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Mª Antonia Álvarez Oreni

María Antonia es hija de Antonio e Isabel. Para quien no lo sepa, Antonio es Antonio Álvarez Herrera, primer alcalde constitucional del actual periodo democrático. María Antonia pasa largas temporadas en Galicia y añora la vuelta a su Ciudad natal. María Antonia está otra vez de viaje, camino de A Coruña...

María Antonia is the daughter of Antonio and Isabel. For those who don’t know, Antonio is Antonio Álvarez Herrera, first constitutional mayor of this present democratic period. María Antonia spends long periods in Galicia and longs to return to her town of birth. María Antonia is off on her travels again, on her way to A Coruña…

El texto que se reproduce a continuación, es el discurso que pronunció Enrique Moresco, alcalde de la Ciudad, durante el pasado mes de abril en un Pleno Extraordinario y Solemene en el que el Excmo. Ayuntamiento Pleno entregaba a María Antonia y a sus hermanos Fernando y Agustín --los gemelos--,  el Título de Alcalde Honorario otorgado a su padre, a título póstumo: "Es un honor, para un hijo de El Puerto, ocupar el sillón de alcalde de la ciudad que lo ha visto nacer. Gobernar sobre la vida y la hacienda de quienes lo han visto crecer y jugar en pantalones cortos. Trabajar por los derechos y el progreso de sus convecinos. Si a ello se suma ser el primer alcalde constitucional del actual periodo democrático, dicho honor se hace mucho más grandioso pues solo a una persona le cupo tal circunstancia, coincidiendo con la instauración de la democracia en los ayuntamientos, en el último cuarto del siglo pasado.
Antonio Álvarez Herrera siempre fue un político de mente lúcida, que luchó por los intereses de sus compañeros en el mundo laboral y por la instauración de la democracia. Así está recogido en diversas publicaciones, en las que es considerado un icono de la transición democrática, en Andalucía.
En abril de 1979 alcanzó la titularidad de la alcaldía, merced al pacto de las izquierdas y se propuso, según sus propias palabras, “ser el acalde de todos los portuenses”, por encima de partidos, mirando por el bienestar de todos. Tal determinación hizo que el 14 de septiembre de 1981 renunciara a la alcaldía, en desacuerdo con la política que su formación política quiso aplicar en los albores de la democracia municipal. Confiaba el alcalde Álvarez en su despedida, tras  dos años y medio “que los ciudadanos vean en mí a quien nunca ha dejado de ser: un portuense que se entrega como sabe a su pueblo”.
La grandeza del político se mezclaba con la grandeza del portuense, renunciando a un privilegio, regir los destinos de la nave municipal, ya que pensaba que “durante este tiempo habré contribuido a que sea menos difícil el avance hacia la sociedad que debe abordar de otra forma los problemas de la mayoría”.
Luego vendrían, para quien era esencialmente un hombre político, su paso por otras formaciones, pero sin dejar de ser aquel activista perspicaz, que tenía El Puerto en todo su ser, por encima de partidos y facciones. Todavía unas semanas antes de abandonarnos, con la mente muy despierta, lanzaba interesantes conjeturas sobre la marcha de la Ciudad analizando las acciones políticas que se aplicaban para solucionar los problemas de sus paisanos.
Quiero recordar hoy a un Antonio Álvarez ecologista, que se sentía especialmente satisfecho por una de sus primeras actuaciones ya que fue el alcalde que, hace algo más de 25 años ordenó plantar los árboles que hoy dan sombra en las avenidas principales del recinto de Las Banderas. Todos los años, hasta poco antes de su muerte le gustaba contemplarlos y comprobar que le sobrevivirían y quedarían como un legado vivo. Para él eran los árboles mejor situados de El Puerto, en el lugar de las avenencias y los buenos deseos: en la Feria.
Hoy, recordar a personas como Antonio Álvarez Herrera, que vino a la política no para servirse de ella sino para ser su servidor; que murió sin posesiones; que concebía la actividad política como medio para transformar la sociedad mientras el seguía siendo el mismo, es un claro referente de persona honesta y por tanto, de político honesto.
A los honores que ya tenía de bonhomía, honestidad, fortaleza y valentía se suma el de esta distinción que el Excmo. Ayuntamiento Pleno le otorga: como alcalde honorario de su Ciudad a título póstumo. Un claro ejemplo y referencia de alguien que supo amar a su tierra y a sus gentes, por encima de cargos y títulos y para quien la alcaldía no fue sino un instrumento más para ayudar a transformar la sociedad."

Antonio Álvarez Herrera, en su despacho de la alcaldía, concediendo una entrevista al periodista de Diario de Cádiz, Santiago Grosso Burham. Era el 5 de mayo de 1979, llevaba apenas tres semanas como primer alcalde del nuevo periodo constitucional. (Foto Rafa. Archivo Municipal).

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Pepe Ferrer Morató

Muchos son los buenos fotógrafos que ha dado El Puerto al panorama de la información. Son fotoperiodistas. Ven una imagen, una situación, un momento congelado, como una noticia que ha de ser contada. Se han metido en muchos jardines para conseguir la foto deseada. Alguno ha viajado a lugares en conflictos. Otros se han codeado con gente muy principal. El fotoperiodista que hoy nos ocupa, Pepe Ferrer Morató, es un portuense aunque, con esos apellidos, está claro que es oriundo de la hermana ciudad de Calpe. Pepe ha sido Jefe de Imagen de el periódico El Mundo de Andalucía.

El Puerto has provided the media world with many talented photographers. They are photo-journalists. They see an image, a situation, a frozen moment, like a piece news that has to be told. They’ve run many risks trespassing on private land to achieve the desired photo. Some have travelled to places in conflict. Others have rubbed shoulders with important people. The photo-journalist in question, Pepe Ferrer Morató, is from El Puerto although, with those surnames, it’s obvious he was born in the twin town of Calpe. Pepe was Head of Photography for the newspaper El Mundo de Andalucía.

Ha colaborado con infinidad de medios que han requerido de su concurso. En la actualidad se encuentra inmerso en un proyecto sobre vinos andaluces, creando un portal de Internet. Y mientras escribe de vinos y gastronomía, colabora con El Economista, o se desplaza a los lugares mas recónditos a realizar un fotoreportaje.

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Durante un encuentro gastronómico en el Faro de El Puerto, posando delante de unas setas de la Sierra de Cádiz.

Compañero de viaje suyo en múltiples ocasiones lo ha sido el conocido periodista Pepe Contreras, quien escribe de Ferrer en su blog: «Pepe Ferrer, fotoperiodista gaditano, con quien he trabajado muchos años desde los tiempos del heroico Diario 16 Andalucía y luego en El Mundo de Andalucía, ha comenzado a colaborar en el diario elEconomista. Pepe, como Jaro y otros veteranos rockeros, viene desarrollando una amplia, fecunda e interesante labor por medio mundo publicando en el suplemento Crónica, de El Mundo, en la revista Yo Donna, Gourmets y viene trabajando (está enlazada en este blog aunque en construcción) en una web sobre vinos, donde se ha ido convirtiendo en un gran experto. Conozco a Pepe desde hace mucho tiempo y estoy seguro que vamos a vivir experiencias informativas interesantes. Enhorabuena. Esta primera foto enlazada la hice yo, una noche de frio. Pepe enviaba, con la hora a tope, una foto de un carguero gaditano investigado por presunto tráfico de drogas. La otra foto enlazada corresponde a un reportaje suyo sobre los esclavos de Mauritania en el Crónica del pasado domingo. (18 de Febrero de 2008).

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En la instantánea de Rafa, Pepe Ferrer formando parte del jurado de la “Marinera del Puerto” junto a integrantes del Orfeón Portuense. De izquierda a derecha Pepe Ferrer Morató, gloria Calatayud, Antonio Carbonell que actuaba de secretario, José Luis Corbacho Gallart y esposa, Claire Filholl de Osborne  que aparece oculta y de espaldas, José María Amosa Muriel. Año 1983. (Colección Antonio Carbonell López).

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Camacho y José Mari, de maceros.
Camacho y José Mari, de maceros.

Las Mazas de Ceremonial datan de principios de la Edad Moderna y se llevan por funcionarios subalternos (maceros) delante de cabildos y corporaciones municipales, provinciales o legislativas. Su origen se remonta a las mazas de combate usadas en las Edades Antigua y Media y recuerdan las Fasces romanas, que eran "haces de varillas rodeando un hacha y ligadas con una correa", que llevaban los lictores o ejecutores de justicia delante de las autoridades de la Roma antigua.
La Maza de Ceremonial es un instrumento ritual, como si fuera un cetro de diversos metales (plata o bronce) plateado e incluso dorado terminado en bola o caja con diferentes tipos de adornos en relieve, aunque según modas, pueden ser instrumentos menos barrocos.
En la fotografía, José Camacho Arana, Jefe de Subalternos del Excmo. Ayuntamiento de la Muy Noble y Muy Leal Ciudad del Gran Puerto de Santa María, acompañado de otro subalterno, José María Nuñez Buhigas, ejerciendo como maceros en una sesión extraordinaria y solemne de la institución municipal, celebrada en el antiguo Monasterio de la Victoria, lugar habitual de este tipo de actos.

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