1.310. ROMUALDO PEÑA MONTES. ‘Remujardo’ el Aguador.

Romualdo Peña Montes, ‘Remujardo’ el aguador, había nacido el 2 de abril de 1920, --hijo natural de Dolores-- que tenía pues casi 92 años cuando, el pasado día 17 de febrero, nos dejaba en la Residencia Ancianos de las Hermanitas de los Pobres, junto al recinto ferial de ‘Las Banderas’, donde vivía hacía ya muchos años.

Era una persona muy querida por todos los portuenses que le trataron. En sus comienzos como aguador solía ir descalzo y con un aro con dos cubos alrededor del cuerpo. Cogía el agua en la fuente del Hospitalito y en la de las Galeras y las repartía a las casas que no tenían. Los niños de aquel tiempo se metían mucho con él, para hacerlo enfadar, pues se enfadaba ¡y como!, pero con gracia. De Romualdo --’Remujardo’-- ha escrito el profesor Rafael Sánchez González:

«Una de las características de nuestra ciudad a lo largo de su vigencia contemporánea, ha sido la existencia de una serie de personas convertidas por el tiempo en personajes de público reconocimiento que han sabido mantener una relación interdependiente con la propia ciudadanía. Eran personas que muchas veces se encontraban con la palabrería del que pasaba junto a él, pero con el suficiente vigor para contestar a su manera a las pertinentes referencias.

Romualdo Peña Montes, se dejaba querer y he aquí en uno de los múltiples posados fotográficos, de Estudio, en los que participó. Vivía hasta su traslado a la Residencia de Ancianos en el número 70 de la calle Ganado.

Uno de estos personajes era Romualdo. Persona entrañable para los portuenses que falleció recientemente en la Residencia de Ancianos donde pasó sus últimos días, después de vivir en la calle Ganado. Era permanente y viva su imagen de aguador por las calles de la ciudad metido en un aro de rueda de bicicleta que le servían para repartir la carga de las cubetas de agua. Magnífica figura que parecía haber salido de la paleta del pintor Diego Velázquez, o de nuestro inolvidable Juan Lara. Más tarde cambió su actividad y se dedicó al oficio de recadero en su mundo de la Plaza de Abastos. /En la imagen de la izquierda, un posado de Romualdo en Estudios Pantoja, de la calle Ganado.

Precisamente era en su paso por esta zona cuando podíamos ver a Romualdo en estado puro, pues dada la concentración de mujeres que allí estaban, la tomaba con ellas y tras inferirle una retahíla de palabras apenas entendibles siempre terminaba con una alusión a la muerte, frases que eran contestadas por algunas mujeres con la misma decisión y con el mismo deseo. Situación que provocaba una serie de chascarrillos entre la concurrencia marcada por el ingenio y la gracia. Y aunque he descrito este relato como el más asiduo, no crean ustedes que los demás no nos llevábamos nuestro repaso si las circunstancias así lo demandaba.

Romualdo, en el Asilo de Ancianos, dando cuenta de un desayuno.

Esto es la vida de la ciudad, de la sociedad, de sus habitantes, que distribuye sus actuaciones entre los lugares más utilizados, manteniendo su gracejo, bajo la mirada de la tolerancia y fijada en una línea imaginaria donde se mueve el buen gusto y la amistad. Adiós amigo, me dijeron que al final estuviste bien, seguro que estás con los buenos, porque tu nunca fuiste una mala persona, solo algo travieso». (Texto: Rafael Sánchez González).

Romualdo, atendido en la Residencia de Ancianos donde vivía.

En la Residencia de Ancianos donde vivía era muy querido, «Era especial y único en el sentido que tenia que hacerse lo que él quería y cuando el quería. Manejaba a las señoras que lo trataban a su antojo, mandándolas. Era un niño grande , pero muy cariñoso que se hacía querer por todos. Cuando decía: ‘’--Niña, tráeme esto’’ y no se le hacía rápidamente, desplegaba su repertorio de tacos, pero con mucha gracia».

7 comentarios en “1.310. ROMUALDO PEÑA MONTES. ‘Remujardo’ el Aguador.

  1. Antonio

    Teresa, el caso es que no recuerdo ver al gran Remujardo pidiendo por la Cafetería Central. Sus "dominios" abarcaban la Plaza de Abastos, la Placilla y sus proximidades, la calle Sierpes, Ganado y Vicario. De cualquier manera, no era nada extraño ver por la Cafetería a personajes, a los que tanto echamos de menos en la actualidad, pidiendo tabaco o dinero. Algunos ni lo pedían, bien cogían el cigarro del cenicero o se tomaban lo que se encontraba sobre la mesa. A ver si entre los lectores alguien pueden comentar si se acuerdan de ver a Romualdo por la Cafetería Central. Hay mas. Es posible, que alguna que otra vez bajara de sus “dominios” hasta el centro buscando donde soltar su retahíla de palabras inconexas que tanta gracia nos hacía. Lo cierto es que nunca coincidí con él en la Cefeteria Central.

  2. Teresa Marroquin Nieto

    Bueno, solo nos queda el recuerdo de Romualdo. De joven mientras estabamos sentadas en la Cafeteria Central se nos acercaba para bien pedir un cigarro o para invitarlo a un refresco, aunque se mosqueaba muy pronto si le decias que no. Pero guardo un recuerdo muy grato de el, y desde aqui le acompaño en el sentimiento a su familia. Gracias.

  3. Francisco Bollullo Estepa

    Al contemplar las fotos de Romualdo, a pesar de la vida tan dificil que tuvo, de acarreador de agua, se puede comprobar que ha tenido una vejez tranquila y feliz en la Residencia de Ancianos de las Banderas.

    Recuerdo cuando estaba en activo, a veces llevaba cuatro cubetas llena de agua, utilizando una cuerda que que se pasaba por los hombros y terminaba en unos ganchos que sujetaba dos cubetas en cada mano y siempre hablando entre dientes una jerga de improperios con toda persona del género femenino que tropezaba.

    Creo que Romualdo tenía un hermano mayor que él, de oficio arrumbador que le apodaban "Vendimia".

    Descanse en paz.

  4. Breikin Nius

    Yo también lo recuerdo descalzo por las calles de la ciudad, como uno llamado el Baba que tiraba de un carrito con cartones. Este tipo de personajes se merecen una calle en nuestros polígonos industriales, sembrados de nombres famosos pero vacíos. Descanse en paz

  5. María

    Cómo me acuerdo de Romualdo!!, paraba en el bar Los Maeras Chico, donde mi padre trabajaba..., siempre iba descalzo. Lo recuerdo viejito y no lo era tanto. Descanse en paz Romualdo.

  6. luis bernal

    Si nació en 1920 y murió este año tendria casi 92 años y no 82. Personaje entrañable. Descanse en paz

  7. Inmaculada

    Lo recuerdo, siendo yo niña, exactamente así. Descalzo, con uno pies muy anchos y con el aro y los cubos. Lo veia pasar por delante de casa, en la calle Cielos.
    Descanse en paz

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