El humor como bastón, la autonomía como meta

| Texto: José María Morillo
Sol Bernal Rosso (El Puerto de Santa María, 51 años) es Técnica en Publicidad y Relaciones Públicas y dietista, una titulación que obtuvo después de perder la vista, impulsada por su curiosidad y sus ganas de estudiar y aprender. Durante un par de años pasó consulta de nutrición, hasta que un problema relacionado con su gastroparesia la obligó a dejarla. Creadora de contenido con una fuerte presencia en Internet, también participa como ponente en congresos y ofrece charlas sobre diabetes, en las que comparte su experiencia con la enfermedad y sus complicaciones desde una perspectiva positiva, animando a otras personas a cuidarse. Convive con la diabetes desde hace más de treinta y cinco años y señala que, afortunadamente, la información sobre esta enfermedad ha cambiado mucho desde entonces. Sin embargo, advierte que todavía persisten estigmas en torno a ella.
Sol nació en El Puerto el 1 de octubre de 1975. Hija de Francisco Bernal, de familia de Cádiz capital, afincada en El Puerto --Pepe Bernal, practicante de la calle Luna-- y de Amalia Rosso familia portuense de la Calería de Paco Rosso, en calle Diego Niño, siendo la pequeña de tres hermanos. Está casada con Raúl, también portuense, y no tienen hijos.

1975
El año de su nacimiento era alcalde de El Puerto de Santa María Fernando T. de Terry Galarza. En Valdelagrana, se construía el hotel Puertobahía. En la Ribera, se inauguraba la cervecería-restaurante Casa Flores. Ese año deja de funcionar como bodega, el edificio que hoy alberga al Hotel Bodega Real. El Club Náutico organizaba las IV Regatas Regionales de Cruceros, entre nuestra ciudad y Chipiona.
Rafael Alberti publicaba ‘La Arboleda Perdida’, primera parte de sus memorias. Rafael Tardío, protagonista de la Exposición Inaugural de la Casa de la Cultura. Se fundaba Vistahermosa Club de Golf. Su vocal de deportes sería Antonio Benjumeda Abreu. Nace Video Verdi, empresa pionera en medios audivisuales en el Puerto.

Eduardo Ruiz Golluri, reformaba la talla de un San Francisco, de autor anónimo, para imagen del Señor de la Hermandad de La Borriquita. Los Reyes Magos de ese año, fueron Luis Suárez Ávila, José María Morillo y Felipe Bononato. Diego Caraballo, ya era el consolidado autor de la comparsa ‘Alegrías de Cádiz’.
Perder la vista, conquistar la independencia”
Volviendo a nuestra protagonista, Sol se siente portuense hasta los centros. Entre los recuerdos más queridos de su infancia están las casetas de la playa de La Puntilla, donde compartía con sus primos aquellos veranos que todavía considera inolvidables.
--Le diagnosticaron diabetes tipo 1 siendo niña. ¿Cómo vivió aquel momento y qué apoyo necesitaba entonces? Ha hablado de la educación diabetológica que recibió. ¿Qué información echó en falta y qué consecuencias tuvo para usted?
--Me faltó muchísima educación diabetológica ya que es una patología que tienes que manejar 24 horas al día, todos los días sin descanso, no es solo ponerse insulina y ya, es saber cómo funciona tu cuerpo e inyectarnos esa hormona que no fabricamos, teniendo en cuenta que hasta el respirar te afecta. Toda esta falta de información y mantener unos niveles de glucosa tan altos durante tanto tiempo tuvo unas consecuencias bastante extremistas en mi caso, ya que tengo todas las complicaciones de la diabetes en un estado crónico y algunas bastante graves, como la retinopatía diabética con ceguera casi total, gastroparesia (parálisis del estómago e intestino), insuficiencia renal, neuropatía diabética en extremidades, etc.
--¿Cómo explicaría lo que percibe visualmente hoy? ¿Qué le gustaría que la gente entendiera sobre su forma de ver?
--Es difícil de explicar porque mi vista puede cambiar según el día, actualmente tengo un 2% de visión de tubo en un solo ojo, en el otro no tengo nada, pero debido al láser que me dieron y a las operaciones tengo cicatrices internas y muchas burbujas que molestan bastante. Me gustaría que la gente tuviera más conciencia de la discapacidad visual, porque nos encontramos con muchas barreras, tanto en la calle como en el interior de comercios, bares, restaurantes. Que a veces nos impiden tener accesibilidad.

Cuestionada sobre qué fue lo más difícil de aprender o reaprender en su vida cotidiana, Sol responde que “con humor”. Tuvo que aprenderlo todo de nuevo. Fue un proceso muy duro: después de treinta años haciendo las cosas de una determinada manera, tuvo que adaptarse a una realidad completamente distinta. Lo que más marcó esa transformación fue la pérdida de independencia y la necesidad de encontrar recursos para volver a caminar por la calle y desenvolverse con seguridad.
Cuando realiza un trayecto nuevo, primero va acompañada y memoriza el recorrido contando pasos o buscando referencias con el pequeño resto visual que conserva. El bastón es una herramienta fundamental porque no alcanza a ver el suelo y le proporciona mucha información. Detrás de cada recorrido que consigue realizar por sí misma hay muchas horas de práctica y un considerable trabajo de concentración y memoria.

Volver a utilizar el transporte público le costó mucho, aunque destaca que suele encontrarse con personas dispuestas a ayudarla o darle indicaciones. Cuando surge un imprevisto, procura mantener la calma y actuar con rapidez. La ceguera, explica, le ha enseñado a ser resolutiva.
El Puerto a tientas: las barreras que encuentra Sol”
--Le preocupa la falta de semáforos sonoros en nuestra Ciudad. ¿Hay algún cruce o recorrido de El Puerto que te resulte especialmente difícil? ¿Qué tendría que cambiar?
--Es algo inexplicable que en 2026 El Puerto siga siendo una ciudad poco accesible para las personas con discapacidad visual, porque ningún semáforo suena, ni tampoco tenemos la oportunidad de utilizar el mando que tenemos (lo da la ONCE) para solicitar cambiarlo a verde. Actualmente existen apps que nos indican cuando se puede pasar, pero yo que viajo mucho, veo en otras ciudades que los semáforos tienes señal acústica y me da mucha pena que El Puerto no tenga nada de eso. El semáforo de la calle Valdes con la Plaza de Toros que es el que más utilizo es una aventura cada vez que lo cruzo, es dificilísimo ya que pueden pasar coches desde tres direcciones distintas.

--Si pudieras pasear por la ciudad con quienes toman decisiones sobre sus calles y su transporte, ¿a dónde los llevarías primero?
--Sin duda, a los semáforos y a esos pasos de cebra fantasma que hay unos cuantos. Les daría mi bastón para que andarán un trocito pequeño y se dieran cuenta del estado de las aceras, ya que se queda el bastón enganchado en las losas levantadas y me clavo el bastón en el abdomen, dolor de manos por el enganche. Lo de los boquetes de las calles y las aceras es otro tema muy importante, hay algunos que llevan más de 10 años así y no los tapan. Para nosotros es primordial tener en buen estado las aceras y las calles.
De La Puntilla a Mismanojos”
Sol, más que una influencer, se identifica como creadora de contenido para redes sociales. Al percibir la falta de información sobre discapacidad visual, decidió implicarse y compartir su día a día con ceguera, sus recursos y algunos trucos que pueden servir a quienes atraviesan situaciones parecidas. Su comunidad es también un espacio de ayuda mutua. Defiende que la discapacidad visual no debería impedirle seguir siendo coqueta y presumida: ha aprendido a desenvolverse con autonomía y considera que su discapacidad no tiene por qué relegar esa faceta de su vida. En sus redes sociales (Instagram, Tik Tok, YouTube, Threads, o su blog personal mismanojos.com) comparte soluciones prácticas, también sobre maquillaje y cuidado personal.
El humor forma parte de su manera de afrontar la vida. Perder la vista a los treinta años supuso un golpe muy fuerte y la llevó a atravesar una etapa especialmente dura. Ante una situación que no podía revertir, tuvo que adaptarse y aprender a encontrar el lado bueno de lo que le sucedía. Para ella, la risa fue su mejor terapia: no cura, pero alivia. Contar su día a día con humor le permite evitar el enfado permanente y le aporta paz mental.

--¿Recuerda algún mensaje de una persona que le siga y le haya hecho sentir que compartir su experiencia estaba ayudando?
--Si, hay varios, pero me emocioné especialmente con un chico que vio un vídeo mío, donde explicaba todas las complicaciones que tenía por no haber manejado la diabetes de la manera adecuada, este chico me decía que le había abierto los ojos y me daba las gracias por contarlo., y a que a partir de ahí se iba a empezar a cuidar con más conciencia. Simplemente, saber que ayudo a alguien me mantiene activa. Otra chica me contaba que le daba miedo salir a la calle con el bastón, y cuando vio los vídeos de mis trayectos, empezó a salir a la calle y me contó que mis propuestas le motivaban para hacerlo. Así que yo, muy feliz por haberla ayudado.
Sol quiere dejar claro que no todas las cegueras son iguales y que incluso dos personas con una misma patología pueden tener percepciones visuales diferentes. Explica que la discapacidad visual no se reduce a ver o no ver: en su caso distingue bultos y sombras de manera muy distorsionada. Cuando menciona que conserva un pequeño resto visual, algunas personas suponen que ve bien por no tener ceguera total, algo que está muy lejos de su realidad. También se encuentra con quienes dan por hecho que no puede utilizar un móvil, seguir la televisión, ir al cine o realizar otras muchas actividades. Frente a esas ideas, destaca que en la ONCE le enseñaron a desenvolverse de forma independiente y que la tecnología disponible favorece su autonomía.

--Si pudiera hablar con una niña recién diagnosticada de diabetes tipo 1 y con su familia, ¿qué les diría? Y mirando al futuro, ¿qué le gustaría conseguir con mismanojos?
--Les aconsejaría confiar en su equipo médico y mantenerse en un proceso continuo de formación e información para aprender a manejar la diabetes. Reconoce que son muchos conceptos y que el aprendizaje requiere ajustes y experiencia. Considera que los avances actuales, como los sensores de glucosa y las bombas de insulina, ofrecen herramientas que pueden ayudar a evitar complicaciones como las que ella ha sufrido. Con mismanojos.com quiere seguir dando visibilidad a la discapacidad visual y responder a las numerosas dudas que recibe. Su propósito es mostrar las posibilidades de una vida autónoma y animar a otras personas con discapacidad visual a perseguir sus objetivos.
Sol nos comparte su experiencia para que otras personas encuentren información, confianza y compañía. Su voz recuerda que la autonomía también necesita una ciudad accesible, donde cada paso no tenga que ser una carrera de obstáculos.
