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Rafael Sánchez de Lamadrid del Cuvillo (1898-1945), jesuita y especialista en derecho canónico #6.701

| Fotografía del Expediente de Investigación de Rafael Sánchez de Lamadrid del Cuvillo (1940). Fuente: España. Ministerio de Cultura. Archivo Histórico Nacional. SECRETARIA, 240. Exp. 246_0001.

| Texto: Bernardo Rodríguez Caparrini

Rafael Sánchez de Lamadrid del Cuvillo, futuro sacerdote jesuita, nació en El Puerto de Santa María —en el n.º 85 de la calle Larga— el 7 de enero de 1898. Era hijo del matrimonio formado por el comerciante jerezano Gabriel Sánchez de Lamadrid Gómez (c. 1859-1903) y la portuense Eloísa del Cuvillo Sancho (1868-1936). Gabriel Sánchez de Lamadrid Gómez fue copropietario —con su hermano Rafael— de la marca de comercio “Ochavico”, que se les concedió para distinguir vinos, coñac, aguardientes, licores y otras bebidas alcohólicas el 28 de diciembre de 1900. Al fallecer en El Puerto a mediados de marzo de 1903, Gabriel Sánchez de Lamadrid era vicecónsul de la República Argentina en esta ciudad.

| Fuente: Boletín Oficial de la Propiedad Intelectual e Industrial (Madrid, 16 enero 1901).

Cuando el licenciado Antonio Íñigo Preen bautizó en la Iglesia Mayor Prioral a Rafael Sánchez de Lamadrid del Cuvillo, este recibió, además, los nombres de Julián, Ramón, María de los Milagros y de la Santísima Trinidad. Fue amadrinado por su tía materna Concepción del Cuvillo Sancho (1859-1902), viuda de Ángel de Aramburu Bastarreche. Rafael tuvo cinco hermanos, de los que tres alcanzaron la edad adulta: María, la primogénita, nacida en 1895; Gabriel (1896-1958), notario de profesión; y Carlos (1899-1985), que llegó a magistrado de la Audiencia Territorial de Sevilla. Fallecieron párvulos Eloísa y Luis Gonzaga, nacidos en 1900 y 1901, respectivamente.

| Pila bautismal de la Iglesia Mayor Prioral donde fue bautizado Rafael Sánchez de Lamadrid del Cuvillo | Fuente: Archivo Gente del Puerto

Una vez aprobado el examen de ingreso en segunda enseñanza, que realizó en el Instituto General y Técnico de Jerez de la Frontera, Rafael Sánchez de Lamadrid se matriculó en el curso 1907-1908 en el Colegio de San Luis Gonzaga de El Puerto de Santa María para cursar el bachillerato como alumno externo. Su hermano Gabriel había ingresado un año antes, mientras que el menor, Carlos, lo haría en 1908, ambos también en régimen de externado. El domicilio familiar estaba ahora en el n.º 44 de la calle Federico Rubio. Rafael permaneció con los jesuitas de El Puerto hasta 1912, habiendo cursado cinco de los seis años de los que constaba entonces el bachillerato. Durante su estancia, el colegio fue gobernado por dos rectores: los padres Francisco Socorro (1907-1909) y Rodolfo Velasco (1909-1915). La media de alumnos en los cinco cursos de permanencia de nuestro biografiado se situó en 198 (internos alrededor del 82 % de ellos), atendidos por una comunidad jesuita que se mantuvo en torno a los 32 miembros.

| Fuente: Archivo Histórico Colegio San Luis Gonzaga (El Puerto de Santa María).

Eloísa del Cuvillo Sancho se trasladó a Madrid con sus cuatro hijos, probablemente en el otoño de 1912. El mayor de los varones, Gabriel, comenzó entonces la carrera de Derecho en la Universidad Central, mientras que Rafael y Carlos ingresaron en el elegante internado jesuita de Chamartín (Colegio de Nuestra Señora del Recuerdo).

| Colegio de Nuestra Señora del Recuerdo (Chamartín de la Rosa), hacia 1900. Fuente: Wikipedia®.

Rafael se matriculó en las cuatro asignaturas de 6º año de bachillerato, aplicando a tres de ellas las matrículas de honor conseguidas en el Instituto de Jerez el curso anterior. El 12 de junio de 1913, con 15 años, obtuvo el grado de bachiller por el Instituto General y Técnico del Cardenal Cisneros (Madrid), con la calificación de sobresaliente en ambos ejercicios. El eminente naturalista jesuita Longinos Navás (1858-1938), que se alojó en el colegio del Recuerdo durante la celebración del IV Congreso de la Asociación Española para el Progreso de las Ciencias (Madrid, 15-20 junio de 1913), recordará en una comunicación científica que los tres hermanos Sánchez de Lamadrid, “sobre todo Rafael”, le ayudaron a capturar en el pinar de Chamartín varios ejemplares de sus codiciados neurópteros (insectos en cuyo estudio se especializó).

| Fotografía del Registro de Identidad Escolar de Rafael Sánchez de Lamadrid (hacia 1915). Fuente: Archivo Universidad Complutense de Madrid. AGUCM, D_674 | Imagen restaurada digitalmente con IA.

Rafael Sánchez de Lamadrid comenzó la carrera de Filosofía y Letras en el madrileño caserón de San Bernardo en el curso 1913-1914, obteniendo el grado de licenciado (sección de Historia), con sobresaliente, el 15 de junio de 1916. Pero no habría de orientar Rafael su futuro a la vida civil, pues muy pronto —el 22 de julio de 1916— ingresó como novicio escolar jesuita en el colegio-noviciado de Cartuja (Granada), donde hizo los estudios de Humanidades y de Filosofía. Vino después el paréntesis del magisterio (1925-1928), que ejerció en el Colegio de San Felipe de Riobamba, en Ecuador, misión asignada a la provincia de Andalucía de la Compañía de Jesús al desgajarse de la de Toledo en 1924. Ordenado sacerdote en el Colegio Máximo de Oña (Burgos) el 30 de julio de 1931, hubo de finalizar la Teología en el exilio de Marneffe (Bélgica), pues la Segunda República había decretado —23 de enero de 1932— la disolución de la Compañía de Jesús en territorio español e incautación de todos sus bienes, debiendo cesar los religiosos y novicios en la vida común en el plazo de diez días (unos 3.000 jesuitas residían entonces en España). Tras completar su formación como jesuita —tercera probación— en la antigua abadía belga de Tronchiennes (1932-1933), el padre Sánchez de Lamadrid fue destinado por sus superiores a la enseñanza, pasando a la Universidad Gregoriana de Roma para especializarse en derecho canónico entre 1933 y 1936.

| Libro del P. Rafael Sánchez de Lamadrid (Jerez de la Frontera, 1937), basado en su tesis doctoral. Fuente: Colección del autor.

Allí fue discípulo de los padres Miguel Mostaza, Pedro Vidal y Félix Cappello, entre otros. Su obra El concordato español de 1753, según los documentos originales de su negociación, publicada en Jerez de la Frontera en 1937, constituye —dice su autor— “con ligeras variantes, la tesis que presentamos en la Pontificia Universidad Gregoriana, para obtener el grado de doctor en la facultad de derecho canónico”. Se trata de un estudio, histórico y jurídico a la vez, ampliamente citado hasta nuestros días, para cuya realización utilizó Rafael Sánchez de Lamadrid fuentes inéditas procedentes de diversos archivos y bibliotecas de España (Simancas, Archivo Histórico Nacional, Biblioteca Nacional) y de Roma (Archivo de la Embajada de España, Archivo Secreto Vaticano, Biblioteca Vittorio Emanuele, Biblioteca Corsiniana).

| Fuente: 50 años de la Provincia de Andalucía, 1924-1974 (Granada, 1974).

En el trienio 1936-1939, durante la guerra civil española, Rafael Sánchez de Lamadrid impartió la asignatura de Instituciones de Derecho Canónico en el Colegio Máximo del Sagrado Corazón, establecido en un hotel de Entre-Os-Rios (Portugal), teologado que había pasado a depender de la provincia jesuita de Andalucía en el exilio, y donde se pondrían las bases de la futura Facultad de Teología de Granada. El padre Sánchez de Lamadrid coincidió en este centro de estudios superiores de Entre-Os-Rios —entre 1937 y 1939— con el eminente teólogo jesuita José Antonio de Aldama Pruaño (1903-1980), al que ya conocía. De ambos profesores partió la idea de crear una revista de investigación teológica, el anuario Archivo Teológico Granadino, que aún perdura, cuyo primer volumen apareció en 1938 (el padre Aldama será el director de esta publicación hasta 1959).

| Primer volumen de la revista Archivo Teológico Granadino (1938). Fuente: Biblioteca Digital Internet Archive.

El 3 de mayo de 1938, el general Franco firmó en Burgos el decreto por el que se restablecía la Compañía de Jesús, a la que se reconoció su personalidad jurídica y restituyó su patrimonio al estado que tenía antes de la Constitución de 1931. Ya en 1936 y 1937 se habían reabierto algunas residencias y colegios en la zona nacional. El Colegio Máximo de la provincia de Andalucía pudo retornar a Granada en el verano de 1939, siendo reconocido por la Santa Sede el 3 de diciembre de ese año como Facultad de Teología, con derecho a conferir grados académicos a los estudiantes de la Compañía de Jesús de conformidad con la constitución apostólica Deus scientiarum Dominus (1931). Dicha limitación dejó de existir a partir del 11 de febrero de 1940, cuando la Santa Sede —a petición del arzobispo de Granada (D. Agustín Parrado)— concedió la apertura de la facultad de Cartuja al clero de las diócesis de la provincia eclesiástica de Granada. Como ha escrito el jesuita Matías García Gómez, la Facultad de Teología de Granada es, “por tanto —después de la Universidad de Comillas, pero antes que la de Salamanca—, el segundo centro que obtiene la capacitación para dar grados al clero”.

| Fuente: Colección del autor.

El 31 de octubre de 1939 se inauguró solemnemente en la finca de Cartuja el primer curso de la nueva etapa del que en los catálogos se denomina Granatense Collegium Maximum Nostrorum et Facultas Theologica, pronunciando el discurso inaugural en la capilla árabe el entonces prefecto de estudios, padre José Antonio de Aldama, nombrado rector poco después (25 de enero de 1940). La nutrida comunidad jesuita —99 miembros— la formaban 24 sacerdotes (siendo profesores el 75 % de ellos), 7 escolares (dedicados a la docencia), 13 hermanos coadjutores y 55 teólogos jesuitas (de los que 17 eran sacerdotes). A estos hay que añadir como moradores de la casa a los 205 seminaristas del Seminario Interdiocesano (45 mayores y 160 menores) confiado a la Compañía de Jesús, más 50 alumnos del Seminario Menor de la Compañía que fueron trasladados desde Jerez. En el claustro de la Facultad de Teología figuraban en ese curso 1939-1940 —además de los citados padres Aldama y Sánchez de Lamadrid— otros relevantes profesores jesuitas como Pedro M.ª Abellán Aristizábal, Felipe Alonso Bárcena, Tomás Cólogan Zulueta, Antonio Due Rojo, Juan Leal Morales, Jesús Martínez de Bujanda, Miguel Nicolau Pons o Augusto Segovia Muñoz.

|Colegio Máximo de Cartuja (Granada). Fuente: Archivo Universitario de Granada. ES AUG PRINCIPAL CAJA 05607/002 FOTO 001-0079.

El curso 1940-1941 se abrió en la Facultad de Teología de Granada con un discurso de Rafael Sánchez de Lamadrid, que versó sobre “La naturaleza jurídica de los concordatos”. Desde 1942 hasta 1945, además de la labor profesoral, desempeñó el cargo de decano de dicha facultad. La actividad investigadora del padre Sánchez de Lamadrid, truncada por su fallecimiento prematuro, se centró principalmente en dos campos: el derecho público de la Iglesia católica y la historia del derecho canónico postridentino. Su producción científica —sin incluir las innumerables reseñas bibliográficas de las que fue autor— asciende a unos 25 artículos, por lo general firmados “R. S. de Lamadrid, S. I.” y publicados en revistas españolas como  Razón y Fe, Archivo Teológico Granadino (estudios históricos o doctrinales; textos inéditos), Boletín de la Universidad de Granada, Estudios Eclesiásticos, Revista Española de Teología o Anales de la Asociación Española para el Progreso de las Ciencias; y en algunas extranjeras: Brotéria (Lisboa), Biblos (Coimbra), Revista Javeriana (Bogotá), La Civiltà Cattolica (Roma). En la colección “Centro de Cultura Religiosa Superior”, comenzada en 1940 en el seno de la Facultad de Teología, publicó las obras de divulgación religiosa El derecho público de la Iglesia católica (Granada, 1940; 2ª ed., 1942; 3ª ed., 1951) y El matrimonio cristiano (Madrid/Cádiz, 1944). Hay que señalar también como mérito de la persona cuya semblanza trazamos el hecho de haber dirigido la primera tesis doctoral en Teología que se presentó en la facultad de Granada, defendida por el sacerdote Casimiro Sánchez Aliseda en 1941 y publicada al año siguiente en la colección “Biblioteca Teológica Granadina” con el título La doctrina de la Iglesia sobre seminarios desde Trento hasta nuestros días (Desarrollo y sistematización).

|Esquela del P. Rafael Sánchez de Lamadrid. Fuente: diario Patria (Granada, 28 junio 1945).

La muerte le llegó al padre Sánchez de Lamadrid cuando tenía prácticamente terminada —a falta de cinco folios— la transcripción de parte de un manuscrito latino (De Ignorantia) del teólogo jesuita Diego Ruiz de Montoya (1562-1632), que le atrajo por su aspecto canónico-moral. Se publicó póstumamente en el volumen 8 (1945) de Archivo Teológico Granadino, terminando de preparar la edición y darla a la imprenta su compañero Rafael Criado, S. J. El padre Rafael Sánchez de Lamadrid del Cuvillo falleció en Granada el 27 de junio de 1945, a los 47 años de edad y 29 de vida religiosa.

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Textos anteriores publicados en Gente del Puerto, relacionados con la Compañía de Jesús, originales de Bernardo Rodríguez Caparrini

· Aquella clase de 4º de EGB en San Luis Gonzaga (1971-1972) #3.497
· Hace 160 años: se firma el convenio para la fundación del colegio de los jesuitas (San Luis Gonzaga) #5.905
· Retorno al curso 1966-1967 del colegio San Luis Gonzaga #5.939
· Hipólito Sancho. El primer curso del historiador en la Universidad de Deusto #6.519
· Bachilleres del curso 1912-1913 ¿Quién es quién? #6.588
· El jesuita José María de la Torre, un prefecto que dejó huella en el Colegio de San Luis Gonzaga #6.666
· Rafael Sánchez de Lamadrid del Cuvillo (1898-1945), jesuita y especialista en derecho canónico #6.701

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