3.678. Francisco Cossi Ochoa. La última sesión de la Diputación Provincial antes de la sublevación militar de 1936

A las ocho menos cuarto de la tarde del miércoles 15 de julio de 1936 el entonces presidente de la Diputación de Cádiz, el portuense Francisco Cossi Ochoa, levantaba la sesión de la Comisión Gestora que se había reunido en sesión ordinaria. La siguiente sesión quedaba convocada por Cossi para el jueves 30 de julio. No llegó a celebrarse. La sublevación militar del 18 de julio, que precipitó la Guerra Civil española, acabó en apenas tres días con las instituciones republicanas asentadas en Cádiz capital. Cossi Ochoa y los vocales de la comisión gestora de la Diputación terminaron ante pelotones de fusilamiento, forzados al exilio o en la cárcel. 

Existe una placa, en la misma galería donde se localizan los retratos de los diferentes presidentes de Diputación, colocada en 2016, con el siguiente texto: “El Pleno de la Excelentísima Diputación, en sesión celebrada el día 29 de junio de 2016, acordó, al cumplirse el 80 aniversario del golpe de Estado del 18 de julio de 1936, este reconocimiento y la rehabilitación de la última Comisión Gestora Provincial Republicana, cuyos miembros fueron represaliados con la muerte, el exilio y la cárcel. In Memoriam: Francisco Cossi Ochoa, Ricardo Pardeza García, Antonio Galiardo Linares, Diego Gómez Serrano, José Domínguez Camacho, Fernando Parra Coronado, Antonio Ferrer Acosta”.

En la última sesión de la comisión gestora de Diputación, presidida por Francisco Cossi Ochoa, se despachan diferentes asuntos administrativos y de personal así como incidencias sobre “albergados en establecimientos benéficos provinciales”, según consta en el libro de actas de 1936. Asuntos rutinarios que no hacían presagiar la inminente ruptura del régimen legalmente constituido. En un último punto de urgencia, Cossi Ochoa explica a los vocales, que representan a los diferentes distritos de la provincia de Cádiz, las gestiones emprendidas en Madrid ante diferentes sedes ministeriales: sobre fondos económicos que se le retenían a los municipios por servicios sanitarios; reclamaciones de ayudas para reparar caminos vecinales dañados por los temporales; o la solicitud para trasladar el manicomio a la antigua residencia de los Jesuitas en El Puerto de Santa María.

| Palacio de la Aduana, sede de la Diputación Provincial de Cádiz.

Tras la caída de la Diputación Republicana se constituyó, por parte de los sublevados, una nueva Comisión Gestora el 5 de agosto de 1936. Su sesión constituyente deparó la presidencia de José Sánchez Noé, conforme a las directrices del Comandante Militar de Cádiz, si bien su permanencia en el cargo apenas duró un par de semanas. La comisión estaba compuesta, exclusivamente, por militares en representación de los diferentes distritos de la provincia: Gabriel Matute Valls –vicepresidente y sucesor de Sánchez Noé en la presidencia-, Adolfo Gutiérrez García, Leopoldo Pérez Mafé, Fernando Ferry Cuvillo, José García Barroso, Francisco Puig Izquierdo, José Pérez Rendón Sánchez y Francisco Vázquez Maquieira.

El entonces Gobernador Civil y alcalde de Cádiz, Ramón de Carranza Fernández de la Reguera –Marqués de Villapesadilla-, abre la sesión del 5 de agosto. “En esta Diputación ha abundado el mayor desorden”, recoge el acta sobre su intervención inicial y que prosigue en los siguientes términos en relación a los fines de la institución provincial. “Que el organismo cumpla estrictamente su función y se destierre la política que tanto perjudicó a los intereses provinciales y a España; por ello no debe hacerse política alguna, pues sólo se trata de salvar a España, curar sus lacras y llagas”.

“España –continuaba Carranza- necesita dejar la política por unos cuantos años, porque ella y no otra cosa, fue la que le llevó a la catástrofe que hemos presenciado, el mal que todos hemos sufrido”. Y aconseja a los miembros de la comisión gestora en los siguientes términos transcritos por el secretario accidental: “Dice que quiere y espera que esta sea una Diputación modelo, pues él como Gobernador y como Alcalde dará ejemplo, pues hoy ha comenzado precisamente en el Ayuntamiento, donde no dejará más que a los funcionarios buenos,  esta misma depuración es la que confía en que se haga aquí”.

Sólo un asunto de gestión transciende de esta reunión: la “normalización de servicios y la vigilancia de los establecimientos de la beneficencia provincial”.

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