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Daniel Marín Gálvez. El Hogar de la Esperanza #5.385

| Texto: J.M. Morillo-León.

Daniel Marín Gálvez, Danielon, es un superviviente de la vida, que ha bajado a los infiernos. Y ha regresado. Sabe lo que es estar en el otro lado de la marginación. Por ello creó en la década de los noventa la Asociación ‘La Muralla’, para la rehabilitación de los drogodependientes. Lo consiguió y ayudó a otros a conseguirlo. Algunos no lo superaron. Ahora, con la asociación, se ha embarcado en un nuevo proyecto: ‘El Hogar de la Esperanza’, un centro de lanzamiento a la vida, una residencia situada en la carretera de Sanlúcar que prepara el reingreso en la sociedad de los marginados por la vida. La residencia se está construyendo a golpe de solidaridad.

| Salón de estar y comedor.

Ni administraciones, ni grandes empresas, ni gente con gran poder adquisitivo. Son los ciudadanos de a pie, las pequeñas y medianas empresas, las que están colaborando con Daniel y su grupo de voluntarios en sacar adelante el proyecto que ya tiene prácticamente terminada una primera fase con capacidad para siete usuarios, y que puede estar en activo en el primer trimestre de 2023.

| Cocina y despensa

El edificio que se está rehabilitando se encuentra son las dependencias administrativas del que iba a ser el nuevo cementerio portuense en la década de los setenta del siglo pasado en las inmediaciones de la carretera de Sanlúcar. Nunca fue puesto en funcionamiento pues no se hicieron pruebas previamente y el agua (nivel freático) aparece a pocos metros del suelo, inundándose algunas zonas cuando caen lluvias torrenciales, como es el caso de El Puerto de Santa María. Un espacio que estaba pensado para el descanso eterno se está reconvirtiendo en un espacio para la vida.

| Daniel, en primer término con la parte del edificio rehabilitada. A la izquierda se observan otras partes pendiente de reconstruir.

Daniel destaca la capacidad de entrega de los portuenses, la solidaridad de pequeñas empresas, de la gente normal y humilde. Todo a golpe de entrega. La Asociación de Amas de Casa ‘Los Milagros’, tras su disolución ofreció parte del mobiliario que se encuentra en el Hogar de la Esperanza. Un hotel de la Ciudad que renovó camas, entregó colchones, somieres y mesas de noche. Materiales de construcción, fontanería y electricidad han sido donados por pymes locales, así como donaciones de particulares de ladrillos, arena y otros materiales de obra, así como electrodomésticos. Albañiles, carpinteros, electricistas, fontaneros, montadores, e incluso mano de obra no cualificada están colaborando desinteresadamente como voluntarios para que el Hogar de la Esperanza sea pronto una realidad.

| Uno de los dormitorios del Hogar de la Esperanza. Las camas y somieres han sido donados por un hotel de la Ciudad que hizo una remodelación.

No es el primer proyecto de envergadura en el que se encuentra inmerso Daniel y la asociación. Ya en la década de los noventa recibieron el Premio Andaluz de Inserción Laboral con la Cooperativa de Reciclaje ‘Bahía’. Son miembros fundadores de la Fundación Andaluza de Asociaciones de Toxicómanos, así como de las asociaciones provinciales y nacionales, que en su día impusó el Cura Chamizo.

| Un voluntario montando la instalación eléctrica.

El Hogar de la Esperanza no es un fin en si mismo” señala Daniel “es un medio para la inserción en la vida y, por tanto, en la inserción laboral. No hay reinserción sin trabajo. Hay gente que nunca ha ido al cine, a una exposición, a un gimnasio, … se trata de integrarles en la sociedad del siglo XXI”. Para Marín Gálvez son muy importantes las salidas al exterior.

Están en conversaciones con el Área de Fomento del Ayuntamiento para organizar cursos de formación y capacitación laboral específicos en la propia sede del Hogar de la Esperanza. Así como con la Fundación Osborne, La Caixa, las empresas de reparto, de limpieza, para la búsqueda de empleo.

| Derribando tabiques.

Y abundando en que el Hogar de la Esperanza no es un sitio ni de ocio ni a perpetuidad para sus usuarios, que serán atendidos las 24 horas por dos monitores ocupacionales, ya cuentan con la colaboración de una psicóloga y una trabajadora social. Ahora están buscando un orientador laboral. Una huerta ecológica, un gallinero, colaboración con los ganaderos de la zona, talleres de reciclaje de muebles, de bicicletas, de bonsáis, … son algunas de las actividades que se podrán realizar en sus instalaciones. Los controles de orina y de otras adiciones serán una constante para obtener los permisos y la inserción laboral.

Ya queda menos para que podamos asistir a la inauguración del edificio, que será crecedero pues solo se ha rehabilitado una cuarta parte de las instalaciones.

La solidaridad de los portuenses sigue, y siguen llegando aportaciones anónimas o no, en dinero o en especies, en mano de obra, en aliento y ánimo y esperanza para este proyecto que sin duda vendrá a llenar un vació en el término municipal de El Puerto. El empuje de Daniel y su equipo liderando un proyecto están obteniendo sus resultados.

1 comentario en “Daniel Marín Gálvez. El Hogar de la Esperanza #5.385

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