Víctor Moreno reivindica el legado de la vela latina en una magistral conferencia
| Texto: José María Morillo
La historia marítima de la Bahía de Cádiz vivió el pasado miércoles una de esas jornadas llamadas a permanecer en la memoria de los aficionados a la navegación tradicional. El establecimiento El Neno, en Valdelagrana, acogió una conferencia dedicada a la vela latina impartida por el ingeniero naval canario y profesor del CIFP Marítimo Zaporito de San Fernando, Víctor Moreno, uno de los mayores especialistas en esta modalidad de navegación, en un encuentro que reunió a un público especialmente conocedor y comprometido con la conservación del patrimonio marítimo.

La sesión fue presentada por el capitán de yate Joselo Ballesteros, quien introdujo al conferenciante antes de dar paso a una intervención que recorrió siglos de historia de la vela latina, desde sus orígenes mediterráneos hasta su arraigo en las aguas andaluzas y canarias. Moreno ofreció una exposición rigurosa y amena, desgranando la evolución de este sistema vélico, su extraordinaria eficiencia para navegar con vientos variables y el papel que desempeñó en la economía marítima del litoral gaditano.

Especial interés despertaron las referencias al histórico Club Alcázar de Cádiz y a las regatas que contribuyeron a mantener viva esta tradición, así como las evocaciones de los grandes faluchos que transportaban los vinos de Chipiona hasta Cádiz. También recordó la singular embarcación conocida como el barco de la hora, que durante décadas comunicó Rota con la capital gaditana, además de aportar curiosos datos sobre la presencia de la vela latina en el río Guadalquivir, especialmente en la localidad sevillana de Coria del Río, donde esta tradición alcanzó una notable implantación.
Cuando un falucho atracó en plena avenida de la Paz”
El carácter didáctico de la conferencia mantuvo la atención del auditorio durante toda la sesión. La intervención concluyó entre una prolongada ovación, dando paso a un animado coloquio en el que las preguntas del público evidenciaron el elevado nivel de conocimiento y el interés que sigue despertando la navegación tradicional.

Como colofón al acto, el gerente de El Neno, José Luis Benjumeda Adán, entregó un recuerdo a Víctor Moreno, quien correspondió con un obsequio de gran valor histórico y simbólico: una maqueta de grada, realizada siguiendo la tradición de los antiguos carpinteros de ribera. Estas piezas servían como modelo previo a la construcción de las embarcaciones, permitiendo definir con precisión la disposición de las cuadernas y la estructura completa del casco antes de iniciar los trabajos en el astillero.

La jornada concluyó entre conversaciones, fotografías y reencuentros de los asistentes alrededor de un escenario poco habitual: un auténtico falucho de vela latina, con su mástil izado, amarrado junto a la avenida de la Paz frente a El Neno. Una estampa inédita en Valdelagrana que convirtió, por unas horas, el paseo marítimo en un evocador rincón de la tradición marinera de la Bahía.

