585. ENRIQUE Y ANTONIO GAGO. Bar El Pescaíto.

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Los hermanos Antonio y Enrique Gago, flanqueando a la cocinera del Pescaíto, Concepción Garrido, presentando una fuente de boquerones en adobo listos para freír

La tapa es de las históricas: estos boquerones en adobo que son, ellos solos, una clase magistral de como se fríe el pescao, y, en particular, como se fríe el adobo, crujientito por fuera y jugoso por dentro. Ahora, es que a los boquerones no les queda más remedio que estar buenos porque el trabajo que hacen con ellos los hermanos Gago, Enrique y Antonio, y la cocinera, Concepción Garrido, es casi de orfebrería porque les quitan las espinas y las cabezas uno por uno.  Estos boquerones son una tapa histórica y se sirven en el local desde hace 44 años cuando Enrique Gago García puso en marcha el primer “Pescaito” en la calle Santa María. 6 años después se trasladaron al local que ocupan actualmente en la calle Atalaya. La primera en guisarlos fue Luisa Rodríguez Collantes, su mujer y cocinera y ahora la misma fórmula la desarrolla su nuera Concepción Garrido. Ella explica las claves: tener los boquerones sumergidos poco más de una hora en el vinagre, que debe ser muy suave y luego bañarlos en la harina del Vaporcito elaborada en nuestra Ciudad, en la Fábrica de Harinas existente en la calle Postigo.

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Una fuente de boquerones en adobo, listos para su consumo.

Luego aceite muy limpio, porque esa es otra de las cosas que te llaman la atención de este pequeño bar restaurante, la limpieza, de esas que saltan a la vista desde que pisas la terraza exterior. Antonio y Enrique destacan que «--El adobo que hacemos es muy suave porque el pescado que utilizamos es muy fresco y lo que tiene que hacer es resaltar el sabor y no taparlo».  Los boquerones en adobo se sirven tan sólo en raciones y esta se cotiza a 7,50 euros. Advierto que cuando empiezas a comerlos, con las manos, y al grito de iiiínn, no hay quien pare… vamos que me quedé con ganas de repetir si no fuera porque la gula es pecado y estamos en Cuaresma. El Pescaíto cierra los martes, excepto en los meses de julio y agosto que abre todos los días. Está situado en la calle Atalaya núm.  9 , en las inmediaciones del Hospital Santa María de El Puerto.

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En la imagen, Enrique y Antonio, flanqueando al reciente pregonero del Carnaval de El Puerto, Modesto Barragan, director y presentador del programa de Canal Sur, Andalucía Directo.

Nota: Las aceitunas aliñás están de escándalo y antes de los boquerones hay que pedirse una tapita de ensaladilla, también para nota. También tienen fama por los mariscos cocidos, pero ese día solo vimos las fuentes pasar, no le metimos mano.

harina_elvaporcito_puertosantamariaHARINA EL VAPORCITO.
Una de las claves del pescado frito, además de la temperatura del aceite, es la harina que se utiliza para envolver el pescado. Esta que presentamos, realizada con sémola de trigo, está realizada por la fábrica de Harinas de El Puerto de Santa María y logra que el pescado quede envuelto por una crujiente capa de harina que proteje el interior logrando que la carne del pez quede jugosa y la capa de harina no esté aceitosa. Se presenta en envases de 650 gramos bajo la marca "El Vaporcito" y se puede conseguir bajo pedido pulsando aquí. (Texto: Pepe Monforte).

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11 comentarios en “585. ENRIQUE Y ANTONIO GAGO. Bar El Pescaíto.

  1. Diario de Cádiz

    Fallece a los 85 años el hostelero Enrique Gago

    El hostelero Enrique Gago García, propietario del restaurante 'El Pescaíto', ha fallecido a la edad de 85 años. Aunque en los últimos meses había estado ya retirado de la primera línea de actividad del establecimiento, era habitual verlo en el restaurante que ahora está regentado por sus dos hijos, Enrique y Antonio. Fue hace 44 años cuando Enrique Gago puso en marcha el primer establecimiento en la ciudad, en la calle Santa María, muy cerca de la plaza de abastos, y seis años después él y su mujer, Luisa Rodríguez Collantes, trasladaron el establecimiento a su ubicación actual de la calle Atalaya, donde sigue funcionando bajo la dirección de sus hijos y la cocina de su nuera, Concepción Garrido.

    Enrique Gago era una persona muy querida entre sus compañeros de profesión, que han lamentado mucho su pérdida. Como él mismo explicaba recientemente en una entrevista en 'Gente de El Puerto', "mi padre era de Benaocaz, mi madre jerezana, se conocieron en la playa de la Puntilla y nacimos los ocho hermanos en El Puerto, el pueblo más bonito de España". Antes de dedicarse a la hostelería fue pescadero y como él mismo explicaba, "las cuatro reglas que me enseñaron en el Colegio de la Academia de Bellas Artes me sirvieron para trabajar por mi familia", lo que ha estado haciendo durante toda su vida. Descanse en paz.

  2. ACL

    Se nos fue ayer viernes Enrique Gago García, propietario del restaurante “El Pescaito”. Una persona entrañable, buen conversador y, sin duda, un hombre bueno.

  3. M.Q.

    suelo ir con alguna frecuencia e invito a mis amigos que despues van solo toda la carta que ofreceis es de excente calidad

    ENORABUENA

  4. Jesús Vaca Pérez

    Unicos!!!!!!! los boquerones y Enrique y Antonio. Ole El Pescaito!!! de categoría, si señor...

  5. Estefanía Gallego Sánchez

    ummmm, pescaito frito, que antojo¡¡¡ eso si que es un manjar de los dioses....

  6. CFGS

    Antonio y Enrique Es la tapa que mas me gusta los mejores boquerones, el punto que le dais al adobo es único, pero un platito de puchero y una ración de boquerones, es para probarlos, un abrazo a tus padres que les tengo mucho afecto

  7. lola Ojeda y Blanco

    Pescaíto en adobo..... gloria divina. Me enseñó a hacerlo, mi padre, que era un cocinilla de mucho cuidado.
    Cuando venía a Valladolid a pasar unos días con nosotros, era él que cocinaba. Yo creo, que me salen bien. A mis amigos vallisoletanos, les gusta mucho, aunque la primera vez, les cuesta hacerse al sabor.
    Y además, en la pescadería que yo compro, venden la harina del Vaporcito, y tengo el orgullo de haberla dado a conocer. Le regalé a la dueña, una tarrina, para que viera como con esa harina salía el pescado mucho mejor, y ya se la mandan directamente a su pescadería.

    Cuando vaya por el Puerto, haré una visita.

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