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La imagen está tomada en la calle Larga, entre los desparecidos Casino Portuense (hoy cafetería Di Roma) y Almacenes Lerdo. De izquierda a derecha, Benito Gago García (+), Fernando Arjona González, Vicente González Lechuga, Fernando Gago García, Juan Lerdo de Tejada Labat (+), Antonio Sánchez Pece y Guillermo Benvenuty Díaz (+).  La gabardina que luce Vicente González le fue proporcionada por Fernando Gago de quien se decía que se parecía mucho a Clint Eastwood. Vicente y Fernando ambos con 17 años de edad, pues habían nacido en 1941. La fotografía es de 1958. (Colección VGL).

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'El Vapor'. Foto de José Guerrero 'Yuyu'.

Después de 48 años, repito la grata experiencia de viajar en “el vaporcito” que hace la travesía Cádiz-Puerto de Santa María –y viceversa-. En esta ocasión, el recorrido lo realizamos partiendo de la “Tacita de Plata”, finalizando en El Puerto, a la inversa que la primera vez.

Mis recuerdos se remontan al verano de 1963, (las personas, cuando tenemos el primer atisbo de razón, luchamos lo insufrible por querer ser mayores, luego, cuando llegamos a los 20 0 30 años, todo es una frustrante carrera por retornar, y recordar, aquellos primeros tiempos de nuestra vida) donde “disfrazados” de exploradores, un puñado de chavales, pertenecientes a la 7ª Legión, llamada “Los Leones”, de los Boys Scouts Católicos. Este era un movimiento que acababa casi de empezar en Sevilla, y lo hacía, próximo a la iglesia; más tarde, cuando llegó a generalizarse, vendrían los Scouts España, más modernos y desligados de las peligrosas sotanas.

Por la edad, pertenecíamos casi todos a la sección denominada “de los cachorros”, por lo tanto sólo teníamos derecho a vestir el pantalón corto, la camisa y, por la estrechez económica que nos impedía adquirir un bonito sombrero, la boina: para nosotros aún estaba lejano cubrir nuestro cuello con la pañoleta, máxima aspiración de todo seguidor de Baden Powell.

El pinar de Valdelagrana, en los años sesenta del siglo pasado. Al fondo a la derecha, la playa del mismo nombre. /Foto: Rasero.

Teníamos instalado el campamento en el antiguo bosque de pinos de Valdelagrana, -aproximadamente por donde hoy está el campo de fútbol-, próximo a un camino que nos conducía a la ilusionante playa del mismo nombre. Por aquel entonces el paraje estaba semidesierto: sólo recuerdo el restaurante “El Caballo Blanco”, junto a la carretera que llevaba hasta Cádiz, el hotel cercano a la playa, y unos cuantos chalets perdidos en la espesura boscosa, entre el citado restaurante y la costa.

El Motel 'Caballo Blanco'.

El ejército se ocupaba de facilitarnos las tiendas de campaña y demás útiles de cocina, mientras tanto, Cáritas nos proporcionaba todo lo necesario para el sustento y la higiene. Llevábamos una cocinera que rápidamente congenió con los cafres que les había tocado en suerte lidiar; he de decir que la recuerdo a la perfección: era una señora entrada en años, con un hablar suave y un trato enternecedor: jamás fuimos capaces de faltarle el respeto y en nuestros despliegues de golferío, ella siempre se quedó al margen, nunca fue objetivo de nuestra guerra contra el grupo de adultos.

Una mañana nos dirigimos en formación hasta el lugar de embarque en El Puerto de Santa María (el trayecto hasta allí, como es de esperar en unos buenos exploradores, lo hicimos andando, dada la naturaleza del grupo al que pertenecíamos y a la ausencia, en aquella época, de transporte público que comunicara el lugar donde acampábamos con el puerto). La mayor parte de niños no habíamos montado jamás en un barco –incluidos los que, como yo, procedíamos del barrio de Triana, el barrio marinero de Sevilla-, pero ninguno presentaba algún temor ante la nueva experiencia, ya que la que encarábamos ese día era una más, dentro de nuestra procelosa actividad mundana.

Recuerdo a la perfección, que era una mañana espantosa de Levante (los que conocen este fenómeno atmosférico, saben de qué les hablo), con lo cual, la travesía de la Bahía hasta Cádiz se hizo vomitona e interminable. Luego –una vez en tierra y repuesto de la contrariedad marinera- recorrimos las calles de esta bella ciudad -que dicho sea de paso, cada día está más exultante y hermosa-, conocimos sus principales monumentos, paseamos por la playa y, cercano el medio día, vuelta al lugar de origen en aquel pequeño barco que más que barco parecía una bañera.

Playa de Valdelagrana en la década de los sesenta.

De regreso al campamento, la cocinera se había esmerado en un suculento almuerzo (sobra decir que, a esa edad, y en aquellos tiempos, cualquier comida nos parecía un delicioso manjar), y, aunque algunos padecíamos aún las consecuencias de la travesía, dimos buena cuenta de él.

Vista aérea del vapor atracando en el muelle de San Ignacio.

Afortunadamente, en el viaje de esta semana el tiempo acompañó. El otoño nos está regalando una segunda primavera, donde el sol brilla para animarnos y el viento sólo es una fresca brisa que abanica nuestros rostros. Ha sido una grata experiencia volver a repetir el citado viaje y recordar un trozo de nuestros viejos tiempos. Lo más triste es contemplar en qué se ha convertido el bosque de pinos que nos cobijaba, donde tantos camaleones logramos atrapar y tantas travesuras inventábamos. Los caños y las marismas de entonces, donde solíamos coger cangrejos, han desaparecido: todo es hormigón y ladrillo, destrucción y despropósito.

¿Tan difícil sería, en el futuro, un uso más ordenado, respetuoso y consecuente de los espacios naturales, sin que los degrademos y convirtamos en una colmena residencial para disfrutar sólo durante pocos días al año? (Textos: M.F. del Fresno).

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Paco del Castillo Merino-Tellería nació en la calle Larga el 2 de abril de 1936, siendo el segundo hijo del matrimonio formado por Alonso del Castillo, natural de Benaocaz y Josefa Tellería, de El Puerto.  Casado el 27 de diciembre de 1965 con Pilar Otero Rascón con quientuvo tres hijos, Francisco, Daniel y Pilar, falleció con casi 70 años de edad el 26 de marzo de 2006. Entre sus amigos se encontraban Francisco Gómez Real, Luis Ortega García, Abelardo Gil y Javier Díaz Cortés.

1936
En el convulso año del nacimiento de nuestro protagonista, El Puerto conoció varios alcaldes. Ramón García Llano accedió a la alcaldía de forma accidental el 3 de enero, sustiuyendo a José Luis Macías Caro.  En las elecciones municipales celebradas a mediados de febrero resultó elegido Francisco Veneroni Arcos, al frente de la coalición electoral de izquierdas denominada Frente Popular. Al mes siguiente tomó posesión de la alcaldía, el 18 de marzo, José Blandino Mitjes y al mes siguiente el 24 de abril, Manuel Fernández Moro, que es desalojado de la alcaldía tras la sublevación militar del 18 de julio, desapareciendo, sin que hayan sido hallados sus restos mortales. El día de la rebelión ejerció en funciones de alcalde el teniente Fernando Ristori; luego el 27 de julio, el capitán Ramón Iribarren Jiménez ocupa el sillón de primer edil y será el 23 de diciembre cuando, subiendo el escalafón en la graduación militar se hará cargo de la vara de alcalde el coronel Ángel Guinea de León Garavito.

El primero por la izquierda delante es Francisco del Castillo Tellería y junto a él, José Vázquez, el hijo de Luciano (que tenía el almacén en la calle Cielo esquina a Lechería) casado con Josefa Rendón.  Año de la Fundación del Colegio San Ignacio. Curso 1947/1948. El segundo por la izquierda de pie detrás de Don Juan es Estanislao Jiménez González Nandín (padre de Andrés Jiménez, ex director de TelePuerto) /Foto Fabra. San Fernando.

MAESTRO.
Paco vivió de pequeño en la calle Larga, cursó estudios en el colegio de Don Juan ‘el Cojo’, en la calle San Sebastián, 23 y de bachillerato y magisterio en Madrid. A su regreso a El Puerto imparte clases en los colegios de La Pescadería y de San Luís Gonzaga, y, luego durante dos cursos académicos en las Escuelas profesionales de la Sagrada Familia en Andújar (Jaén) de donde regresa, definitivamente, a nuestra Ciudad.

Claustro de Profesores: Arriba, de izquierda a derecha: Francisco del Castillo Tellería, Manuel Sierra, Antonio Muñoz Cuenca, Manuel Montalvo, Francisco Menor, Antonio Montes, Enrique Cabrera. Abajo, de izquierda a derecha: Lino Alonso,  Diego Mora, Doña Vicenta, D. Justo, Ginés Hidalgo Crespo. Imagen tomada en las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia (SAFA), también conocida como ‘Escuelita’. Año 1971.

ADUANAS Y AGENCIA MARÍTIMA.
Posteriormente, después de haberle dedicado los mejores años de su vida, abandona la enseñanza, dedicándose a una actividad bien distinta, como es la relacionada con el comercio marítimo, en la que estuvo hasta finalizar su vida laboral, primero como administrativo en la Agencia de Aduanas y, con posterioridad como gerente en una Agencia Marítima. Tuvo su residencia en El Puerto en diversos domicilios, además del citado en Larga, en la calle de la Victoria, Plaza de Cristóbal Colón, Maestro Juan Pinto y por último en calle Mayorga.

CONCEJAL POPULAR.
Se presentó en las elecciones municipales de 1991 como cabeza de lista del Partido Popular para el Ayuntamiento de nuestra Ciudad, ejerciendo como concejal, en la oposición, durante el mandato comprendido entre los años 1991 a 1995 así como Portavoz del Grupo Municipal del dicho Partido Popular. Fue el año en el que Independientes Portuenses alcanzó la alcaldía, liderados por el ex concejal popular Hernán Díaz Cortés. Le acompañaron en aquella lista, Alejandro Moreno, Antonio Requena, que fallecería durante el mandato. /En la imagen de la izquierda, portada del folleto electoral del Partido Popular, con la imagen de Paco del Castillo.

INICIOS EN LA POESÍA.
Desde muy joven fue lector asiduo de los grandes poetas de lengua castellana: Bécquer, San Juan de la Cruz, Juan Ramón Jiménez --quien estudió en El Puerto--, por citar algunos. Eso le empuja a escribir sus primeros poemas, que guardaba para sí mismo y que luego destruía pensando, como el mismo afirmaba “consciente de su pobreza literaria e impulsado por su elevado sentido del ridículo”.

De izquierda a derecha, Tomás Osborne Domecq, Francisco del Castillo Tellería, José Luis Poullet Ramírez, José y Javier Osborne Domecq y José María Benjumeda, en los Carnavales de Cádiz, entonces Fiestas Típicas Gaditanas.

Con el paso del tiempo la lectura de los hermanos Machado, su paisano José Luis Tejada Peluffo, García Lorca, Góngora, Lope de vega y Quevedo, entre otros, aumentará sus deseos “--mis ansias--” afirmaba, de escribir.

De la mano de su amigo, el también poeta portuense Juan Ignacio Varela Gilabert,  --Juanín Varela-- conoce, como él llegaría a afirmar, “un tanto tarde”,  a los hermanos José y Jesús de las Cuevas, a los también arcenses Carlos y Antonio Murciano y al sanluqueño Antonio León Manjón, quienes, junto con nuestro paisano Juanín, le empujan a recitar sus primeros poemas en las recordadas para una generación de amantes de los versos, las “tardes Poéticas de Grazalema”. /En la imagen de la izquierda, Juan Ignacio Varela Gilbert.

Su admiración por otro insigne de las letras de los cincuenta y sesenta, Francisco Montero Galvache, genio de la oratoria y de la poesía pregonera bajo andaluza, en el que encuentra un valioso valedor y consejero merced a una corta pero entrañable amistad, le lleva a mostrar su escondida vocación pregonera, luego de superados “el respeto humano y el temor al riesgo del ridículo”.   /En la imagen de la izquierda, Francisco Montero Galvache.

PREGONES EN EL PUERTO.
Más de sesenta pregones ha proclamado por la provincia gaditana, entre los que cabría destacar el de la Semana Santa de El Puerto de Santa María: el primero de sus pregones en 1983, en la Capilla del Hospital San Juan de Dios. De aquel pregón estas líneas: “Porque si pregonar es alabar en público los hechos, virtudes o cualidades de una persona, el ejercicio del pregón requiere un conocimiento exacto y perfecto de la persona pregonada. Pero ¿conocemos a Cristo?”. Siguiendo en El Puerto, ese mismo año de 1983 pregonaría, el 5 de noviembre, las Bodas de Plata de la Hermandad del Dolor y Sacrificio, de la que fue hermano fundador y la que perteneció toda su vida.

Podemos decir que Paco pregonó, exaltó, glosó, emocionó con casi todo en El Puerto. Bueno... todo no, que tenía como todos, sus filias y sus fobias. El 21 de abril de 1984 ofreció el Pregón del Vino Fino. Al año siguiente, el Pregón del Costalero en en marzo de 1985. El año 1987 ofrece el 16 de mayo el Pregón del Rocío. Y se atreve con el Carnaval, en la Peña ‘El Chumi’ en 1988. Al año siguiente, en 1989, el 4 de marzo glosa las Bodas de Plata de la Hermandad de la Flagelación. En 1990, exalta el 150 Aniversario de la Fundación de la Congregación de las Hermanitas de los Pobres, el 27 de octubre. Y en 1992, los actos del Hombre del Mar con la Hermandad del Carmen, el 3 de julio. En 1993, el Pregón de la Virgen de los Milagros, el 5 de septiembre, de cuya tradición era muy devoto. En 1997 nuevo doblete con la Hermandad del Rocío, el 19 de abril.

Paco del Castillo y Juan Villarreal, pregonando la Feria el 8 de mayo de 2001, al alimón.

Y de nuevo, en esta ocasión al alimón con Juan Villarreal Panadero pregonando la Feria del Vino el 8 de mayo de 2001. Y la Exaltación de la Mantilla el 21 de marzo de 2002. La Cruz de Mayo de las Amas de Casa el 31 del mismo mes y año. Al año siguiente, 2003, el 20 de abril, en el Barrio Alto pregonaría la Fiesta de los Patios. Para finalizar su vozarrón, en El Puerto, con las Bodas de Oro de la Hermandad de los Afligidos el 18 de febrero de 2005, un año antes de su óbito.

PREGONES EN LA PROVINCIA.

Paco no descansaba los años que aparecen en blanco desde que empezara con la actividad de pregonero en 1983. Le reclamaban en otros lugares de la provincia e incluso fuera de ella. Exaltaría la Semana Santa, el Rocío y el devenir de diversas hermandades de penitencia en la provincia. Así en Sanlúcar de Barrameda la Semana Santa el 20 de marzo de 1988. La Festividad de San Daniel, en Ceuta, el 30 de abril del mismo año. De nuevo en Sanlúcar, el 24 de marzo de 1990, a las Dolores. El mismo año en Jerez, la Oración Poética de la Semana Santa. el 7 de abril. La Semana Santa de Puerto Real el 17 de marzo de 1991. Un año mas en Sanlúcar, el Rocío, el 27 de abril de 1991.

SEIS PREGONES EN 1992.
En Jerez, donde empezó a sentirse cómodo, fue llamado para que el 21 de marzo de 1992 pregonara al Nazareno y Ntra. Sra. del Traspaso en la iglesia de San Juan de Letrán. El Rocío en Puerto Real, el 24 de mayo de 1992. El Cristo de la Viga en Jerez, el 6 de agosto de 1992. El Pregón de la Cruz, en San Fernando, el 19 de septiembre de 1992. La Navidad, en Jerez, el 19 de diciembre de 1992. Seis pregones, seis, junto con el de El Carmen en El Puerto, pronunciaría el año de la Exposición Iberoamericana de Sevilla.

De nuevo en Sanlúcar de Barrameda, donde actuaría en total en cinco ocasiones, en esta pregonando al Costalero el 21 de marzo de 1993. En Cádiz, ese mismo año pregona a la Virgen de las Penas el 25 de marzo. La Romería de San Isidro Labrador en Rota sería su siguiente intervención el 30 de abril de 1993. Y la Feria del Caballo de Jerez, el 1 de mayo de 1993. La Hermandad de la Virgen del Rosario en Rota, el 6 de octubre de 1993. La Hermandad de la Virgen de la Salud de Cádiz, el 21 de diciembre de 1993. 1993 será otro año con media docena de exaltaciones poéticas.

SEMANA SANTA EN JEREZ.
El 20 de marzo de 1994 Paco pronunció el Pregón de la Semana Santa de Jerez, en la iglesia de San Miguel, presentado por el cofrade jerezano José Luis Zarzana Palma. Al impecable pregón que presentó se unió la polémica por unas declaraciones efectuadas a Diario de Jerez, en la que resaltaban en titulares una frase por el pronunciada “Por fin Jerez ha tenido un pregonero digno en Semana Santa”. Durante días el asunto estuvo rondando en los periódicos, alimentado por el columnista de dicho rotativo Manuel Liaño, hasta que Paco explicó el sentido de sus palabras.

En 1995, de nuevo en Jerez, Paco ofrece en mayo el IX Pregón del Toreo. El 24 de noviembre de ese año, el de la Virgen del Desamparo, de la popular hermandad del Prendimiento, vulgo ‘Prendi’. El 8 de diciembre, en San Fernando, el de la Hermandad de la Virgen de la Piedad. En 1996, el 23 de febrero, el de la Hermandad del Transporte de Jerez, y el 8 de marzo del mismo año, el de la Hermandad de la Virgen de la Piedad jerezana. Y el 3 de mayo de 1996 el del Rocío en la Bodega de La Concha, de González Byass. En 1997, el Descencimiento de Cádiz, el 20 de septiembre. En 1998, el 15 de marzo, en Puerto Real pregona a la Hermandad de la Amargura y en Jerez, el 3 de abril del msimo año, el Pregón Flamenco de la Semana Santa de Jerez. En 1999, el 17 de diciembre pregona a la Hermandad de la Esperanza en Sanlúcar de Barramaeda. El año 2000, en Ubrique, pregona el 14 de abril la Semana Santa. En 2001, la Oración Poética de la Semana Santa de Jerez, el 23 de marzo de 2001. La IX Glosa Poética de la Semana Santa de Jerez, el 5 de abril de 2001. La Navidad de Arcos de la Frontera el 21 de diciembre de 2001. /En la imagen, El Prendimiento, de Jerez.

15 PREGONES EN JEREZ.
Quince intervenciones en formato de pregón en la ciudad de Jerez, dos menos que en El Puerto, regaló Paco del Castillo a la ciudad vecina. Un año antes de su fallecimiento, la XXX Oración Poética de la Semana Santa de Jerez, el 19 de febrero de 2005, siendo con ésta cinco intervenciones con dicha temática: Pregón, en dos ocasiones Oración Poética, Pregón Flamenco y Glosa Poética, además de a seis hermandades, amén de haber pregonado la Navidad, la Feria, el Toreo y el Rocío

CHARLISTA , CONFERENCIANTE Y POETA.
Otro medio centenar largo de charlas, presentaciones de carteles, homenajes y conferencias hablan de la facilidad versificadora de este portuense que, “conocedor de mis limitaciones poéticas, me siento incapaz de publicar mi poesía personal e íntima, ante el temor de no poder llegar al corazón de nadie”.   A pesar de ello, publica a finales del año 2002 sus ‘33 Sonetos Insolentes’ donde retrata a caras conocidas de la vida de El Puerto, presentándolo en un multitudinario acto celebrado en el auditorio de San Luis Gonzaga. /En la imagen de la izquierda, portada de su libro.

Practicaba la ironía y el sarcasmo, como lo demuestra esta dedicatoria de su libro, a uno de los asistentes al acto: “A n.n. con mi gratitud por molestarse a venir tan lejos a escuchar mis ‘ripios’. Un abrazo, Fco. del Castillo”. Genio y figura...

COLUMNISTA EN DIARIO DE CÁDIZ.
Es de justicia señalar que su facilidad para el verso, en especial el referente a la poesía satírica, a veces intrascendente y muchas veces irónica como se ha indicado, --“para ser leída entre amigos” afirmaba--, le llevó durante un tiempo a aparecer quincenalmente en la columna de opinión de Diario de Cádiz, en su edición de El Puerto, donde su alter ego, un personaje ficticio de nombre Benito, le contaba cosas de la actualidad local que Paco escribía para deleite de sus seguidores y, en ocasiones, con alguna puya para los personajes objeto de sus críticas.

Joaquín Muñoz-Seca Manzanera con Paco del Castillo, en los habituales cafés que tomaban en el Bar La Herrería.

DEL PREGON DE LA FIESTA DE LOS PATIOS.
“Se lo oí decir a una vecina de Espelete: Dejaron el Barrio, el patio, su rincón de siempre, y se fueron a vivir a un piso cuadriculado y moderno en un bloque, que bien parece una colmena laboriosa en donde cada uno va a lo suyo. Mayores comodidades, por supuesto; pero menor calor humano. Los problemas son ahora de puertas para adentro, personales, intransferibles. No es lugar ni hay momentos para compartir nada: ni la alegría, ni la pena; ni la abundancia, ni la escasez; ni el llanto, ni la risa. La puerta que al patio daba, siempre abierta, estaba tan sólo protegida por una humilde cortina, tela de saco, recia y translúcida, que era como una manera de abrir el corazón a los demás. La puerta del piso nuevo, o del chalet suntuoso, será sabe Dios de qué noble madera; pero tras de ella se termina el mundo. Y, sobre todo, no se sabe si el anafe de la vecina del segundo está apagado, porque no tiene nada que poner a hervir. Y no le falta razón al decir esto. Mientras así decía, yo recordaba el fugaz saludo de un amigo: Me he mudado hace bien poco a un piso nuevo, y no me encuentro bien. No estoy a gusto. ¿Por qué?, le pregunté. ¿Acaso por pequeño?... ¡Que va!, me contestó. Es amplio, suficiente, con tres cuartos de baño; pero... ¡no veo la luz! Aquella luz, aquel cielo, aquella estrella, aquel sol, que la vecina veía desde su patio”.

DEL PREGÓN TAURINO DE EL PUERTO 1996.
Soñando en la soledad
de la plaza... Olé sonoro
cuando arrastraron al toro:
al toro y a su verdad.
Verdad grande y orfandad
de apaños y componendas.
A él que nadie le reprenda
por su cómoda cabeza,
porque le falte la fuerza,
o ambas cosas a la vez.
Id al dueño de la hacienda,
y preguntadle el "por qué"...
¡Que así, tal vez, se comprenda!

Estrofa del pregón taurino de El Puerto de Santa María de 1996, original de Francisco del Castillo Tellería

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Julio Bernardo Fuentes Bobo nació en Zamora el 2 de julio de 1930, --hace 81 años-- hijo de Bernardo Fuentes e Isabel Bobo, siendo el mayor de tres hermanos. Llegó a nuestra Ciudad destinado al Instituto Laboral --hoy de Santo Domingo-- en el Curso 1960-61, donde impartiría clases de inglés y donde, dos años mas tarde se casaría con Carmen Oñoro López, el 22 de diciembre de 1963, con quien tuvo tres hijos: Raúl, Raquel y Elsa y ya, dos nietas. Vive en Salamanca desde 1979.

1930
El año de su nacimiento, el rey Alfonso XIII visita las cuevas cantera de la Sierra de San Cristóbal. Se crea el Instituto Colombino de El Puerto. El Castillo de San Marcos es declarado Monumento Nacional. Rafael Alberti publica su libro de poesías 'Sermones y Moradas'. Ese año se casa con María Teresa León.  Se produce relevo de alcaldes, siendo elegido el 26 de febrero José Luis de la Cuesta Aldaz y el 18 de marzo, Eduardo Ruiz Golluri. El 6 de junio se desborda el río Guadalete por el temporal de lluvias, arrastrando millares de haces de trigo y cebada y muchos animales muertos. El restaurador Juan Botaro da a conocer ese año la autoría, por parte de Juan de Mesa, de la imagen del San Francisco Javier, custodiada en la iglesia de San Francisco. Se funda la Hermandad de la Misericordia y Ntra. Sra. de la Piedad. Nacen ese año, también,  José Luis Mediana Gutiérrez, 'Peligro', conocido dependiente de la tienda de la calle Cruces 'Casa del Curita' y Juan Carreto Aparicio, canónigo magistral que fue de la Colegial de Jerez.

Es larga y compleja la relación de centros docentes en los que estudió a lo largo de su vida. Las Escuelas de Náuticas de Cádiz y La Coruña, entre 1949 y 1958. Entre 1970 y 1986 en las Universidades de Barcelona  y Oviedo.

Visita que hicieron los hermanos fundadores de la Hermandad del Dolor y Sacrificio a la Base Naval de Rota en 1960. De izquierda a derecha y desde atrás hacia delante: Angel Ferrer Zamacola; desconocido; desconocido; Felipe Bononato Sáez; José Jacinto Cossi Mora; desconocido; desconocido; desconocido; desconocido; José Manuel Pico Tosar; Manuel Pico Ruiz Calderón; desconocido. Fila siguiente: Tomás Osborne Domecq; desconocido; Julio B. Fuentes Bobo; Vicente González Lechuga; desconocido; Francisco Acosta Higueras; Fernando Gago García; Guillermo Romero Rivas. En primer plano, Francisco Javier Osborne Domecq, como hermano Mayor de la Hermandad, haciendo entrega de de un obsequio a un militar americano.

DOCTOR EN FILOSOFÍA Y LETRAS.
Es Doctor en Filosofía y Letras y Piloto de la Marina Mercante. Ha ejercido la docencia del Inglés regularmente en institutos de enseñanza media de diversas poblaciones españolas, --en El Puerto estuvo entre 1960 y 1967, año en el que es destinado a (Sabadell), Barcelona, así como en organismos universitarios --Instituto Universitario de Ciencias de la Educación, y Escuela Universitaria de Estudios Empresariales-, alternando en su juventud dicha actividad con la navegación, siempre que surgía la ocasión y no existía incompatibilidad. Se jubiló en el I.E.S. "Lucía de Medrano" de Salamanca como catedrático de inglés, donde vive en la actualidad.

De izquierda a derecha, Juan Carlos Benjumeda, Isabel Fuentes, Julio Fuentes, Aguilar --era Jefe de la Comisión del Carbón en El Puerto) y de espaldas, Tomás Copano, Práctico del puerto, en junio de 1963, frente al porche del chalé de nuestro protagonista que le correspondía como profesor del Instittuo Laboral.

LLEGADA A EL PUERTO.
En El Puerto vivió, --entre 1960 y 1967-- primero en la calle Luna, en la pensión existente en la casa que hace esquina con la calle Nevería y, posteriormente, ya casado con Carmen Oñoro, en la entonces calle Rodríguez de Valcárcel --hoy Giner e los Ríos--, uno de aquellos chalés pareados que ocuparon durante años los profesores del Instituto Laboral. Rememora: «Aquella fue una época no solo importante, sino fundamental en mi existencia. Son tantas las personas de las que me gustaría saber… Comprenderéis mi ‘disgusto’ al saber que se había hecho en 1999 un homenaje al profesorado de mi Instituto, pero nadie me lo había comunicado».

Imagen del Instituto Laboral, hoy Santo Domingo, visto desde la planta superior.

INSTITUTO LABORAL.
En el Instituto Laboral, emprenderá una lucha constante para «asimilar unos programas y metodología del Inglés disparatados, procurando enseñar lo mejor posible a excelentes muchachos, muy  motivados». Imparte, además, clases además en el Colegio de las HH Carmelitas. Y, no menos importante, clases bisemanales en Radio Puerto, la emisora del Instituto Laborl, donde por ello coincidía con Pepe Morillo y Hortensia Renedo.

De izquierda a derecha, Angelines Ayuso, Fernando Gago y Juio Fuentes en una escena de 'La del Manojo de Rosas', representada a beneficio del Comedor de Ancianos de Acción Católica, con el que también colaboraba nuestro protagonista. Mayo de 1961

‘LA DEL MANOJO DE ROSAS’.
Pronto se integró en la vida cultural de El Puerto: «Con mi rápida incorporación a la zarzuela “La del manojo de rosas” devolví la tranquilidad a su director, el Maestro Francisco Dueñas, algo de lo que me siento orgulloso. El papel de Espasa era clave entre los “no cantantes”, y cierto actor había abandonado los ensayos y la obra cuando todo iba muy adelantado».

CRUZADOS.
Colaboró con la revista local ‘Cruzados’: «Entre mis colaboraciones destaca una en clave de humor, poco después de cuya publicación –coincidencia, o no-  el Ayuntamiento se encargó directamente del servicio de recogida de basuras. Se titulaba “Historieta con aroma», tema y título sugeridos por mi compañero de Instituto  y amigo Enrique Bartolomé Y mi colaboración con el periódico llegó más allá: me propusieron que me encargara de la publicidad a comisión, acepté y --para sorpresa de algunos, incluido yo mismo, pues aunque desciendo de una amplia familia de comerciantes nunca había tenido ninguna actividad comercial--, en vista de los resultados me ‘fichó’ una agenciapublicitaria portuense, “Survallas”.

Miembros de la directiva de Medusa para 1964, de la que formaba parte Julio Fuentes.

MEDUSA.
Siguiendo con el Teatro, recuerda que en una obra que se representó organizada por la Agrupación Cultural ‘Medusa’ que «Siendo yo director-actor de la lectura de ‘La visita que no tocó el timbre’, cuando tenía que entrar una voz grabada se retrasó más de lo conveniente (en el magnetófono estaba Rafael Esteban Poullet),  conseguí salvar la situación con mis ‘dotes’ de ventrílocuo  sin que el público se diera cuenta del cambio».

ESCRITOR Y TRADUCTOR.
Su afición a la escritura raras veces lo ha mantenido inactivo, como lo prueban las numerosas colaboraciones en diversas publicaciones nacionales y locales y la traducción de varios libros. Ha obtenido premios y distinciones en algunos certámenes.

Libros de autoría propia:
‘La novela del mar en Occidente’, Salamanca 1999, Plaza Universitaria Ediciones.
‘Memorias de un soñador’, Salamanca 2003 (patrocinado por) Caja Duero.
‘La lupa en el ojo ajeno’ (comedia con mensaje), representada -que no publicada- por el grupo "Audacia" en Salamanca y provincia en 2009.

Traducciones:
‘El fútbol’ y ‘Las carreras de automóviles’, Barcelona 1976, Ed. Plaza & Janés.
‘La Compañía’ de John Ehrlichman, Barcelona 1976, Ed. Argos Vergara.

OTRAS AFICIONES.
Aficionado a los idiomas, senderismo, la grafología, el teatro, la música clásica, lectura, ... participa en una tertulia en Salamanca que se viene reuniendo desde 1995, primero como Tertulia ‘Escudos IV’ y en la actualidad bajo el nombre de ‘Rona Dalba’ nombre del hotel que les da cobijo.

En la imagen, Julio B. Fuentes, a la izquierda durante la charla que ofreció en la veterana tertulia salmantina 'Rona Dalba', que versó sobre 'Las tribulaciones de un escritor novel'. A la derecha, Luis Gutiérrez, moderador de la tertulia.

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Andrades Bejarano, María del Carmen; Ayala González, José Antonio; Arias Perdigones, Enriqueta... El pasado no se ha ido. Ni tan siquiera está pasado. Hoy es ayer. Recuerde el alma dormida. Recordar (del latín recordis): volver a pasar por el corazón.

VOLVER.
Aquel mediodía de 2007, con muchos años de retraso sobre el reencuentro previsto, la segunda promoción de Administrativos/as de las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia (1977-1982), volvió a pasar por el corazón aquellos días luminosos de la adolescencia.

En el mismo patio engalanado de rosas y geranios, junto a la fuente de la que manaba el agua clara de la amistad, regresmos a la edad en la que descubrimos que los asientos contables carecían de patas, que la estenotipia no era una enfermedad, sino una asignatura, y que "La familia de Pascual Duarte" era más rara que la nuestra. La edad en la que cada canción era el alma de un beso. La edad en la que tú, tristemente tú, me dijiste cuando me alejé, que de amor ya no se muere.

Camisetas, apuntes, papeletas, recuerdos.... de aquellos años.

Así que perdonen la nostalgia, pero es que ese día, hasta el sol, que en los mapas del tiempo siempre es amarillo, lució una banda azul vertical en el pecho, como la camiseta deportiva de la época, porque a primera hora toca gimnasia rememorativa. La sirena (que a mí siempre me pareció que sonaba como un disco rallado de los Bee Gees), silbó, esta vez, con la música callada de la melancolía. En el bar, Pepe, con el mandil y la sonrisa puesta, expendió bocadillos en los que el pan supa a pan y el chorizo a chorizo. Y nosotros, los de entonces, volvimos a ser los mismos.

Ni mejor, ni peor, cualquier tiempo pasado fue sólo eso: anterior. Pero el Libro Diario de aquella primavera bella y efímera, arroja más ganancias que pérdidas. Luego la vida, más compleja de lo que suponíamos, transcurrió como un ejercicio de mecanografía. Con sus renglones torcidos y sus espacios de felicidad. A veces con la esperanza atascada, como se atascaba siempre el acento en medio de un examen; otras, con el tabulador de la dicha saltando travieso de pura alegría. Y mientras, los días, los meses, los años, enfermos de vértigo, volando a 250 pulsaciones por minuto.

... Tejada Rivas, Teresa; Tizón Gil, Guadalupe y Villegas Jiménez, Antonia. El pasado no se ha ido. Ni tan siquiera está pasado. Hoy es ayer. Todavía.

De arriba abajo y de izquierda a derecha: Manuel Mengual, Ana María López, Ana María Domínguez, Pepi Benítez, Mari Carmen Andrade, Ángeles Díaz, Maribel Gómez, Juan Francisco Ortiz, Antonio Neva, Luis Galán, Antonio López, Carlos Catalá, Pepe Mendoza, José Luis Macías, Vicente Vega, Eloisa Cordero, Jesús Martín-Murga, Milagros Bejarano, Eloisa Nowel, Ángeles Sánchez, Conchi Hermoso, María Gallardo, Pepe Romero, Antonio Suárez, Tomás Galiana, Juan Beuzón, Carmen Negreira, Margarita Robles, Juani Sánchez, Milagros Doello, Ana María Pérez, Antonia Gómez, Rosa Sáinz, Mercedes Crespo, Chari Guillén, Teresa Sanderson, Ana María Groso, José María Ortega, Pepe Rodríguez, Pepe Romero, Chari Izquierdo, Luisa Moreno, Ramón García, Carmen Sánchez.

LA PROFESIÓN VA POR DENTRO.
He leído en algún sitio que la tasa de empleo de los titulados en Formación Profesional en Andalucía  supera con creces a la de universitarios ocupados. El mercado laboral, aún en tiempos de crisis, acoge mejor a electricistas y carpinteros que a maestros e historiadores. Universitas inoperantium officina est: la universidad es una fábrica de parados (en traducción libre de Emilio Flor que, como todos ustedes conocen, sabe latín).

La capacitación para el desempeño cualificado de una profesión parece el camino más corto para ingresar en la murga de los currelantes. Se alegra uno del merecido prestigio de la Formación Profesional: antes de pisar las frías aulas de la Universidad, tuve la suerte de ser alumno de las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia. En mis tiempos, salvo honrosas excepciones, el que acumulaba virtudes académicas que hacían presagiar una brillante carrera como hombre de provecho, cursaba el Bachillerato Unificado Polivalente. El que "no servía para estudiar", y aún estaba en edad de merecer atención escolar, desembarcaba en los talleres de la Plaza de Elías Ahuja.

Los libros de texto de aquella formación profesional, muchos de ellos de Editorial Everest.

Yo entré en SAFA en el curso 1977-1978, en la rama de Administrativo y Comercial. Contradiciendo la opinión de mi tutor, opté por la FP buscando aprender un oficio que, en poco tiempo, me permitiera emplearme en alguna oficina y poder contribuir así a reflotar nuestra maltrecha economía familiar. Pocas veces en mi vida he tomado una decisión más acertada: le debo a aquellos maravillosos años el privilegio de poder contar con un puesto de trabajo que hoy me proporciona una situación laboral estable y desahogada.

Vinieron luego estudios de más enjundia que certificaron que sólo sé que no se nada, pero fue aquella formación, basada en el saber hacer, la que me libró de pasar los lunes al sol. La contabilidad, la taquigrafía, las prácticas de oficina, la estenotipia (que descubrimos que no era una enfermedad sino una asignatura) y, sobre todo, la mecanografía, nos abrieron las puertas de muchas empresas.

Claustro de Profesores de SAFA.

Claro que las materias no se daban solas, pues es sabido que los libros de texto no hablan y, a día de hoy, todavía necesitan portavoces para explicarse con un mínimo de claridad. Antonio Ariza, el Padre Martínez, Elías Estíbaliz, José Matiola, Luis Macías, Rafael Sánchez, Elías Martín, María Moreno, Pepe Herrador, Julio Calzado, Pedro González, María Luisa Martelo y Mari Carmen Alberca, fueron solo algunos de esos portavoces que nos enseñaron que pasar los lunes en una oficina es mucho más beneficioso, para la persona y para la comunidad, que pasarlos al sol. (Textos: Pepe Mendoza). (Fotos: José Antonio Neva).

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Manuel Martínez Alfonso (Valencia 1924 – El Puerto de Santa María 2003)

Manuel Martínez Alfonso nace en Valencia el 14 de febrero en 1924, en una casa situada muy cerca de la emblemática y valenciana Torre del Miguelete, tercer hijo del matrimonio formado por Manuel Martínez y Rafaela Alfonso. Es el año en el que se estrena la película “Los Nibelungos” de Fritz Lang, se permite la apertura del sarcófago de Tutankhamon, nacen Marlon Brando o Truman Capote. Es el año del fallecimiento del escritor Frank Kafka o del compositor Giacomo Puccini (autor de Tosca, La Bohème o Madame Butterfly). /En la imagen, cuadro de Torres Brú que figura en la alcaldía. Precisamente fué Martínez Alfonso el que instituyó esta costumbre de colocar un cuadro de los ocupantes del sillón de primer edil, en la planta noble del Ayuntamiento, quizás a semejanza de los existentes en el Palacio Provincial, sede de la Diputación de Cádiz, a la que llegaría a pertenecer en 1976.

El niño Manuel, con un año de edad, en Valencia.

1924.
Ese mismo año nacen, en Sevilla, Luis Conradi y Toro, jesuita con nótula 959 en GdP; su amigo Juan Ignacio Varela Gilabert, escritor y poeta con nótula 1047 en GdP y, en la calle Larga, el escultor y medallista, Fernando Jesús López, con nótula 407 en GdP. Ese año fueron alcaldes de la Ciudad Sebastián Péndola y Soto, médico de profesión, quien en abril será sustituido por el bodeguero Alfonso Sancho y Mateo.

Manuel Martínez y Rafaela Alfonso, padres de nuestro protagonista.

Su familia se compone, además de sus padres, de dos hermanas, Amparo y Carmen, con las que le unirá una fuerte relación, a pesar de la distancia que separaba sus lugares de residencia, y que le prestaron apoyo de muy diversas formas, a él y a su familia, a lo largo de toda su vida.

ESTUDIOS EN VALENCIA

Hace sus primeros estudios en la Escuela Aneja a la Normal, después en el Colegio Nacional de la calle Juristas y más tarde en el Patronato de la Juventud Obrera. Continúan en el Colegio de los Padres Escolapios y aprueba el examen de ingreso en el Instituto Luis Vives (1935) La guerra civil española le sorprende en su domicilio de Valencia, lo que afecta al normal desarrollo de su formación académica, aunque continúa sus estudios bajo la dirección de su hermana mayor, Amparo. Finalizada la guerra, retoma la normalidad de los estudios, culminados con el examen de estado. /En la imagen de la izquierda, Manuel, en una instantánea tomada en 1932 en Valencia, durante la Primera Comunión.

En la fila del suelo, en el centro, marcado con una X, en el Colegio valenciano.

LITERATURA EN MADRID.
En 1943 comienza los estudios en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valencia. Tras finalizar el ciclo de estudios comunes en dicha Facultas, atraído por la Literatura, que no puede cursarse en dicha capital, se desplaza a Madrid donde continúa sus estudios. Entre sus profesores se cuentan figuras del orden de Dámaso Alonso. En 1948 se licencia en Letras y regresa a Valencia. En 1949 vuelve a Madrid para iniciar los estudios de doctorado. En 1951 abandona definitivamente Madrid.

De izquierda a derecha y de arriba abajo:  Policarpo Deusto Canal, a continuación, el madrileño Ventura Lozano Moreno, profesor de Mecánica, José López Ruíz, Catedrático de Matemáticas, el portuense Luis Macías Rubio, el valenciano Manuel Martínez Alfonso, Catedrático de Lengua y Literatura Española, el malagueño Enrique Bartolomé López-Somoza, Catedrático de Geografía e Historia; debajo, el primero es David Almorza Salas, José Jacinto Cossi Mora al segundo; el tercero es Pepe Morillo León, locutor de Radio Puerto, Emisora del Instituto Laboral, Antonio Verdugo Chaves, y de portero, José María Quignón Selvático, gaditano, profesor de Formación del Espíritu Nacional (FEN) y de Gimnasia. No vemos por aquí al profesor de Física y Química, Joaquín Calero Muñoz. ni a José Luís Garratón Sánchez, profesor de Electricidad, ni a Tomás Quiles, profesor de Carpintería; tampoco veo entre el público a los subalternos Manolo, Tobío, o a los administrativos Pepe Vélez o Pando.

LLEGADA A EL PUERTO.
Tras conseguir por concurso la plaza de Profesor Titular del Ciclo de Lenguas en el Instituto Laboral, llega a El Puerto en octubre de 1952. Ya en el Puerto, inicia dos amistades que van a durar toda la vida: José Luis Tejada Pelufo y Eligio Pastor Nimo. Entonces reside en casa de doña Milagros Daniel, en la calle Pozuelo, 42. Allí hará buena amistad con otros huéspedes: Manuel Pérez Varela, Paco Viseras Alcolea, Manolo Tolón. Luego vendrían otros a incrementar la larga lista de amigos: Ventura y Teo, Antonio y Mariluz...

MATRIMONIO EN SAN JOAQUÍN.
En 5 de septiembre de 1956 contrae matrimonio con la portuense María de los Ángeles Pérez Sánchez --Mary--, en la iglesia parroquial de San Joaquín. Fruto del matrimonio nacen siete hijos: Alfonso, María Victoria, Alejandro, Alberto, Álvaro, Alfredo y Rodrigo. Y más tarde la familia se incrementa con cuatro nietos: Ana, Lucía, Santiago, Carlos y Jaime.

La familia al completo, padres, hijos, nietos, tías, nuevos miembros, en una instantánea tomada el 13 de octubre de 1996.

En El Puerto también traba una entrañable amistad con la familia de doña Pilar López, tan unida a la familia que los hijos de Manuel Martínez Alfonso la llaman ‘abuela’.

AGENCIA: ‘PUBLICIDAD A VOCES’.
En esa época, para complementar sus bajos ingresos como profesor de instituto, da clases particulares, crea una agencia publicitaria —“Publicidad a Voces”— por medio de la cual organiza una ‘Exposición del Hogar Moderno’, un periódico mural-cultural-publicitario —‘Color’— de periodicidad semanal, un concurso exposición de fotografías, conciertos musicales en el Parque Calderón, etc. Llega a adquirir una furgoneta “Gutrob” para explotarla comercialmente, pero el negocio resultará a la larga un fracaso y una sucesión de preocupaciones.

El 7 de junio de 1962 lee en la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid su tesis doctoral “Contribución al estudio de la Geografía Literaria del Puerto de Santa María”, obteniendo la máxima calificación: ‘Sobresaliente cum Laude’.

Diputado provincial en 1976, jurando el cargo.

CONCEJAL Y CASA DE LA CULTURA.
En 1973 se presenta a las elecciones municipales por el tercio de representación familiar y es elegido concejal en la Corporación que preside Fernando T. de Terry Galarza. Se le confían las delegaciones de Censo Electoral, Padrón Municipal y Nomenclatura de Vías Urbanas, Festivales de España y la organización de las Ferias del Libro, así como la puesta en marcha de la Casa de la Cultura, que inicia sus actividades en 1975.

Recibiendo a S.M. el Rey el 1 de abril de 1976, en la Plaza de los Jazmines, frente al Paseo de la Victoria.

ALCALDE DE EL PUERTO.
El 1976 es elegido alcalde, por votación entre los miembros de la Corporación Municipal, y toma posesión ante el Gobernador Civil, Antolín de Santiago y Juárez. En febrero es designado Jefe Local del Movimiento, cargo que ocupa hasta su extinción en 1977, y elegido diputado provincial, incorporándose a la Corporación que preside Antonio Barbadillo y García de Velasco. Son años difíciles para la vida municipal, por la situación transitoria y la escasez de medios económicos. En su misión administrativa cuenta especialmente con la colaboración de sus dos primeros tenientes de alcalde, Enrique Pedregal Valenzuela y Javier Merello Gaztel, del Secretario de la Corporación, Jaime Fernández Criado, y de su secretario particular, Juan Martín Vélez. No olvidamos tampoco la compañía fiel en tantas jornadas viajeras de su conductor oficial Eusebio Íñiguez. Tras más de veinte meses al frente del Ayuntamiento, presenta su dimisión el 27 de octubre de 1977, reintegrándose a su puesto de concejal.

Pero su actividad principal no fue la política, sino que destacó en diferentes campos que le llevaron a tomar o participar en iniciativas culturales de diferente índole a lo largo de toda su vida y, en particular, en su larga estancia en El Puerto, todas ellas relacionadas con tres de sus pasiones: la Literatura, la Educación y los Viajes Culturales. Por alguna de ellas, o por todas, es recordado en El Puerto.

La revista infantil 'Yumbo'.

LA LITERATURA.
Las inquietudes literarias de Manuel Martínez Alfonso se remontan al período de la Guerra Civil. En alguno de sus escritos recuerda las lecturas de revistas infantiles, como Yumbo, Tim Tyler o el Aventurero. En esa época también comienza a escribir un diario personal. Ya en 1943 empieza a entregarse con interés a la lectura: Berceo, Nocalis, Chesterton, Rubén García Sanchiz… Escribe algunos cuentos y pronuncia su primera disertación pública (1944) en el salón parroquial de San Esteban (Valencia): “La figura del Consiliario y la Sinfonía Pastoral”.

Tras una estancia en Jaca, comienza a escribir unos poemas en prosa sobre el Pirineo y una adaptación para radio del tema de Los Nibelungos. En 1945 recibe sus primeras retribuciones, modestas, por sus trabajos literarios: Radio Nacional, Revista del Ejército… Escribe también un guión cinematográfico, que empieza a buscar fortuna.

RADIO NACIONAL DE ESPAÑA.
En 1948 comienza a colaborar con la revista “La Hora”, del Sindicato Español Universitario (SEU) de Madrid, como corresponsal desde Valencia. En 1950 consigue una colaboración fija en Radio Nacional, en la sección de Intercambios de programas. Tras su estancia en Madrid para iniciar los cursos de doctorado, estudia los clásicos e inicia la redacción de un tratado de Historia de la Literatura Española.

PRIMER LIBRO: ‘CAMINOS Y SENDAS’.
Ya en Valencia, en 1951 colabora como crítico de cine en la revista universitaria Claustro, que edita su primer libro “Caminos y Sendas”, crónicas de su viaje a Santiago, prologado por Walter Starkie (escritor, músico, viajero, cervantista e hispanista irlandés). También comienza a escribir “Sala de Banderas”, una colección de cuentos de ambiente militar, que no consigue publicar. /En la imagen de la izquierda, 'Caminos y Sendas, su primer libro prologado por el hispanista irlandés Walter Fitzwilliam Starkie.

CREACIÓN DE SENDAS REVISTAS.
La actividad literaria continúa una vez que toma posesión de su puesto de trabajo en el Instituto Laboral del Puerto de Santa María, en 1952, cuando publica algunos artículos en “Ateneo” y “La Actualidad Española”. Crea y dirige la revista “Guad-el-Leteo”, portavoz del Instituto. En 1955 publica la revista “Santa María”, de temas marianos y portuenses, que se prolongará durante algunos años. Editado por el Instituto, aparece un ensayo literario, “La figura del soldado en la Novela Picaresca”.

HISPANIDAD Y CRUZADOS.
En 1956 queda finalista en el Premio Valencia de Teatro, de la Diputación levantina, con su obra “Un funcionario llamado Sánchez”. Es designado miembro de la Comisión Ejecutiva de las Fiestas de la Hispanidad que, organizadas por el Ayuntamiento desde 1958, se prolongarán hasta 1967. Una de sus misiones específicas es la dirección de “Hispanidad”, una hoja informativa que publicará cinco número en cada conmemoración anual. Publica en “Cruzados”, periodiquillo local, una serie de críticas de estrenos cinematográficos durante los años 1959 y 1960.

FUNDACIÓN DE MEDUSA.
A primeros de 1961 interviene en la fundación de “Medusa”, Agrupación Cultural Portuense, de la que ostentará la presidencia. Compartirá trabajo e ilusiones con José Luis Tejada, Antonio García Amador, Carlos Zaccagnini, Rafael Tardío Alonso, Rafael Esteban Poullet, Paco Muñoz, Luz García, Antonio Pérez, Rafael Caballero Bonald, los jesuitas Padres Montero y Pascual… y tantos otros, en una tarea generosa y eficaz  que se prolongará por más de una década…

SEGUNDO LIBRO: ‘EL PUERTO EN LA LITERATURA’.
En 1962 con el nombre de “El Puerto de Santa María en la Literatura Española. Ensayo de una geografía literaria”, presentado por “Medusa”, se publica su tesis doctoral. Las colaboraciones en prensa local, provincial, en Radio Juventud de Cádiz, conferencias, etc. continúan produciéndose en estos años. Prosigue sus actividades en “Medusa”, Protección Civil y Fiestas de la Hispanidad, e inicia otras nuevas en la Junta Local de Turismo y Educación Popular y en la Asociación de Cabezas de Familia.  /Página interior del libro 'El Puerto de Santa María en la Literatura Española. Ensayo de una geografía literaria, editado por la Asociación Cultural 'Medusa', de la que llegaría a ser su presidente.

LA VOZ DE LA BAHÍA, PERIÓDICO LOCAL.
En 1965 se lanza con Fernando Portillo a la aventura de crear un periódico para el Puerto, que se llamará “La Voz de la Bahía” y que aguantará un año de supervivencia.

El 25 de noviembre de 1969, en el Club Taurino, en la entrega de un reconocimiento a 'Joselete'.

TERCER LIBRO: ‘PLAZA REAL’.
En septiembre de 1968 se publica “Plaza Real”, una extensa y documentada historia de la fiesta de los toros en El Puerto de Santa María. El 12 de diciembre del año siguiente presenta el libro en el Ateneo de Madrid, en acto en el que participan el académico José María de Cossío, Antonio Bienvenida, Díaz Cañabate, Carlos Murciano y Ramón Solís. /En la imagen de la izquierda  cubierta del libro 'Plaza Real'.

CUARTO LIBRO: ‘EL PUERTO CRECE’ EN ‘TEMAS PORTUENSES’.
Ese mismo año, al constituirse el Instituto de Estudios Gaditanos, de la Diputación Provincial de Cádiz, es designado Miembro Titular de dicho organismo, que dirige José Mª Pemán y preside el de la Diputación, Fernando Portillo. El 28 de marzo de 1971 pregona la Semana Santa del Puerto de Santa María.

Miembro titular del Instituto de Estudios Gaditanos. En la fotografía, con José María Pemán, Director del Instituto. A l a izquierda, el titular de la Diputacion Provincial, Fernando Portillo. Año 1969

'El Puerto crece', publicado en 1976.

En 1976 se publica “El Puerto crece”, una guía de los nuevos núcleos urbanos, y a través de la Casa de la Cultura edita, desde 1975 hasta 1979, una serie de  hasta siete publicaciones de distintos autores sobre temas portuenses. El 15 de diciembre de 1977 pronuncia el pregón de Navidad con Amor.

QUINTO LIBRO. ‘EL PUERTO CIUDAD DE HISTORIA Y TURISMO’.
En 1978 aparece su libro “Puerto de Santa María, Ciudad de Historia y Turismo”, publicado por la editorial Everest en su colección “Ibérica”. Entre 1978 y 1981 desarrolla una intensa actividad cultural: presentación del libro del Dr. Orozco Acquaviva “La gaditana Francisca Larrea, primera romántica española”, en la Casa de la Cultura de Cádiz; charla taurina en la Peña El Cordobés de Jerez; y Pregón de la Hispanidad del Puerto (1978). Pregón de la Semana Santa de Puerto Real (1979). Pregón de las fiestas de la Virgen de los Milagros en el Puerto; y presentación del film “Toros en el Puerto” en la Semana Cultural Taurina, con motivo del Primer Centenario de la Plaza de Toros (1980). Presentación de la película “Aire y Herencia de Portugal” en la Fundación Municipal de Cultura de El Puerto (1981). /En la imagen de la izquierda, 'Puerto de Santa María (Ciudad de Historia y Turismo', publicado por Editorial Everest en 1978.

ACADÉMICO DE BELLAS ARTES.
En 1984, la casi centenaria Academia de Bellas Artes de Santa Cecilia, constituye, bajo la presidencia de D. José Argemí, su Cuerpo de Académicos, del que, entre otros, es designado por la Junta Directiva, académico electo. Interviene como Secretario eventual de la corporación desde los primeros momentos y, sucesivamente, pronunciará el discurso de contestación en la recepción como Académicos de Número de Juan Ignacio Varela Gialbert Fernando Muñoz (1985); de Fernando Jesús López y José Luis Tejada (1986). Él mismo accede como tal el 25 de febrero de 1988, con la lectura de su discurso “El realismo geográfico en la literatura española”, siendo contestado por Juan Ignacio Varela. Las colaboraciones en los Pliegos de la Academia (primera época) se suceden, con numerosos trabajos publicados en la revista trimestral, de la que se publicaron 25 números desde octubre de 1991 hasta julio-octubre de 1997.

En 1965, en la Academia de Bellas Artes, flanqueando junto a su amigo Eligio Pastor Nimo a Antonio de la Torre.

INTENSA ACTIVIDAD ORATORIA.
Su actividad cultural y oratoria no cesa: “La literatura de viajes”, charla coloquio en la I Semana Cultural del Colegio Guadalete, y Pregón del I Centenario de la llegada de las Hermanitas de los Pobres al Puerto (1983), Pregón de la Feria del Vino (1985), “Fortuna próspera y adversa de un padre de familia numerosa”, en la Semana de la Familia, en San Fernando (1986), presentación del libero “Plural Amor”, de Augusto Haupold (1987), “Contribución del Puerto de Santa María al descubrimiento de América”, en las Jornadas de Convivencia y Cultura de ACIT, y “Viajar, un importante factor educacional”, conferencia organizada por GADEAC en el Club ‘El Buzo’ de Vistahermosa (1988), “Itinerario sentimental para un callejeo portuense”, en el Aula de Cultura de Vista Hermosa, y Pregón de las Fiestas de la Virgen de los Milagros (1989).

SEXTO LIBRO: 'DEL GUADALETE AL BIDASOA'.
En 1989 aparece publicado “Camping en España: del Guadalete al Bidasoa”, impreso en talleres La Voz, de San Fernando, que lleva una expresiva dedicatoria: “A Mary”, compañera de caminos. Esposa, madre, cocinera, chacha, portamapas, copiloto… Compañera de Camino”. En este libro se narra un viaje del autor que, con toda su familia, sale de El Puerto de Santa María y recorre España hasta llegar a San Sebastián. /En la imagen de la izquierda, portada del volúmen 'Del Puerto a Bidasoa'.

TRES NUEVOS LIBROS.
Ya jubilado de su actividad docente, sigue trabajando en sus escritos y libros: “De Tarifa a Finisterre” (1995); editados por el Ayuntamiento de El Puerto, se publican “El Puerto y yo” (Biblioteca de Temas Portuenses, 1998), recopilación de obras que «he ido escribiendo a lo largo del tiempo, que he ido publicando en periódicos y revistas del entorno…», con las que pretendía sentirse satisfecho «si, al terminar de leerlas, has ahondado un poco en el espíritu del Puerto, has hecho amistad con él»,  y “Tierras, Hombres, Pueblos” (2000), obra en la que intenta destacar, sobre todo, la importancia del factor ambiental en la vida de un hombre.

PROFESOR.
‘Don Manuel’ es el profesor de varias generaciones de portuenses y de personas de las poblaciones del entorno, de la Sierra, de la provincia de Cádiz. En muchas ocasiones, en los lugares y momentos más insospechados, alguien se acerca a don Manuel para saludarle y recordar sus tiempos en el laboral (Zahara de la Sierra, Villaluenga del Rosario…). /En la imagen de la izquierda, su penúltimo libro 'El Puerto y yo', publicado en 1998.

MONCADA: 1943.
Su primera experiencia docente la tiene en Moncada, en el año 1943, sustituyendo a un amigo maestro, lo que supone sus primeros ingresos económicos: diez pesetas diarias. Aunque el desplazamiento le obliga a dedicarle al trabajo bastante tiempo, aún le queda suficiente para preparar un examen pendiente o asistir a clases nocturnas de inglés.

Tras licenciarse en Letras da clases en Valencia, en una academia. A comienzo del curso 1950/1951 es contratado como educador en el Colegio de Huérfanos de la Guardia Civil. En 1951 trabaja como profesor ayudante “interino y gratuito” de la Cátedra de Literatura del Dr. Sánchez Castañer de la Universidad de Valencia.

HORIZONTE: EL PUERTO.
Es en este año (1951) cuando en el horizonte de su historia aparece, por vez primera, su relación con El Puerto de Santa María, ya que consigue ganar el concurso para la plaza de Profesor Titular del Ciclo de Lenguas en el recién creado Instituto Laboral. A mediados de octubre de 1952 llega al Puerto y es designado  director interino del Instituto. Con sus compañeros Joaquín Calero Muñoz, Enrique Bartolomé López-Somoza, Jesús Peña, José Mª Quignón Selvático, Pepe López Ruiz, y Pepe Vélez en la Secretaría, empieza la tarea de poner en marcha un nuevo centro docente.

Excursión con los alumnos del Instituto. Iglesia de los Templarios. Aracena. 1966.

CURSOS DE VERANO.
En mayo de 1961 realizará en Madrid las oposiciones para numerario, que ganará con el número 3 del grupo de profesores de lengua y el 6 de la lista general. En 1963 se inician en El Puerto los Cursos de Verano de Estudios Sociales que dirige el Catedrático de Universidad de Sevilla Francisco Sánchez-Apellániz y que seguirán celebrándose durante unos quince años en el Instituto. A ellos prestará apoyo y colaboración.

Primer Curso de Delineante de la Construcción del PPO, organizado en el Instituto de Santa Domingo. A la clausura se hicieron la “foto de familia” el 28 de junio de 1971, en las escaleras de acceso al piso superior, donde estaban el Aula de Dibujo y la Emisora de Radio. De izquierda a derecha y de arriba abajo: Zunzunegui, Saborido, interno desconocido, José María Ruibal, Martínez portorrealeño. Siguiente fila: Rafael Castro, Fernando Sánchez Matabuena, Antonio Dueñas Redondo, Camilo González Selma, desconocido: fila siguiente: Juan Aguirre Lanzarote, Manuel Martínez Alfonso, a la sazón director del Centro, Juan Millán Jarillo, alumno interno de Zahara, que hoy vive en Barcelona y trabaja en la ONCE, José Cepero Peralta, Morro, policía nacional, fabricante de cocinas y en el Curso profesor de matemáticas y Humberto Jiménez Ruiz; fila inferior: Francisco Javier Camacho Barba, con el tiempo sería concejal de Deportes, Pepín Zaragoza Roselló

DEL PPO AL BACHILLERATO.
En esta época participa en los Cursos Formación en Inserción Profesional (FIP), organizados por el Instituto varios años, con este nombre o con el de Programas de Promoción Obrera (PPO). que les sucede.  En 1967 se autoriza al Instituto a impartir las enseñanzas del nuevo plan de Bachillerato general, que se comparten con las del Laboral, en situación de extinción, y se reconoce a los profesores la titulación de Catedráticos. Al año siguiente es nombrado Jefe de Estudios del Centro.

Segundo Curso de Delineante de la Construcción del PPO, organizado en el Instituto de Santa Domingo. La foto, realizada seis meses después,  el 14 de diciembre de 1971, está tomada en las escaleras del patio de acceso a la primera planta. Se aprecian las “trenkas” de moda en aquellas fechas. De izquierda a derecha y de arriba abajo: Camilo González Selma, Manuel Martínez Alfonso, que ya luce perilla (en la foto anterior solo bigote), Roberto Muñoz Ávila, Miguel Moya Pinel; en la siguiente fila: Morro, José Cepero Peralta, Pepe Vélez Rodríguez, un alumno de Puerto Real, un alumno desconocido que pudiera ser Espino o Espinosa; siguiente fila, Juan Aguirre Lanzarote; siguiente fila, Antonio Dueñas Redondo, José Rodríguez Paloma quien falleció en un accidente deportivo con un catamarán en aguas de la Bahía de Cádiz junto con nuestro amigo José Antonio Gómez Benítez al que le dedicamos un cariñoso recuerdo; el día 6 de este mes hizo 26 años; Antonio Holgado, José Luis Garratón, profesor de electricidad y Rafael Castro.

En su despacho del Instituto Santo Domingo.

DIRECTOR DE INSTITUTO.
El 1 de septiembre de 1970 toma posesión de su cargo de Director del Instituto Santo Domingo, antiguo Instituto Laboral. En el desempeño del cargo tratará de mejorar las instalaciones, ordenar las actividades docentes, reorganizar el internado y fomentar los actos culturales, así como la realización de una serie de viajes de estudios con acampadas, y que son, en años sucesivos, los siguientes: Galicia y Portugal (1971), Madrid y ciudades de su entorno (1972), Granada y Valencia (1973), Extremadura (1974), y Valencia y Mallorca (1975).

La instantánea está tomada hace 36 años en los caminos concéntricos de los jardines de la Real Cartuja de Valldemosa (Mallorca), rodeados de cipreses y otros árboles, el 5 de marzo de 1975. El viaje de fin de estudios del Instituto Santo Domingo, partió desde El Puerto, visitando Valencia y en barco hasta Mallorca. Allí se recorrieron las islas. Al frente de la expedición el Director del Centro, Manuel Martínez Alfonso (acompañado por su esposa), el profesor de Dibujo, José Cepero Peralta y su esposa, y Ventura Lozano Moreno, profesor de tecnología e Ignacio Pérez Blanquer, profesor de Física y Química.

DE MUÑOZ SECA A SANTO DOMINGO, Y VICEVERSA.
Clausurado el Instituto de la calle Santo Domingo, se incorpora con sus compañeros de docencia al “Pedro Muñoz Seca” a partir del curso 1976-1977. Para el curso siguiente es nombrado director en comisión de servicios en el recién creado Instituto de Formación Profesional, que se instala en el edificio de la calle Santo Domingo, donde estuviera el desaparecido Instituto Laboral. Una vez finalizada su comisión de servicios, se reincorpora a su cátedra de Lengua y Literatura en el ”Pedro Muñoz Seca”, en julio de 1981. A partir del 1 de octubre de 1986 se incorporará, con algunos otros compañeros del “Muñoz Seca”, al viejo solar de la calle Santo Domingo, que ya no abandonará hasta su jubilación. En este último período de actividad docente escogerá las clases nocturnas.

Claustro del antiguo Convento de Santo Domingo, hoy Instituto de Enseñanza Secundaria, en una imagen en blanco y negro, iluminada.

El 30 de septiembre de 1989 pasa a ser oficialmente funcionario en situación de jubilado. En junio, al terminar las clases, los compañeros le ofrecieron una cena de despedida y amistad.

VIAJERO.
Otra de las aficiones más conocidas de Manuel Martínez Alfonso era la de viajar. Muchos recuerdan su casa en la rotonda de la Puntilla, con la caravana en el jardín, su actividad campista, sus viajes, todos ellos con un innegable componente cultural: museos, monumentos, calles, plazas… nada escapaba a su curiosidad y a su afán de conocer y aprender en esos viajes. Ese espíritu viajero se remonta a mucho tiempo atrás.

A caballo, durante el Servicio Militar, en 1949

ESCUELA DE PERIODISMO.
Su primera salida de la región levantina la lleva a cabo en el año 1943, año en el que se desplaza a Madrid para intentar, sin éxito, su ingreso por oposición en la Escuela Oficial de Periodismo, recientemente fundada.

CAMINO DE SANTIAGO.
Tras licenciarse en la Facultad de Letras de Madrid, pretende caminar con un amigo desde Santander hasta Santiago de Compostela, representando en el camino “El retablo de Maese Pedro”, pero falla el amigo. No obstante, emprende solo el camino, aunque en Comillas le llegan noticias graves de su casa que frustran la continuación del viaje: su padre ha fallecido. Su intento resultó fallido, pero no abandona la idea y lo volverá a intentar. En julio de 1950 parte desde Valencia en peregrinación a Santiago, solo, a pie y sin dinero. Hace 1234 kilómetros en 31 días. Será una suma de riquísimas experiencias, expresadas en su obra “Caminos y Sendas”, a la que se ha hecho mención.

Con su esposa Mary y sus amigos Antonio García Amador y Mari Luz Iglesias, practicando una de sus aficiones: el campismo.

EL CAMPISMO.
Ya en El Puerto, casado, con hijos, inicia una actividad que aún no había alcanzado el desarrollo que  se le acabaría conociendo: el campismo. En 1966 adquiere su primer coche, un modesto R-4, y un equipo de acampada, con los que iniciarán en veranos consecutivos una larga serie de viajes familiares, que continuarán tras la mejora de su equipo campista con la adquisición en 1971 de una caravana “Caraveler” modelo “Sevilla” y un más potente vehículo, un Seat 124, sustituidos en 1979 por una roulotte de la misma marca, modelo “Maradona” y un Renault 12 .

PERIPLOS.
A lo largo de los años, los viajes se van sucediendo:  doble recorrido campista a lo largo del Mediterráneo (1969 y 1970); Cornisa Cantábrica (1972), Valencia en Fallas (1973), Galicia (1975); Pirineos (1978); Asturias (1979); Portugal (1980); Aranjuez (1981), Almería (1982), Pirineo occidental (1983), País Vasco-Navarro (1984), Reino de Valencia (1985), Portugal Centro (1986) y Reino de León (1987). Sólo la edad consiguió frenar su afán viajero. /En la imagen de la izquierda, la portada de su último libro, “Tierras, Hombres, Pueblos” (2000), obra en la que intenta destacar la importancia del factor ambiental en la vida de un hombre.

Escritor, conferenciante, profesor, maestro, viajero, amigo, esposo, padre, abuelo, valenciano, portuense… Manuel Martínez Alfonso falleció en El Puerto de Santa María el día 2 de julio de 2003. (Textos: Carlos Salido).

29 de mayo de 1999. Inauguración de la calle Instituto Laboral, con otros profesores de dicho Instituto, tras el homenaje al Centro. De pie: Manuel Martínez Alfonso, José López Ruiz, Paco Viseras Alcolea, Tomás Quiles, José Cepero Peralta, Luis Gutiérrez, Joaquín Calero Muñoz, Ventura Lozano Moreno. Agachados: Ramón González Montaño, Ángel Angulo Fernández, Leonardo Romero Maure, Ignacio Pérez Blanquer.

Como muestra de su amor por todas las cosas del Puerto y sus devociones, publicaremos en septiembre la Salve que Manuel Martínez Alfonso dedicó a la Virgen de los Milagros, texto muy apreciado por su esposa ya fallecida, Mary.

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Convivencia de los antiguos alumnos en San José del Valle.

«Volver a los 17 después de vivir un siglo…»,  cantaba Violeta Parra…. Volver atrás reencontrando rostros queridos que hacía en muchos casos más de 30 años que no veíamos. Treinta años después nos reencontrábamos con aquellos compañeros y compañeras de clase con la que compartíamos aquellos primeros años en que abríamos los ojos a la vida y en muchos casos no habíamos terminado de dejar atrás la adolescencia y abrazábamos los primeros albores de la juventud. Nos reencontrábamos con aquellos y aquellas con las que empezamos a estudiar la que sería en muchos casos nuestra profesiones, electricistas, administrativos, delineantes… en otros, la profesión que ejercemos poco tiene que ver con lo que estudiamos, aunque sin duda aquellos estudios en la SAFA de El Puerto Santa María sería la base de todo nuestro desarrollo posterior.

Varios nos empezamos a encontrar  hace poco más de tres meses cuando una foto colectiva de aquella época de siete roteños en la SAFA se publicó en la web Habitantes y Gente de Rota. Aquella foto y el posterior reencuentro de los siete de la foto sería el detonante de esta preciosa aventura que comenzó entonces y que ha culminado, de momento,  en la I Convivencia de Antiguos Alumnos de la SAFA de la Promoción 1976-1981. Celebrábamos el 30 Aniversario del fin de la carrera. /En la imagen, el grupo de roteños en el colegio de Formación Profesional Sagrada Familia (SAFA) de El Puerto de Santa María en el año 1976. Arriba de izquierda a derecha: Juan José Sanchez Alonso, Sergio Hermida, Gallardo  y Juan Segarra. Abajo:  Javier Ros, Antonio Helices “El Bolita”, y Francisco Pulido

Fue el pasado domingo, 5 de Junio. Desde Rota salía un autobús con 16 roteños a las 9 y media de  la mañana. Media hora después estábamos en El Puerto recogiendo a otros 24 compañeros y compañeras portuenses. Y otro tanto después llegábamos a Chiclana y se subían al autobús 6 compañeras. En total partíamos para San José del Valle, el sitio que habíamos elegido para la convivencia, 46 ex alumnos de la SAFA. Allí se  nos sumarían 4 de nuestros antiguos profesores.

En total éramos cincuenta. Otros muchos con los que contactamos  no pudieron venir por problemas de trabajo, familiares, por encontrarse viviendo lejos… Y otras dos compañeras y compañero, Mariajo, Chari y Cárdenas, no pudieron venir porque fallecieron, ya no están con nosotros físicamente pero estuvieron muy presentes en la convivencia.

Una vista aérea del Colegio en aquellos años.

Los besos y abrazos, las risas, el torbellino de emociones, las miles de anécdotas de la época mezcladas con las de los avatares de la vida de cada uno a lo largo de todo estos años estuvieron presentes durante de toda la jornada que pasamos juntos. Se llevaron más de un centenar de fotos en blanco y negro de la época, una treintena estaban ampliadas en tamaño A-3, donde nos veíamos con humor del paso de los años, unos muy cambiados, casi irreconocibles, otros mantenían la pinta y era fácil reconocer en aquella foto juvenil el rostro y la imagen del compañero o la de la compañera.

Un pañuelo amarillo con el logo de la convivencia creado para el evento adornaba el cuello o la muñeca de todos y cada uno de los asistentes. El amarillo era el color de las camisetas de la SAFA de entonces que todos lucíamos aquellos años,  particularmente en los eventos deportivos. /En la imagen, una camiseta amarilla de SAFA.

Tras la comida donde nos seguíamos poniendo al día de la vida de uno y otros y se recordaban anécdotas de entonces, empezó a sonar la música de  la época. Un compañero había seleccionado y grabado los éxitos musicales de aquellos años, aquellos con los que crecimos, aquellos con los que bailamos, con los que dimos el primer beso…

Pero antes de que la gente se pusiese a bailar, que en realidad sólo se animaron unos cuantos…, se apagaron las luces y un foco direccional apuntó a una puerta por la que entraba un compañero con una gran tarta de cumpleaños, que para sorpresa de la cumpleañera, se dirigía a una de las mesas mientras los demás cantábamos el cumpleaños feliz. La sorpresa dio paso a la emoción cuando Maripé, que así se llama la cumpleañera, se vio con la tarta enfrente y soltó sorprendida  un ¿cómo os habéis enterado?…

PREMIOS.
Otro de los detalles que se organizó fueron   los premios ‘Sardina en lata’ y ‘Boquerón en Vinagre’. Con humor había que elegir mediante votación a la mujer y al hombre que mejor se había conservado en estos años. Los elegidos fueron  Mari Carmen Tejedor, del Puerto, y José Luis,  Selu , de Rota. La profesora María y  su marido, el profesor Rafael, fueron los encargados de entregar las copas.

Una reunión de los padres y el profesorado. En primer plano, sentado a la derecha, vemos a Antonio Nogués Ropero.

Las horas se fueron muy rápidas, cuando nos dimos cuenta ya eran las 8 de la tarde, hora que habíamos acordado para la vuelta. Al día siguiente había que trabajar y en muchos casos preparar las cosas para  el colegio de los niños. Las últimas fotos colectivas antes de montar en el autobús y a subir. Se hizo corto, muy corto, era el comentario general en el viaje de vuelta.

Los hilos del recuerdo y las emociones que nos unen, hasta ahora invisibles por tantos años, han salido a la luz y  sin duda van a seguir visibles y serán guías para seguir en contacto y para nuevos encuentros a los que esperamos que se sigan sumando nuevos compañeros y compañeras. Nos vemos en la próxima! (Texto: Javier Ros).

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La Hermana Matilde Pavón nació el 20 de junio de 1926 en La Palma del Condado (Huelva). La madrugada de antes de anoche, 23 de mayo fallecía en Cádiz, a las cinco de la madrugada, en la Residencia que las Carmelitas tienen para hermanas de avanzada edad. Iba pues a cumplir 85 años.

En su municipio natal existe una importante institución benéfico docente de ‘Asilo y Escuela de Ntra. Sra. del Carmen’, fundado en 1934, y dirigido por las Carmelitas desde 1942. Allí le vino la vocación. En 1951 marchó al noviciado de Carabanchel (Madrid), donde permaneció por espacio de tres años, siendo su primer y único destino El Puerto de Santa María a donde, en 1954, --con 28 años-- llegó como ayudante de la Hermana Natividad, que era la responsable de la clase de los niños. Debía de ser muy cariñosa porque, a pesar de tener un aspecto bastante serio y adusto, con esas gafas tan oscuras que gastaba, los niños la querían mucho.

Todos gentes de El Puerto: los hermanos Bellvis: Javier y Marisol, única niña por aquello de separar las niñas de los niños; Luis Áspera, Paco Zamudio, Jaime Renedo, Mariano Medinilla, Miguel Lizaso, Javier Díaz, Hörh, Velarde, Julián Flores y otros… Primera Comunión en Las Carmelitas. Mayo 1958.

EXCURSIONES A MADRID.
Una curiosa anécdota que todavía hoy recuerdan algunos antiguos alumnos son las ‘Excursiones a Madrid’, que no era ni mas ni menos que un paseo de los niños de infantil a la azotea. Ese era el Madrid más cercano de Matilde Pavón.

En la imagen, vestidas de Primera Comunión Ana María y Celia Insúa Lavín. Detrás Matita Muñoz y María del Carmen García de Cossío. El angelito de en medio es Marisol Muñoz Bellvís. Procesión de la Virgen Niña o Niña María que salía los 21 de noviembre del Colegio de las Carmelitas, con motivo de la festividad católica de la Presentación de la Virgen.

LOS NIÑOS AMERICANOS.
Celia Insúa Lavín la recuerda así: “En aquella época empezaron a ir al Colegio muchos niños americanos , de la Base de Rota. Estaban un poco aparte porque no sabían nada de español y salían solos al recreo, sin mezclarse con los otros niños. La hermana Matilde Pavón era la que se ocupaba de ellos. Nosotras estábamos en 5º de Bachillerato y ya sabíamos algo de inglés, por lo que solíamos a hablarles un poco, les preguntábamos cosas y, en cierto, modo los entreteníamos. Nunca supimos si la Hermana Matilde sabía o no inglés, lo cierto es que lo niños la adoraban y en el momento que les pasaba algo salían corriendo y se abrazaban a ella, quien los consolaba con mucho cariño. Creo que siempre nos  agradeció que, de alguna manera, le echáramos una mano porque, al ser bastante buenas estudiantes teníamos fama de responsables y serias y muchas veces nos dejaban solas. Me acuerdo que a uno de los niños, que era especialmente bruto le llamábamos "donkey" (burro); aquello  no le gustaba nada y nos decía que “--No es caritativo ponerle ese mote”. Nuestra clase estaba al lado de la de la Hermana Matilde y ,la verdad, es que nos portábamos fatal. Pues bien, ella siempre venía y con una paciencia enorme nos hacia entrar en razón pero nunca nos reñía fuerte.”

Escolares en el patio del Colegio de las Carmelitas.

CINCUENTA Y UN AÑOS EN EL PUERTO.
Siempre estuvo a cargo, durante su etapa docente hasta su jubilación, en 1991, de los niños de párvulos y preescolar, lo que hoy se conoce como Educación Infantil, es decir niños de 5 a 7 años. Era de los pocos colegios que, en aquellos tiempos acogían niños de corta edad por lo que, al ser un ‘colegio de pago’ entonces --hoy centro concertado-- pasaron por sus manos, infinidad de niños y niñas de El Puerto. Como también lo hicieron quienes, en la Prioral, recibieron sus catequesis de Confirmación. En 1991, a su jubilación, pasó a la portería del Colegio hasta que, 14 años después, en 2005 se trasladó a la Residencia para Hermanas Mayores que las Carmelitas tienen en Cádiz, donde ha vivido, por espacio de seis años, hasta la muerte que le sobrevino la madrugada del pasado 23 de mayo

En primera fila, la hermana Matilde Pavón, a la izquierda, con la directora del Colegio Teresa Fernández, Inmaculada Ameneiro, la Hermana Matilde Soto el entonces concejal de Educación, Joaquín Corredera y el presidente de la APA de hace unos años, Manolo Morillo.

ESCRIBE PIPI GAGO.
“He tenido la suerte de contar a lo largo de mi vida con buenos maestros, que por su buen hacer, siempre los he tenido presente en mi memoria. De ninguno de ellos guardo un mal recuerdo y si en algún momento los he puesto en cuarentena, al final, el tiempo les ha dado la razón y me la han quitado a mí.  En buena medida hoy soy un conglomerado de la enseñanza de todos ellos. Me siento muy orgullosa de hasta donde he llegado y, creo, que la hermana Matilde Pavón, hija de la Caridad y seguidora de la obra de su admirada y querida Santa Joaquina de Vedruna (esposa, madre, viuda y monja, si mi memoria no me falla) fallecida, hoy también lo estaría.

Con ella comenzó mi andadura en el colegio de Las Carmelitas allá por el curso 1968/69 del siglo pasado!!! La hermana Matilde me enseñó a leer y escribir y lo hizo tan magistralmente que desde entonces, perderme en cualquier libro es mi pasatiempo favorito.

Su paciencia y el libro de lectura Can y Ben siempre han ido de la mano al igual que sus enfados, cuando hacíamos algo mal. Todavía no llego a entender como profesoras como ella disfrutaban enseñando a más de 30 alumnas por aula y, hoy en día, no se puede con 20. Respeto le tuve los nueve años que estuve en el colegio. De hecho, cuando te la  encontrabas por cualquiera de los pasillos de frente nos poníamos tan derechas de inmediato,  que parecía que nunca rompíamos un plato.

Me estoy dando cuenta que Matilde Pavón fue la primera de las hermanas que atendió mi educación. A ella le siguieron otras tan encantadoras como Juana; Rosario, que luego fue la  portera; Enriqueta que preparaba para la comunión; Emiliana, un torbellino que jugaba al baloncesto; Emilia con su música, y por supuesto, Maria Antonia Palomino que se encargó de encauzarme para la siguiente etapa escolar, ya en los Jesuitas. A todas y cada una de ellas les agradezco lo que hicieron por mi y todas mis compañeras de clase. Tuve mucho suerte porque, entonces, a pesar de las circunstancias de la época que no daban para mucho,  me encontré con un grupo de mujeres  que estaban en la enseñanza solo y exclusivamente por vocación y eso es de agradecer. Me inculcaron  valores sólidos  que siempre han estado presente en mi vida personal y profesional, y que, por supuesto, he transmitido a mi hijo.

Recordar a la hermana Matilde es recuperar una época muy feliz de mi infancia como  mis primeras excursiones a la playa de la Puntilla, las fiestas de Naveros, las canciones de Amosa, los guisos de María la cocinera, Loli, la amable portera, la festividad del mes de mayo, la tómbola, la Navidade con Amor en el ya desaparecido Teatro Principal; las películas de Marisol, los conciertos de flauta, los espectáculos que Chati preparaba a final de cada curso en el Polideportivo entonces de la Diputación y, sobre todo, los horribles puchos que debíamos llevar bajo la falda blanca de deporte para que cuando hiciéramos ejercicio no se nos viera absolutamente nada. ¡Igualito que ahora!

Hermana Matilde te echaremos de menos, aunque, si no has cambiado mucho en estos últimos treinta años, seguro que ya estás organizando con esmero y precisión  todito el Reino Celestial. ¡Qué tiemble San Pedro! Descansa en paz que te lo mereces. (Pipi Gago. Lcda. en Ciencias de la Información. Periodista).

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PROFESORES.
De izquierda a derecha: Áureo Sanz Hernangil; Antonio de la Torre González; Eduardo Ballesteros Salas; Diego Muñoz; Federico Verdi; Srta. Sanz (Hija de Don Áureo); Miguel Zea Quiroga (Director); Srta. Maria Teresa Peral Pino (Casada con Guillermo Jiménez); Srta. Paquita Aquino; Manuel Moreno Romero; Siro Morata Torres (era además de maestro, practicante y daría clases en La Salle) y Enrique Pedregal Valenzuela.

EL EDIFICIO.
La fachada lateral del Colegio, por la Bajada del Castillo, junto al edificio que albergó hasta hace escasas fechas los Jugados. En la actualidad, derrumbado el Colegio -que también albergó a la Agrupación Cultural Medusa, oficinas, viviendas y el Restaurante “La Abuela María”, ocupan el espacio que tantos y tantos porteños guardan con buen sabor, entre sus recuerdos infantiles.

LOS PEQUEÑOS.
De izquierda a derecha: 1ª fila.- Alfonso Gutiérrez Colosía; Francisco Rodríguez Rendón; Severo Ruiz Calderón; Rafael Hernández Venegas; Manuel Pasage Martínez; Flor Pedregal; Pinilla García. 2ª fila: ¿Diego Muñoz Ávila?; Desconocido; José Beltrán Serrano; Álvaro Höhr Jiménez; Jose Luis Hernández Venegas; Andrés Soler Ferrer; Ángel Medinilla Cantera. 3ª fila.- Manuel Camacho Villegas; Rafael Muñoz Bellvís; Juan Cárave García; Menchaca; Francisco Javier Muñoz Manzanera; Ángel Moresco Suárez. 4ª fila.- Francisco de Paula Ojeda Román y José Ojeda Román (hijos de José Ojeda Leiva de la panadería Ojeda en la calle Ganado; Roberto Muñoz Ávila; desconocido; desconocido; desconocido; desconocido. 5ª fila.- Desconocido; desconocido; Juan Suárez Ávila;  Ángel Albert Alonso; ¿Ángel Mena Alonso?; Mariano Cantera Farrugia; José Ignacio Jiménez González Nandín; Ignacio Paullada Porras (hermano del que está en Urbanismo). 6ª fila: Desconocido; desconocido; Manuel Sánchez Balber (Marino Mercante, hijo del Sastre que estaba junto a la casa de los Valimaña Lechuga "Macario" y a la barbería de "Rojitas" en la calle Luna y frente al Banco Hispano Americano); Juan Muñoz Ávila; Guillermo Fernández Ahumada; desconocido; Jorge Gutiérrez Colosía; Mariano Medinilla Cantera. 7ª fila.- ¿José Muñoz?; desconocido; José María Giménez Torrent; ¿Juan Luis Villar?; Luis Pastrana Moreno; Jesús Suárez Ávila; desconocido. 8ª fila.- Javier Merchante Gutiérrez; puede ser José López (hijo del que fuera Comandante de los Guardias); desconocido; desconocido (puede ser José Felipe González Gómez); José Antonio Márquez Carrascosa; Javier Bermúdez Tejada; Joaquín Anelo. 9ª fila.- Rafael Bellvís Porras; Nicanor Gómez González; Indalecio Rábago Vega; Ramón Matiola Mayorga; Francisco López Franco; Francisco Basallote Roca y desconocido.

LOS MAYORES.
De izquierda a derecha: 1ª fila.- Antonio Arredondo del Río; Ignacio Sordo de la Torre; Francisco López Cepero; Guillermo Roselló Castell; Rogelio Galán Benegas; Antonio Lebrón Iturriaga (muy amigo de la pandilla de Juan Luis Bermúdez, Vicente González; Jesús Jiménez, Fernando León, etc.). 2ª fila.- Ramón Lizaso Solinís; Emiliano Cristóbal Dato; Guillermo Benvenuty Díaz; Benito Gago García; desconocido;  Francisco Javier Moresco Suárez; Rafael de los Santos Rodríguez. 3ª fila.- José Luís Moresco Suárez; José María Pedregal Valenzuela; Miguel Caccetta de la Rubiera; José Crespo Chacón; José Zaragoza Roselló; Jesús Jiménez Alcázar, 4ª fila.- Desconocido; José María García Maiquez; Manuel García Pérez; Ignacio Enciso; Antonio Márquez Crespo (el procurador); Luís Suárez Ávila;, abogado y colaborador de estas páginas. 5ª fila.- Eduardo Benjumeda Osborne; Pedro Hencho o Enche García; Luís Requino; Miguel Rascón Roselló; Manuel Albert Alonso; Álvaro Osborne Tosar; Ignacio Benjumeda Osborne. 6ª fila.- Manuel Tosar Bayo; Fernando Bootello Reyes; Fernando León García; Juan Luís Perles Giner; puede ser un Calero; Enrique Garcia Máiquez. 7ª fila.- Ángel Mena Alonso; Rafael Gómez Garcia; Jaime Benjumeda Osborne; Víctor Gómez Giménez;  Roberto Rendón Gómez; desconocido; Julio Cristóbal Dato. 8ª fila.- Leopoldo Jiménez Ruiz; Ángel Albert Alonso; Eduardo Ruiz-Cortina Ruiz; Bartolomé Romero Haupold; Miguel Roselló; José Domínguez Camacho; Francisco Rascón Nieto.  9ª fila.- José Gómez Giménez; José Cárave Moreno 'Lele Cárave'; Juan Rodríguez; José Cabrera Ordinez; Sancho Sancho Sancho; Cristino Arredondo del Río.

Orla de la que se han extraído las fotografías que se documentan en esta nótula.

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(*) Nota los Giménez descendientes de los de la Panadería "La Pastora" es con "G", como José y Víctor Gómez Giménez y José María Giménez Torrent (Hijo de Tomás Giménez Benito y Milagros Torrent Sánchez). Ambos dos José han fallecido.

Más nótulas del Colegio de La Pescadería:
107. COLEGIO LA PESCADERÍA. Antiguos alumnos (I).
238. COLEGIO LA PESCADERÍA. Curso 1950/51(II).
239. COLEGIO LA PESCADERÍA. Curso 1959/60 (III)
324. COLEGIO LA PESCADERÍA. Preparatoria. 1959/60. (IV).

Nuestro agradecimiento a Vicente González Lechuga por su colaboración imprescindible en la elaboración de esta nótula.

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José Puente García, nació el 10 de Agosto de 1932, en la calle de San Bartolomé 5, antiguo y 1 moderno, esquina con la calle Luna. Sus padres, ya fallecidos,  eran ambos nacidos en la Montaña: Quintín Puente García, natural de Roíz (519 habitantes) y María del Amparo García Ricalde, natural de Cabiedes (304 habitantes); los abuelos paternos, Nicanor Puente García e Inocencia García Valdés,  también nacieron en Cabiedes.

1932.
El año de su nacimiento, 1932, el gobierno de la II República dictó diferentes normas y decretos tendentes a la normalización laica del Estado, que pasaría de confesional a laico, suprimiendo ayudas, desvinculando la iglesia de la enseñanza y otros espacios civiles que se encontraban bajo la influencia clerical. Ese año se subleva en Sevilla contra la República, el General Sanjurjo.

En El Puerto era alcalde Francisco Tomeu Navarro.  El 2 de febrero, las autoridades provinciales y locales, cumpliendo con el decreto de disolución y confiscación, procedían a clausurar el Seminario de los Jesuitas y la Casa de Ejercicios de ‘La Inmaculada’. Esta decisión trajo paro a la ciudad y perdida económica para los comercios que vivían de abastecer y servir a la Orden. Lo mismo ocurrirá en Semana Santa, al suspender las propias  hermandades de penitencia los desfiles procesionales, ante el enrarecido ambiente que se vivía. Los bares y comercios, e industrias auxiliares que vivían de las procesiones, se quejaron de la pérdida de oportunidad de negocio al desaparecer los desfiles. /Anuncio publicitario de los acreditados vinos del abuelo materno de Pepín Puente, publicado en el Almanaque Comercial de Verano de El Puerto. Año 1927.

El Casino Portuense en la calle Larga, a la izquierda de la imagen.

El Casino Portuense se trasladaba a la calle Larga. ‘El Kiosko del Chico’, en el Parque Calderón,  se anuncia en la Revista Portuense ofreciendo sus afamados chocolates y buñuelos. La Antigua de Cabo era ya un asentado restaurante n la Calle Ganado, junto al Hotel Loreto y daba a la Calle Ricardo Alcón. Muñoz Seca estrenará en Madrid, ‘El corzo,  ‘Marcelino fue por vino’, ‘¡Te quiero Pepe' y ‘La Oca’. Se tardaba 45 minutos en tren omnibus, en el trayecto entre El Puerto y Cádiz. Se produce una transición en la presidencia del Racing Club Portuense: Genaro González dará paso a Bartolomé Sánchez Bela.

El Bar 'Las Columnas' a principios del siglo XX.

JÁNDALOS.
Los padres de Pepín y sus abuelos maternos, vivieron y trabajaron desde muy jóvenes en El Puerto. Eran el prototipo de los ‘jándalos’, es decir los naturales de Cantabria que, emigrando a Andalucía, adoptaban nuestras costumbres y el habla; algunos regresaban y lo relata en este fragmento de ‘Escenas Montañesas’ de José María de Pereda:

«En tanto vagaba el jándalo,
sobre su andaluz bravío,
por callejas y senderos,
reconociendo los sitios
que poco antes frecuentara
con el dalle y el rastrillo...
Porque lo había olvidado
todo, todo... hasta el oficio,
y el lenguaje de su pueblo
y el nombre de sus vecinos».

Quintín Puente, con boina, en una reunión en el Bar Las Columnas. Vemos tambíen de pié, a su izquierda con corbata, a Jesús Aguirre.

CAFÉ BAR ‘LAS COLUMNAS’.
Sus vidas, dedicados al negocio familiar en las actividades propias de un bar cafetería denominado ‘Las Columnas, en la esquina de la calle Luna con San Bartolomé, y a una pequeña bodega en la calle Meleros, 13, dedicada al almacenamiento, crianza y venta de vinos al por mayor entre otros productos y menesteres. La bodega finalizó sus actividades en 1970 y Las Columnas un año antes, en 1969.

José Puente, en la Bodega propiedad de su familia, en la calle Meleros, venenciando con unos amigos

ESTUDIOS.
Pepín inicia su formación escolar con 4 años en el Colegio de ‘La Divina Pastora’, en el número 51 de la calle Luna arriba de Ultramarinos ‘La Giralda’, y por las noches en la Academia de Bellas Artes  Santa Cecilia, entonces situada en el Instituto Santo Domingo.  Continuará su formación escolar junto a su casa, en la academia de Alfonso Cárdenas, en la calle Luna 43, alternando los primeros estudios con el trabajo en el bar y la bodega familiar hasta 1969 de forma alternativa con otras actividades laborales por cuenta propia y ajena.

De izquierda a derecha, Jesús Aguirre, José Puente García y Jesús, empleado de la casa.

SERVICIO MILITAR.
Realiza el servicio militar en la Marina de Guerra Española, perteneciendo al tercer reemplazo de 1952, desde el 1 de Julio de 1952 al 30 de Marzo 1954, habiendo estado embarcado en el Minador Marte, Lanchas Torpederas 23 y 29 y el último destino  en la Comandancia Militar de Marina de Cádiz, donde se licencia. Actualmente pertenece a la Reserva Voluntaria Honoraria de la Armada Española.

LA OJ Y EL SEU.
De pequeño Pepín, fue formado en las estructuras juveniles únicas durante la dictadura, ingresando en la Organización Juvenil (OJ)   en 1937, fundada en virtud del Decreto de 4 de agosto de 1937, en el cual, además, se aprueban los estatutos de la FET y de las JONS (Falange Española Tradicionalista y Juntas Obreras Nacional Sindicalistas) publicado en el BOE núm 291 de 1937. La Organización Juvenil se organiza siguiendo esquemas militares, propios por un lado por la inspiración castrense de la que venía y por otro por el difícil periodo de guerra civil en el que se estaba desarrollado inspirado, igualmente, en el modelo de organización de la Falange y el SEU, durante la II República. Nuestro protagonista está en posesión de la Medalla de Plata de la Constancia del Frente de Juventudes, sección de la FET y de las JONS.

Recibiendo un reconocimiento del Frente de Juventudes.

Ingresó en el Sindicato Español Universitario (SEU) en 1958. El SEU ra la única organización estudiantil legal. Según la Ley de Ordenación Universitaria (LOU) de 1943, se le reconocía su condición de ‘órgano universitario’ y la obligación de afiliarse al mismo tanto para acceder a formación universitaria como para obtener becas. Realmente no tuvo mucha penetración en la vida estudiantil española, llegando a tener un papel mas asistencial que de control sobre los estudiantes, e incluso sería disuelto  en 1965.

ESTUDIOS SUPERIORES:
GRADUADO SOCIAL, CRIMINÓLOGO, DETECTIVE PRIVADO, CIENCIAS DEL TRA BAJO, DOCTORANDO.

Inicia los estudios de Graduado Social entre 1958 y 1961 en la Academia de San Raimundo de Peñafort de Cádiz y obtiene el Título de Graduado Social en la Escuela Social de Granada, el 10 de Septiembre de 1961, superando en dicho centro la prueba de homologación académica como Diplomado Universitario, el 2 de Septiembre de 1985.

En julio de 1994, obtiene el título de Experto Universitario en Criminología, expedido por la Universidad de Cádiz. Está en posesión del Certificado de Aptitud en Formación Especializada para el ejercicio de la actividad de Detective Privado por la Universidad de Granada, expedido en Julio de 1996.

Con la Junta de Gobierno de los Graduados Sociales. Primero por la derecha, fila superior, junto a Fernando Arjona González y su hijo Jesús, el segundo por la izquierda, fila superior. Año 1997.

Obtiene la Licenciatura en Ciencias del Trabajo por la UCA el 29 de Septiembre de 2004,  superando a continuación en dicha Universidad los cursos del Doctorado, donde obtiene el Diploma de Estudios Avanzados el 24 de Enero de 2007. En la actualidad está trabajando en la realización de la tesis aprobada.

GRADUADO SOCIAL
Se integra en el Colegio Oficial de Graduados Sociales de Andalucía (Granada), el 31 de Enero de 1962, como Colegiado Ejerciente Libre continuando su colegiación profesional, sin interrupción, en el Colegio Oficial de Cádiz-Ceuta viviendo diversas vicisitudes y encuadramientos en el ejercicio profesional y prosiguiendo en la actualidad en esta corporación colegial como Graduado Social Emérito desde mayo de 2009.

Con la familia, el día que fue distinguido como Graduado Social Emérito, en el Salón Regio de la Diputación de Cádiz.

Ha realizado durante su vida profesional 36 cursos de carácter formativo en relación a su actividad profesional, formando parte como miembro de la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Graduados Sociales de Cádiz durante tres mandatos consecutivos. Tuvo despachos profesionales abiertos en El Puerto entre 1962 y 1981, y en Cádiz en la calle Corneta Soto Guerrero entre 1973 y 1981.

CONSEJO ECONÓMICO Y SOCIAL.
En 1968 fue designado vocal del Consejo Económico y Social de la Bahía de Cádiz. Realizaría una Ponencia de Enseñanza, realizando labores de estudio que le fueron encomendada para la mejora de la enseñanza pública en la provincia de Cádiz.

BASE NAVAL DE ROTA.
Ingresó al servicio de la Marina de Guerra Española como Graduado Social el 1 de Julio de 1972, accediendo mediante convocatoria pública con el número 1 de la misma, siendo destinado a la Asesoría Jurídica de la Jefatura de la Base Naval de Rota, permaneciendo en dicho destino hasta su jubilación en el año 1997. En 1978 le reconocen la Especialidad de Psicotecnia Naval.

Fue elegido para los órganos de representación del personal laboral, como Delegado de Personal, en 1981. En 1992, será nombrado Secretario del Comité de Seguridad e Higiene en el Trabajo de la Jefatura de la Base Naval de Rota (en 1992.

Recibiendo la Cruz del Mérito Naval, el 28 de septiembre de 1990.

HONORES Y DISTINCIONES.
Por la labor realizada en la Armada Española como Graduado Social tiene concedida dos Cruces al Mérito Naval, un Certificado al Mérito en el Servicio Civil de la Marina de los Estados Unidos de Norteamérica, Dos Citaciones públicas en las OO. GG. de la Base Naval de Rota 332/84 y 344/86 Armada, una Mención Honorífica del Ministro de Defensa y cinco felicitaciones escritas y anotadas en su expediente personal entre otras las de la Fiscalía Militar de la Zona Marítima del Estrecho, de los Almirantes Jefe de la Flota, de la Base Naval de Rota y de la Abogacía del Estado de Jerez de la Frontera.

Está  en posesión de las Medallas al Mérito Profesional en sus categorías de Bronce, Plata y Oro, Medalla de Plata al Mérito Colegial y Medalla Civil C al Mérito en el Trabajo en su Categoría de Oro. Constan igualmente en su expediente, seis felicitaciones de la Junta de Gobierno de los Colegios de Granada y Cádiz- Ceuta.

En Octubre de 1964, recién casado, con su mujer, Concepción Álvarez.

LA NUEVA FAMILIA.
Contrajo matrimonio con Concepción Álvarez Serrano el día 29 de Octubre de 1964 en la parroquia de San Joaquín y fruto de este matrimonio tienen dos hijos, Jesús e Ignacio, que en la actualidad viven y trabajan en El Puerto de Santa María.

Jurando el cargo de concejal delante del alcalde, Luis Portillo, José Casado López  y Francisco Díaz Vance, el 2 de febrero de 1964.

CONCEJAL Y TENIENTE DE ALCALDE.
A partir de 1964 formará parte de la Corporación Municipal, siendo concejal y Teniente de Alcalde con Luis Portillo Ruiz como primer edil. Tuvo a su cargo, entre otras, las delegaciones municipales de Cultura y Educación. A esta última concejalía dedicará  especial atención, tanto a la potenciación del profesorado escolar, como en la remoción, saneamiento y puesta en funcionamiento de nuevas unidades escolares; programas de becas municipales y bachillerato nocturno dotando a este de medios materiales y profesorado suficiente para cumplir su misión y tarea docente.

En el Puesto de Socorro de la Cruz Roja, en Valdelagrana, junto a Manu Bernabé. 30 de diciembre de 1988.

CRUZ ROJA ESPAÑOLA.
José Puente fue Secretario de la Asamblea Local de la Cruz  Roja Española de nuestra Ciudad y Oficial 2º del Cuerpo de Tropas de Socorro en el Destacamento de El Puerto de Santa María, estando en posesión de las Medallas de la Constancia y de Plata de la Cruz Roja Española.

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En la imagen, Cristina en Central Park (Nueva York. EEUU).

Nace el 2 de septiembre de 1977, hija del matrimonio formado por Pepe Luis Lojo Lozano y Pepi Galán Raposo. Tiene un hermano mellizo y una hermana menor. Es nieta de Manuel Lojo Espinosa y bisnieta de Manuel Galán, ‘Patesca’. Está casada con Alejandro Cortés Bancalero y, de momento, no tienen hijos. De pequeña vivió en el número 13 de la calle Ruiseñor y, más adelante, en la Avda. de la Constitución, en los Cedros. Reside en la actualidad en la calle Palacios.

Mientras en España se celebraban las primeras elecciones democráticas tras la Dictadura del General Franco y se derogaba la censura en la prensa, regresaba a España Rafael Alberti quien resultará elegido diputado al Congreso por el Partido Comunista. En El Puerto Paco Custodio inauguraba el restaurante ‘Los Portales’, en la Ribera del Marisco. José Luis Tejada publicaba el libro de poemas ‘Prosa Española’ dedicado a la Guerra Civil. Abría la tienda de trajes de ceremonia y complementos ‘Sollero’ en la calle Larga. Nacía Indra Castillo Sancho, carpintero de ribera y tripulante de la réplica ‘Nao Victoria’. El pintor de origen porteño, José Manuel Merello, iniciaba su etapa surrealista. Fallecían dos portuenses de renombre: el ingeniero Juan Gavala y el pintor Enrique Ochoa.

Cristina, en la desaparecida Guardería San Marcos, donde podemos ver al profesorado y al cura Ramón González Montaño.

Comenzó su etapa escolar en la ya desaparecida guardería de San Marcos. La EGB la cursó en el C.P José Luis Poullet, realizando los estudios de Bachillerato en el I.E.S Pedro Muñoz Seca. Su vida universitaria se centra en Jerez de la Frontera. Allí cursó tres años de Derecho aparcándolos para estudiar Técnico de Empresas y Actividades Turísticas: su verdadera vocación.

ESTUDIO INTERNACIONAL SAMPERE.
En el ámbito del turismo ha desarrollado toda su vida profesional. Las prácticas universitarias las llevó a cabo en el Hotel Monasterio San Miguel, siendo su primer trabajo en el recientemente desaparecido Estudio Internacional Sampere, que abrió Alberto Sampere en Madrid en 1956 y en la década de los ochenta su hija Cristina Sampere en El Puerto, una reconocida academia de idiomas, especializada en Turismo para Extranjeros, que estuvo situada en la calle Cielos y luego en la calle Pagador hasta su cierre. Este fue el primer contacto de Cristina con el Turismo Idiomático.

TRINITY SCHOOL.
Poco tiempo después Trinity School y su director Ian M. Walsh le ofrecieron la oportunidad de trabajar en el departamento de Español para Extranjeros de dicho centro. Esta nueva apuesta por la educación de Trinity School es a la vez un escaparate turístico de El Puerto, en el que Cristina desarrolla su actividad desde el año 2003.

Con el irlandés Ian M. Walsh, director propietario de la Academia de Idiomas Trinity School.

Gracias a su trabajo puede conocer de primera mano la impresión que de los portuenses tienen los extranjeros. «--Nos describen como personas amables y de mentalidad abierta», algo que coincide con los estudios de satisfacción realizados entre turistas y quienes nos visitan: uno de los mayores activos de la Ciudad son sus habitantes. Algo con lo que Cristina está de acuerdo.

Con

Con su marido, Alejandro Cortés Bancalero.

EL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA.
El contacto con extranjeros le proporciona a Cristina suculentas anécdotas. En cierta ocasión, les preguntó a un grupo de jóvenes estudiantes si conocían como fue el Descubrimiento de América y su vinculación con El Puerto. La respuesta, fue bastante peculiar, por no poner otro adjetivo: «--Colón llegó a América en 1620 a bordo del Mayflower». Otras para nota son las comparaciones de nuestra Semana Santa con organizaciones de índole racista, algo que se repite con frecuencia, «--Quizás producto de la falta de información», afirma Cristina.  Cuantas veces habrá tenido Cristina que explicar como se come una acedía, como se pela una gamba y el tamaño de nuestras cañitas…

Celebrando con un grupo de alumnos en un pub de estilo irlandés, el triunfo de España en los Mundiales de Fútbol de Sudáfrica 2010.

PORTEÑA DE CORAZÓN.
Porteña de corazón y portuense, a Cristina le preocupa todo lo que tenga que ver con el devenir de El Puerto de Santa Maria. Le apasiona la Feria de Primavera y Fiesta del Vino Fino, feria para los amigos, y para los amigos de los amigos. «--Me encanta pasear por la Ribera, tomar una cervecita en el Rincón Español, una copita de fino en la Media Chica de Jesús Espinar, la ruta del Pescaito Frito por el Pijota, Bar Gonzalo o el Santa María… y tantos y buenos bares de tapas portuenses».

Cristina, con un grupo de estudiantes extranjeros, hablándoles de la Plaza de Toros.

DE PASEO POR EL PUERTO.
Durante los numerosos paseos por el centro de El Puerto con sus estudiantes pregonando la historia de nuestros cargadores a Indias, o la del Señorío de El Puerto con los Duques de Medinaceli; la Prioral, del Rey Sabio y de Juan de la Cosa; de Rafael Alberti y de Cristóbal Colón, Cristina Lojo hace partícipes a sus estudiantes extranjeros de las peculiaridades de nuestras bodegas y de ese elemento mágico, casi místico, que es la flor del vino, ese velo de flor que forman las levaduras Saccharomyces, y que dan ese sabor tan característico a nuestros vinos de crianza biológica: los Vinos Finos.

Aficionada a la Feria, con una amiga en la Caseta del Club de Rugby Atlético Portuense. (CRAP).

3

(Continuación). Pero volvamos a la enseñanza. A los niños, una vez dominaban los palotes y silabeaban con fluidez, se les ponía a escribir con tinta. Este superior escaño requería un cabillero de madera y varios plumines de acero, además de un tintero, que, empotrado en el pupitre, permitía mojar la pluma en la tinta cada vez que era necesario. Ni que decir tiene, la cantidad de borrones y manchas que producíamos con la tinta, antes de calcular siquiera someramente la cantidad necesaria. Menos mal que, durante la clase, usábamos un sobretodo, o baby de tela de crudillo que antes de lavarlo había que sumergir en leche, para eliminar la tinta.

En los cuadernos de Raya I, Raya II o Raya III, íbamos haciendo palotes y letras, a imitación de la muestra, y, al acabar la página, le pasábamos un papel secante. El repaso del Catón, libro para ejercitarse en la lectura, las explicaciones de Historia Sagrada de la que recuerdo la de José en Egipto y lo de las vacas gordas y las vacas flacas, o la de Moisés, abandonado en una cestita embreada flotando en las aguas; la urbanidad, con las viñetas del comportamiento del niño bueno y del niño malo...etc. constituían lo principal de la enseñanza.

Las niñas hacían lo mismo, pero asistían, además, a clase de solfeo, piano, dibujo, pintura, labores y cultura general, hasta que se instauró, en este Colegio, el bachillerato que cursaban por libre y se examinaban en el Instituto Padre Luis Coloma de Jerez.

De cuando en cuando, te daban, para que se los dieras a tus padres, estampas y folletitos de "Teresita", una novicia que había muerto en olor de santidad en Carabanchel, y que en mi casa acogían con cariño, porque la tal Teresita --en la imagen de la izquierda-- era hija de un primo segundo de mi bisabuela Magdalena.

Y hablando de Carabanchel, el noviciado del Instituto, allí fueron y por allí desfilaron muchas niñas portuenses creyendo tener vocación de Carmelitas unas, y, otras, con verdadera vocación que han perseverado. Así, Consuelo Máiquez, Anita Prieto, Antonia y Loli Palomino, Mati y Tere Tejada Prieto, Lina Casado, o Marisina Moresco que perseveraron. Y de las que no, Charo Prieto, que llegó a profesar, y las fugaces Lalote Bermúdez Tejada y Conchita Benvenuty Díaz, entre otras muchas.

Notables fueron las fiestas del colegio. Se engalanaban los patios con farolillos y gallardetes; se montaba en la clase de los niños una tómbola; se representaban obras de teatro, sainetes y pasillos de comedia, en los que eran inevitables Enriquetita Osborne y María Muñoz; se hacían barracas, como, por ejemplo, aquella que tenía un boquete por donde asomabas la cara y, en un espejo, colocado enfrente, te veías convertido en monja carmelita. O juegos malabares. O puestos de chucherías. También hubo carreras de cintas en bicicletas. Lo que se recaudaba iba  para la Obra Pontificia de la Santa Infancia.

En las fiestas del día de la Madre Superiora, recuerdo, en el salón de arriba, un grandísimo telescopio de cartón sobre un trípode, por el que miraban Monchi Merello y Antonia Palomino, y cada una decía lo que veía, que no veían nada, sino lo que se habían aprendido en el guión: las estrellas, la inmensidad del firmamento, el Padre Eterno, la Virgen María, los Ángeles...

De izquierda a derecha en la fila superior, Fernando Arjona González, Rafael Gómez Giménez, Manuel Jesús Merchante Gutiérrez, Gaspar Aranda y Antón, Antonio Arredondo del Río, José María Gutiérrez Colosía, Desconocido, Juan Luis Perles Giner, Juan Palomino; Segunda fila: Enrique Rodríguez, Javier Renedo Varela, Juan de Dios Sánchez González, José Luis Moresco Suarez,  Manuel Serrano García, Rafael de los Santos Márquez, Enrique García Máiquez, José Miguel Merchante Gutiérrez; Fila del suelo:  Antonio Ortega Rojas, Desconocido, Fernando León García, Adolfo Ortega García, Antonio Sánchez Pece Gutiérrez. Foto tomada en el Colegio de las Carmelitas, con motivo de una fiesta de disfraces; iban de betuneros. Instantánea del 29 de marzo de 1949, hace 62 años. (Foto Pantoja. Colección e identificación de Vicente González Lechuga).

A los niños, se nos ponía un gorrillo cuartelero de los de borla, con un sable en la mano y, en corros cerrados, girábamos, al son unas canciones que entonaba María Muñoz, cuyo estribillo era:

Los soldados de mi tierra
van tocando el tamboril,
gírate así,
gírate así.

en presencia de las monjas y de los padres que nos aplaudían.

Durante el mes de mayo, en todas las clases, se levantaba un altarcito con una imagen de la Inmaculada y se rezaba el mes de María. Allí aprendí aquello tan hermoso de "Venid y vamos todos,  con flores a María..." y todos los días debíamos traer un ramillete de flores para la Virgen.

Todo el año, en la mesa de cada profesora, había un busto de cerámica representando a un negrito, a un chino o a un indio, con una raja en la cabeza, donde, de vez en cuando, se depositaba una perra gorda o una chica para las Misiones. Así discurría la vida en el Colegio.

Cuando salíamos, a los pequeños, nos venían a recoger las tatas. Las niñas mayores siempre tenían una corte de moscardones zangolotinos, esperando en la acera de enfrente, que las acompañaban a sus casas, a costa de tener que admirar el álbum de labores y tenerse que aprender y alabar aquello de ojetes, vainicas, punto de cruz, punto inglés, punto de incrustación, realce, zurcido invisible, ojal, y otras cosas parecidas para acabar reconociendo, aduladora e interesadamente,  que eran unas verdaderas artistas.

Una fotografía de tiempos más modernos, a principio de la década de los setenta del siglo pasado, en el Parque Calderón. Aparecen las niñas de las Carmelitas: Fátima Ortega Bustos, María José Ruiz Requejo, Fernanda Unzueta Melgarejo, Carmen Torres, Marilín Tardío, Mercedes Rodríguez, Maica Muñoz Rivas y Guillermina Rendón.

Y, la verdad,  es que yo esa etapa de moscardón, esperando a las niñas, la pasé en Sevilla, ya mayorcito, a la puerta del Colegio de las Carmelitas de Bustos Tavera, al que, a veces, entrábamos los de El Puerto con la excusa de ver a la Hermana Cañaveral Valdés que había sido amiga a mi madre, o a la Madre Carmen Jácome que estuvo allí una temporada, antes de pasar definitivamente a Madrid, y durante las fiestas colegiales.

Y una anécdota: cuando yo fui al colegio de los Hermanos Maristas de Bonanza, interno, mi madre le puso como condición al Hermano Director que yo tenía que tener el número 190. No podía ser otro. Y yo no sabia por qué se empecinaba mi madre en ello. Pero, es que cuando me incorporé al curso, en la maleta llevaba yo los cubiertos y el vaso de plata de mi madre que usó en este Colegio de las Carmelitas, cuando estuvo interna y tuvo el mismo número, el 190. Y es que a ella le hacia ilusión que los usara, y con el mismo número y no lo disimuló.

Una fotografía de mayo de 1967. Se ve a la hermana Matilde Pavón, encargada de los niños y a la señorita Mari Pepa. Los niños de Primera Comunión en desfile desde el colegio a la Iglesia Mayor. La fotografía está tomada en la Plaza de la Iglesia.

Recordar, a estas alturas, los tiempos en que estuve en ese colegio, me ha rejuvenecido. Acaso os haya resultado algo premioso, o acaso a alguno indiferente. Pero habéis tenido la caridad de leerme estas historias, que podéis seguir ampliándolas en la "Arboleda" de Rafael Alberti, alumno también de este Colegio de las Carmelitas, que recordaba la canción aquella:

Las Hermanas Carmelitas,
con delantales azules,
se parecen a los cielos,
cuando se quitan las nubes.

(Texto: Luis Suárez Ávila).

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