3.160. Carmen y Cari López Ibáñez. Aquellas Primeras Comuniones (I).

Las hermanas Carmen y Cari López Ibáñez eran dos de esas mujeres que desde hace mas de 50 años y hasta que tuvieron fuerzas, quisieron ayudar a los pequeños y sus familias para hacer la Primera Comunión. Tanto en el Asilo de Huérfanas de las Hermanas de la Caridad, en el colegio de la Pescadería, como en los Jesuitas --Escuelitas y San Luis Gonzaga-- dejaron constancia de su labor y seguro que muchos niños de entonces, todavía hoy, recuerdan con cariño a la señorita Carmen López, maestra de los párvulos.

Las hermanas Carmen y Cari López, en una imagen tomada en la Casa de Ejercicios de los Jesuitas 'La Inmaculada', en la Costa Oeste.

En la galería de acceso a la parroquia de San Francisco, desde los Jesuitas.

En el atrio de la parroquia de San Francisco.

En las escalinatas de acceso al Colegio de San Luis Gonzaga.

En cada colegio había personas que año tras año dedicaban una parte de su tiempo a la preparación de los niños y niñas que ese mes de mayo les tocaba hacer la primera comunión y que entonces no sobrepasan los ocho años. En la mayoría de los casos eran las maestras de los pequeños las que se encargaban de ese cometido, catequizándolos para poder recibir al Señor en el día más feliz de sus vidas, según decían aquellas tarjetas recordatorias.

El Padre Aldama, durante la ceremonia, en San Francisco.

Era de agradecer la dedicación y el cariño que aquellas personas realizaban su labor, además de la fe cristiana que querían transmitir a los críos.

Viendo las celebraciones multitudinarias que hoy en día se convierten estos festejos familiares, en nada se parecen a las de … hace ya mas de 50 años, cuando para la mayoría de los hogares eran tiempos duros, de apuros y escaseces, pero al llegar el mes de Mayo todo cambiaba para casi todos. Predominaban las familias numerosas, lo que originaba, entre otras cosas, que año tras año por estas fechas se creara un ambiente festivo en torno a la primera comunión de algún miembro de la familia.

Había que encontrar el traje adecuado para la ocasión, bien arreglando el heredado de los hermanos mayores o prestado por algún vecino o conocido y en el mejor de los casos se estrenaba el que se había comprado en alguna de aquellas tiendas de confecciones que por entonces existían en El Puerto: Moresco y Salvatierra, Confecciones Ciudad de El Puerto, Tejidos López, Tejidos Rendón, … naturalmente pagando la prenda en cómodos plazos. En algún colegio, como en las Esclavas, todas las niñas iban vestidas de la misma forma, el uniforme de la primera comunión.

La foto de grupo en el patio del Asilo de Huérfanas.

En las imágenes superior e inferior podemos ver a los sacerdotes, Antonio Cía Moreno , Párroco y Cura Propio de la Prioral, Doctor en Sagrada Teología y en Derecho Canónico, (ver nótula núm. 180 en Gente del Puerto) y el presbítero --con pelo entonces-- Manuel Román Ruiloba coadjutor de dicho templo que --creemos-- están posando con los niños y profesoras en la Capilla de la Aurora.

Algunos colegios hasta organizaban el desayuno y los críos reponían sus fuerzas después de tantas horas en ayunas para poder comulgar. En la imagen inferior el desayuno es en el Asilo de Huérfanas.

Cuando la celebración gastronómica corría por cuenta de los padres, en cada casa se montaba el propio servicio de catering, dependiendo de la disponibilidad económica de cada cual, pero casi siempre se solventaba con una buena olla de chocolate que servía para empapar bien aquellos bollos de leche y bilbaínos que hacían en la Confitería ‘La Perla’ o en la Pastelería de ‘La Merced’, conocida también como de ‘Los Sanluqueños’. /Texto: F.G.B. Fotos: Colección Carmen y Cari López.

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2 comentarios en “3.160. Carmen y Cari López Ibáñez. Aquellas Primeras Comuniones (I).

  1. Mayti Zea

    En mi infancia las señoritas Caridad y Carmen (con ella aprendí a leer en el colegio la Pescadería donde mi padre ejercía como director) fueron dos personas de suma importancia. Las recuerdo con muchísimo cariño.

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