1.042. ANTONIA GALLARDO RUEDA. La Coquinera.

Antonia Gallardo Rueda ‘La Coquinera’, fue la gran faraona de la familia de 'los Coquineros', que nació el 9 de diciembre de 1874 a las 8 de la noche en la Plaza del Carbón (¿actual Bajada del Castillo junto a la plaza del mismo nombre?, muy cerca del café-cantante del mismo nombre. De muy joven comenzó a bailar con sus dos hermanas Josefa y Milagros, teniendo como profesor de baile a Antonio Neto Domínguez y su hermano Bernardo. ‘/Antonia La Coquinera’, óleo sobre lienzo, 100x81 cms; estilo: Fauvismo. Autor: Kees  van Dongen. Francia. 1906. Desde 1948 en el Museo del Estado de Arte del Nuevo Oeste. Exposición Arte Francés: siglos XIX-XX. (Moscú. Rusia).

JUAN GALLARDO ACUÑA.
Su padre, Juan Gallardo Acuña, ‘el Coquinero’, nació en Rota en 1836, pero vivió desde pequeño en El Puerto de Santa María. Era de profesión herrero, y estuvo casado con una portuense, de nombre Ana Rueda Aguirre, con la cual tuvo 5 hijos, cuatro de los cuales tomaron el apodo del padre: Antonia, Josefa y Milagros, profesionales del cante y baile flamenco, y José, picador de toros, adoptó el nombre taurino ‘del Puerto’. ‘El Coquinero era una persona muy conocida en El Puerto ya que en Carnaval sacaba grupos de comparsas y chirigotas, lo que le daba cierta popularidad. Contaba que su padre fue un formidable cantaor flamenco, al que tuvo gran admiración como cantaor sin olvidar el cariño como hija, que dominaba los cantes de los Puertos, haciéndolos con voz muy flamenca y afillá. /Anuncio publicitario e 'Amontillado Coquinero' de Bodegas Osborne.

LA FAMILIA DE LOS COQUINEROS.
Por el nombre de ‘Coquineros’ se conoce a esta familia portuense del siglo XIX en la que todos sus componentes cantaron y bailaron flamenco, dejando huella hasta nuestros días. La que sin duda tuvo mayor fama fue Antonia, a la que se tiene por la mejor bailaora de todos los tiempos que haya nacido en El Puerto de Santa María. Josefa fue la mayor de las hijas y la primera en ser artista, arrastrando hace el mundo del espectáculo a sus dos hermanas, Antonia y Milagros, tomando el apodo del padre, al que llamaban ‘el Coquinero’, debido a su afición de mariscar coquinas, ese molusco bivalbo propio de la provincia de Cádiz. Comenzaron a bailar de modo profesional actuando en cafés cantantes, como bailaoras de conjunto, con el nombre artístico de ‘Las Coquineras del Puerto’ como ha quedado registrado en algún programa de la época. /En la imagen, Antonia 'la Coquinera0 y 'la Cuenca'.

Según referencia del viejo Arana, del Puerto, quién llegó a conocerla, dijo que Antonia era una mujer muy guapa y simpática, que cuando triunfó en el mundo del espectáculo, se trasladó con toda la familia ‘a Sevilla o Madrid’, donde se establecieron.

EN MADRID.
‘La Coquinera’ consiguió un reconocido prestigo de buena artista, llegando a crear un estilo de baile festero propio que posteriormente se ha continuado en diversos artistas de la zona, y desarrolló su arte en los cafés-cantantes más famosos de Sevilla y Madrid, como evidencian algunos carteles anunciadores de las actuaciones que daban en ello. Artísticamente recorrió el Sur de Francia, Norte de Marruecos, España, y no pudo marcharse de gira con Pastora Imperio a Sudamérica por problemas familiares.

Actuó en Madrid en el café-cantante ‘La Marina’, el más famoso de España, por donde pasaban los mejores artistas de aquella época y lo visitaban lo más florido de la capital, políticos, militares, nobles de la realeza, … En este local conoció al General Primo de Rivera con quien le unió una gran amistad. La fama que llegó a tener parece deducirse de la frecuencia de sus fotografías. En ellas, Antonia aparece en poses muy propias de carteles anunciadores de espectáculos, en los que posiblemente debería ser la primera figura femenina del elenco artístico. /En la imagen, 'la Paloa' y 'la Coquinera'.

La fama de esta artista fue tal que se utilizó su imagen de manera publicitaria para una determinada marca de vino de Jerez. También posó para pintores conocidos, siendo admirada por poetas de su época, y fue noticia en periódicos y revistas, como en la entrevista aparecida en la revista ‘Estampa’ en 1935.

LA PORTEÑA (DE SANTA MARÍA).
Fernando ‘el de Triana0 en su libro ‘Arte y Artistas Flamencos’ (1935), incluye tres fotografías de tipo postal de Antonia y refiriéndose a ella dice: «¿Que diré yo de esta gran bailaora que no haya dicho ya todo el mundo? Fue una preciosa porteña (de Santa María), que como artista a nadie tuvo que envidiar; y como cara bonita, vean la correspondiente fotografía, donde se aprecian estas dos cosas: la cara de miss, y el tipo faraónico de la más graciosa gitana (aunque no lo era). Tuvo dos hermanas más, Pepa y Milagros, que, como bailaoras no pasaron de regulares. ¡Pero que guapas!».

LOS HERMANOS ÁLVAREZ QUINTERO.
La asistencia a una de sus actuaciones en un café-cantante de Sevilla constituye un hecho significativo en la vida social de la época, como relatan los famosos autores teatrales del costumbrismo andaluz Serafín y Joaquín Álvarez Quintero, en un artículo titulado ‘Sevilla en primavera’, publicado en un número de la revista ‘Blanco y Negro’ de 1902. /A la izquierda, primera fotografía que se conoce de Don Antonio Chacón.

ACTUACIONES.
De sus actuaciones encontramos datos en diversos programas de mano o carteles de la época, reseñando entre los mas destacados y por citar algunas, las que siguen:

  • 1892. Presentación en Jerez, a los 18 años, junto a dos de los cantaores más importantes que ha tenido el flamenco en toda su historia: Sebastián Fernández ‘el Chato de Jerez’ y don Antonio Chacón. Este mismo año hay noticias de su presentación en Cádiz y Sevilla con gran éxito.
  • 1893. El año siguiente actúa en el café de la Plaza del Carbón de El Puerto, y en el mes de mayo, actúa durante las Fiestas de Primavera y, acompañada de su hermana Josefa en el café-cantante ‘Suizo’ de Sevilla. En Madrid actua en el Teatro Martín, con Salud Rodríguez.
  • 1897. En Madrid, en el ‘Café de La Patria’, antes ‘Naranjeros’, junto con su hermana Josefa ‘La Coquinera’.
  • 1900. En el café-concierto ‘Novedades’ de Sevilla, el 24 de abril, forma parte del Gran Cuadro de Baile con Juana Valencia, Juan Antúnez, Mariquita Malvido, la cantaora María Valencia ‘La Serrana’, el cantaor Antonio Cordero ‘Diana’ y el profesor de guitarra José Triana ‘el Ecijano’.
  • 1903. En mayo, aparece incluida en el Cuadro Flamenco del Salón Filarmónico de Sevilla, compuesto por Juana y Carlota Ortega, Carmen ‘la Pichira’. Pepa Oro, Dolores ‘la Bizca’, Enriqueta ‘la Macaca’ y Miguel ‘Macaca’; este cuadro estaba dirigido por ‘Habichuela’ y en él participaban los cantaores por malagueñas y tantos: ‘el Niño Elena’ y ‘Niño Escacena’.

Imagen de un típico café cantante de la época.

HOMENAJE BENÉFICO.
El 29 de agosto de 1925, en Madrid, le ofrecen en la Sala Olimpia un homenaje benéfico en el que participaron Dolores Ortega, Carmen Núñez, ‘la Gabrielita’, Carmen Vargas, Enrique Mariscal, Antonio Molina, ‘el Estampío’, ‘Faico’, ‘Ramirote’, ‘Maregui’, ‘Niño de Madrid’, ‘Niño de Triana’, José Perea, Manuel Vallejo, Manuel Escacena, José Cepero, ‘el Cojo de Málaga’, ‘el Mochuelo’, ‘Fosforito’, ‘el Tripa’, ‘el Bizco’, Ramón Montoya, Rita Ortega, su hermana Josefa ‘la Coquinera’ y su prima Amparo Pozo Gallardo ‘la Gaditana’. quien fue la promotora del homenaje.

  • 1925. Este mismo año actúa en el Teatro Romea con Vallejo y Manuel Centeno, como figuras mas importantes.
  • 1926. Vuelve a actuar en Madrid en el Teatro Maravillas.
  • 1928. Última actuación de Antonia, en el verano de dicho años, a los 54 años de edad, acompañada de su gran amigo y admirador de su arte, Manuel Vallejo.

VENTA EN CUATRO VIENTOS (MADRID).
Manolo Heras, cantaor madrileño, me contó a lo largo de algunas conversaciones, que había conocido a Antonia, cuando él daba sus primeros pasos como artista flamenco, durante la Guerra Civil. Me relató que tenía una venta en Cuatro Vientos (Madrid) con su cuñado, Juan Moreno, viudo de su hermana Josefa. En aquellos años, iban a su establecimiento muchos artistas flamencos: Manuel Vallejo, Rita Ortega, ‘Niño Marchena’, ‘Fosforito’, ‘el Mochuelo’, Cepero, Miguel Molina y su prima ‘la Gaditana’; y me comentó: «Ver bailar a ‘la Coquinera’ fue un sueño, metía cantaor y guitarra en su baile y los dirigía como una orquesta, no he visto bailar mejor’. /En la imagen, Miguel de Molina.

BULERÍAS.
En Madrid tenían las Coquineras
una ventita
y le pusieron de nombre
La Coquinita

¡Antonia dame alegría!
¡Josefa dame alegría!
dándote una vueltecita por bulerías

Las Coquineras duende flamenco
del baile festero
de la Baja Andalucía.

Antonia 'la Coquinera' tiene una calle detrás del Cuartel de la Guardia Civil.

Antonia Gallardo Rueda no se casó, tuvo varios amantes de la nobleza española a lo largo de su vida, y en sus últimos años estuvo unida sentimentalmente a un industrial madrileño sin llegar a vivir juntos por la condición de casado de él. Falleció el 21 de enero de 1942, en el Hospital Provincial de Madrid, recibiendo sepultura en el cementerio de la Almudena de la capital. (Texto: Antonio Cristo Ruiz).

6 comentarios en “1.042. ANTONIA GALLARDO RUEDA. La Coquinera.

  1. antonio

    En nuestra tierra como en todos pueblos del mundo, hay unos afilacuchillos. Yo le a consejo a estos señores, que no se cabreen, porque dan dolor de estomago y ataca al higado. y el pueblo siempre, siempre, tiene razon y rima con Corazon

  2. Lector Empedernido

    Con lo que sabe Antonio de flamenco, y que se ponga a hablar de catetos e hipotenusas. Yo esperaba que dijera algo con fundamento de Antonia 'La Coquinera'.

  3. Antonio

    Será el suyo;el mío no. Cada cual elige ser culto o cateto, según le convenga, o le hayan educado.

  4. Joaquín Lorca

    Debemos felicitarnos todos los amantes de la historia y tradiciones de nuestra ciudad y sus naturales con el trabajo tan extraordinario de este nuevo colaborador de GdP, investigador flamencólogo de primer orden que nos ha mostrado los perfiles biográficos de una excelente artista local de fines del siglo XIX y las primeras décadas del XX, desconocida para el gran público, excepción hecha de los numerosos aficionados al cante y baile flamenco. Quedamos agradecidos y le felicitamos por ello.

    La bailaora portuense, como tantas otras de su generación, a pesar de su contrastado y reconocido éxito artístico y sus amantes de buena cuna (que poco la debieron "mantener") debió pasar importantes penurias económicas a lo largo de su dilatada y malpagada carrera profesional pues aunque solo se cita en las notas biografícas publicadas un homenaje-beneficio en 1925 en el salón Olimpia, ya muchos años antes, en 1894, es decir cuando solo tenía 20 años, en los últimos días del mes de mayo de ese año, en el madrileño Liceo Rius se anunciaba "una gran función a beneficio de la celebre bailaora,(La Coquinera) tomando parte en ella los artistas mas notables del género andaluz." Aseguramos el lleno, decía la nota de prensa que difundía la noticia en las gacetillas madrileñas y tenía una explicación pues unas semanas antes se había celebrado en dicho local, coincidiendo además en la fecha con un homenaje-beneficio en el Teatro Lara a Mariano Larra, el brillante y malogrado periodista y escritor, un "Concierto de cante y baile" dirigido por ella, constituida en primera figura del mismo, en el que participaron igualmente bailaoras tan populares como "Las Macarronas" y "Las Borriqueras". Pero "Las Coquineras" arrasaron y, especialmente ella, con el cante de Juan Breva y su personal estilo bailando "El Vito", concierto del que se habó muchos meses en los mentideros artísticos madrileños.

    Joaquin LORCA

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