Saltar al contenido

Doña Gertrudis era una dama viuda, sin hijos, que había heredado de sus padres diversos inmuebles que le proporcionaban una estimable renta, viviendo en uno de ellos, muy cerquita de la iglesia Mayor Prioral, en la calle San Sebastián, justo enfrente del colegio de la Aurora, aunque en ocasiones, como cuando arrendó la casa durante una temporada al cónsul de Suecia, se trasladaba a otra casa de su propiedad no muy lejana, en la calle Santa Lucía la Ancha, frente a la calle Durango. Desde las ventanas de su casa veía con asiduidad como salía el Viático, lo mismo de día que de noche, atravesando calles pésimamente iluminadas algún sacerdote envuelto en una capa pluvial litúrgica sobre el sobrepelliz o alba y la estola que habían añadido a la sotana.
...continúa leyendo "3.925. Gertrudis Becerra Bernal. La curiosa historia de una prestamista para VIP’s, que dejó mandas tras su muerte, para el culto del Viático"

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
error: Alerta: Este contenido está protegido