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Sobre las 12:30 horas del 3 de agosto de 1954 --van a hacer 57 años--, se producía un aparatoso incendio en el piso superior del desaparecido Cine Macario (hoy es una discoteca), justo arriba de la entrada de las localidades de General, por la calle Luna.

Sobre dicho acceso al Cine (por ley, cumpliendo la normativa de espacios públicos para espectáculos, era obligatorio tener dos accesos diferentes al local, por lo que Antonio Valimaña Lechuga adquirió la casa de la calle Luna que anexó al antiguo corral que sirvió para Sala de Proyecciones, propiedad de Augusto Haupold), existía un cuarto donde se guardaban cortinas, cartelones en desuso, sillas y otros enseres que salieron ardiendo poco después del mediodía del citado 3 de agosto. El incendio declarado en la primera planta provocó que se derrumbara el techo de la segunda y no hubo que lamentar daños personales.

El interior del Cine Macario, de verano, antes de la reforma.

Fosco Valimaña Lechuga recuerda a su madre llamando a los bomberos por teléfono (vivían enfrente, un poco más arriba) y, aparte de lo aparatoso del incendio, hay que señalar que no acudió coche de bomberos pero si vemos la escalera propiedad de la Compañía Sevillana de Electricidad, que sirvió para introducir el agua por los dos ojos de buey que daban a la fachada. Su hermano Manolo Valimaña cree reconocer en la vivienda de la calle Misericordia esquina con Luna, donde vivían los Moresco Suarez, sobre el antiguo almacén de Suárez hoy reconvertido en bar, a Ángel Moresco. Todo fue un susto que recogió el periódico Cruzados de la época.

Ver nótula 937. EL INCENDIO DEL TEATRO PRINCIPAL.