Saltar al contenido

Antonio Rodríguez Bruqué. ‘Tonino’ #5.332

| Texto: Antonio Carbonell.

La verdad es que no sé cómo no he podido contar algunos hechos que sucedieron en la vida de Antonio Rodríguez Bruqué, Antonino o Tonino, como le llamábamos, vendedor de los números ‘de los ciegos’ (ONCE), personaje tan querido como odiado, pero que no dejó a nadie indiferente. Digo esto porque a pesar de todo lo acontecido, entre 1956 y 1990, año en el que se jubiló, entiendo que Tonino, mientras permaneció entre nosotros, tuvo un comportamiento acorde a sus circunstancias.

Sería interminable contar anécdotas y peripecias vividas en aquellos años de mi infancia, por ello me limitaré a referir algunas de ellas, como por ejemplo la ocurrida en el desaparecido Eduardo Dato, antiguo campo de fútbol del Racing Portuense, recuerdo como Tonino reaccionaba de acuerdo con la actitud que tomaba en el descanso o al finalizar el partido su consejero y guía, el inolvidable masajista Manuel Jarque Martínez, ‘Chicharito’.

| El desaparecido campo Eduardo Dato, donde Tonino, con su vozarrón intimidaba al trío arbitral.

Así, que sí la actuación arbitral no era del agrado de ‘Chicharito’, Tonino saltaba como un resorte y con su poderosa voz grave y bronca ponía de vuelta y media a quien estaba dañando el bolsillo de su buen amigo y preceptor. Los árbitros y jueces de líneas temían arbitrar en El Puerto.

De la misma manera, cambiaba de rol y demostraba ser una persona afable, como sucedió en las Escuelitas de los jesuitas, pues buscaba la protección y el cariño de la chavalería que, a finales de los años 50 y principios de los 60, antes y después de las clases, nos dábamos cita en las explanadas de la Plaza de Toros para jugar el correspondiente partido de fútbol. Tonino, se colocaba junto a la portería y, desde esa posición, charlaba y preguntaba a cada instante que quien iba ganando.

Finalizados los partidos, se despedía Tonino amablemente y quiero recordar que a muchos de los que jugábamos nos llamaba por nuestro nombre o apodo con tan solo oír nuestra voz.

Quiero recordar también que, anocheciendo durante los veranos, en la calle Palacios, tramo de la calle Nevería a San Bartolomé, se concentraba la vecindad en las puertas de las casas para sentir la brisa fresca, posibilitando a la vez un rato de tertulia. Esto suponía para Tonino un obstáculo cuando se dirigía a depositar el dinero de la venta diaria y cupones no vendidos a la delegación situada por aquel entonces en la calle Santa Lucía, todo ello antes de celebrarse el sorteo. | En la imagen, los billares de El Pato.

A la voz de que viene el Ferrobús, en clara alusión a las aceleraciones de Tonino, mis tías, primas y vecinas se daban prisa y retiraban las sillas de la acera con el fin de evitar el broncazo, con su correspondiente bastonazo. Esto ocurría también de vuelta de la delegación, cuando regresaba al Hospital de San Juan Dios donde residía, al cuidado de las monjitas. Lo cierto es que los domingos y festivos se le echaba en falta a Tonino.

De la misma manera, a Tonino, que le venía que ni pintado un buen rato de cachondeo, esos momentos le daban vidilla. Pero también hubo mucha crueldad con Tonino por parte de personas que lo trataban habitualmente, insultándolo de forma anónima, haciendo que se atacara de los nervios, que muy enfadado echaba sapos y culebras por la boca, además de los bastonazos que propinaba, refugiándose siempre en el Salón de Juego ‘Santa María’ de Manuel Caballero Bazo, que estaba situado en la calle Nevería, esquina y vuelta con Luna y, posteriormente, en la calle Palacios, donde Juan López Hidalgo y Luis Cuellar, conocido por “El Pato”, empleados de la Sala, les daba protección cuando la situación era insostenible.

Fueron muchas veces las que se compadecieron de Tonino, sobre todo Luis ‘El Pato’ ya que Juan se nos fue siendo muy joven.

Deja un comentario sobre esta nótula

- Al enviar este comentario estoy aceptando la totalidad de las codiciones de la POLITICA DE PRIVACIDAD Y AVISO LEGAL.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
error: Alerta: Este contenido está protegido