1.146. ANTONIO VÁZQUEZ. El indigente de los perritos (y II).

Nunca pensé, que la trivial  descripción de una escena rutinaria de la calle, sin más pretensión que descubrir al lector una estampa de la vida cotidiana de la ciudad, diera lugar a un ataque contra el personaje. Es cierto, que quienes así se manifiestan, tienen sus razones, pero es probable que su razón, venga precedida de un hecho puntual. ¿Quién puede decir que nunca ha tenido un comportamiento reprobable en un momento determinado? ¿Es justo que por uno o varios actos anormales haya que estigmatizar a alguien? ¡Quién sabe qué hay detrás de esos actos! ¡Qué móviles le han llevado a tal comportamiento! El rumor circula desbocado colocando sobre cualquiera un halo, de bondad o de maldad, a veces injustamente. Hay un fenómeno que en psicología se denomina efecto iceberg. Como se entiende fácilmente, el iceberg, solo deja ver una puntita de todo su contenido; no podemos juzgar por lo que vemos, cuando es mucho más importante lo que no se ve.

He hecho este preámbulo, porque a la vista de los comentarios, este pasado sábado volví para observar el comportamiento del indigente, y hoy martes, me he acercado a él y hemos hablado por espacio de quince minutos.

SÁBADO 15 DE SEPTIEMBRE.
Volví a La Placilla. Fui al Mercado y regresé desde la calle Luna, pasando ante mi hombre en dos ocasiones. Rebañé cuanto pude con mi vista sin detenerme, no fuera a reconocerme, y pudiera darme un meeting.

En la primera pasada, vi que de pie, discutía en voz alta,  probablemente con el dueño de la vivienda, en cuyo escalón se sienta con sus perritos. Reduje la marcha, pero el hombre entró en el portal y cerró. No oí nada. Solo vi que los perritos, estaban a un metro del escalón, no tumbados y de natural adormecidos, sino de pié, con sus orejitas tiesas, mirando fijamente a su dueño y al supuesto propietario.

A la siguiente vuelta, estaba en su posición habitual, sentado en el escalón;  tenía un ataque de tos; las flemas y balsas se le vinieron a la boca, expectorando en numerosas ocasiones; por fin pudo depositar en una bolsa de plástico los esputos que tal acceso le provocaron, acompañando este acto de imprecaciones masculladas en tono  bajo y entrecortado. No soy médico, pero podría dejarme cortar un dedo, si estuviera equivocado al deducir, que este hombre está aquejado de bronquitis crónica, y hasta es posible acompañada de un cuadro de disnea, que en los asmáticos produce tal sensación de angustia, que en sus crisis, les cambia el carácter, y a veces, se tornan irascibles.

Me fui sinceramente con el corazón encogido. Había descubierto una variante que algunos de los comentaristas no han apreciado. Pasada una hora, vuelvo y me siento en uno de esos bancos, atornillados al suelo; duros como la rodilla de una cabra; incómodos, porque el alcalde nunca se sentó en ellos; y a treinta metros, observé al indigente. Se acercó a un velador en la puerta del Cafetín donde dos señoras tomaban un refresco. Muy respetuoso, lo vi agacharse frente a ellas y reincorporarse. A esta distancia, es obvio no saber de qué hablaban, ni si pidió o no; solo lo veía aspaventar, levantando los brazos, pisando fuerte en el suelo, dándose con la palma de la mano en la frente, supongo que sonriendo porque las mujeres  permanecían atentas y hasta complacidas. Acompañó con una demostración histriónica su discurso. Pasados diez minutos, saludó a las señoras y se retiró a su escalón. Las señoras abandonaron El Cafetín en dirección a Luna; yo me fui tras ellas y las abordé:


«--Perdone señora que la importune». «--No, no me molesta, ¿qué desea?» «--He visto como ese pedigüeño ha estado hablando con ustedes durante diez minutos, ¿las ha molestado?» «--¡No, en absoluto!» «--¿Les ha pedido dinero?» «--¡Tampoco! Nos ha pedido un cigarro. Y nos ha contado que tiene muchos problemas, que tiene 56 años, que ha trabajado de minero, que ha tenido una ayuda de 400 euros, pero que ahora no; que hasta que no cumpla 60 años no le darán una pensión, que no sé donde,  se ha construido una casa (chabola), que ha tenido problemas con drogas… yo creo que tiene algún problema de tipo mental…» «--¿Y no se ha puesto pesado?»  «--No, esta es mi hermana y padece un trastorno mental, eso me hace muy sensible hacia estas personas y no me molesta en absoluto». «--Le hago estas preguntas porque he escrito un relato en GdP y voy a escribir una segunda parte». «--Sí, me lo ha dicho». «--¿¡Cómo!? «--Me ha manifestado  que ha salido en el periódico, que han hablado muy bien de él, y que se va a hacer famoso porque Quintero lo va a llevar a la Televisión».

Me quedé boquiabierto, no sé cómo ha podido enterarse. ¡Sabe que he sido yo quien ha escrito el artículo!, alguien ha debido informarle, pero a mí, no se ha dirigido para nada. Después de esta mañana de sábado, lo que fue un simple relato por mor de los comentarios, me ha hecho descubrir que debajo de esa punta de iceberg de su mal carácter y su vocabulario soez cuando se le niega una limosna, se ocultan otras  facetas desconocidas, en las que seguro hay drogas, falta de salud a causa del trabajo, enfermedad, aislamiento, rechazo, insolidaridad,  pérdida de  autoestima… ¿pretendemos además que sea agradable, simpático y que dé las gracias cuando le nieguen una propina?


MARTES 20 DE SEPTIEMBRE.
He querido profundizar más para que mi relato sea objetivo. Sobre las 12.30 me he acercado a él. Me he presentado. Le he dicho que soy el autor del artículo. No entro en detalles pero se ha sentido muy complacido. Le he comentado que hay muchos comentarios en su contra y se ha defendido en un tono humilde. Dice que en alguna ocasión no se ha comportado bien, pero han sido escasas las veces. Ha llamado al camarero del Cafetín y le ha preguntado por su comportamiento y este le ha respondido que muy bueno. Han pasado numerosas personas que lo han saludado. Otra le ha dejado dos manzanas. Entonces le he hecho unas preguntas que me ha contestado muy amablemente.

Se llama Antonio Vázquez, natural del Riotinto. Su padre y dos de sus hermanos han fallecido, eran mineros. Tiene una hermana en Madrid y otro en Mallorca, pero sus economías son modestas y no saben que él está en la calle. El ha sido minero en Riotinto y en Mallorca; ha trabajado en la construcción hasta que perdió el trabajo y no ha tenido otra oportunidad. Se ha construido una chabola al lado del comedor social de la calle Cruces, que era un estercolero. Ha recogido toda la basura, la ha retirado el Ayuntamiento  y está cultivando en lo que fue el estercolero un pequeño huerto, y allí vive con sus perritos y algún gato para ahuyentar las ratas. Lleva en El Puerto trece meses, «--Porque aquí la gente es muy buena», dice.

Su conversación conmigo, ha sido amable y respetuosa y su mirada franca. Hasta me he permitido sugerirle que cuide en lo posible sus ocasionales reacciones. Me lo ha prometido. Yo no soy quien para ser celador de sus promesas, pero sí deseo, que este relato, en la medida de lo posible, nos lleve a la reflexión,  incluyéndome a mí, ante esos icebergs que nos encontramos en nuestra vida cotidiana. Con esta exposición, pretendo dar respuesta a los comentarios anteriores. (Texto y fotos: Alberto Boutellier Caparrós).

EL INDIGENTE DE LOS PERRITOS (I).

28 comentarios en “1.146. ANTONIO VÁZQUEZ. El indigente de los perritos (y II).

  1. Luna

    Me enteré el pasado viernes del fallecimiento de Antonio. Me ha apenado mucho. Para mi siempre fue una persona educada y ejemplo de humildad. Cada uno cuenta las cosas como le van y yo jamas tuve ningún problema con él, al contrario. Me gustaria si alguien pudiera decirme si sus restos descansan aquí en El Puerto pues quisisera acercarme a llevarle flores. Muchas gracias.

  2. Marlojgal

    ¡¡¡¡Es impresionante cuanta bondad hay en el mundo!!!! .
    Señores y Señoras que dicen "pobrecito este hombre que vive en la calle y que echan de los portales cuando hace frío", os digo que si son tan buenos y considerados para con él que lo lleven a sus respectivas casas y que le dejen dormir allí.
    En el Puerto, mi Puerto y el de ustedes, hay un comedor social al que puede acudir todos los días, donde se puede asear y dormir durante las frías noches. Ahora....si lo que él prefiere es estar en la calle, con sus perros (de los que no se puede ocupar,por cierto) éso es cosa suya.

    Evidentemente es una desgracia que haya gente en su situación pero no hay que disculpar su comportamiento, sus gestos y sus improperios por, precisamente, la situación en la que se encuentra.

  3. JL

    Los dos artículos muy buenos, pero los comentarios.... Que nos gusta la sensiblería, es una pena ver a personas mendicantes, esto hace muchísimos años no se veía en nuestra España, pero las circunstancias y los malos gobiernos nos están llevando a esto, una cosa es pedir para satisfacer la necesidad física más elemental del hombre que es el alimento y otra para dedicarlo a otros menesteres, a este señor tan "buena gente", se le ha ofrecido albergue en los que hay en el Puerto, pero hay un poco de disciplina y ahí amigos con la Iglesia hemos topado Sancho, contestaciones que ha dado "entro a la hora que me de la gana", "no me aseo", etc. etc., también ha rechazado oferta de comer un bocadillo u otro alimento y eso tampoco, quería EFECTIVO aparte de esto es frecuente que si una persona que por las circunstancias que sean, no le socorre pero en EFECTIVO, con el buen vocabulario que tiene pone de chupa dómine a toda la parentela del posible benefactor desde la primera generación a la última generación, en fin es una verdadera pena que tengamos que ver estas situaciones en un país como este rico, con buena gente, pero que no tiene por qué aguantar los improperios de nadie, y desgraciadamente este señor lo hace con muchísima frecuencia a todo el que no lo atiende en sus demandas de EFECTIVO. Saludos para todos los del blog por sus caritativas maneras hacia este pobre hombre al que la sociedad debe encontrarle un lugar adecuado, pero también hay que dar su sitio a todas los perjudicadas por sus "exquisitos" vocabulario y gestos, y a procurar que con nuestro esfuerzo y trabajo colectivo no veamos más escenas de pordioserimos que por desgracia y cada vez existen más en nuestra querida ciudad.¡ Ah! se me olvidaba la Ley de Vagos y Maleantes no fue promulgada por los defensores de una España, Grande y Libre como indica el Sr. Jorge sino por el gobierno republicano del año de 1933.

  4. ALEJANDRO BANCALERO

    Le agradezco el interes y para terminar con esta situacion le comento que; el primer texto lo escribe mi marido en un momento de indignacion (su indignacion, y es respetable), teniendo en cuenta que el Sr. Antonio Vazquez le deseó todo lo peor a su mujer. Quizás el no lo explicó de la manera mas correcta pero lo que dijo es totalmente CIERTO, y no es la primera vez que ocurre ( desgraciadamente ) cuando el Sr. Antonio Vazquez se enfada. Ante su respuesta, y dado que me pareció que el mensaje inducía al error, quise aclararlo, nunca desmentirlo, y por supuesto en ningun momento he insultado al Sr. Antonio Vazquez. Quiero aclarar tambien que no tengo nada, absolutamente nada en contra de él, carpe diem, simplemente todos debemos respetar las normas básicas de convivencia. Esto, Sr. Andres, no es caer en la provocacion ni en el insulto. Saludos cordiales. Cristina Lojo.

  5. Andrés G. F.

    No me gustas polemizar. Pero no me voy a quedar sin contestarle.
    He visto su brillante curriculum en Gentes del Puerto y sigo sin explicarme que una persona con su formación y preparación, caiga en la devolución de insulto y se enrede en internet arremetiendo contra este pobre hombre. No lo entiendo.

  6. ALEJANDRO BANCALERO

    aunque haya algun error ortográfico propiciado probablemente por escribir de forma apresurada, le explico el error de comprensión; el cancer me lo deseó el señor de los perritos a mí, un cancer y mas cositas, a cada cual mas sutil. No es una excusa, es una realidad que vivimos y sufrimos desgraciadamente muchas y muchos portuenses que vivimos y paseamos por el centro. Adoro las terrazas en la calle Misericordia y Luna.....por favor pregunten a mi amigo Antonio ( pub irlandes) o a Jose Manuel (pub calle Luna) por las lindezas a las que tanto ellos, como nosotros, estamos acostumbrados a soportar "siempre con tolerancia y comprensión" a este señor llamado Antonio. Un saludo y muhas gracias. Cristina Lojo Galan ( aparezco en Gentes del Puerto gracias a mi trabajo ).

  7. Andrés G. F.

    Permítame hacerle un par de comentarios.
    El primero es que Vd. opina que no debe estar. Es su opinión.

    El segundo es que no hace falta que sea tan respetuoso con este hombre ya que dice en su comentario: "yo por educación le he respetado las canas" y por el contrario sea mas caritativo no deseándole ningún mal: "haber si te entra cáncer y te mueres". (Por cierto la h en haber sobra y falta en 'a puesto').

    Hace falta mas tolerancia y comprensión. En fin.

  8. ALEJANDRO BANCALERO

    Hay gente en el Puerto que merece estar antes que este individuo y partiendo de ahi me he topado como cinco veces con el ,mi mujer con migo sentado en un terraza y no le he dado nada y me a puesto como los trapos, haber si te entra cancer y te mueres,yo no tengo porque aguantar eso y yo por educacion le he respetado las canas.
    La proxima vez lo denuncio.Lo que tiene que hacer este individuo es que vuelva a RIOTINTO y que lo aguanten alli

  9. nacho

    Gran articulo, espero que le vayan muy bien las cosas a antonio. En este mundo falta mucha solidaridad. Y enhorabuena al periodistapor su trabajo.

  10. Maria

    He leido atentamente cada palabra de este relato.Conozco a este señor desde hace ya meses y jamas falto al respeto en su forma de hablar.Puede que como se comenta en el texo se haya exaltado alguna que otra vez al pedir limosna y negarsela,pero tambien es cierto y soy testigo de ello que mucha gente lo trata mal...he visto como señoras han hecho gesto de escupirle,dejando al lado toda educacion vestidas con ropa lujosa,¿las hace esto merecedoras de tal acto?,he visto como los niños se meten con el,como la gente le dice que se vaya de sus portales,aun cuando hacia frio y llovia,no me extraña que ante tan poquisima humanidad el se torne en malas palabras¿quien no lo haria?.Jamas he visto a este hombre borracho,y lo veo casi todos los dias y no en contadas ocasiones,pidiendo un cigarrillo,yo tambien fumo,¿me convierte eso en drogadicta?,creo que es facil juzgar y pretender rellenar huecos haciendo suposiciones,pero la unica verdad es que si este hombre esta delgado,es porque pasa hambre.Yo como mucha gente que lo conoce estoy dando a conocer su historia,pretendiendo con esto que se le ayude mas que con unos cuantos centimos.Decir tambien que en varias ocasiones he pedido a los bancos abrirle una cuenta a su nombre para que la gente pueda donarle dinero y tener una vida algo mas decente,dandome por respuesta una negativa rotunda,¿no tiene derechos?perdio su dinero,¿pretenden robarle tambien su dignidad?la gente esta donandole cosas que le son utiles,como un campingas que me pidio por ultimo para poder comer caliente,ya que en el comedor social,le niegan un plato de comida,porque dicen que alborota y siempre llega 10 minutos antes de cerrar...cosa que me dejo boquiabierta.Ojala que este articulo le haga salir del agujero en el que se encuentra y que la gente que verdaderamente pueda ayudar lo haga,yo no soy mas que una de las pocas personas que lo hacen,pero su suerte le cambiara y entre la gente que lo conoce y con un poco de su parte,empezara a vivir mejor dentro de poco.

  11. alberto boutellier

    Gracias Jose María, a veces tiene uno la suerte de encontrar la chispa capaz de despertar filias y fobias. Al final, llegas a la conclusión de que en el fondo, la gente, necesitamos de estas cosas. Vivimos con un barniz que utilizamos como coraza, a veces tan delgado, que basta con raspar un pelín para que aflore todo lo bueno que afortunadamente siguen atesorando la inmensa mayoría de las personas.

  12. Redaccion

    Hoy me he parado con él. Le he dicho que lo han sacado en un blog en su pueblo: Riotinto y le ha gustado la idea. La sonrisa era franca. En el minuto y medio escaso que he estado con él --iba con prisa-- le han dejado dos bocadillos, un café y varios, algunas monedas. Se ve que Alberto, y otros con su comentario, han sensibilizado a la sociedad mas cercana que le rodea. Y él, ha aprendido a moderar sus desencantos con la misma sociedad. Enhorabuena Alberto.

  13. Jorge

    Amigos, todo tiene una utilidad, incluso el indigente de los perritos ocupa su minuto de gloria hecha crónica, o símplemente se le retrata en el marco portuense. ¿Y por qué no? Parecerá a ojos de algunos una pérdida de tiempo, lo que son las cosas, a mí me ha traído a la mente algunas cuestiones que voy a citar. En los años treinta regía en nuestra España, Una y Grande "La Gandula", Ley represora de vagos y maleantes, señal de que el asunto preocupaba y ocupaba a unos y otros. Bajo régimen franquista se le añadió una especie de anexo, suplemento, o como se dice en la actualidad, un desarrollo reglamentario, pensando en los homosexuales. Parece ser que allá por los setenta comenzó su andadura la Ley sobre Peligrosidad y Rehabilitación Social. Bajo auspicios de esta otra pieza del museo de antigüedades, resultaba lícito internar a una persona con inclinaciones sexuales "alteradas" en cárceles o manicomios por periodos de hasta cinco años.
    Adoro a Jorge Luis Borges, pues era capaz de acumular la sabiduría de miles de páginas de enciclopedia en pocas líneas. Sin pretender emularle, quiero traer a colación algunas citas e ideas:1. En la democracia antigua la igualdad traduce la similitud, o incluso la identidad natural de los ciudadanos: "La igualdad consite en que lo mismo les corresponda a los que son iguales".2. Según Eurípides, en torno al concepto de isonomía, "pobres y ricos tienen una justicia igual".3. Daniel Sueiro relató que en 1800, en Inglaterra se castigaban con la muerte más de doscientos delitos, entre los que se encontraban, el robo de nabos, la asociación con gitanos, los daños causados a los peces en los estanques, cazar o pescar en vedado.4. Jack London diría en "El talón de hierro" "los príncipes de la sociedad roban legalmente o hacen legalizar sus robos, en tanto en cuanto que los pobres diablos roban ilegalmente".5. Neruda gritó: "El fuero para el gran ladrón, la cárcel al que roba un pan".
    Y así podría seguir hasta el infinito. Insisto, hay que pensar, pensar, pensar antes de hacer o decir, así el yerro probablemente no será tan rotundo.

  14. lola

    No estoy de acuerdo que esta persona aparesca por segunda vez en este espacio, ya esta bien, necesita otro tipo de ayuda, no que nos narren el dia a dia de su vida.

  15. Álvaro Rendón Gómez

    Bueno, amigo Alberto, has vuelto a lucir estilo y a iluminar nuestras cerradas entendederas. Enhorabuena.

  16. Hernan Cortés

    Sr. Alberto
    Un texto muy bonito, le felicito, por el texto de D. Juan don nadie. Pero le comento que cogiendo por la carretera de Sanlucar a 12 Km. del Puerto más o menos hay un recinto cerrado donde hay quinientos, ochocientos no se, muchas personas de las que vd. podría escribir una enciclopedia larousse.
    Y lo de los perros, no se si es legal que un hombre indigente pueda llevar animales de compañía cuando no puede cuidarlos, o sea, un foco de infección por donde va. Pobres camareros. No solo miramos para otro lado los corrientes, también la policía. Así nos va.

  17. Jose Manuel Carrasco

    es una pena que llenemos este bloc de vagabundos, locos y maricones
    pudiendolo llenar de gentes que se lo merecen por meritos propios y son del puerto, asi que esta gente que no es del puerto y solo vienen a el
    para ensuciarlo de orines escupos y basura, asi esta el Puerto.

  18. AGL

    Gracias a usted amigo Boutellier, por atreverse a escribir sobre lo verdaderamente importante: la grandeza de la vida corriente
    Saludos cordiales

  19. Trinity

    Les voy a contar mi caso con este señor en vista de los comentarios anteriores y los de este segundo artículo, que como bien dijo kikopuerto en un comentario del primer artículo: no se debe prejuzgar a la gente por la primera impresión y sacar la cara maravillosa de nuestra puerca sociedad,aunque antes de empezar me van a permitir de dar la enhorabuena al escritor del articulo.
    Empezaré contandoles que a este señor nos lo cruzamos mi marido y yo un día que pasebamos con nuestra perrita por la calle Misericordia, este señor se detuvo a hablar con nosotros, pues se había interesado por nuestra perrita que era muy bonita y que le gustaban mucho los animales y aun recuerdo su pregunta finalizada la conversacion, que por cierto,puntualizar que era una conversación agradable, en un tono muy sosegado y amable que a la vez respetuoso, y esa pregunta fue: no sabréis de algún perrito abandonado o de alguien que regale perros, pues acabo de llegar a este lugar, estoy viviendo en la calle las cruces y quiero buscar un compañero leal, un perrito que me haga compañia? mi respuesta fue que no, pues no tenía conocimiento de ningun perro abandonado ni de nadie que regalase uno, aun así, el hombre me dijo que si supiera de alguno o de alguien se lo dijera que el estaria por la placilla. Al poco tiempo lo vi por la plaza con un cachorrito en una mochila, y la verdad que le deseo lo mejor para este hombre en compañía de sus mejores amigos, sus perros.
    Este es mi relato y la verdad de lo poco que hablé con este hombre.
    " a veces hay que tener empatía y caminar con los zapatos de las personas que se encuentran en estas situaciones".
    Un saludo a todo Mi Puerto de Santa María

  20. kikopuerto

    Alberto soy Francisco Javier Gonzalez Fuentes, pero para que sepas quien soy realmente, soy Kikopuerto , es que he puesto el comentario en facebook, y sale con mi nombre completo ya que estoy agregado como amigo del administrador de la web, lo dicho estoy impaciente para que vuelvas a escribirnos otro bonito articulo , un saludo y gracias.

  21. alberto boutellier

    Siento no poder responder por el nombre a AGL para decirle, que es absolutamente cierto cuando se refiere a haber reprendido a Antonio por su comportamiento, porque sin dar nombres así él me lo ha confesado. Pero lo que sinceramente agradezco, es que haya sido capaz de reflejar con toda humildad, sensibilidad y grandeza las consecuencias positivas que ha resaltado en su comentario.
    Gracias amigo AGL.

  22. Benito Toronjo Soler

    Estamos acostumbrados a prejuzgar a las personas, bien por sus actos, en un momento determinado, bien por las habladurías de la gente. No hagamos con los demás lo que no queremos que hagan con nosotros.

  23. Francisco Javier Gonzalez Fuentes

    Espectacular, Alberto me ha dejado sin palabras si que da respuestas a muchos comentarios prejuiciosos que se han publicado, un saludo

  24. Ana Maria Reinado Albert

    Este artículo me hace reflexionar mucho y he caído en la cuenta, que cuanta gente pasa desapercibida en nuestras vidas. Hace unos 30 años estuve viviendo en Mejorada del Campo y había un señor al que le llamaban el loco del pueblo, a ese señor, no hace tanto lo eligieron para el anuncio de Acuarius. Se hizo famoso por ello, pero sigue construyendo su catedral y es muy mayor, casi no recibe ninguna ayuda, pero no le falta humildad. También me ha recordado a un famoso violinista, que tocó gratis en el metro en EEUU y nadie se percató de quién era. Pongo el enlace y enhorabuena por el artículo.

  25. AGL

    Lo conocmos i por la zona del Colegio de las Esclavas, enfadado y "exigiendo limosna"..... hasta que hablamos con él; su cara se iluminó y acepto como hombre de biennuestras críticas sobre su conducta; ¡Que no podia asustar para que le ayudaran, que aceptara el que mucha gente no le hablaba por miedo...! y demás paparruchas tan fácil de decir cuando uno tiene el estomago caliente y su interlocutor una ausencia de todo.
    Lo redescubrimos en la puerta del supermercado Día en la calle Nevería... ya solo pedia Leche y magdalenas, y que "por favor" se lo compraramos porque él no podía entrar. Hablaba con nosostros, nos contaba de sus perritos, que comían mejor que... que se había hecho una chabola en la que tenía un huerto.... y demás paparruchas tan fáciles de decir cuando una persona empieza a notar que es verdaderamente escuhada y sus interlocutores a preocuparse por su vida.

    Con este artículo he aprendido cuatro cosas:

    1.- Que se llama Antonio (creiamos que nos había dicho Alfonso y asi nos dirigiamos a él)
    2.- A plantearme cual sería mi actitud si la vida me situara en la posiciòn de Antonio, sin juzgar los motivos de la misma.
    3.- Que está en la zona de la Placilla (nos preocupamos y llegamos a pensar que había muerto).
    4.- Que todo el mundo es merecedor de una nótula en"gente del puerto".

    Muchas gracias Sr. Boutellier

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