1.247. HUMBERTO PARRA. El torero pintor.

Humberto Egoavil Parra nació en el Balneario de Barranco (Lima-Perú) el 10 de mayo de 1960, --lugar cantado por la cantautor a y folclorista peruana Chabuca Granda--, siendo el mayor de cinco hermanos del matrimonio formado por Humberto y Victoria.

El año de su nacimiento,1960 el número de habitantes de hecho de El Puerto era de 35.505 habitantes y 35.610 de derecho, siendo el número de hogares censados de 7.517. Era alcalde Luis Portillo Ruiz. En las Fiestas Típicas Gaditanas, triunfaba la comparsa portuense ‘Los Bartolos Vagos’ obteniendo el Primer Premio de comparsas provinciales. Se funda la hermandad de la Oración en El Huerto. Nace la poetisa Inmaculada Moreno Hernández.

De pequeño, Humberto vivió, tras algunas vicisitudes, en el Cerro San Cristóbal en el que, a sus piés, se encuentra la conocidísima plaza de toros de Acho. La familia se iría a vivir luego a un lugar no muy lejano, la Urbanización de Zárate, donde hoy continúa viviendo su madre.

ESTUDIOS UNIVERSITARIOS.
Los primeros estudios los realizó en el barrio de ‘Caja de Agua’ al pié del Cerro de San Cristóbal, realizando los primarios en el Colgeio de Zárate y los secundarios en el Colegio Nacional de Lima,

Humberto, con sus padres y un hermano.

Preparando los estudios universitarios en la Facultadad de Medicina de la Universidad de San Marcos no obtiene los puntos necesarios para el ingreso. Luego lo intentará en la Escuela Nacional de Bellas Artes limeña cursándolos en la especialidades de escultura, cerámica, dibujo y pintura, lo que simultánea con el toreo: ya estaba actuando en novilladas por las provincias de Perú, lo que le permitiría costearse los estudios universitarios en una casa escasa de recursos económicos.

AFICIÓN POR LOS TOROS.
Camino del colegio siempre pasaba por delante de la Plaza de Acho, y se interesaba por saber mas del mundo del toro. Y eso que no había antecedentes taurinos en la familia. Por aquel entonces, Rafael Puga, un matador de toros peruano se alzó con el trofeo ‘Escapulario de Oro del Señor de los Milagros’ siendo noticia importante en todos los medios. Eso hará que, viendo el brillo de la fiesta y lo que ello conlleva siendo triunfador, decidiese apostar su futuro por los toros. Así, compaginará colegio y entrenamiento en la Plaza y, mas tarde universidad con la profesión taurina. Era un paralelismo difíciles, pero Humberto pensaba que ‘querer es poder’.

Humberto toreando en la Pre-Feria de Acho (Lima-Perú) en 1981.

ALTERNATIVA.
En 1981 recibió la alternativa en un pueblo de Cajamarca (Perú) al lado de Puga y el ecuatoriano Peña-Herrera. Y es misma noche hablando con Rafael Puga «le comento mi decisión de renunciar a la alternativa pues mi ilusión era torear en España y de matador de toros sería más difícil y complicado que de novillero. Él me comentó su experiencia: vino a España apoyado por el poder político y económico y no tuvo suerte. El creía en mí y me prometió ayudarme, pero en el Perú. Lo cierto es que seguí toreando pero de novillero, participando ese año en la novillada pre-ferial de Acho, con el sevillano Franco Cadena y el mejicano Jorge Herrera. Al año siguiente vuelvo a torear la pre-ferial, con otro sevillano, Jesús Cardeño y mi paisano Cesar Casos, saliendo triunfador. Creí que mi rodadura por Perú tocaba  a su fin».

Humberto toreando en la Pre-Feria de Acho (Lima-Perú) en 1982.

LLEGADA A ESPAÑA.
En febrero de 1983 llegaba a España con 1.700 pesetas en la cartera. A su llegada a Madrid siente que ese no es su sitio bajando a continuación a Andalucía y cogió el tren en dirección a Jerez, donde vivió muchas historias. A los pocos meses se enteró que el torero Jose Mari Manzanares estaba de tentadero en Medina y allí se fue a hablar con él y, a pesar de una temporada mas que complicada, Manzanares le ayudó en cuanto pudo, especialmente al lado de su padre, Pepe Manzanares.

Humberto Parra en Jandilla, con José Mari Manzanares.

LLEGADA A EL PUERTO.
Al vender Pepe Manzanares su finca ‘Rancho Viejo,  decide quedarse en el sur y se plantea venirse a vivir en El Puerto, donde tenía muchos amigos y donde se encontraba a gusto. Y Humberto viene con él --aventuras van, aventuras vienen, hasta que decide marcharse--. Por aquel entonces Humberto estaba de novio con la que  hoy es su mujer, Cristina empero, ella vivía en Córdoba. Cierta noche, al bajar del tren en la Estación de El Puerto y coger el primer taxi, al saludarlo, «el taxista me saludó con otro buenas noches, a lo que añade ‘¿A casa, señor?’ siendo mi respuesta: si, a casa y, sin mediar mas palabras me llevó a la puerta de mi casa. Ese detalle me hizo reflexionar y pensar que todos los sitios son iguales, no dejan de ser sitios, lo que los diferencia es ese vínculo que te hace sentir parte de un lugar. Allí empecé a sentirme portuense».

En la Moraleja (Cáceres) con el Cordobés y Abel Oliva.

Cuando conoció El Puerto le pareció «un trozo de la Lima colonial, de esa Lima cuadrada que le encantaba a la cantautora y folclorista peruana Chabuca Granda. Casas Palacio, parques, calles estrechas y el mar muy cerca. Y una gente con un sentido común especial de la vida y del vivir. Los tiempos han cambiado; nos toca vivir momentos difíciles, pero El Puerto sigue teniendo posibilidades. Somos nosotros, cada uno de nosotros los que hacemos posibles los cambios, hacia arriba o hacia abajo».

Está casado con Cristina Alonso Manzanares desde 1991 en la Iglesia de San Francisco de El Puerto. Tienen dos hijos, Cristina y Gonzalo.

Humberto Parra, exponiendo sus obras en Bilbao el año 2010.

De izquierda a derecha, su mujer, Cristina, Jesús Quintero, Rafael de Paula y Humberto Parra en Ronda.

LA PINTURA.
Su madre le contaba que, desde pequeño, siempre estaba haciendo palotes. «Como toda profesión artística, la suerte influye bastante, pero lo que influye mas es el trabajo. A la pregunta de si un artista nace o se hace, la respuesta no es tan difícil. Primero nace pero luego hay que hacerse a base de trabajo día a día, pero en ese orden. De nada sirve tener un don y no trabajarlo, no cultivarlo, no educarlo. El talento sin disciplina deja mucho que desear.  Mientras toreaba no exponía ni tampoco sabían de mi otra cualidad, no quise confundir ni que me confundan, creo haberlo hecho. Habría toreado más a cambio de muchos cuadros y no me parecía nada serio ese camino».

Reproducción de la Revista Hola! en la que el maestro Antonio Ordóñez le hace entrega de un cuadro de Humberto Parra a S.M. el Rey.

CUADROS SEÑALADOS.
Existen algunas obras que, por el momento en el que fueron realizados, o por su significado, marcan un hito en la vida artística como pintor de nuestro protagonista. Un recuerdo muy grato fue cuando le llamó el maestro Antonio Ordóñez, para comunicarle que llevaría a la cena a la que le había invitado S.M. el Rey Don Juan Carlos, el cuadro que sirvió como cartel de taquilla, como regalo al Rey de España. Humberto añadió: ‘Maestro jamás terminaré de agradecerle entrar en esa casa y de esas manos’.

Humberto, con el Premio Nobel de Literatura, el peruano Mario Vargas Llosa.

En Bilbao, previo al apartado de los toros con Juan Pedro Domecq, Díaz Yañez y J. Aresty. Año 2010.

Otro cuadro, por su emotivo significado fue el encargado por el Ayuntamiento de Ronda para el 50 Aniversario de la corrida goyesca. Y otro, el encargado por la empresa taurina de Murcia, para el cartel de Feria del año de la despedida de Pepín Liria. Y en El Puerto, el Ayuntamiento de la Ciudad le encargó el cartel para la corrida de inauguración del Palco Real. Colabora con la empresa Ibáñez Herrera e Hijos en la imagen que se muestra de El Puerto en Tejas de El Puerto y Cien Palacios, con rincones de El Puerto.

4 comentarios en “1.247. HUMBERTO PARRA. El torero pintor.

  1. Ana

    Totalmente de acuerdo con Olga.Un Fantástico Artista y gran Señor.No se puede tener más Arte.Sin palabras

  2. Olga Pérez Puyana

    un verdadero artista por los cuatro costados y un genial conversador...el arte hecho elegancia....

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