1.730. MANOLO MÁRMOL. Humorista.

Me llamo Manolo Mármol Frigolet. Tuve la suerte de nacer en Andalucía, mas concretamente en Cádiz, allá por el 1964 un mes de abril y vivo en El Puerto de Santa María. Desde chiquitito (que no he crecido mucho mas desde entones) ya empezaba a decir tonterías y disparates.

Cursé aquella EGB, el BUP y EL COU y decidí dejar de estudiar para trabajar en una empresa familiar y aquello hizo que pensara en dedicarme al mundo del espectáculo, y hace aproximadamente 20 años me presenté por primera vez a un casting de Canal Sur TV, para el programa ‘Las Cuatro Estaciones’ dirigido por Tomas Summers. De ahí pase por Antena tres TV, TVE, Tele 5 (sin premio). He tenido la suerte de compartir escenario con maestros del humor y de la comedia tales como Chiquito de la Calzada, Paco Gandía, José Luis López Vázquez, Lina Morgan… He recorrido casi la totalidad de la geografía española incluidas las Islas y hoy en día después de mil y una aventuras televisivas y teatrales tengo la fortuna de encontrarme en este catalogo para que juntos podamos recordar de alguna que otra tontería y algún loco disparate. Como esta que os cuento:

Manolo Mármol visto hace 15 años por Fito Carreto, en su casa de El Puerto.

«Hemos detectado que en la provincia de Cádiz, últimamente, han aparecido en nuestro ecosistema fenicio unos pajaritos, loros verdes o cotorras, que se han adueñado del espacio que hasta hace muy poco tiempo era el paraíso para palomos y gorriones de patinillos. Estos últimos sufriendo en sus carnes un aumento del colesterol y un desgaste de la espina dorsal a causa del despropósito de muchos de nuestros hijos.

Os voy a explicar escuetamente el porque. Desde que en Cádiz se perdió la costumbre de merendar pan con manteca para dar paso a los petit suite, las caracolas de chocolate, los donuts y demás productos gastronomitos con un alto índice de grasa tipo colesterol “malo” los niños  cuando ya no quieren mas cogen y tiran por la ventana que da al patinillo… un pedacito de donuts,… medio petit suite… y el gorrión que toda la vida de Dios ha comido miajon de pan que le dan los jubilados pasa a comer esas cositas llenas de colesterol, las plumas empiezan a ponerse fea, parecen plomadas para ir a pescar, le cuesta trabajo volar y de vez en cuando cambian su singular “canto” por un sonido tipo…” quillo, quillo”.

Solo me gustaría pedirle que si sabe alguna solución para poder poner fin a este ataque de los loros verdes y que vuelva a resurgir el Gran Gorrión de Patinillo Gaditano, les agradecería en el alma que nos lo hiciera saber para emprender acciones legales en contra de los loros verdes y … ya mañana te sigo diciendo (Es que mi mujer me ha dicho que recoja la ropa que esta tendía)… Si cariño ya dejo el ordenador. Adiooooos».

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