| Texto: José María Morillo
Sebastián Gómez Sánchez, ‘Tani’ (El Puerto, 1948), fue el mayor de once hermanos. A los once años abandonó los estudios para trabajar y contribuir al sostenimiento de su familia. Comenzó en el puesto de frutas de su padre y desarrolló una vida marcada por el esfuerzo y la responsabilidad. Más adelante abrió Frutería Pili, bautizada en honor de su esposa, que llegó a convocar clientes de toda la Ciudad. También participó activamente en varias peñas locales y fue directivo del Racing Club Portuense.

Sebastián Gómez Sánchez, conocido familiarmente como ‘Tani’, nació en El Puerto de Santa María el 22 de octubre de 1948. Hijo de Sebastián Gómez Ganaza, diez años mayor que su madre, Clara Sánchez Bollullo, fue el primogénito de una familia numerosa de once hermanos. Su madre lo tuvo con apenas 18 años. La familia creció muy pronto: su segundo hermano llegó cuando Sebastián tenía tan solo once meses.
El Puerto de 1948
El año de su nacimiento, Fernando C. de Terry y del Cuvillo adquirió una punta de caballos cartujanos con la que comenzó a formar la célebre ganadería del Hierro del Bocado, que acabaría convirtiéndose en uno de los símbolos de las bodegas Fernando A. de Terry.

También en 1948 se refundó el Club Náutico y se celebró la primera regata de la clase Snipe con salida desde El Puerto. Rafael Alberti concluía su poemario A la pintura. Poema del color y la línea (1945-1948), mientras Manolo Girón Ceballos era nombrado sacristán de la iglesia de San Joaquín. En el ámbito deportivo, el Racing Club Portuense recibió la visita del Puerto Real, al que venció por un contundente 5-1. Durante aquel año ocuparon la Alcaldía Joaquín Calero Cuenca y Eduardo Ciria Pérez.
En 1948 nacieron asimismo otros portuenses conocidos, como Carlos V. Serrano Molina, quien sería presidente de la Real Plaza de Toros durante la temporada de 1999; Fernando Mora Eliso, antiguo director de SAFA; Pascual Castilla, presidente de la Asociación de Mandos Intermedios; Antonio Cairón Olmo, ‘el Gasolina’, y el guitarrista Antonio Núñez Buhigas.
El mayor de once hermanos
Sebastián tuvo que abandonar los estudios a los once años, aunque le gustaba aprender y siempre presumió de sus conocimientos de Matemáticas y Geografía. Su condición de hermano mayor y las necesidades de una familia humilde lo llevaron a incorporarse muy pronto al mundo del trabajo para ayudar en casa.

Su padre tenía que buscarse la vida allí donde surgiera una oportunidad. Cuando comenzó a trabajar con un puesto de frutas en la plaza, Tani se puso a su lado. Allí dio sus primeros pasos en el oficio, acompañado también por su hermano Manolín.

Aquella infancia estuvo marcada por las responsabilidades, pero también dejó espacio para el ingenio y los juegos. En sus ratos libres quería jugar al fútbol; como debía cuidar de sus hermanos pequeños, se los llevaba consigo y los colocaba como postes de la portería. No había equipamiento reglamentario, pero sí imaginación de sobra.
Frutería Pili, un negocio con nombre propio
Con el paso de los años, Sebastián abrió por su cuenta una pequeña frutería frente al instituto Mar de Cádiz, en la avenida Poeta Rafael Alberti. La bautizó como Frutería Pili, en homenaje a su esposa, Pilar Pinto Paloma.

El establecimiento no tardó en quedarse pequeño. El esfuerzo de ‘Tani’ por ofrecer buen género, cuidar la presentación de la mercancía y mantener siempre atractivo el puesto atrajo a clientes procedentes de distintos puntos de El Puerto, e incluso de Valdelagrana. En sus mejores momentos se formaban colas en la acera para comprar en aquella frutería que terminó convirtiéndose en un establecimiento muy querido por el vecindario.

Su trayectoria profesional estuvo vinculada igualmente a Frutas Tito, nombre estrechamente asociado a los comienzos familiares en el comercio de frutas.
Pili, sus hijos y sus nietos
Sebastián formó su hogar junto a Pili —Pilar Pinto Paloma— en la tercera fase de la barriada de Fermesa. Se casaron en el año 1974. Allí nacieron sus tres hijos: Sebastián, Clara y Jesús.

Mucho más que trabajo
Aunque el trabajo, el esfuerzo y la responsabilidad ocuparon buena parte de su vida, ‘Tani’ también encontró tiempo para disfrutar de sus aficiones y participar activamente en la vida social y deportiva de El Puerto.
Estuvo muy vinculado a la antigua Peña El Liba, de la que llegó a ser presidente y con la que participó en excursiones, reuniones y celebraciones carnavalescas. También fue directivo del Racing Club Portuense y miembro de la Peña Madridista Portuense. Con esta última pudo asistir a varios encuentros de fútbol y disfrutar de numerosas jornadas en la caseta de Feria.

Quienes han tratado a ‘Tani’ conservan de él un recuerdo profundamente afectuoso. Si algo define su trayectoria es una existencia consagrada al trabajo, a la familia y al cumplimiento de sus obligaiones. Su constancia y su capacidad para afrontar las dificultades lo convirtieron en uno de esos hombres de a pie que, sin hacer ruido, contribuyen a levantar una familia y a fortalecer la vida cotidiana de una ciudad.
Esta nótula quiere ser también el reconocimiento de los suyos –a quienes agradecemos la colaboración prestada para la elaboración de la misma-- a un gran luchador: un hombre que comenzó a trabajar siendo apenas un niño, ayudó a sacar adelante a sus diez hermanos, construyó junto a Pili su propia familia y dejó tras el mostrador mucho más que buen género: un recuerdo imborrable.


Excelente persona