al servicio de la ciudadanía y conseguir que la clase trabajadora viva mejor, disponga de mejores condiciones y tenga más poder.

Explica que Izquierda Unida recogió aquellas demandas de más democracia y participación, menos burocratización y menor profesionalización de la política, y las incorporó a sus estatutos. Según señala, estos limitan la permanencia en un cargo público a dos legislaturas u ocho años, aunque contemplan excepciones. Él ha querido cumplir ese límite.

--Habla de pasar el testigo y de la normalidad del debate colectivo. ¿Cómo se ha vivido su decisión dentro de Izquierda Unida y qué le diría al votante que siente que su representante se marcha antes de terminar el mandato?
--Se ha vivido con mucha normalidad. Me he sentido respaldado tanto en la decisión como durante todo el debate que condujo a ella.

| Interviniendo en un Pleno del Ayuntamiento.

Creo que quien vota a Izquierda Unida lo hace, sobre todo, por los valores que representamos. Somos un proyecto republicano, federal, socialista, feminista, ecologista… Podremos tener más o menos apoyo electoral, pero la coherencia es una de nuestras mayores virtudes. La gente nos conoce y sabe quiénes somos, independientemente de quién ponga la cara en un momento concreto. Hasta ayer fui yo. Antes fueron Antonio Fernández Sancho, Pepa Conde, Ignacio García, Rafael Gómez Ojeda… y muchísimas otras personas de la militancia de base que representan el proyecto de Izquierda Unida y del Partido Comunista en su día a día.

Ese hilo rojo no se ha roto, porque aquí nadie piensa ni avanza solo, y nadie parte de cero. Lo que he hecho ha sido posible gracias a lo que construyeron otros antes, y espero haber dejado una buena base para seguir construyendo. Ahora le toca a Alexandra Ruiz Llamas. Entre esos principios también está el de entender la política institucional como un servicio que prestamos a la ciudadanía durante un tiempo, no como una profesión. Después, quien tiene trabajo vuelve a él y quien no lo tiene pasa página. Por eso, nadie me ha echado en cara que no termine el mandato. Al contrario: he encontrado mucho agradecimiento y comprensión.

Experiencias que ampliaron su mirada

Al repasar su trayectoria, José Luis Bueno destaca varias experiencias políticas que contribuyeron a su aprendizaje, tanto antes como durante su etapa como cargo público. En 2014 participó, como miembro de la Unión de Juventudes Comunistas de España (UJCE), en una brigada internacional a Cuba. Durante quince días tuvo la oportunidad de conocer de primera mano el sistema político cubano.

En China conoció los primeros pasos de la nueva Ruta de la Seda

Un año después formó parte de una delegación mixta de investigación España-China, organizada por la Embajada china en España e integrada por representantes de distintas formaciones políticas españolas, para conocer los primeros pasos de la nueva Ruta de la Seda. Recuerda aquellas dos semanas como una experiencia que transformó su manera de entender el mundo y supuso «un baño de realidad».

| Con Inmaculada "Inma" Nieto Castro, politóloga y política andaluza vinculada a Izquierda Unida (IU) y a la coalición Por Andalucía como diputada en el parlamento de Andalucía.

¿Quién era José Luis Bueno cuando entró en el Ayuntamiento en 2018 y quién es el que sale ahora? Más allá de la experiencia política, ¿en qué le han cambiado estos años como persona?
Para empezar, era ocho años más joven, con todo lo que eso implica, no solo biológicamente. Supongo que estos años me han servido para aprender muchas cosas, conocer mis límites y reafirmarme en algunas ideas. Por ejemplo, en que hay personas que llegan a la política institucional por vocación: porque quieren hacer algo para mejorar su ciudad o su país, porque tienen ideas que desean llevar a cabo o porque asumen un compromiso con su organización.

Si no haces política, te la hacen. Si no participas, otros lo harán por ti

También he comprobado que hay otras que llegan con intereses muy distintos: pasar unos años ganando dinero, hacer carrera o ayudar a los suyos. Estos años me han reafirmado en una cosa: la política es una cuestión de clase. Si no haces política, te la hacen. Si no participas, otros lo harán por ti, y no precisamente para defender tus intereses. Desde dónde se coloca un contenedor hasta cuántas veces se limpia una barriada o a quién se le concede una subvención o una ayuda municipal: todo es política.

El compromiso con el pueblo saharaui

Su vinculación con la causa saharaui lo ha llevado en varias ocasiones a los campamentos de refugiados. En 2017 formó parte de la delegación enviada por el Ayuntamiento de El Puerto con motivo de las obras de un quirófano en el campamento de Dajla, financiado con fondos municipales.

En 2019 regresó, invitado por la Delegación del Frente Polisario en Andalucía, para participar en el XIV Congreso de la organización, celebrado en los territorios que esta denomina liberados.

| Interviniendo en el congreso del Frente Polisario

Más tarde, en 2023, siendo diputado en el Congreso, realizó un nuevo viaje a los campamentos para asistir al XVI Congreso del Frente Polisario. Durante aquella visita fue recibido por las principales autoridades saharauis, entre ellas Brahim Gali, presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). En ese compromiso destaca el acompañamiento de la asociación portuense AMAL Esperanza.

--Ha sido teniente de alcalde en el gobierno de coalición de David de la Encina [Hoy Delegado del Gobierno en Ceuta], ha ejercido la oposición durante el mandato de Germán Beardo y ha ocupado un escaño en el Congreso de los Diputados del Reino de España. ¿Qué vivencia concreta de esas etapas le ayudó a comprender mejor la vida y los problemas de la gente a la que representaba?
--La teoría marxista dice que el Estado es un instrumento de dominación de clase. Eso te lo dirá, con otras palabras, cualquier concejal de Izquierda Unida que haya llegado a un gobierno, aunque nunca haya leído El capital o el Manifiesto comunista.

Hay gente que manda y no se presenta a las elecciones

Por eso, creo que haber podido gestionar la ciudad, aunque fuera durante poco tiempo, ha sido quizá más importante que ser diputado. La principal lección que me llevo está ligada a eso y a otro de aquellos lemas que se hicieron famosos hace unos años: «Hay gente que manda y no se presenta a las elecciones». Y la mayoría no son hombres de negro que viajan en aviones privados: te los puedes encontrar en el bar de la esquina. Cobran más que tú, tienen más contactos que tú, estaban ahí antes que tú y seguirán después de que te hayas ido. Ellos lo saben y tú también. Pero, aun así, hay que plantar batalla.

Tener que explicarle a una persona con un problema grave que no puedes solucionarlo porque hay una ley que lo impide o, peor aún, porque un técnico ha emitido un informe desfavorable es una experiencia de la que se aprende mucho.

Los aciertos y las decisiones difíciles

| Con Tonio Valero Morales, Coordinador General de IU Andalucía y Ernesto Alba Aragón, secretario general del Partido Comunista de Andalucía y Alexandra Ruiz Llamas (a la izquierda de la imagen), su próximo relevo en el Ayuntamiento.

A la hora de poner nombre a sus errores y aciertos, no identifica de entrada una decisión concreta, aunque recuerda especialmente la huelga que convocó la plantilla del servicio de limpieza durante su etapa en el gobierno para reclamar mejores condiciones en el servicio. Según explica, la concejalía se situó al lado de los trabajadores y trabajó con ellos para avanzar.

También destaca la apertura de las reuniones de seguimiento del servicio al comité de empresa y a las asociaciones vecinales. El objetivo era que conocieran el trabajo que se realizaba y pudieran trasladar directamente sus problemas al personal técnico y a la empresa. Sostiene que era la primera vez que se hacía algo así en aquella concejalía y en la Ciudad.

«En general, me gustaría pensar que durante estos años he actuado buscando la mejor manera de mejorar la vida de los portuenses, de mejorar la ciudad y de hacer más fácil vivir en ella. A veces, eso me ha costado alguna bronca con sindicatos y organizaciones amigas, pero asumo tanto las buenas como las malas decisiones, porque, al final, de todas se aprende».

| En una reunión de la Coordinadora de IU en Andalucía, durante la pandemia.

--Detrás de un portavoz al que se le exige tener siempre una respuesta también hay una persona con dudas y días difíciles. ¿Qué coste ha tenido la exposición pública en su vida personal y quién le ha ayudado a mantener los pies en el suelo?
--Sin duda, hay un coste familiar: el tiempo que dedicas a la política no se lo dedicas a otras cosas más importantes. También hay limitaciones autoimpuestas, por querer ser ejemplar o mantener la coherencia con lo que defiendes públicamente, que tienen su coste. Desde no aceptar regalos o entradas por el simple hecho de ser concejal hasta no participar en determinados actos o no acudir a ciertos lugares.

El Trumpismo en El Puerto: una persona puede gestionar desde su despacho una decena de cuentas en redes sociales cuyo único fin es polarizar el debate, insultar y acabar con el rival político de turno

Además, de unos años a esta parte hemos visto cómo el trumpismo ha llegado a El Puerto y se ha asentado. Hoy, una persona puede gestionar desde su despacho una decena de cuentas en redes sociales cuyo único fin es polarizar el debate, insultar y acabar con el rival político de turno. Y, aunque a mí me ha dado bastante igual —porque creo que a quien de verdad retratan esas publicaciones es a quien las difunde—, puede que mi familia y mis amistades no lo hayan vivido de la misma manera.

--Hablando de trumpismo, lo que usted describe recuerda, a pequeña escala, a los métodos de agitación y propaganda de Goebbels. Resulta contradictorio que, desde ese mismo despacho al que alude, se presuma de profundas convicciones religiosas mientras se practica tan poco la caridad cristiana, perdiendo aura y, acaso, pretendiendo imponer un pensamiento único por la vía de Internet.

El respeto al adversario

Sobre lo que ha aprendido de quienes piensan de forma distinta, Bueno lamenta que la política actual favorezca poco el entendimiento. Explica que la actividad municipal termina propiciando una relación más estrecha entre los grupos de la oposición, incluso cuando existen diferencias ideológicas o no se comparten todas las actuaciones.

De los distintos gobiernos con los que ha coincidido conserva, especialmente, el recuerdo de algunas concejalas —y subraya el femenino— «que han sabido defender sus propuestas mediante la explicación y el debate político con la oposición, sin recurrir al insulto, la chulería o el silencio». Esa actitud le merece reconocimiento porque, recuerda, enfrente también hay personas con ideales.

--Su formación está vinculada a la lengua francesa y a la enseñanza: es licenciado en Filología Francesa y máster en Formación del Profesorado por la Universidad de Cádiz, y también se formó en la Universidad de Rouen, en Normandía. ¿Qué lugar quiere darles ahora en su vida y qué le gustaría recuperar de ese José Luis que existe fuera de los cargos, las siglas y las obligaciones políticas?
--Ojalá pudiera dedicarme a aquello para lo que me formé. Lamentablemente, en los últimos años la enseñanza de la lengua francesa en Andalucía se ha reducido al mínimo y, hoy en día, para personas como yo y tantos otros compañeros y compañeras, trabajar como profesores de francés es prácticamente imposible. Aun así, quiero mantener el contacto con el idioma, la cultura y el país con más continuidad de la que me han permitido estos años.

Tampoco estaría mal recuperar algo de tiempo para volver a jugar al baloncesto.

Esto no es más que el comienzo, continuemos la lucha

--Se despide con la frase «Ce n’est qu’un début, continuons le combat» («Esto no es más que el comienzo, continuemos la lucha»). Cuando pase el revuelo de su dimisión, ¿dónde podrán encontrarle los portuenses y en qué compromiso concreto quiere traducir esas palabras?
--Aquella frase decía que Mayo del 68 era solo el principio, que la lucha continuaba. Me gustaría pensar que ahí seguiré: en mi núcleo del PCA, en mi asamblea de IU o echando una mano en las concentraciones y movilizaciones que vendrán. Y que ahí nos encontraremos muchos y muchas.

| José Luis, paseando en familia por el Parque Natural de Los Toruños y la Algaida

José Luis Bueno ha entregado el acta de concejal, pero no las convicciones: el hilo rojo del que habla que recibió de otros queda ahora en nuevas manos y, casualidades de la vida y no es la primera vez que ocurre en política, con un familiar en las de su mujer, la periodista Alexandra Ruiz Llamas. Para el ya exconcejal, la lucha sigue, y piensa estar allí. Se marcha del Ayuntamiento con la certeza de que ninguna causa justa cabe entera en un despacho. Fuera le espera la Ciudad por la que decidió entrar. La próxima vez que se lo encuentren por la calle, será sin el cargo de por medio.

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