3.541. Ramón Arana Pino y otras víctimas de la Mar. Pendientes de reconocimiento público por el gobierno de la Junta, el Día de Andalucía

Estaba viendo por televisión el pasado miércoles día 28 --Día de Andalucía-- la entrega de las medallas de Andalucía, y he recordado a los pescadores alicantinos, gallegos y andaluces que desaparecieron en la mar cuando buscaban el jornal para los suyos, contribuyendo también al bienestar de esta tierra andaluza. Entiendo que es un sentimiento que también está vivo en los compañeros y familiares de los pescadores que se fueron. | En la imagen, Ramón Arana Pino, conocido como ‘el Feo’, pereció en la mar a los 37 años, cuando faneba en el pesquero ‘Calpe Quintans’.
No es nada agradable rememorar el naufragio de embarcaciones locales y todavía menos cuando lleva implícito la pérdida de vidas humanas. Sin embargo, con motivo del recientemente celebrado Día de Andalucía, es necesario recordar a los gobernantes políticos de la democracia que el gremio de los pescadores favoreció y mucho al mantenimiento social y económico de Andalucía durante siglos y es hora de que, como digo, se reconozca el trabajo y los esfuerzos de los que dejaron su vida en la mar. Creo que es hora ya que, a título póstumo, se reconozcan los esfuerzos y el trabajo realizado en condiciones infrahumanas por los que se quedaron en la mar, como le ocurrió a mi amigo Ramón Arana Pino, conocido como “el feo” --en la foto superior--, que vivía en la calle Cantarería. Se nos fue a los 37 años de edad cuando faenaba a bordo del pesquero “Calpe Quintans”.

 

| El desaparecido Varadero de Pastrana, en cuyo solar se está construyendo el aparcamiento subterráneo de Pozos Dulces.

En los últimos 45 se han dado los siguiente naufragios de embarcaciones de El Puerto en los que parte de su tripulación se quedó para siempre en la mar.

Pesquero “Domenech de Varo”. De los doce tripulantes que iban enrolados tan solo se salvaron dos. Corría el día 6 de febrero de 1973.

Años más tarde, el día 7 de octubre de 1980, desapareció en las costas del sur de Marruecos, a escasas millas de Agadir, el “Pesquero Isleño”. De aquella tripulación compuesta por diez pescadores, se salvaron dos.

| Manuel Juliá y Ángel García, los dos supervivientes del Calpe Quintans, asistieron  al funeral por el compañero muerto arrodillándose unos momentos ante el ataúd que contenía el cadáver

En 1987, el día 30 de marzo, al norte de Marruecos a bastantes millas de Casablanca, naufragó y se hundió el pesquero “Calpe Quintans”, donde uno de sus tripulante era el recordado Ramón Arana Pino, del que sobrevivieron dos, de los doce tripulantes que iban enrolados.

Tres años después, en marzo de 1990, desapareció con sus cuatro tripulantes en aguas del Golfo de Cádiz, el pesquero “Fortuna

| Edificio de la desaparecida Cofradía de Pescadores. | Foto: Rafa. Archivo Municipal.

Por último el 16 de diciembre de 1999, también en aguas del Golfo de Cádiz, desapareció el pesquero “Blanca de Prieto” donde tampoco se salvaron ninguno de los cinco tripulantes que iban enrolados.

Con independencia de estos naufragios recuerdo que, a mediados de los años 80, desapareció el pesquero “Playa de Ifach”, curiosamente en el mismo lugar donde se hundiera años antes el “Pesquero Isleño”. De este naufragio solamente desapareció en alta mar el patrón de la embarcación, José Jiménez Sánchez, Tenía 32 años de edad. Aquí sí que se cumplió la vieja frase marinera que el capitán es el último en abandonar el barco. Arriesgó su vida para salvar la de sus compañeros.

570. TRIPULACIÓN DEL PESQUERO PLAYA DE IFACH

| El cantil del muelle antiguo repleto de pesqueros .

Desgraciadamente, hay que lamentar también la perdida de otros pescadores que, desde los años 70 hasta la fecha, cayeron a la mar cuando faenaban a bordo del pesquero y sus compañeros no pudieron rescatarlos. Otros náufragos corrieron mejor suerte, de otros tantos naufragios ocurridos durante casi medio siglo, en donde no hubo que lamentar ninguna pérdida humana pero si importantes daños psíquicos. | Texto: Antonio Carbonell.

| El riesgo de los hombres de la mar, quienes arriesgaban su vida para traer el pescado a nuestro desaparecido muelle.

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