3.625. Pedro Murillo Velarde. Jurista, geógrafo y misionero en Filipinas

Este jesuita, misionero en Filipinas, jurista y geógrafo, nacido en Laujar de Andarax (Almería) y fallecido en El Puerto de Santa María en 1753, a la espera de hacer un nuevo viaje a las islas Filipinas, es el autor de la Geografía Histórica, publicada en Madrid un año antes de su óbito. El mapa levantado por Murillo Velarde en 1734 fue uno de los primeros que se publicaron de las islas Filipinas y ejerció una gran influencia en los cartógrafos europeos de los siglos XVIII y XIX. Fue el único fiable con el que se pudo contar hasta el siglo XIX cuando en la Dirección de Hidrografía se publicaron los mapas del archipiélago levantados por la expedición Malaspina.

Su Carta Hydrografica y Chorografica de las Yslas Filipinas, hecha en Filipinas en 1734 y dibujada por Nicolás de la Cruz Bagay está formada por cuatro hojas unidas que miden un total de 112 x 120 cm. Lleva en ambos lados ocho grabados con escenas costumbristas y cuatro planos particulares de Manila, Cavite, Zamboanga e isla de Guahan. El único ejemplar conocido se encuentra en la Biblioteca Nacional de España. Una segunda edición de 1744, más reducida y simplificada que la primera, sirvió para ilustrar la obra del autor del mapa, titulada Historia de la provincia de Philipinas de la Compañía de Jesús impresa en Manila en 1749.

| Detalle del mapa de las islas Filipinas 1.

Los estudios de Pedro Murillo los realizó en Murcia, Toledo, en la Universidad de Granada y en la de Salamanca, donde finalizó Derecho. En 1718 ingresó en la Compañía de Jesús, que le envió a Alcalá de Henares a terminar Teología. Tres años más tarde se enroló en una barcada de misioneros hacia Filipinas. Ya en Manila, sus superiores le encargaron de la enseñanza, primero, en Colegio San José de los jesuitas; trabajo que simultaneó con la docencia en la Universidad de Manila, donde impartió Derecho Canónico y Civil, labor que continuó más tarde en el Colegio San José, al ser éste convertido en universidad.

| Detalle del mapa de las islas Filipinas 2.

Adquirió gran reputación como jurista. Prestigio que continúa hoy en día en que se siguen publicando sus obras de Derecho, la última edición en Méjico en 2004. Fue también poeta, compuso música, fue cartógrafo, historiador, tiene publicadas obras religiosas y catecismos. Su obra magna, Geografía Histórica (Madrid, 1752) constaba de 10 tomos. En Filipinas fue secretario de la provincia jesuítica, calificador del Santo Oficio, vicerrector del noviciado de San Pedro de Macati, visitador de las misiones de Mindanao, rector de la residencia de Antipolo y procurador de su provincia en las curias de Madrid y Roma.

Murió a los 57 años de edad el 30 de noviembre de 1753, en El Puerto de Santa María, en la residencia hospicio que tenían los Jesuitas, padeciendo algún tipo de enfermedad psíquica --melancolía, al decir de los textos--, por lo que no pudo hacer su nuevo viaje de regreso, previsto para las islas Filipinas.

 

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