
| Texto: Mercedes García Pazos
En 1994, poco antes de dejarnos, Juan Lara reflexionaba sobre la Feria y la pintura, un pensamiento oportuno en un pintor que había ilustrado tantos carteles de Feria durante más de cincuenta años. Consideraba entonces como ingredientes indispensables, por comunes, el colorido, la luz, la alegría del festejo, no siendo trabajo fácil pues son muchas las condiciones a las que se debe ajustar un cartel.
Para los carteles Lara se inclinaba por la técnica del gouache pues aporta soltura en la ejecución y da resultados brillantes, al fin y al cabo peculiaridades apropiadas para tales anuncios. En los temas prefería los populares y escenas festivas que recojan en una secuencia todo el contenido de la fiesta y lo haga comprensible al espectador a un primer golpe de vista. Estos requisitos los había puesto ya en práctica entre las décadas de los cuarenta y noventa del pasado siglo, durante toda su vida, en más de una docena carteles de Feria, algunos tan populares que se reeditaron en nuevas ocasiones.
Porque este artista estuvo toda la vida ligado a la pintura, su auténtica vocación. Fascinado por los grandes maestros se reconoció especialmente influido por la pintura del también portuense Enrique Ochoa o del isleño Francisco Hohenleiter, más cercano quizá a la creación de este último. Produjo una obra extensa y particularmente personal que heredó la carga de la tradición en la técnica y en los temas, castizos y costumbristas, fundamentalmente de los artistas del siglo XIX y la primera mitad del XX.
Gracias al aprovechamiento de las cualidades de cada uno, a los que admiraba y de los que aprendió, logró su estilo personal. Lo que no quita que su obra la podamos calificar en ciertos aspectos de tópica, pues recoge una herencia que se impuso durante el romanticismo y el costumbrismo en Andalucía fundamentalmente.

La técnica pictórica de Juan Lara se inclina hacia una pintura colorista y amable que conseguía con pinceladas ligeras, ágiles y aparentemente libres, y por tonalidades claras y luminosas con las que logra piezas muy vitales, con un dinamismo que es esencial en ella. Su pintura procura reflejar las luces de los lugares que retrata, con especial hincapié en la Bahía gaditana y El Puerto. Por otra parte sus escenas portuenses, afectadas del citado carácter pintoresco y andaluz son, esencialmente, populares y sencillas, cotidianas, amables, incluso nostálgicas, cargadas de memoria. Con ellas alcanza un estilo singular y reconocible por cualquier portuense aficionado a la pintura.
En toda su obra en general tuvo especial importancia el paisaje de El Puerto, una ciudad aparentemente recordada en una época anterior a la suya, la ciudad de sus mayores, que refleja siempre luminosa, dulcificando y alumbrando escenarios más o menos idealizados, recreados, de lugares que humaniza con la presencia de personas y en los que más que la realidad muestra esencias que van asociadas a sentimientos y gustos personales con su carga de añoranza.
Otro tema importante para este pintor es el vino, producto ligado a la esencia portuense. El vino ha desempeñado en El Puerto un papel fundamental en la economía sobre todo de los últimos siglos, y ha condicionado su fisonomía y carácter: urbanismo, paisaje, fiestas, olores de sus calles, conocimientos de sus mayores, vocabulario de sus gentes, cultura… Se trata, además, de un vino singular que se produce gracias a unas condiciones muy especiales bajo la denominación de Vino Fino, que merecidamente también da nombre a la Feria. Este vino, sus marcas, las bodegas que lo producen, están presentes con frecuencia en los cuadros de Juan Lara, ligados a veces al aspecto publicitario. Un gusto por un tema que podemos asociar a la evocación del pintor, que guardaba preciados recuerdos de infancia del ambiente que rodeaba el trabajo de las bodegas.

El cartel de Feria de 2015 recogía estos dos apreciados temas del artista: la ciudad y el vino. En este sentido recordemos que, reconocido y admirado por muchos de sus paisanos, en los veinte años antes de 2015 se han recuperado algunas obras de Juan Lara para seguir proclamando, como ya lo hiciera en vida, la Feria portuense. Algunas de ellas son reproducción de cuadros o detalles de los mismos. Es el caso de la elegida para anunciar la Feria de Primavera y Fiesta del Vino Fino 2015 dedicada, en esta ocasión, a Sevilla.
Con ella se había optado por renovar el modelo de cartel, probablemente condicionado por la pieza escogida, un óleo de grandes dimensiones (175 x 290 cm) pintado en 1969, propiedad de la firma Osborne y Cía, empresa bodeguera para la que Lara trabajó con frecuencia. Con el título Embarque de botas es ejemplo y arquetipo de las grandes obras de Lara. Los protagonistas del cuadro son personajes anónimos, actores en un ambiente cotidiano, a la vez que bullicioso, donde no falta detalle, hasta el punto de convertirse, como ocurre en otros cuadros del autor, en un escenario casi laberíntico donde cada rincón, cada sector, muestra una historia y una anécdota en la que es necesario detenerse para no perderse nada. Pero, a pesar de esta cotidianidad, no se trata de un día cualquiera: es un día especial, el del embarque de botas de vino para su exportación de forma que el ambiente es, al mismo tiempo, laborioso y festivo, con una maraña escenográfica en la que cada grupo ocupa su lugar. Y, por supuesto, al fondo, el paisaje de El Puerto y los elementos urbanos que mejor lo retratan: los edificios, el río, el muelle, el barco a vapor, los faluchos,… inspirados en estampas y litografías antiguas y cuadros andaluces del XIX.
Embarque de botas es una obra compleja y trabajada que tiene precedentes en estudios realizados por el pintor con anterioridad: el dibujo Cargando vino (1960), la plumilla Embarque de botas (1965)… y otros bocetos preliminares del artista, algunas de cuyas escenas fueron también reproducidas en cuadros posteriores. Así que aquel año de 2015 el cartel de Feria es en realidad un cuadro que, por tema y autor, quedó convertido en obra anunciadora y pregonera de la feria, proclama y cartel. Una vez más un clásico, entonces renovado, otro Juan Lara para la Feria de Primavera y Fiesta del Vino Fino de 2015.
