Cuatro años de cautiverio nazi y una vida por esclarecer

José Miranda Mosquera, nacido en El Puerto de Santa María en 1909, fue carabinero y combatió en el bando republicano durante la Guerra Civil. Tras exiliarse en Francia, fue capturado por los nazis y deportado a Mauthausen (Austria) en enero de 1941, pasando después al subcampo de Gusen. Sobrevivió a cuatro años de cautiverio, mientras su paisano José Benito Genil murió en Gusen en diciembre de 1941. El 5 de mayo de 1945 –hace 81 años--, fue liberado junto a otros republicanos españoles por las tropas estadounidenses. Su destino posterior sigue siendo desconocido, pero recuperar su historia permite rescatar del olvido a este portuense.
| Texto: Manuel Almisas Albendiz
Otro portuense, hasta ahora en el anonimato, también pasó la terrible experiencia de estar prisionero en el campo de Mauthausen nada menos que cuatro años. Se trata de José Miranda Mosquera, nacido en la casa de vecinos situada en la plaza del Carbón [hoy plaza de Colón, anteriormente denominada plazuela de la Aduana Vieja], n.º 2, el 2 de febrero de 1909. Su padre era José Joaquín Mosquera Cuevas, marinero de profesión, portuense y de padres y abuelos portuenses, al igual que su madre, Dolores Mosquera Mulero.

| Ante las consultas de las autoridades nazis sobre el destino de los prisioneros republicanos, el régimen de Franco se desentendió de ellos y los dejó sin protección. En Mauthausen fueron identificados con el triángulo azul de los apátridas, marcado con una S de Spanier, «español» en alemán. Durante las cuatro décadas de dictadura, su historia quedó silenciada en España. Ausentes de los libros y de los medios de comunicación, los deportados españoles quedaron relegados al olvido en su propio país.
Manolo Morillo ya denunció en 2019, en estas páginas, la existencia de un portuense deportado y asesinado en el campo de concentración de Mauthausen-Gusen (Austria) el 9 de diciembre de 1941. Se trataba de José Benito Genil, que había nacido en la calle Cielo, n.º 37, el 13 de noviembre de 1910.

Era hijo del panadero Pedro Benito Martínez y de Encarnación Genil Varela, cuando ya en la casa correteaba una hermana mayor de poco más de un año, Florentina. Sus padres, al igual que otros tíos y demás familia, artesanos y comerciantes, se habían instalado en El Puerto en 1909, provenientes de Cartagena (Murcia).
La familia de José Miranda se marchó a Cádiz antes de que cumpliera los 11 años de edad, empadronándose en la calle Mesón del Pópulo, y allí, antes de cumplir los 18 años, vivió la muerte de tres hermanos pequeños: Alejo, Antonio y otro Alejo que falleció con pocos meses de vida. El 6 de septiembre de 1931 se casó en la parroquia de la Santa Cruz (Catedral Vieja) con la gaditana María Ortiz Molina.


José Miranda ingresó en el Cuerpo de Carabineros y, en julio de 1936, se encontraba residiendo otra vez en su pueblo, en el puesto de carabineros de Fuerte Ciudad, que dependía de la 11.ª Comandancia de dicho cuerpo, con base en Cádiz, a las órdenes del teniente coronel Leoncio Jaso Paz. Jaso Paz defendió el orden constitucional en el Gobierno Civil de Cádiz el 18 de julio hasta la llegada de las tropas de regulares de Marruecos, y será fusilado el 6 de agosto de 1936 en el castillo de San Sebastián. Otros muchos carabineros de la provincia de Cádiz se pusieron al lado de la República o bien permanecieron neutrales, expectantes ante la gravedad de la sublevación que estaba en marcha.
Durante la guerra civil, luchó en el bando republicano, siendo herido en el frente en el mes de diciembre de 1936
José Miranda Mosquera debió marchar hacia Málaga y, durante la guerra, luchó en el bando republicano, siendo herido en el frente en el mes de diciembre de 1936, cuando pertenecía a la 3.ª Brigada de Carabineros, e internado en el hospital de sangre de Denia (Alicante). En ese momento tenía 27 años de edad y decía ser natural y vecino de El Puerto de Santa María. Semanas después formó parte de una brigada mixta de carabineros y le fueron concedidos los galones de cabo.
El 25 de enero de 1941, era deportado al campo de exterminio de Mauthausen
Miranda debió exiliarse en Francia en febrero de 1939, como otros cientos de miles de republicanos, y allí, tras pasar por campos de refugiados y por compañías de trabajadores extranjeros, fue hecho prisionero por los nazis e ingresado en el Stalag (campo de prisioneros de guerra) XII-D de la ciudad alemana de Tréveris. Poco después, el 25 de enero de 1941, era deportado al campo de exterminio de Mauthausen (Austria), con el número de registro 3970, y de allí al subcampo de Gusen (denominado el «infierno de los infiernos» de los republicanos españoles) el 8 de abril de dicho año. José tuvo más suerte que su paisano José Benito Genil, que falleció allí el 9 de diciembre de 1941.

Sobrevivió a Mauthausen, pero su rastro se perdió tras la liberación
José Miranda salió vivo de Gusen y volvió al campo principal de Mauthausen el 15 de septiembre de 1943, con el n.º de registro 35070, siendo finalmente uno de los 2.200 republicanos españoles (de un total estimado de 7.200) que sobrevivieron a esa pesadilla y que el 5 de mayo de 1945 saludaban a los soldados de la 11.ª División Acorazada de los EE. UU. con banderas republicanas en lugar de las nazis y con la pancarta «Los españoles antifascistas saludan a las fuerzas liberadoras».

Quizá aún tenga en algún lugar del mundo algún nieto que sepa algo más de la historia de este portuense que merece ser recordado
Nada sabemos del destino final de José Miranda después de ese momento. Solo se conoce que sus padres siguieron viviendo en la calle Mesón hasta su muerte: el padre en 1958 y la madre en 1981. Ni José ni su mujer fallecieron en Cádiz, por lo que es probable que se establecieran en Francia o en cualquier otro país tras salir de Mauthausen, al tener prohibida su entrada en la España de Franco. Quizá aún tenga en algún lugar del mundo algún nieto que sepa algo más de la historia de este portuense que merece ser recordado.
